Mia y ana, thinspo, wannabes (2da.parte)

El 24 de mayo publiqué en este blog una parte de mi historia, se llama Testimonio de una mujer “con carnes”. Releyéndome noté que hay una parte que faltó así nació esta segunda entrega. Hoy quise escribirte nuevamente, princesa de cristal. Sí, a ti. En las webs de Anas y Mias he encontrado reflejados algunos de mis miedos. Hoy quiero abrir mi corazón y sentir dentro de mí lo que me une a cada Ana y Mia del planeta. Es cierto yo no vomito ni paso hambre pero algunas veces no me alimento de lo que necesito y deseo y otras veces me atasco de cosas que necesito tanto que luego tengo que vomitarlas. Hablo de algo que parece diferente, pero creo que sólo “lo parece” pero no lo es. Un amigo decía que: un tanto así es la vida, como la vivimos y como creemos o queremos vivirla.
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Mi cuerpo ha sido mi yo, lo que soy. Al menos eso pensaba antes. Últimamente he pasado épocas en que veo a mi cuerpo como si no fuera mi yo, y puedo pensar, actuar y verme desde afuera, sí, desde afuera de mi cuerpo. Puedo sentir que soy algo más que mi cuerpo, ahora. Debo reconocer que esos momentos en que me veo desde afuera han sido los más felices de mi vida.
¿El cuerpo se tiene o se es? Yo creía que yo era sólo mi cuerpo, lo creía firmemente. Luego descubrí que habitar mi cuerpo es disfrutar un préstamo temporal, tan sólo una fase de todo lo que fui, soy y seré.
En esos años cuando yo era sólo mi cuerpo me importaba mucho lo que los otros pensaran sobre él, mucho más que lo que pensara yo. Notaba que con mi cuerpo, podía desatar pasiones, odios, envidias, amores y una serie de emociones que me gustaban o me disgustan, pero finalmente mi cuerpo las podía producir, todas y en los demás. Era una forma de estar viva, de que los demás me reconocieran, era la única forma de existir, pensaba yo.
Trataba de producir solamente las buenas emociones, claro, así empezaron unas tras otras mis confusiones. Descubrí que mi mismo cuerpo podía desatar cosas diferentes en distintas personas, algunos hombres me miraban con lujuria por mis carnes y a otros les parecían detestables. Yo quería ser flaca, porque mis amigas las flacas conquistaban más hombres. Pero apesar de eso ahí estaban un grupo pequeño pero real de hombres que les gustaban mis gorditos y les parecían sexys. Entonces, ¿a quién debía yo hacerle caso? ¿A los que opinaban que me veía bien gordita o a los que decían “creo que ya te toca una dieta”?
En esos tiempos me encontraba muy confundida, lo que yo deseaba era sentirme bien. Sentía que mi estar bien dependía de los demás, de verdad lo sentía. Mi vida era como una montaña rusa, unas días estaba feliz de tener “carnes bien puestas” y al día siguiente estaba tan deprimida, en el hoyo y a punto de querer cortarme los gorditos con un cuchillo. La mayoría de las veces en que quería hacer uso del cuchillo, algún evento desagradable anterior lo había causado. Ejemplo: ir a una fiesta y que todas mis amigas bailaran menos yo. Yo pensaba “¡son mis gorditos, seguro les doy asco!”.
No fue sencillo llegar a una resolución. Pero algo dentro mí me decía que mi confusión no podía ser eterna, que tendría que decidir que era lo que más me interesaba. Yo elegí que yo quería sentirme feliz… y volví a caer en el mismo dilema. ¿Qué hacer si mi felicidad sólo surgía cuando los hombres me decían te ves bella, linda, hermosa y me gustas así? Yo quería bailar como las otras. La respuesta estaba muy clara para aquellos días: tenía que ser como la mayoría de los hombres querían que yo fuera para ser feliz. Nuevamente comenzó el suplicio. Nunca he sido de dietas, me cuestan mucho. Soy de buen comer y la verdad es que me gusta comer. ¿Cómo estar flaca? ¿Cómo se hace eso? No aprendí, nunca aprendí. Entonces seguía yo gordita y al mismo tiempo pensando que tenía que ser flaca porque así le gustaban las mujeres a la mayoría de los hombres.
En mis años adolescentes comencé a contradecir las normas sociales, decidí ser punk (quizás porque eso de ser flaca no se me daba). Qué más da… entre tanta ropa y color negro y maquillajes raros, alguien me notaría. Quizás algunos de los hombres punks con los que andaba les llamaría más la atención mi vestimenta y la manera de arreglarme que si yo era flaca o gorda. La cosa resultó. ¿Quién sabe que tiene en la cabeza un adolescente punk? Yo tampoco sabía, pero el tema era que yo comenzaba a gustarles. En cierto modo, había encontrado mi lugar, un grupo que me aceptaba y con el cual me sentía identificada. Es importante tener una familia, un grupo más allá de tus hermanos o tus padres. Esta familia yo la había elegido, no nací en ella ni me la impuso la vida, Dios o la evolución humana.
Cuando veía a mis antiguas amigas que no eran punks, las veía allí flaquitas y con muchos hombres revoloteando alrededor de ellas. Esta vez, yo también tenía hombres revoloteando alrededor de mí. Entonces yo y mis amigos punks eramos “nosotros” y las flacas y sus hombres eran “ellos”. Aunque “ellos” y “nosotros” buscábamos exactamente lo mismo: elegir una familia y tener la fortuna de que una familia te eligiera.
“Tú eres como nosotros”, esa frase alimenta y quita los miedos, vaya que sí.
Hoy viéndolo desde mis 37 años me parece que las princesas de cristal son una familia y las mías y las anas buscan lo mismo que yo cuando tenía 15 años: elegir una familia y pertenecer.
Hoy, 11 de mayo 2010, a mis 38 años pienso en esto: ¿cuál es el costo de pertenecer” a un grupo X? Si bien toda búsqueda es genuina, la que sea, hay búsquedas que te dejan SECA como una ciruela pasa. Otras búsquedas te llevan por caminos duros, dolorosos y solitarios. Leí en un libro que para encontrar a tu manada hay que aprender a aullar. Siempre hay un lugar para ti, una familia “adoptiva” que te dé amor y a quien puedas tú dárselo. El asunto es que hay familias donde el amor implica que tú sufras y que lastimes tu cuerpo, tu salud. Quien te acepta realmente te acepta como eres, no te pide que seas alguien que no eres. La vida es una constante elección. Las familias “adoptadas”, esas que tú eliges, van cambiando con el paso de los años. Hoy miro hacia atrás y me gustan unas familias que adopté más que otras. Otras definitivamente no me gustan ya. En unas creía estar bien cuidada, protegida, y resultaron cárceles más que familias amorosas. Nada es bueno ni malo en sí mismo, lo que sí sé ahora es que mi mejor apuesta, mi mejor familia “adoptiva” es la que me respeta y me ayuda a respetarme a mí misma. Es la que cuando vea que no me estoy respetando me dice: ojo con tus elecciones. Asume las consecuencias de tus actos, de tus comportamientos, eso me dice mi psicóloga todo el tiempo. La neta, es una sabia. Ella (querida Diana) pertenece a mi nueva manada. Sin duda.
T.R.

