Etiquetado: cancer

Día mundial de la lucha contra el cáncer de mama #súmatealrosa

19 de octubre. Día mundial de la lucha contra el cáncer de mama. #sumatealrosa durante todo octubre… Sube información al respecto a tu facebook y twitter. Ojo que el cáncer de mama también le da a los hombres. Esto es un tema de interés para todos/todas. Comparte info y #tócate #manosalasmamas
Nadir

En un mundo mejor #cine

Buenos días, mi gente. Ayer nos vimos esta extraordinaria :) :) película “Hævnen” (“En un mundo mejor”, Dinamarca-Suecia, 2010) sobre la incomunicación humana y la pérdida de la confianza. Desvastadora y hermosa a la vez. Se las recomiendo 100%. Bien por Susanne Bier (directora) y por Anders Thomas Jensen (guionista).

Anton es un idealista médico danés que trabaja en un campo de refugiados de un país africano que está en guerra. Su mujer y su hijo Elia viven solos en Dinamarca. El niño es maltratado en la escuela por sus compañeros y se siente aislado. Pero cuando llega al colegio Christian, un niño huérfano de madre que expresa su dolor por medio de la violencia, él y Elia simpatizan y se hacen amigos. El problema es que esa amistad se convierte en un peligroso juego de venganza y rabia que, además de perturbar la vida de sus familias, lleva a Anton a cuestionarse sus ideales. (FILMAFFINITY)

Nadir Chacín

El amor entre paréntesis: “La Elegida” de Isabel Coixet

la-elegida-coixet
 
“Película de sentimiento desbordante, de una sexualidad calculada y de un romanticismo erudito. (…) ideas y reflexiones proyectadas en todo momento en la gestualidad y la carnalidad de los protagonistas, ambos realmente muy eficaces y entregados.”
E. Rodríguez Marchante, Diario ABC

       
      

 

 

 

  

