Categoría : Milagros

Cápsula de #cine: “Los ojos de Julia” (2010), de Guillem Morales

Lo MEJOR: la premisa que legitima al personaje Iván.

Lo PEOR: trama que se resuelve con soluciones inverosímiles.

Ayer vi esta película española del género de terror. Tiene una ambientación bien lograda, un arte muy cuidado (se agradece), una premisa sensacional que en 30 minutos la tiran los guionistas (Guillem Morales y Oriol Paulo) a la basura. La trama se resuelve con una serie de detalles inverosímiles. Desperdician personajes: la mamá de Iván o Créspulo. La tensión del final se alarga y aburre. El desenlace de tipo fantástico: sacado de la manga y rosa. ¡Belén Rueda: bien! IMDb Reseña

SINOPSIS

Belén Rueda da vida a Julia, una joven que padece una enfermedad degenerativa de la vista y que está perdiendo visión progresivamente. Cuando su hermana gemela, Sara, ciega a causa de la misma enfermedad, aparece ahorcada en su casa, Julia se niega a aceptar que se trata de un suicidio y decide investigar por su cuenta lo que ella intuye es un asesinato. Conforme vaya descubriendo la terrible verdad sobre los últimos días de la vida de su hermana, Julia irá adentrándose cada vez más en un mundo de oscuridad, hasta que una serie de inexplicables muertes y desapariciones se crucen en su camino. (Fuente: La Butaca.)

Por ahora de las españolas sigo prefiriendo “Rec” (2007) o “El laberinto del Fauno” (2006).

Nadir Chacín

Recordatorio VIII Encuentro del Círculo Humano, sábado 28 de mayo 2011, 11-14 horas, Parque México, Col. Hipódromo Condesa, México D.F. Tema “Hedonismo: la búsqueda del placer”. Invitado especial: el sexólogo Enrique Cerón.

Estas letras van por México

Rodolfo Naró transcribió este poema titulado “La Derrota” de Edna Pozzi para Javier Sicilia. Hoy, México, nos necesita, mi gente.  Ya no queremos seguir viviendo con miedo. En la sociedad civil organizada está la esperanza. Cuando leí este poema se me salieron las lágrimas y como Edna Pozzi yo también levanto mi voz para decir: “Esta es mi casa y no tengo otra”.

LA DERROTA

Este es el país en que mi madre voló en pedazos

en cenizas ardientes

y la zona donde mi hijo preguntó

por el caballo blanco del Gran Capitán

y la gris estampa escolar

donde la montaña yacía en los ojos del Padre

abatido por los cóndores.

También es la tierra que soportó

a traficantes y ladrones

imbéciles e ignorantes

a cerdos que gritaron triunfantes

y asesinos y violadores y robaron

ensuciaron el mapa terso

que siempre es sospechado como un triángulo de lilas

Este es el país que tuvo aliento largo

en las banderas enancadas de los caudillos

que enseñaron cómo se muere con limpieza

la muerte como un cándido objeto

como una labranza interminable

y estuvo doblándose por años

en el olor del trigo y en una remota esperanza

de alcanzar un nombre

una certeza

algo que tintineara al pronunciarse

como una copa de plata

Esta es la casa que contuvo

los ojos del asesino

en los basurales de José León Suárez

y donde yo aprendí

que la justicia podía ser posible

si se pronunciaba como un pan

algo exigible y necesario.

La casa donde el miedo crujió en las noches

de perseguidores oscuros

y contuvo macilentos despachos

con registros de nombres y amenazas.

Este es el país que me enseñó la desolación

pero también la libertad de las palabras

me mostró las calandrias y las torturas

la ciénaga y el cielo alto y tenaz del Paraná.

Esta es mi casa y no tengo otra.

La casa de los libros amados

sospechosos de herejías y desviaciones ideológicas

con esa rotunda claridad

de los versos quebrados

y de los translúcidos infantes

de pies morados

que se acordaban de Mayo

mirando subir la que no ha sido atada jamás

al carro triunfal de ningún vencedor de la tierra.

Este es el país que me cubrió de oprobio y de vergüenza

y al que negué tres veces

con un feroz cansancio

pero también el país donde aprendí que hay una libertad última

con palabras voladas en palomas

metálicas

palabras que servían para nombrar cosas anchas y espléndidas

palabras que resistían como clavos

duros e insomnes.

Era mi casa y no he tenido otra.

Jamás diré que ha muerto.

Porque contuvo la garra fina de Alejandro

y se inclinó sobre la greda oscura

de un alfarero

y vio la cara de un muchacho de veinte años

un segundo antes de morir

y desplegó sus lisos cielos australes

para que yo me doliera de la derrota

y tuviera un lugar abierto para llorar

y acunar una furia interminable.

Porque golpeada, amada y traicionada

aún sigue siendo la única casa posible,

jamás diré que ha muerto.

Con los músicos y los poetas

Con los tramposos y los imbéciles

Con la memoria ancha de los puros

Y la angosta memoria de los cobardes

Así, Valente, estrujada y sucia

Vive más allá de las palabras

Amada, funeral, recién nacida,

Esta pobre, clara, definitiva patria.

-Edna Pozzi

Milagro #3

 

Abro la eterna cajita que siempre tengo sobre mi escritorio. Adentro encuentro la misma nota amarillenta y con mi letra que dice: “Tu vida es perfecta”.

Cada nueva vida, cada rabia, día raro o instante de luz la vuelvo a leer, porque sólo existo para recordarme que soy feliz aunque me pierda mil veces.

Nadir Chacín

Milagro #2

A veces no logro cruzar la vereda, pero cuando me atrevo y doy aunque sea un paso ésta se hace más angosta. Mi vereda tiene la magia de responder a lo que estoy pensando sobre ella, cada vez que pienso en lo difícil de cruzarla se pone más ancha, se llena de piedras y se convierte en un camino agreste.

Hoy, gracias a mí, le nacieron flores azules a mi vereda. Me voy a quedar aquí: disfrutando de mi propia magia.

Nadir Chacín

Milagro #1

Dile lo que piensas y sientes sin juzgarlo, sé dura con los hechos no con tu pareja, no lo acorrales ni presiones para que te dé una respuesta inmediata, procura tener contacto físico con él mientras le hablas. No es una inquisición, es la conversación entre dos humanos que se respetan.

Nadir Chacín