16 comments

  1. TAIKA RAMÉ

    Hola Luis Ignacio
    Tal vez esto te suena a locura mía. Pero lo que te hace sentir mal no es tu peso. Tu peso es sólo tu peso, unos kilos de más, y ya. Unos cuantos kilos de más y ya. Detrás de esos kilos de más están las respuestas que buscas. A las personas que son flacas les pasa igual. Seas flaco o gordo, muchas personas, se sienten mal consigo mismas, y no tiene nada que ver realmente con su peso.
    Si no consigues esas respuestas o el menos preguntarte por qué me siento mal, por qué me siento realmente mal…. es por mi peso? qué otra cosa me molesta de mi vida?’???? Qué me da miedo? A qué le tengo tanto miedo? De qué me protejo todo el tiempo? Por qué necesito toda esta grasa para protegerme? De qué me protejo?
    La gordura es una coraza de grasa. Nosotros la ponemos alli para protegernos de algo que nos da miedo. Algo emocional, miedo a sentirte herido? miedo a que la gente te lastime? qué es….. lo que te da miedo?
    La gordura no es tu problema. Es Sólo un SÍNTOMA. Pero no es el problema.
    Cuando descubras cuál es el problema los kilos de más SE ESFUMARÁN SOLITOS.
    Busca ayuda psicológica ya, anda con un psicólog que te apoye. Se vale pedir ayuda así como estás haciendo conmigo.
    CÓRRELE LUIS espero tus noticias pronto
    que me cuentes cómo vas y que has conseguido quien te apoye
    un psicólogo te puede ayudar a encontrar respuestas y hacerte las preguntas que sí te llevaran a sentirme mejor
    VAle?
    Empieza por caminar a diario… cuando uno camina, aunque sea darle 5 vueltas a la manzana de tu casa, la sangre se mueve, activas la energia de tu cuerpo y ésta fluye con más vitalidad… eso te permitirá estar más tranquilo, drenar la angustia y OCUPARTE de encontrar la verdadera razón por la que te sientes MAL
    que no es tu gordura, la gordura es el síntoma ná más
    Las mujeres anoréxicas tampoco se sienten bien… ni las bulímicas tampoco, nadie con problemas de hábitos de alimentacion y distorsión de su apreciación sobre si mismo se siente bien
    lee mucho sobre bulimia y sobre anorexia
    verás que las personas que tienen esos problemas, que no son más que otros síntomas, no pueden ayudarte
    busca ayuda con un psicólogo o un grupo de terapia
    no con las mías y anas
    no con las que etsán metidas en el problema