Después de todo… a (José)
Está en cartelera cinematográfica la película La Elegida (Elegy, EE. UU., 2008) de la directora española Isabel Coixet, basada en la novela The dying animal (El animal moribundo, 2001) del escritor norteamericano Philip Roth. La primera vez que supe de Coixet como directora y adaptadora de guiones fue con Mi vida sin mí (2003), un drama profundo de una joven con una historia muy gris a quien le diagnostican cáncer, y que también se basó en un cuento de la colección Pretending the bed is a raft (1987) de Nanci Kincaid, otra escritora de EE. UU. Luego me volví a enamorar de su manera de hacer cine en el mismo Madrid durante mi viaje del 2005, esta vez con un amor insuperable debo decir, para mí su mejor película hasta ahora: la multipremiada película La vida secreta de las palabras (The Secret Life of Words, 2005). Es una historia de amor repleto de silencios significativos, con un lenguaje cinematográfico más sutil que grita duro sin siquiera abrir la boca. Hanna (Sarah Polley) una chica casi sorda y muy antisocial trabaja en una fábrica textil y su empleador le recomienda tomar unas vacaciones. Ella quien sólo quiere olvidar, consigue durante esa licencia un trabajo de enfermera en una plataforma de extracción de petróleo en altamar, un escenario desolador, maquinizado y absolutamente masculino. (Me recuerda mucho a la película Rompiendo las olas -Breaking the waves- de Lars Von Tryer, otro de mis favoritos.) El paciente que le asignan cuidar es Josef (Tim Robbins), un trabajador que por un accidente ha perdido temporalmente la visión. Ambos en su mundo lleno sólo de palabras y recuerdos acceden a la intimidad del otro, se entienden mejor que lo que pudieran hacerlo si pudieran verse. La película reflexiona sobre la costumbre que tenemos de cargarnos de culpas y dolor por las cosas que hicimos en el pasado. También muestra ese tiempo desvastador, casi detenido, inmóvil, que se experimenta cuando la vida está a punto de dar un giro radical. Es el sol pleno antes de la tormenta. Es como si el tiempo hubiese dejado de correr. En medio de toda ese escenario el amor se abre paso con fuerte contundencia, con su poder natural, sin límites.
    Ahora Coixet vuelve a sorprenderme, menos pero sorpresa al fin, con esta adaptación de El animal moribundo de Roth, ya de por sí una novela muy fuerte que en su versión cinematográfica no pierde esa intensidad. Se tocan temas dolorosos y que generalmente a la gente no le gusta confrontar, éstos se repiten en toda la obra literaria de Roth: el efecto de los años sobre el cuerpo, la decadencia humana, la mediocridad, la vinculación entre la muerte y el sexo, el deseo sexual y el asunto de la confesión del mundo íntimo a un otro, un interlocutor. El personaje central y narrador David Kepesh es un tipo que de momento parece inhumano, infantil, carente de empatía con los demás, sobre todo con las mujeres con las que se relaciona. Es un profesor universitario y crítico literario, apático, ya acostumbrado a su oficio y desapasionado por él, pero muy arrogante y egocéntrico. Amante de la música clásica como intérprete y oyente. A su clase un buen día llega la estudiante Consuela Castillo (Penélope Cruz), una joven de origen cubano, 30 años menor que Kepesh. Él se obsesiona por ella y entablan una relación amorosa-sexual. No le interesa ese asunto de la admiración que tienen las estudiantes por sus profesores, el protagonista aunque no lo está, se mantiene al margen moralmente hablando. ¿Hasta dónde es antiética su postura…? ¿Será simplemente más humana o es pura perversión?
Mientras Consuela muestra su debilidad y vulnerabilidad ante él, Kepesh se defiende, siempre pone barreras, imposibilidades, muros entre ellos. Los años que le lleva a Consuela, le pesan, pero más le pesa su posible futuro abandono. Su punto de vista es egocentrado, ajeno al dolor de ella, no se compromete. Le aterra la posibilidad de ser sustituido por un hombre más joven, de envejecer juntos y tener frente a él una mujer más joven que le recuerde su vejez. El compromiso de intimidad que desata inevitablemente la exposición recíproca de los amantes, uno delante del otro, desnudos, es reprimido voluntariamente. La mirada del otro, sus preguntas, sus ganas de saber todo de ti y tú de ella. La proximidad de la muerte está muy presente en toda la trama, a veces oculta en símbolos, disimulada, y otras mostrada crudamente. Las vidas de Consuela y Kepesh se significan la una a la otra, se llenan de sentido propio a partir del reconocimiento del otro, del amante. Quizá tarde, quizá en el momento y en la forma oportuna. No lo sé. La cruda muerte que todo lo puede… incluso darnos vida.
    Además se me hace una película muy femenina, no puedo decir por qué, pero a mí se me movió todo. La elección de Ben Kingsley como personaje masculino quien dista mucho de ser un galán típico de película comercial creo que es un acierto. La pareja protagónica tiene mucha química en pantalla, que no se aprovechó completamente creo yo. Penélope no parece ciertamente una muchachita. Igual me hizo recordar un pasado romance de mi vida, la incapacidad de mi amante para reponerse a la diferencia de edad entre nosotros y la obsesión que él tenía por el paso del tiempo, por su propia muerte. Durante esa relación sentí que vivía un amor entre paréntesis, a medias, maniatado.
    Me produjo pensar en muchas cosas: ¿Qué es lo que nos sobrevive aquí en la tierra cuando morimos? ¿La gente que amamos, la que no? ¿Lo que les dimos en vida? ¿Nada? ¿Cómo tener la certeza de que la vida que vivimos está realmente llena de significado… o quizá habremos perdido el tiempo… desperdiciado nuestros días? ¿Como conciliar nuestra animalidad irrenunciable con la constante necesidad de un amor verdadero, de una pareja? 90% recomendable. La crítica no ha tratado bien a esta nueva entrega de la Coixet, pero la verdad yo sí la recomiendo, me gustó, y espero que verla te lleve a disfrutar La vida secreta de las palabras
Título original: Elegy
Dirección: Isabel Coixet
Actores: Ben Kingsley, Penélope Cruz y Patricia Clarkson
Guión:
Nicholas Meyer
Producción:
Andre Lamal, Gary Lucchesi, Eric Reid y Tom Rosenberg
Compañías: Lakeshore Entertainment
Género: Drama
País: Estados Unidos
Idioma: Inglés
Año: 2008

 

El amor entre paréntesis: "La Elegida" de Isabel Coixet

la-elegida-coixet
 
“Película de sentimiento desbordante, de una sexualidad calculada y de un romanticismo erudito. (…) ideas y reflexiones proyectadas en todo momento en la gestualidad y la carnalidad de los protagonistas, ambos realmente muy eficaces y entregados.”
E. Rodríguez Marchante, Diario ABC

       
      

 

