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Llegó el día: Quinto Encuentro del Círculo Humano

Quinto Encuentro del Círculo Humano, HOY sábado 26 de febrero 2011, 11 am, Parque México, Col. Hipódromo Condesa, México D.F.

EVENTO GRATUITO Y PÚBLICO

Tema: La soledad como conquista: retos, oportunidades, mitos y miedos.

TE ESPERAMOS.

El punto de encuentro es en la fuente que está en el Parque México cerca de la calle Sonora. Busca la única biblioteca que tiene el parque y estaremos sentados muy cerca. Ven con ropa cómoda porque nos sentaremos en las piedras y en medio de los árboles. Si te pierdes háblame al cel. 04455-40588128 y te aviso donde estamos.

Nota: Para llegar puedes tomar el metro y bajarte en estación Chilpancingo, luego caminas sobre calle Chilpancingo hasta el final y encontrarás el Parque México. En metro bus es la estación Sonora y caminas sobre Sonora y verás el parque y la fuente.

Nadir Chacín

Algo así suena la Col. Del Valle desde las 6 am. :) Me encanta despertarme temprano y escribir con la música de los pajaritos de fondo.

En el reino de los ciegos la vidente es la reina

 Ayer fuimos a ver La Ceguera (Blindness, 2008, Brasil, Japón y Canadá), una adaptación cinematográfica del libro Ensayo sobre la ceguera del escritor portugués José Saramago publicado por primera vez en 1995, sin duda uno de sus libros más vendidos. Cuenta la historia de una extraña epidemia de ceguera blanca que asola a todo un país, se quedan ciegos uno a uno, menos una mujer que para acompañar a su esposo enfermo finge estar ciega. El Estado decide que la reclusión de la gente que se está quedando ciega es la mejor decisión hasta que se sepa cómo se contagia el mal. La narración sigue la vida de un grupo de ciegos hacinados en una especie de hospital público, viven su propia guerra interna por el alimento, las camas, en las condiciones más infrahumanas que puedan imaginar.
La ceguera sirve en esta historia como una metáfora del egoísmo humano llevado hasta el límite de ya no ser capaz de ver al otro que sufre, al otro que necesita, e incluso que ya no puedes ni verte a tí mismo de manera crítica. No se refiere sólo a la enfermedad física, va más allá para dejarnos ver una enfermedad mental, social, espiritual que aqueja a la sociedad actual enferma de individualismo.
La versión en cine la dirigió Fernando Meirelles, un director brasilero que logró mi simpatía con El Jardinero fiel (2005) y mi devoción total con Ciudad de Dios (2002). El guión lo realizó Don Mckellar, escritor, actor, director canadiense, que fue co-escritor de una película que me gusta mucho El Violín Rojo. Aparece como actor en la película canadiense Exotica de Atom Egoyan, una de mis favoritas. En definitiva mucho talento junto en este film, sumado a la participación de los actores estelares Julianne Moore (Hijos de los hombres de Cuarón, Vidas cruzadas de Altman, Magnolia de Anderson) y Mark Ruffalo (You can count on me de Lonergan, XX/XY de Austin Chick, El asesino del zodíaco de David Fincher). Como ahora soy mexicana: Bravo, Gael.
Cuando leí Ensayo sobre la ceguera quedé muy impresionada, es una obra escalofriante y además con una tensión literaria que nunca decae. No hay nombres de los personajes, sólo descripciones tan buenas que logras verlos en tu mente mientras lees. Siempre digo que prefiero el género del efímero cuento porque la novela me estresa, si es buena inevitablemente me produce insomnio y estar varios días sin dormir es terrible, con este libro fue así… lo leí todo sin parar, no podía soltarlo. Antes de entrar a la peli me daba curiosidad la adaptación de dos escenas fuertes del libro, una, cuando en el encierro los hombres ciegos de un pabellón deciden acaparar los alimentos y comienza una guerra interna que desemboca en la petición de mujeres a cambio de alimentos, y dos, una escena casi hasta el final donde la protagonista (que sí ve) consigue una despensa repleta de alimentos y decide extraerlos en medio de una masa de gente ciega y muerta de hambre que le arrancan la ropa, la agarran y la jalonean. En el libro a leerlas se te paran los pelos de punta, es tan fuerte, tan, tan fuerte.
