Categoría : Literatura

“Ser libre” por Maranta Rubiera #sersiendo

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Ser libre
es tan doloroso y evitable
como irreversible
se parece un poco a estar a la deriva
y mucho a estar sola
a ser anónima salvaje
no es como ser rica
y sin embargo es más caro

ser libre
para poder darse el lujo
de ser insobornable
de que nadie pueda obligarte
a vender tu propia alma
por miedo o traición
para no tener que escribir
cartas de arrepentimiento
a nadie
nunca jamás

ser libre
es escuchar pocas voces en la cabeza
y ver mariposas borrachas despegar
es cambiar de planes o no
hacer proyectos o no
quemar puentes y barcos
o no

es un anhelo y una catástrofe
una revelación y una blasfemia
es un disparate
el antojo del más loco

ser libre es una lagartija
es soñar bien por las noches
como por los días

ser libre
permite caminar con soltura
por los atajos de la propia alma
recogiendo piedritas y orugas
permite aullar sola o acompañada
y también aprender a escribir en chino

ser libre
porque decides mantenerte viva
aun sabiendo lo que hay
más allá del precipicio
al fondo del pozo
dentro del hueco negro

ser libre
no tiene manuales ilustrados
ni explicaciones
no tiene traducción
tampoco tiene causa
mas abunda en consecuencias

ser libre
– créanme –
espanta
germina
florece

ser libre vale la pena
no sólo una
sino todas las penas

es volar aun estando enferma
o hambrienta
es echarse en la maleza
apoyando los pies descalzos
en la nube más cercana

ser libre
para preguntarse
qué es el hogar
y encontrar la respuesta
entre los manglares
bajo un sol encandilado
revolviendo los dedos
en los rizos
de un muchacho adolescente

ser libre
puede ser contraindicado
pero nunca anticonceptivo
puede ser ecológico
pero jamás reciclable
requiere
lanzar televisores y maestros
por la ventana o por la borda
una y otra vez
varias veces al día

ser libre
es estar lista para la muerte
en todo momento
y en cualquier lugar.

Los lectores recomiendan… #sersiendo #juevesdelibros

Mi recomendación

“A Hora da Estrela” de Clarice #Lispector ow.ly/jh8Pa Frag. #juevesdelibros Ah qué bonito el portugués. Narra: Pedro Paulo Rangel. Es mi autora favorita, lean todo lo que se encuentren de ella.

Recomendaciones de mis amigos de Facebook y Twitter

@albertochimal: Un ensayo indispensable: “Una habitación propia” de Virginia Woolf. biblio3.url.edu.gt/Libros/wilde/h… #bibliotuit #juevesdelibros

@albertochimal: Una maravilla: “Los desposeídos”, novela visionaria de Ursula K. LeGuin.
#juevesdelibros #bibliotuit

f9e889b9a5a4cc78ba00576460bb1055RT @albertochimal: Mire nomás: todo Julio Cortázar en formato digital. #bibliotuit http://kronhela.com.ar/jc/ vía @roman_lujan

Gabrielle Auditore: “El Coronel no tiene quien le escriba” de Gabriel García Márquez, “Aura” de Carlos Fuentes y “The Perks of Being A Wallflower” de Stephen Chbosky.

Ana Aguirre-Falcone Maxwell: “La sombra del viento” de Carlos Ruiz Safon, “la novia oscura” de Laura Restrepo, “Siddartha” Herman Hesse, “letter to my daughter” Maya Angelou.

Silvia Lopez Setuain: “Del amor y otros demonios” y uno leyendo camina Cartagena, finaliza su lectura y extraña a Sierva María. Cuesta caer en el hoy….

Jose Luis Gross “El extranjero” Albert Camus.