 

 

  

Después de todo… a (José)
Está en cartelera cinematográfica la película La Elegida (Elegy, EE. UU., 2008) de la directora española Isabel Coixet, basada en la novela The dying animal (El animal moribundo, 2001) del escritor norteamericano Philip Roth. La primera vez que supe de Coixet como directora y adaptadora de guiones fue con Mi vida sin mí (2003), un drama profundo de una joven con una historia muy gris a quien le diagnostican cáncer, y que también se basó en un cuento de la colección Pretending the bed is a raft (1987) de Nanci Kincaid, otra escritora de EE. UU. Luego me volví a enamorar de su manera de hacer cine en el mismo Madrid durante mi viaje del 2005, esta vez con un amor insuperable debo decir, para mí su mejor película hasta ahora: la multipremiada película La vida secreta de las palabras (The Secret Life of Words, 2005). Es una historia de amor repleto de silencios significativos, con un lenguaje cinematográfico más sutil que grita duro sin siquiera abrir la boca. Hanna (Sarah Polley) una chica casi sorda y muy antisocial trabaja en una fábrica textil y su empleador le recomienda tomar unas vacaciones. Ella quien sólo quiere olvidar, consigue durante esa licencia un trabajo de enfermera en una plataforma de extracción de petróleo en altamar, un escenario desolador, maquinizado y absolutamente masculino. (Me recuerda mucho a la película Rompiendo las olas -Breaking the waves- de Lars Von Tryer, otro de mis favoritos.) El paciente que le asignan cuidar es Josef (Tim Robbins), un trabajador que por un accidente ha perdido temporalmente la visión. Ambos en su mundo lleno sólo de palabras y recuerdos acceden a la intimidad del otro, se entienden mejor que lo que pudieran hacerlo si pudieran verse. La película reflexiona sobre la costumbre que tenemos de cargarnos de culpas y dolor por las cosas que hicimos en el pasado. También muestra ese tiempo desvastador, casi detenido, inmóvil, que se experimenta cuando la vida está a punto de dar un giro radical. Es el sol pleno antes de la tormenta. Es como si el tiempo hubiese dejado de correr. En medio de toda ese escenario el amor se abre paso con fuerte contundencia, con su poder natural, sin límites.
    Ahora Coixet vuelve a sorprenderme, menos pero sorpresa al fin, con esta adaptación de El animal moribundo de Roth, ya de por sí una novela muy fuerte que en su versión cinematográfica no pierde esa intensidad. Se tocan temas dolorosos y que generalmente a la gente no le gusta confrontar, éstos se repiten en toda la obra literaria de Roth: el efecto de los años sobre el cuerpo, la decadencia humana, la mediocridad, la vinculación entre la muerte y el sexo, el deseo sexual y el asunto de la confesión del mundo íntimo a un otro, un interlocutor. El personaje central y narrador David Kepesh es un tipo que de momento parece inhumano, infantil, carente de empatía con los demás, sobre todo con las mujeres con las que se relaciona. Es un profesor universitario y crítico literario, apático, ya acostumbrado a su oficio y desapasionado por él, pero muy arrogante y egocéntrico. Amante de la música clásica como intérprete y oyente. A su clase un buen día llega la estudiante Consuela Castillo (Penélope Cruz), una joven de origen cubano, 30 años menor que Kepesh. Él se obsesiona por ella y entablan una relación amorosa-sexual. No le interesa ese asunto de la admiración que tienen las estudiantes por sus profesores, el protagonista aunque no lo está, se mantiene al margen moralmente hablando. ¿Hasta dónde es antiética su postura…? ¿Será simplemente más humana o es pura perversión?
Mientras Consuela muestra su debilidad y vulnerabilidad ante él, Kepesh se defiende, siempre pone barreras, imposibilidades, muros entre ellos. Los años que le lleva a Consuela, le pesan, pero más le pesa su posible futuro abandono. Su punto de vista es egocentrado, ajeno al dolor de ella, no se compromete. Le aterra la posibilidad de ser sustituido por un hombre más joven, de envejecer juntos y tener frente a él una mujer más joven que le recuerde su vejez. El compromiso de intimidad que desata inevitablemente la exposición recíproca de los amantes, uno delante del otro, desnudos, es reprimido voluntariamente. La mirada del otro, sus preguntas, sus ganas de saber todo de ti y tú de ella. La proximidad de la muerte está muy presente en toda la trama, a veces oculta en símbolos, disimulada, y otras mostrada crudamente. Las vidas de Consuela y Kepesh se significan la una a la otra, se llenan de sentido propio a partir del reconocimiento del otro, del amante. Quizá tarde, quizá en el momento y en la forma oportuna. No lo sé. La cruda muerte que todo lo puede… incluso darnos vida.
    Además se me hace una película muy femenina, no puedo decir por qué, pero a mí se me movió todo. La elección de Ben Kingsley como personaje masculino quien dista mucho de ser un galán típico de película comercial creo que es un acierto. La pareja protagónica tiene mucha química en pantalla, que no se aprovechó completamente creo yo. Penélope no parece ciertamente una muchachita. Igual me hizo recordar un pasado romance de mi vida, la incapacidad de mi amante para reponerse a la diferencia de edad entre nosotros y la obsesión que él tenía por el paso del tiempo, por su propia muerte. Durante esa relación sentí que vivía un amor entre paréntesis, a medias, maniatado.
    Me produjo pensar en muchas cosas: ¿Qué es lo que nos sobrevive aquí en la tierra cuando morimos? ¿La gente que amamos, la que no? ¿Lo que les dimos en vida? ¿Nada? ¿Cómo tener la certeza de que la vida que vivimos está realmente llena de significado… o quizá habremos perdido el tiempo… desperdiciado nuestros días? ¿Como conciliar nuestra animalidad irrenunciable con la constante necesidad de un amor verdadero, de una pareja? 90% recomendable. La crítica no ha tratado bien a esta nueva entrega de la Coixet, pero la verdad yo sí la recomiendo, me gustó, y espero que verla te lleve a disfrutar La vida secreta de las palabras
Título original: Elegy
Dirección: Isabel Coixet
Actores: Ben Kingsley, Penélope Cruz y Patricia Clarkson
Guión:
Nicholas Meyer
Producción:
Andre Lamal, Gary Lucchesi, Eric Reid y Tom Rosenberg
Compañías: Lakeshore Entertainment
Género: Drama
País: Estados Unidos
Idioma: Inglés
Año: 2008