La película me pareció excelente, la adaptación buena, esas escenas sacaron 10 puntos. Las actuaciones están bien (mejor Moore que Ruffalo; Gael hermoso y buen actor como siempre), la fotografía maravillosa es del uruguayo César Charlone, que ya había acompañado magistralmente a Meirelles en Ciudad de Dios y el Jardinero Fiel. Pero lo que más me gustó es la atmósfera general de la película, sobre todo de las escenas en el hospital y también de la ciudad desolada -llena de gente caminando sin rumbo- ya casi al final. Respetaron ese micromundo salvaje, agresivo, degradado y también frágil que uno intuye mientras lee las letras de Saramago: las desgracias de un pedacito del mundo que de pronto devienen las mismas penurias del planeta entero, los aciertos y errores de un grupo de ciegos que son al mismo tiempo ellos, nosotros y la humanidad.
La trama de Ceguera atrapa porque muestra emociones universales, similares a las que hemos sentido todos independientemente de la clase social, partido político, género, situación económica, etc. Ternura, odio, verguenza, rabia, desesperación, tristeza, ganas de matar a alguien, ternura, todo junto. Es también una muestra del comportamiento que puede surgir en los humanos cuando las situaciones sociales se desbordan, cambian, cuando se nos acosa, encierra y somete a vejaciones, violaciones, hambre, agresiones, se nos quitan nuestros nombres y se nos deja en el anonimato, en el hacinamiento, se nos vuelve masa indefinida y sufriente. Cuando sufrimos una situación digamos de tipo orwelliana (autoritaria).
Ambas obras, película y libro, me recuerdan el experimento real que el Dr. Zimbardo llevó a cabo en la Universidad de Standford (EEUU, 1971) simulando los cambios en la psicología humana durante el encarcelamiento.  Quería observar cuáles eran los efectos psicológicos de convertirse en preso o en carcelero, para lo cual construyó una cárcel y unos estudiantes voluntarios entraron en ella, unos como presos y otros como carceleros. Se supone que el experimento duraría dos semanas pero fue interrumpido a los seis días porque los estudiantes-guardas se volvieron sádicos, torturaron y vejaros a sus compañeros-reclusos, y los estudiantes-reclusos se tornaron depresivos, mostrando síntomas de estrés agudo. Este experimento científico fue la inspiración en Alemania de una súper película llamada El Experimento dirigida por Hirschbiegel (2001) y de la novela Black box de Mario Giordano. Hay varios experimentos mundiales de psicología social sobre las fronteras de la mente humana y del comportamiento: Milgram (1963), El Experimento de la Cueva de los ladrones (1954), Asch (1951), Rosenhan (1972), Sherif (1954), etc.
 Lo que tienen en común, Ceguera y El Experimento, es el realismo con el que muestran la decadencia humana producto del hacinamiento, de la despersonalización y la desorientación de los personajes en sitios como los hospitales, cárceles y centro de salud mental. También retratan situaciones similares como las violaciones sexuales, los secuestros, las escuelas represivas, los campos militares (donde algunos gustan de mandar a sus hijos), incluso -debo decir- que una familia disfuncional y castigadora como la del Castillo de la Pureza (Ripstein, 1972) o una escuela donde haya abuso entre pares puede resultar una cárcel, un hospital o un encierro como el de Ceguera. Recordemos también la novela El Señor de las Moscas de Golding, para muestra un botón.
El hacinamiento y los malos tratos producen un efecto deshumanizador en las personas, se nos quita “eso humano” que nos diferencia de los animales. De hecho en estas condiciones denigrantes e indignas las personas se vuelven objetos para los represores y la desesperación se adueña de las víctimas que algunas veces comienzan también a distanciarse de sí mismas (evasión) y a sentirse “objetos culposos”. Lo primero en abandonarse es la higiene y la hospitalidad. Negar la comida suele usarse como medida de castigo en estas situaciones de encierro. Todas aparecen en la película magistralmente.
El final de la historia: ¿una especie de esperanza?, ¿una metáfora de que tenemos salvación los humanos? Yo creo que sí tenemos salvación, el tema es por dónde comenzar hoy a curar la gran herida colectiva.
Amén
T.R.
Trailer