Pablo Paniagua: pueden descargar totalmente gratis su libro en Amazon, hasta mañana 22 de marzo 2013. LA NOVELA PERDIDA DE BORGES (Spanish Edition) [Kindle Edition]

Feliz jueves de libros y Feliz Primavera

Nadir Chacín
Lee + https://www.facebook.com/sersiendo o Twitter @nadirchs

Sobre la Belleza #sersiendo

© Aleksandra Waliszewska
© Aleksandra Waliszewska

A nuestro proceso

“Cuando miramos algo mucho tiempo, sea lo que sea, terminamos por afirmar su fealdad e insignificancia, o incluso su ridiculez. Ahora bien, si ese mismo objeto o persona se mira durante mucho más tiempo, esa insignificancia y fealdad, ese inevitable ridículo, se trastoca misteriosamente en belleza y sentido. Porque éste es el secreto: no hay que cansarse de mirar; no hay que retirar la mirada cuando se descubre la fealdad. La belleza sólo llega a quienes la esperan.”
Pablo D’Ors, en su libro “El estupor y la maravilla” (Editorial Pre-Textos, 2007)

Buen miércoles,
Nadir Chacín
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Escuchando “La Colina de la Vida” por León Gieco #nowplaying

Los gansos salvajes #sersiendo #poesía

Gracias, Sinhendra.

No tenés que ser buena persona.
No tenés que caminar de rodillas
cientos de kilómetros por el desierto, arrepintiéndote.
Solamente tenés que permitir que el animal suave de tu cuerpo
ame lo que ama.
Cuéntame sobre la desesperanza, la tuya, y te contaré sobre la mía.
Mientras tanto el mundo sigue girando.
Mientras tanto el sol y las piedritas claras de la lluvia
corren a través de los paisajes,
por las llanuras y los árboles profundos,
las montañas y los ríos.
Mientras tanto los gansos salvajes, altos en el aire limpio y azul,
vuelven nuevamente a casa.
Quienquiera que seas, no importa la soledad que te abrume,
el mundo se ofrece para tu imaginación,
te llama como los gansos salvajes, ásperos y emocionantes-
una y otra vez anunciándote tu lugar
en la familia de las cosas.

Mary Oliver

Te espero #juevesdelibros #sersiendo

A ti

“De noche. Posada Alamyer. Habitación del primer piso, al fondo del pasillo. Escritorio, lámpara de petróleo, silencio. Una bata gris con Bartleboom dentro. Dos zapatillas grises con sus pies dentro. Hoja blanca sobre el escritorio, pluma y tintero. Bartleboom escribe. Escribe.

«Mi adorada:

Ya he llegado al mar. Os ahorro las fatigas y miserias del viaje:lo que cuenta es que ahora estoy aquí. La posada es acogedora: sencilla pero acogedora. Está en la cima de una pequeña colina, justo delante de la playa. Por la noche se levanta la marea y el agua llega casi hasta debajo de mi ventana. Es como estar en un barco. Os gustaría. Yo jamás he estado en un barco. Mañana empezaré mis estudios. El sitio me parece ideal. No se me oculta la dificultad de la empresa, pero vos sabéis -vos únicamente en el mundo- lo decidido que estoy a llevar a cabo la obra que tuve la ambición de concebir y emprender en un feliz día de hace doce años. Me serviría de consuelo imaginaros con salud y con alegría de espíritu. En efecto, nunca lo había pensado antes, pero la verdad es que jamás he estado en un barco. En la soledad de este lugar apartado del mundo, me acompaña la certeza de que no queréis, en la lejanía, abandonar el recuerdo de quien os ama y siempre será vuestro.

Ismael A. Ismael Bartleboom.»