 

EL GENIO EN TUS GENES de Dawson Church

Portada del libro
Portada del libro
Los científicos saben que en la historia de la ideas
– indica Michael Gaugelin en The Cosmic Clocks
la magia siempre precede a la ciencia,
que la intuición de los fenómenos anticipa
nuestro conocimiento objetivo sobre ellos.

Tan increíble como el libro LA BIOLOGÍA DE LAS CREENCIAS me resultó este nuevo libro EL GENIO EN TUS GENES. MEDICINA EPIGENÉTICA Y LA NUEVA BIOLOGÍA DE LA INTENCIÓN (The genie in your genes. Epigenetic Medicine and the New Biology of Intention) de Dawson Church publicado por EP Energy Psycology Press en 2007 en Estados Unidos. Este libro va de la mano con la reseña anterior pero profundiza mucho más en lo que se ha llamado la medicina energética estos últimos años. Los descubrimientos que presenta el autor apuntan a que los genes contribuyen a nuestras características físicas y emocionales pero no las determinan como se había creído hasta ahora.

Amplios estudios realizados en todo el mundo, y cada vez son más, indican que las prácticas espirituales y la fe pueden añadir muchos años a tu vida, más allá de la mixtura genética que poseas. Por otro lado, señala la importancia de entender al ser humano como un ser energético antes que todo, reclama más atención hacia los procesos que dependen del electromagnetismo en la biología humana dándoles un papel crucial tanto sobre los estados de ánimo como de la salud física en general. Como Lipton, este autor afirma la muerte del dogma determinista que había mantenido nuestra salud y felicidad emocional caminando sobre una cuerda floja formada por nuestros genes. Los genes no son nuestro destino, apunta contundente como Lipton.