LA TECNOLOGIA Y EL EGO

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Acabo de responder un mensaje que me dejaron en el blog y me hizo pensar que invariablemente en las angustias humanas actuales siempre está en el medio el asunto tecnológico. Siempre mis lectores hacen referencia a llamadas y mensajitos, a mails, y así.

La tecnología aligera muchas cosas, hace la vida más fácil en muchos sentidos, pero también es neurotizante. Esa manía por ejemplo de checar el celular cada 5 minutos, de ver la lista de mensajes enviados y releerlos todos, de no poder comer con alguien sin poner el celular sobre la mesa, qué horror. La verdad es que de pronto uno se reconoce ADICTO al celular, o al mail, o al internet, o a los chats.

El punto es que son medios que sirven para dejar la realidad por un momento, te aíslan, se adueñan de la mente mientras estamos dependiendo de ESA LLAMADA, de ESE MAIL que me hará feliz o que hará mi vida mejor. La tecnología se convierte en un ESCAPE de la realidad y en un distractor presente muy presente.

Dime cuántas veces has estado comiendo con alguien y el celular le suena cada 5 minutos, el tuyo también te suena a cada rato, ambas personas hablan por el celular, y entonces entre llamada y llamada tratan de ponerse al día con la vida de cada quién, pero el celular suena… suena… suena y entonces pasa la hora de la comida y cuando te vas a casa ni te enteraste de la vida del otro, ni siquiera te enteras de qué tenía que contarte, todo se esfumó entre una llamada y otra.

Así pasa también cuando es domingo y en vez de irte a caminar al parque más cercano te conectas al internet, navegas sin parar pasando de una página a otra, primero muy concienzudamente buscas algo específico, luego sólo navegas sin más, ni sabes qué buscas, al final te aburres pero no puedes dejar de poner palabras al azar en google mientras checas tu buzón de entrada como vil paranoico esperando que él o ella te escriba.

Es nefasto, qué pasó con la vida en los parques, con las idas a pasear tomados de la mano o paseando a tu perrito, qué pasó con la tarde sencilla cuando uno se ponía en la ventana  a VER LLOVER, SIMPLEMENTE  A VER LLOVER.

Ahora pocos salen a caminar en las ciudades, todo es en auto o coche, distante, lejos del otro, lejos de las personas y más cerca de la tecnología. Hacemos protestas por todo, pero son pocos los que protestan porque van a un parque un domingo a las 9 am y no hay nadie… ¿por qué? La tecnología ha sido muy útil, no digo que prescindamos de ella, pero OJO, una cosa es que la usemos y otra cosa es que ELLA NOS USE A NOSOTROS.

No hay día en que la tecnología no esté presente, desde que te levantas hasta que te acuestas, pues yo digo que hay que tomarse unas horas SIN TECNOLOGÍA al menos una vez a la semana, sería mejor diario, pero con que sea un rato a la semana algo hará por ti, y por el resto de las personas del mundo.

Salgamos a un parque y sentémonos en un banquito, allí sin más, en mi ciudad se escuchan los pájaros, es raro porque es una ciudad inmensa, pero cuando voy a pasear escucho pájaros, es tan bonito.

La música es una buena cosa, porque no te aliena, no te saca del mundo, sobre todo si es una música tranquila. Los pájaros hacen música de forma natural, qué maravilla.

Yo también canto, seguro dirán mis vecinos que canto terriblemente (y les doy la razón la verdad), pero si hay algo que me gusta es poner música y cantar en las mañanas.