    las que si pueden ayudarte sobre todo para compartir sus experiencias y cómo salieron de ellas
    son las chicas o chicos que salieron ya de la anorexia y bulimia
    busca foros de discusión on line
    de este tipo OJO de las personas que lograron salir
    no de las que están adentro del problema

    Abrazo
    Nadir

  2. luis ignacio hincapie ramirez

    HOLA SOY IGNACIO SERA QUE ME PUEDEN AYUDAR TENGO 25 AÑOS Y PESO110 KILOS NO SE QUE HACER ME SIENTO MAL QUIEN ME QUIERA AYUDAR A COMO BAJAR DE PESO GRACIAS

  3. TAIKA RAMÉ

    Hola Mindtrick
    Calma. Respira. A ver cúentame más de ti y de tu problema. Respira. No estás sola.
    Busquemos juntas una solución. ¿Alguien más sabe que te sientes así?
    ¿Cuántos años tienes? ¿Desde cuando te sientes sin control?
    Cuéntame.
    Abrazo grande,
    Nadir

  4. Mindtrick

    Observo esos cuerpos, esos rostros perfectos… y me olvido de mí misma… hasta el punto de despreciarme y maltratarme sin control

  5. Mindtrick

    Ando sin control alguno… sin necesidad de tenerlo… mareada, carente de fuerzas, enferma, mientras escucho una y otra vez cada una de las melodías que enriquecen éstos momentos… sola, deshecha y quizá palpando algo que confundo con la felicidad.
    Días desafiándome a mí misma, sintiendo cómo mis brazos, mis piernas y mi cara van adelgazando… Mi vida va quedando más y más limitada a medida que pasa el tiempo.
    Voy flotando muy cerca del suelo, sin saber que podría dañarme en cualquier momento al caer…
    Mi vida va apagándose a medida que dejo pasar las horas… Y no comprendo las sensaciones que hacen de la tortura una delicia de lo más satisfactoria. El miedo enriquece mi soledad, así como la nostalgia y la tristeza.
    Siempre escucho esas melodías de las que hablé… Tan melancólicas y, a la vez, causantes de un extraño bienestar…
    Pero todo se dispersa cuando observo mi cuerpo… Me quedo sin aire, me convierto en odio, intento dañarme, no puedo ser yo, me he esforzado, no puedo…. no puedo ser lo que veo reflejado.
    En cuestión de unos minutos, mi brazo se inundó de sangre… y mi mente quedó en blanco, sin saber qué hacer, sin saber qué querer de la vida…
    En cuestión de unas horas desperté tendida sobre el frío suelo del baño, triste una vez más, avergonzada, y lo único que me animó a levantarme fue que me había entretenido lo suficiente como para no saciar mi hambre, y pasaría otro día más sumida en una pesadilla demasiado real… Tanto que hoy en día sigo sin saber cómo puedo despertarme.

  6. tutyest2

    habia olvidado por completo que había dejado eso aquí…
    he hecho un blog, como me has dicho, la verdad es
    que no me doy mucho tiempo de escribir, mi carrera
    no me da mucho tiempo libre, pero llevo solo
    algunos días escribiendo sobre mi situación, y esto es
    lo que ha salido…
    y bueno, dejando de lado mi situacion, de verdad
    crees que tengo talento n.n?