En el centro de su discusión magistral se encuentra la experiencia. Cuando tenemos una experiencia o pasamos por alguna situación específica le asignamos un significado. Lo hacemos mental, emocional y espiritualmente y eso es tan importante para la activación de los genes como los hechos que vivimos en sí mismos. Se ha descubierto que nuestros genes danzan con nuestra capacidad de estar conscientes, nuestra espiritualidad, nuestro Despertar. Los pensamientos y los sentimientos encienden y apagan diferentes tipos de genes dentro de complejas relaciones biológicas y electromagnéticas.
En otras palabras, la subjetividad humana está al centro de nuestra salud, dirigiendo todo lo que te pasa como ser humano integral y cómo lo procesas. Los pensamientos que tenemos, la calidad de nuestra consciencia, incrementa el flujo de información que viaja a través de nuestras redes neurológicas; en resumen: “Tus creencias se vuelven la biología de tus sistemas hormonal, neuronal, genético y electromagnético y están relacionadas con las interacciones complejas que existen y se dan entre ellos”.
Te pongo un ejemplo. Los pensamientos estresantes que generan la segregación de las hormonas relacionadas con el estrés como la norepinefrina impiden tus capacidades de curación natural, que han sido un maravilloso producto de tu evolución como ser vivo. El cortisol, el esteroide natural más abudante en tu sangre, cuando se segrega continuamente y en cantidades exageradas conlleva a la atrofia de tus células y a la pérdida de la memoria, incluso aumenta la presión y el azúcar en la sangre, daña tus arterias y produce enfermedades del corazón.
A nivel bioquímico tu cuerpo NO puede diferenciar entre una inyección de químicos que se dispara por una amenaza real a tu superviviencia o una amenaza subjetiva (idea abstracta) creada por tu mente y que no es real. Tu cuerpo reacciona de la misma manera, él sólo sabe que está amenazado y así reacciona. Ambas situaciones la real y la ficticia creada por tu estrés y tu nerviosismo, las dos, crean un ambiente bioquímico alrededor de tus células que están llenas de señales para tus genes, las cuales activan o desactivan las proteínas asociadas a la curación. Tu cuerpo no hace un juicio moral sobre tus emociones, simplemente responde de acuerdo a ellas.
En el mundo real, al contar con la lámpara de nuestro entendimiento y el genio en nuestros genes, tenemos una fuente ilimitada de deseos a nuestra disposición. Cualquiera de los deseos que metemos en nuestra lámpara se manifiesta genéticamente. Si llenamos nuestra lámpara con palabras curativas, nuestros genes  cumplen de prisa nuestros deseos en los siguientes segundos. Si la llenamos con veneno, como las parejas que se pelean constantemente, dañamos la habilidad de nuestros “sirvientes” genéticos para curarnos. Aunque los mecanismos por los cuales ocurre la curación energética aún son vistos como magia por el sistema médico convencional (que trata los síntomas con medicinas que producen los efectos opuestos) los resultados de esta revolucionaria nueva medicina no lo son. Son reales y se han probado científicamente. Poco a poco, el sistema médico cede ante tantas y tantas pruebas de que la energía CURA, tus pensamientos y sentimientos positivos CURAN, una estado de consciencia elevado y en paz CURA.
La mejor manera de motivarte es exponer aquí algunos experimentos y sus resultados tan impresionantes. Antes de pasar a ellos, este libro es nuevamente una denuncia abierta a los abusos y cegueras de nuestro sistema médico convencional y, a su vez, UN APOYO SIN PARANGÓN a las MEDICINAS ALTERNATIVAS Y OTRAS TÉCNICAS DE CURACIÓN MENOS CONOCIDAS, que como el Reiki, utilizan el manejo de campos energéticos.
Lo mismo apoya a prácticas profundamente curativas y algunas ancestrales como la oración, la meditación, las visualizaciones, la acupuntura, las limpias chamánicas, el yoga, el tai chi, el chi kung, el shiatzu, las flores de Bach y otros sistemas florales, el EFT (técnicas de liberación emocional), entre otras.
Sin más, te dejo con las últimas novedades vinculando cada experimento con sus implicaciones en la vida real de las personas, para que sea más útil al lector. Es imposible ponerlos todos, pero cada experimento no es único sino que trae consigo una cola larga de experimentos en otros laboratorios y por otros científicos que los han vuelto a probar y han llegado a los mismos resultados. (La traducción libre es de mi autoría.)
NUEVOS DESCUBRIMIENTOS DE LA MEDICINA ENERGÉTICA
Violencia doméstica y capacidad curativa del cuerpo
Ronald Glaser de la Universidad de Medicina del estado de Ohio (EEUU) y la psicóloga Janice Kiecolt-Glasser investigaron el efecto del estrés asociado con los conflictos maritales sobre la curación de las heridas, un marcador importante de la activación genética. Los investigadores crearon por succión unas pequeñas ampollas en la piel de los sujetos casados que se sometieron a las pruebas, posteriomente instruyeron a algunos para que tuvieran una discusión neutral durante media hora. En las siguientes tres semanas, monitorearon la producción de las tres proteínas que nuestro cuerpo produce para sanar las heridas. Ellos también les indicaron a otras parejas sometidas al mismo experimento que discutieran un tópico en el cual estuvieran en desacuerdo. Los investigadores estuvieron presentes en ambas discusiones, las neutrales y las de desacuerdos. Encontraron que la expresión de dichas proteínas se disminuyó en las parejas que tuvieron peleas, incluso en las parejas que tuvieron una discusión simple sobre un desacuerdo. Las que tuvieron peleas que incluían insultos, sarcasmos, críticas abiertas, mostraron una disminución aún mayor en la sanación de las heridas. En las peleas más agresivas y fuertes la curación se disminuyó hasta en un 40% y el nivel de producción de las proteínas cayó drásticamente.
Los científicos indicaron que se trata de una prueba controlada y ficticia, probablemente una vida real de conflictos maritales genere efectos aún más dramáticos. Encontraron también -en unas pruebas anteriores- que las parejas en conflicto presentaban sistemas inmunes pobres después de sus discusiones en el laboratorio y desarrollaron en los siguientes meses más infecciones respiratorias que las parejas que tenían conversaciones de apoyo.
La mente indisciplinada deja escapar energía vital en la forma de continuos pensamientos, preocupaciones y percepciones sesgadas, muchas de las cuales activan emociones disturbadoras y procesos químicos degenerativos en el cuerpo.
Ya lo dijo Buda hace más de dos mil años: “Estamos formados y moldeados por nuestros pensamientos. Aquellos que sus mentes están modeladas por pensamientos sin ego dan alegría cuando actúan o hablan. Y la alegría los sigue como una sombra que nunca los deja.”
 