Ahí cuando estés cantando en estos días, dedícame una estrofa canturreando como pajarito…

Yo desde aquí escucharé… y te responderé con un lalalalalralaalalalala desafinado pero FELIZ

तइका रमे

 Ilustración de Myriam Holgado para El hombrecito verde y su pájaro (Buenos Aires, Colihue, 1987)

El libro del ego #sersiendo

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LES RECOMIENDO ESTE LIBRO LO ACABO DE COMPRAR Y ME LO LEÍ TODO CON UN GUSTO, ES UNA OBRA BUENÍSIMA SOBRE EL ASUNTO DEL EGO QUE TANTO CONVERSO CON USTEDES EN ESTE ESPACIO. SIGUE GUSTANDOME MÁS “LA NUEVA TIERRA” DEL MAESTRO TOLLE, PERO SIN LUGAR A DUDAS: OSHO ES OSHO.

100% RECOMENDABLE.

 Sinopsis:

“En esta imprescindible obra, Osho, el pensador cuyas reflexiones sobre la vida se han comparado con las de Gandhi o las del propio Buda, nos propone emprender el camino que habrá de liberarnos de nuestro ego. Mediante una serie de preguntas y respuestas que encierran una gran profundidad tras su aparente sencillez, el maestro nos invita a reflexionar sobre la ambición humana, sobre los momentos realmente importantes, enmascarados por el espejismo que el ego proyecta en nuestras conciencias adormecidas. En realidad, el ego es una imagen distorsionada de nuestro verdadero ser, una trampa que la sociedad nos tiende a todas horas para apartarnos de lo esencial: valorar las cosas sencillas, auténticas que nos brinda la vida, conocernos un poco mejor a nosotros mismos y alcanzar la libertad personal a través de la serenidad.”

El amor como terapia o cómo dejar de huir #sersiendo

Los vínculos amorosos funcionan como una terapia, una medicina, un elixir, una cura. Hoy me desperté con muchas ganas de escribir y de expresarme, de comunicarme con amor o dejar que el amor hable a través de mí. Llevo casi un mes pensando en cuál sería mi primer post del 2018. Lo estoy escribiendo ahora y aún no sé cuál y cómo será.

terapia
By Sara Illenberger

Pasamos buena parte de nuestras vidas adultas escondiéndonos, huyendo, evadiéndonos. Somos animales heridos que corremos a lo loco y nos damos tropezones mientras huimos a un lugar donde creemos que nada ni nadie nos hará más daño.

Algunas personas sufren tanto y de forma tan inconsciente que prefieren anestesiarse por dentro y evadirse y los entiendo.

Hay muchas formas de hacerlo: estar siempre de fiesta, ir de unos brazos a otros brazos buscando consuelo sin compromiso o escuchar música al volumen más alto. Siguen. Comprar cosas. Tener muchos títulos académicos. Ver series, un episodio luego del otro sin parar. Luchar por un aumento de sueldo, por un empleo, por tener un poco de atención, porque nuestra familia nos quiera así como somos. Echarle la culpa a los demás.

Hay muchos refugios temporales, pero esas formas de anestesia nunca serán refugios permanentes. No curan.

Los refugios temporales dan refugio momentáneo y se sienten bien por un rato, pero luego regresa… la incomodidad. El tema es que utilizamos estos refugios temporales para evitar que nos pillen desprevenidos o el silencio o la soledad o la libertad profunda o el abandono o la sensación rara del vacío existencial o el “monstruo interior”. Cualquier cosa que resulte amenazante y nos dé miedo.

Huir de las personas

Otra forma común en la que huimos es huir de las personas que realmente nos importan y nos “mueven el piso” por las razones que sean. Y pensaba anoche, mientras caminaba por una calle desértica, que no es huir de las personas lo que buscamos sino huir de nosotros.

Yo estoy harta de huir de mí. Profundamente harta.