Deja la pluma, dobla la hoja, la mete en un sobre. Se levanta, coge de su baúl una caja de caoba, levanta la tapa, deja caer la carta en su interior, abierta y sin señas. En la caja hay centenares de sobres iguales. Abiertos y sin señas.
Bartleboom tiene treinta y ocho años. Él cree que en alguna parte, por el mundo, encontrará algún día a una mujer que, desde siempre, es su mujer. De vez en cuando lamenta que el destino se obstine en hacerle esperar con obstinación tan descortés, pero con el tiempo ha aprendido a pensar en el asunto con gran serenidad. Casi cada día, desde hace ya años, toma la pluma y le escribe. No tiene nombre y no tiene señas para poner en los sobres, pero tiene una vida que contar. Y ¿a quién sino a ella? Él cree que cuando se encuentren será hermoso depositar en su regazo una caja de caoba repleta de cartas y decirle
– Te esperaba.
Ella abrirá la caja lentamente, cuando quiera, leerá las cartas una a una y retrocediendo por un kilómetro hilo de tinta azul recobrará los años -los días, los instantes- que ese hombre, incluso antes de conocerla, ya le había regalado. O tal vez, más sencillamente, volcará la caja y, atónita ante aquella divertida nevada de cartas, sonreirá diciéndole a ese hombre -Tú estás loco. Y lo amará para siempre.”

*Fragmento del libro “Océano Mar” de Alessandro Baricco.
[Te espero.]

Nadir Chacín

En el laberinto


Ya Olga Orozco (Argentina) lo describió mejor que yo con su poema “En el laberinto”.

“Más de veinte mil días avanzando, siempre penosamente,
siempre a contracorriente,
por esta enmarañada fundación donde giran los vientos
y se cruzan en todas direcciones paisajes y paredes tapiándome la puerta.
No sé si al continuar no retrocedo
o si al hallar un paso no confundo por una bocanada de niebla mi camino.
Tal vez volver atrás sea como perder dos veces la partida,
a menos que prefiera demorarme castigando las culpas
o aprendiendo a ceñir de una vez para siempre los nudos de la duda y el adiós,
pero no está en mi ley el escarmiento, la trampa en el reverso del tapiz,
y tampoco podré nacer de nuevo como la flor cerrada.
Habrá que proseguir desenrollando el mundo, deshaciendo el ovillo,
para entregar los restos a la tejedora,
comoquiera que sea, en el extremo o en el centro, a la salida.
He visto varias veces pasar su sombra por algunos ojos,
cubrirlos hasta el fondo;
varias veces graznaron a mi lado sus cuervos.
Perdí de vista fieles paraísos y amores insolubles como las catedrales.
Encontré quienes fueron mis propios laberintos dentro del laberinto,
así como presumo que comienza uno más donde se cree que éste se termina.
Extravié junto a nidos de serpientes mi confuso camino
y me obligó a desviarme más de un brillo de tigres en la noche entreabierta.
Siempre hay sendas que vuelan y me arrojan en un despeñadero
y otras me decapitan vertiginosamente bajo las últimas fronteras.
Recuento mis pedazos, recojo mis exiguas pertenencias y sigo,
no sé si dando vueltas,
si girando en redondo alrededor de la misma prisión,
del mismo asilo, de la misma emboscada, por muchísimo tiempo,
siempre con una soga tensa contra el cuello o contra los tobillos.
A ras del suelo no se distingue adónde van las aguas ni la intención del muro.
Sólo veo fragmentos de meandros que transcurren como una intriga en piedra,
etapas que parecen las circunvoluciones de una esfinge de arena,
corredores tortuosos al acecho de la menor incertidumbre,
trozos desparramados de otro mundo que se rompió en pedazos.
Pero desde lo alto, si alguien mira,
si alguien juzga la obra desde el séptimo día,
ha de ver la espesura como el plano de una disciplinada fortaleza,
un inmenso acertijo donde la geometría dispone transgresiones y franquicias,
un jardín prodigioso con proverbios para malos y buenos,
un mandala que al final se descifra.
Ignoro aquí quién soy.
Tal vez alguien lo sepa, tal vez tenga un cartel adherido a la espalda.
Sospecho que soy monstruo y laberinto.”

Amor, te extraño
Nadir Chacín