El SIDA y las creencias sobre Dios
Gail Ironson, doctora que investiga la vinculación entre la mente y el cuerpo (profesora en psicología y psiquiatría de la Universidad de Miami e investigadora del Centro de Investigación sobre Sobrevivivientes Positivos que ha ganado muchos premios y reconocimientos por parte del Instituto Nacional de la Salud de EEUU) realizó el primer estudio para relacionar creencias específicas con cambios particulares en el sistema inmune.
Midió muchos indicadores de salud en pacientes con VIH en el transcurso de cuatro años de investigación. Una de las medidas fue la “carga del virus”, la cantidad del virus del SIDA en las muestras de sangre. También la doctora contó la concentración de un tipo de células blancas responsables de matar los organismos invasores. La concentración de estas células T ayudantes (también conocidas como células CD4) en la sangre es una de las medidas normalmente utilizadas para calcular el avance del SIDA.
Si la concentración de estas células disminuye, nuestros cuerpos son menos capaces de defenderse de otras enfermedades oportunistas como la neumonía, esto les sucede a los paciencientes con SIDA. Sus estudios han sido muy reconocidos por médicos y biólogos porque ha logrado identificar marcadores biológicos de la enfermedad y relacionarlos con medidas subjetivas como el nivel de la depresión del paciente, el número de las visitas al doctor y la dosis de la medicina requerida.
En sus resultados encontró dos marcadores (de predicción) interesantes de cuán rápido avanza el VIH en el cuerpo de los pacientes que participaron en el estudio. Uno fue el punto de vista que tienen los pacientes sobre la naturaleza de Dios. Sí leíste bien: Dios.
Algunos creían en un Dios castigador, mientras que otros lo creían un Dios benevolente. Ella observó que “los pacientes que creían que Dios los enjuiciaba tenían una disminución de las células ayudantes dos veces mayor que la tasa de las células de los pacientes que no lo veían así, sus cargas de virus aumentaron tres veces más rápido. Estas creencias predecían la progresión de la enfermedad de manera mucho más eficiente que la depresión del paciente”.
Ironson se sorprendió al encontrar que mucha gente reportaba una transformación espiritual subsecuente al diagnóstico de la enfermedad. Dicha transformación estaba caracterizada por un sentido de sí mismo que fue profundamente cambiado y llevo a los pacientes a un cambio en sus comportamientos.
En un artículo suyo de la revista científica Journal of General Internal Medicine concluye que “45% de los pacientes incrementan su espiritualidad en el año siguiente a recibir el diagnóstico de seropositivos, 42% se quedaron igual que antes y el 13% reportó un descenso en su espiritualidad. El estudio mostró una asociación extremadamente fuerte entre la espiritualidad y el bajo progreso del VIH”.
El otro marcador importante fue: una relación participativa y personal con Dios. En resumen si tú crees que Dios te ama, es un factor de protección enorme, mucho más protector que reducir tu depresión o subir tu optimismo. La creencia en un Dios benévolo te proteje, pero si tu creencia es personalizada del tipo “Dios me ama (a mí)” es incluso mucho más fuerte y más efectiva. 
Otro hallazgo colateral fue que los pacientes que sentían un estado de paz interior tenían niveles más bajos de cortisol, la hormona del estrés que produce daños en el cuerpo.
Tus creencias sobre Dios tiene efectos sorprendentes sobre tu salud, es recomendable -si tu orientación espiritual y tu religión te lo permiten- recalíbrarla y ajustarla. Sabio consejo de estos científicos: adquiere ¡la visión más amorosa de Dios que seas capaz! Tu espiritualidad se convierte en salud.
 