No sé qué me gusta, decimos. No sé por qué soy así. No me gusta esta indecisión. Me importas mucho, pero no sé qué quiero. No sé por qué me comporto así. No me gusto, pero no sé hacerlo de otro modo. No sé disfrutar. Me desbordo. Me pierdo en la multitud, para no ser por un rato o ser diferente. Así huyo de mí y huyo de las personas.

Nos hacemos ideas fijas que confundimos con los hechos, con la realidad, y reaccionamos instintivamente al miedo que estas ideas nos producen. ¿Pero qué es el amor? El amor no es una idea.

La idea del amor es la que nos hace daño y nos hace distanciarnos los unos de los otros. Nos hace des-encontrarnos.

El amor es una sensación de bienestar más que un sentimiento o una emoción. Una sensación es algo primario, se siente rico sin pensarlo mucho, es agradable, nutridor. Pensar viene después, si es que viene.

Para que el amor sea una cura hay que “dejar estar” la sensación amorosa en el cuerpo, dejarla ser. ¿Qué nos impide hacer eso? La idea preconcebida del amor y todo lo que esa idea trae consigo de representaciones, mandatos y deberes. Esa idea cohersiona y secuestra nuestros vínculos con las demás personas.

Sigue a tus sensaciones, esa es la terapia

La cosa es más sencilla de lo que pensamos. Cuando permitimos que en nuestra vida se despliegue esa sensación placentera y de conexión que es el amor curativo es imposible que nos maltratemos a nosotros mismos y a los demás. Por eso ese amor curativo es una terapia, un tratamiento, un bálsamo.

Hay que confiar en la sensación de conexión humana que es el amor en estado primario. Porque esa sensación es la guía, cuidar esa sensación es la guía, disfrutarla, expandirla, compartirla. Intentar hablar sobre esta sensación con las personas que nos importan, pero sabiendo que todo lo que digamos es una interpretación, una historia, una idea.

Las cosas salen mal cuando bloqueamos esa sensación amorosa de conexión. Nos desconectamos y se revive la herida fundamental (el abandono existencial) y eso duele. Duele fuerte. La sensación amorosa es todo lo contrario, es una conexión fuerte, no duele. Se siente como un abrazo curativo interior y es algo alegre, sin miedo.

Recuerdo ahora una escena muy bonita de la película “Elsa y Fred” en la que Fred (un octogenario que se ha quedado viudo y está teniendo una aventura con Elsa que lo revitaliza) decide tirar todos los medicamentos que se toma al WC. Fred es un poco hipocondríaco y toma más medicinas de las que realmente necesita. La hija de Fred lo ve tirar las medicinas y le dice “¿Qué estás haciendo? ¿Te estás dejando morir?”. Y él le dice con mucha firmeza: “me estoy dejando vivir”.

Pues eso: me estoy dejando vivir.

Nadir Chacín
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Nuestra coordenada no es lo único que va girando
Tout ce qui nait, meurt tot ou tard
Si caminamos al revés, peut-etre nous rencontrerons
Nos estaremos encontrando.

Numerología: el año 2018 #sersiendo

La numerología y otras prácticas adivinatorias siempre me han llamado la atención por lo que pueden aportar al autoconocimiento. Invité a mi amiga Diana Albornoz, que es una experta en el tema, para que nos comparta su análisis del año que está a punto de nacer.

Música para leer este post

Numerología

“El año 2018: la espiritualidad, las emociones y la pareja” por Diana Albornoz

¡Y ya estamos a días del inicio de un nuevo año! En ciernes el 2018, abriendo sus puertas para experimentar nuevamente conceptos de vida por los cuales ya hemos pasado. Pero veremos cuánto hemos aprendido al respecto.

El año 2018 está formado por un número de agua el 2 las relaciones, lo femenino, un número de fuego el 1, el liderazgo, lo masculino y un número de aire el 8 resultados, estructura.

El resultado de la sumatoria de este 2018 es un número maestro, el 11, exacerbándose el elemento fuego que generará grandes pasiones en cualquier contexto, pero especialmente en la maestría de lo que es dar y recibir amor.