  7. TAIKA RAMÉ

    Hola Mariela
    La muerte tarde o temprano nos llega. El tema es que hay que vivir la vida con intensidad y armonía, sanamente mientras dure.
    Un abrazo

  8. TAIKA RAMÉ

    Hola tutyest2 (eutifrona)
    Sabes mientras te leía tuve ese intuición de editora que nunca me ha fallado. Yo soy editora de libros de literatura también. Sé reconocer cuando alguien tiene talento para escribir y tú lo tienes. Úsalo.
    Dirás que me volví loca, tú me escribes pidiendo ayuda y yo te digo que tienes talento para escribir. Pues sí. Lo que deseo ahora y en eso me gustaría te comprometas conmigo es en que ESCRIBAS. Haz una especie de diario de lo que sientes y de lo que estás pasando. No sólo será algo bueno para ti sino que después puede ser una novela que ayude a otras chicas como tú a curarse. Qué tú aún estás enferma? Y qué… contar tu historia desde ahora será la pieza más importante de tu obra.
    No creas que estoy loca eh… yo sé lo que te digo. Yo me curé y me sigo curando ESCRIBIENDO. Lo digo por experiencia propia. Y mírame… cuando empecé escribir iba al psicólogo tres veces a la semana y ahora ya tengo un libro publicado. Me siento infinitamente MEJOR.
    Abre un blog, escribe en un diario, no sé que medio uses, pero HAZLO. Quiero saber todo lo que sientes, qué haces diario, qué pensamientos te acosan, cuéntame todo. Si quieres empezar tu diario aquí en mi blog, te doy un espacio y lo subimos semanalmente o cómo quieras. También podrías subir a blogger o a wordpress tu propio blog.
    Cada vez que sientas ganas de vomitar o de no comer o que tengas esa sención de CAÍDA que dices, escríbeme o escribe en tu blog.
    La luz de la que hablas no está afuera sino dentro de ti, yo no soy la (tu) luz, la luz eres tú. Lo que me has hecho sentir con tus palabras. Tienes la capacidad de trasmitir los sentimientos escribiendo, eso no lo tiene todo el mundo, me explico. ESCRIBE. ESCRIBE. Y ESCRIBE.
    No vas a morirte ni nada de eso, eh, mira que yo quiero ver tu blog hecho o tu novela sobre mia y ana terminado. Ya sabes tienes ahora un compromiso conmigo, Taika Ramé.
    Ahora estás ligada a mí en esta nueva misión que te da tu vida: escribir.
    Abrazo y bienvenida al mundo de los escritores.
    Sí este mensaje es contigo, es para ti: tutyest2 / eutifrona@hotmail.com =)
    T.R.

  9. tutyest2

    Siento que pierdo la batalla… Cada vez se vuelve más difícil luchar contra tí en mi soledad, mientras poco a poco la flama de vitalidad en mi se consume junto con mis ganas de continuar.

    Tu presencia opaca la mía a tal grado que mis pensamientos dejan de ser míos y tu enfermizo yugo comienza a controlarme una vez mas, y aunque intento pedir ayuda, mis gritos son sofocados por la falta de voluntad que me descontrola diariamente, y te libera desmesuradamente…

    Cada día voy hundiéndome un poco más, perdiendome a mi misma en un mar de irracionalidad, desesperación y verguenza, sin saber cómo terminar esta cruel odisea en la que voy autodestruyéndome poco a poco, un pozo en el que he caido, el cual no parece tener fondo, y mientras sigo descendiendo, siento como mi corazón se marchita lentamente, y como mi alma se desprende de mi lascerado cuerpo.

    Sé que si no detengo la caída, pronto quedará de mi sólo un cuerpo inherte, sin sentimientos ni ideología, consumido por estúpidos estándares establecidos por la sociedad actual, que han penetrado en mi mente y se han quedado marcados en ella cual si estuvieran tallados en piedra, y sé que pereceré en mi estúpido afán de alcanzarlos, torpemente, pues sé que jamás lo lograré.

    Voy buscando una luz que me ilumine, una mano que me ayude a salir del pozo, o si ya he descendido mucho, que suavice mi llegada hasta el fondo. Sólo espero encontrarla antes de que la caída me mate.

  10. sofia

    Hace un rato q yo no soy adolecente y experimento algo parecido a lo q dices cuando hablas de que las anas y las mias son una familia extendida compartiendo miedos, inseguridades …. entre otros.
    Me encanto el post.

¿Tú qué opinas?