El efecto curativo de la oración
Hay miles de experimentos sobre el poder de la oración. Uno lo llevó a cabo Thomas Oxman y sus colegas en la Escuela de Medicina de la Universidad de Texas, EEUU. Examinaron los efectos de la ayuda social y de las prácticas espirituales en pacientes que iban a someterse a cirugías del corazón. Descubrieron que aquellos con amplias cantidades de los dos factores (ayuda social y práctica espiritual) exhibieron una tasa de mortalidad de uno a siete frente a los que no las tenían. 
Otro se realizó en el Centro St. Luke de Chicago. Vincularon la asistencia a la iglesia con la salud física. Los científicos hallaron que los pacientes que acudían regularmente a la iglesia y que tenían una práctica fuerte de la fe, eran menos propensos a morir y tenían una salud general más fuerte. No son ejemplos aislados. Larry Dossey, en su libro Prayer is Good Medicine (La oración es una buena medicina) dice que que hay más de 1.200 estudios científicos que demuestran los vínculos de la oración y la intención con la longevidad y la salud. 
De la misma forma, un meta-análisis publicado en las revistas cientificas Annals of Internal Medicine y del Journal of the Alternative and Complementary Medicine ha compilado los resultados de muchos estudios que demuestran que la oración, la curación a distancia y la intencionalidad tienen efectos significativos sobre la salud.
La oración le hace bien tanto a quién la hace como a quien la recibe. Otros estudios han demostrado que la habilidad y el fervor de la persona que reza tiene un efecto marcado en el sujeto que recibe la oración.
 
El efecto curativo de las prácticas humanitarias y filantrópicas
Muchos estudios han demostrado también que los actos regulares de altruismo prolongan nuestra vida y aumentan nuestra propia felicidad. En su libro The Energy Prescription (La prescripción energética), la farmaceuta Constance Grauds describe un estudio realizado en Michigan, EEUU. Se incluyó una muestra muy grande de 2.700 hombres y se les estudio por un período inusitado de 10 años. Los resultados revelaron que los hombres que habían participado en actividades voluntarias regulares tuvieron la mitad de la tasa de mortalidad en comparación con los que no las hicieron. Ella declaró que “el altruismo tiene efectos colaterales como la reducción del estrés, la mejora del funcionamiento del sistema inmune, sentimientos más sólidos y constantes de alegría, paz y bienestar, incluso más alivio de dolores emocionales y físicos. Estos efectos además duran bastante tiempo después de realizada la actividad altruista y se incrementan proporcionalmente al aumento de la frecuencia del comportamiento altruista”.
 
La espiritualidad en los ambientes médicos
Un estudio demostró el efecto de la “nutrición” espiritual en los pacientes de cáncer, lo realizó la Doctora Jean Kristeller, una psicóloga de la Universidad del Estado de Indiana, EEUU. Ella reportó que cuando los doctores pasan tiempo hablando con sus pacientes acerca de sus intereses espirituales, esto producía -luego de tres semanas- una mejora en su calidad de vida y una menor incidencia de la depresión en los mismos. Los pacientes refirieron que sus médicos “estaban más preocupados por su salud” en comparación con los pacientes que no hablaron de temas espirituales con sus médicos. Lo más impresionantes es que adivinen cuánto duraron las conversaciones que cambiaron positivamente la vida de los pacientes y las alargaron: ¡Entre cinco y siete minutos! Lo mismo sucedería con cualquier otra enfermedad seguramente.
 