El amor en lo esencial, lejos de la frivolidad. Tendremos el elemento tierra de forma escondida en la conformación de ese número 8 que tiene dos números 4 dentro de sí.

Pero no estará en la estructura del número, así que tendremos la tarea de buscar centro continuamente para manejar nuestro equilibrio emocional adecuadamente. Esa tarea tendría que ser de por vida. Pero digamos que hay tendencias numerológicas más intensas que otras.

Meditar o tal vez practicar una actividad que nos devuelva el equilibrio en nuestro interior será importante durante el año 2018.

El número 2018 suma 11. En Numerología se considera un número maestro, que nos conducirá a escuchar nuestra voz interior para comenzar y a través del cual veremos muchas caras de la Verdad. De tu verdad, esa que tal vez no coincida con la de nadie más.

En la sumatoria de ese número 11, veremos la aparición del número 2, el cual emerge para acercarnos a nuestros verdaderos sentimientos, sincerarnos profundamente con ellos, aceptarlos.

La armonía es un tema del 2 y frente al deseo de que todo esté bien, en armonía, también tendremos que aceptar la falta de esta. Recordemos la dualidad en nuestras vidas y recordemos también que nosotros escogemos dónde estar.

La pareja será un tema especial de este gran año

Porque este número 2 tiene que ver con las asociaciones de dos, pareja, socios.

Así que 2018 será un año para vibrar a esas personas con las cuales deseamos establecer una ruta de experiencias de profunda vinculación y empatía.

De verdad debo decir que las parejas que se formen en este año gozarán de una auspiciosa y reveladora conexión, profunda, espiritual, hermosamente dibujada en la pasión de la intimidad, donde el goce de lo sensual y lo sexual serán de transformación absoluta para los protagonistas de las historias que se tejerán en este tiempo.

El amor verdadero, la rendición ante el otro será una experiencia indescriptible. Así lo vivirán muchos seres humanos que decidan ser pareja. Será el amor en el destiempo, creado en la inmensidad de cada alma.

Les felicito a quienes se decidan. Lo experimentarán. Lo sé. Por eso es que la Numerología señala que las emociones se decantarán exquisitamente en el año 2018. Cada miembro de la pareja requerirá trabajar su ego.

Un año 11 (un año 2) según la Numerología

La humanidad sigue redimensionando su historia. Todo está cambiando velozmente. Cada vez más se nos exige vivir. Experimentar. La frecuencia vibratoria ha cambiado a grados inimaginables.

No hay apego posible, porque nos moverán de allí querramos o no. Solo te puedo decir, mi hermosa alma, en este momento estoy tan conmovida escribiendo esto, que sólo puedo pedirte: atrévete a vivir el amor de todas las formas posibles.

Despliega tus alas hacia la inconmensurable infinitud del Universo. Te amo, me amo.

Diana trasmitió en vivo por Facebook y nos regala más información sobre el 2018


Diana AlbornozDiana Albornoz ~ Coach Vibracional

Afortunada mujer.  He tenido el privilegio de nacer en Venezuela.  De crecer y desarrollarme en un país apasionante y vivir en su capital: Caracas, llena de contrastes, en la cual nací. Una ciudad alegre, vivaz. Y en esa descripción va bastante de la mujer que soy. Mágicamente la vida me ha traído a una experiencia de profundo crecimiento personal.  Me he transformado y comprendido que a través de mis vivencias hay enseñanzas para otros. Soy coach vibracional  y a través de la integración de conocimientos como rebirthing, acupuntura, numerología, thetahealing, puedo servir y apoyar a otros.  Conducirlos a su corazón y convertirme en un mejor ser humano cada día. Esa soy.

Para consultas y análisis numerológico: Facebook, Instagram, Twitter, teléfono +584160120678 y correo electrónico diana.albornoz@gmail.com


"Sólo cerrando las puertas detrás de uno se abren ventanas hacia el porvenir." 
~ Françoise Sagan