La meditación
Ésta es una de las revelaciones científicas que más gusto me da, porque meditar es la recomendación central de mi libro Senderos de Paz (Alamah, 2008). Los beneficios de la meditación son numerosos y son el objeto de múltiples estudios alrededor del mundo actualmente. Tantos, que no sé bien por dónde empezar.
El Dr. Robert Dozor, co-fundador de la Clínica de Salud Integral de Santa Rosa, California, EEUU, dijo: “la meditación -por sí misma- ofrece más a la salud de los americanos modernos que todos los remedios farmaceúticos juntos”.
Recientemente, el neurocientífico y doctor Richard Davidson de la Universidad de Madison en Wisconsin, EEUU, publicó una sería de experimentos usando diferentes técnicas de meditación. Cuando comparó los resultados obtenidos por meditadores novatos con los de meditadores experimentados como los monjes tibetanos encontró que los monjes “muestran un incremento mayor de las ondas gamma, que están relacionadas con la atención, la memoria y el aprendizaje, y ellos tienen mayor actividades en las áreas del cerebro vinculadas con las emociones positivas como la alegría”.
Los monjes que tenían más cantidad de años meditando mostraban los efectos más impresionantes en los cambios del cerebro y su funcionamiento. Esto significa que al meditar estamos agrandando las porciones del cerebro que producen la felicidad. Cualquiera pude aprender a meditar no te hace falta ser monje.
Otro reporte científico indica que -en una prueba piloto de la Universidad de California en San Francisco, EEUU-, “los maestros que fueron entrenados con las técnicas budistas de meditación y que meditaban máximo 30 minutos cada día mostraron una mejora en su estado de ánimo similar a la que hubieran obtenido tomando antidepresivos”.
La meditación, el amor y la compasión son herramientas en las cuales podemos entrenarnos para ser más felices.
 
Visualizaciones y el rendimiento escolar de los jóvenes 
Las posibilidades de la visualización para la curación epigenética (ver reseña anterior La biología de las creencias) son demostradas en un estudio reciente. Se examinó cómo las expectativas de los estudiantes afectan sus notas en matemáticas. Carol Dweck, doctora en psicología de la Universidad de Stanford, EEUU, descubrió que las creencias que los estudiantes tienen acerca de la naturaleza de su inteligencia afecta su desempeño escolar. Algunos piensan que su inteligencia funciona como la cantidad de dientes en tu boca o los centímetros de alto que mide el cuerpo, que es estática y fija. Otros piensan que la inteligencia puede crecer y desarrolarse, como una planta.
Ella comparó el desempeño de los estudiantes durante dos años en matemáticas, reportando que aquellos que creían que la inteligencia podía crecer tuvieron mejoras sustanciales en sus calificaciones en comparación con los que pensaban que era fija y estática.
Para probar sus resultados sometió a otra prueba a un grupo de estudiantes que tenían malas calificaciones, lo dividió en dos pequeños grupos al azar. El primero recibió información sobre herramientas de estudio para conseguir mejores calificaciones (lo usual que se imparte en los colegios). El segundo recibió información sobre los últimos descubrimientos sobre el cerebro, de qué formas el cerebro crece y desarrolla nuevas conexiones neuronales cuando se ve confrontado con la novedad y el cambio. Ellos “aprendieron que el cerebro forma nuevas conexiones cada vez que aprendes algo nuevo, y eso, con el tiempo, te hace más inteligente”.
Al finalizar el semestre, aquellos estudiantes que recibieron el cursillo típico de mejoramiento escolar no mostraron cambios tan sorprendentes como los chicos del grupo del minicurso novedoso en neurociencia, los segundos, tuvieron notas significativamente mejores.
Los chicos de este grupo también recibieron un entrenamiento extra para realizar visualizaciones sobre cómo su cerebro estaba creciendo constantemente. Estas visualizaciones tuvieron efectos positivos concretos en su desempeño.
No es irracional pensar que las visualizaciones pueden ser aplicadas con éxito a mejorar la salud. Lo que imaginamos, podemos crearlo.
Llenando nuestra mente de imágenes positivas podemos producir un ambiente epigenético que potencie nuestros procesos curativos naturales. Las visualizaciones han demostrado resultados increíbles en las investigaciones sobre el cáncer, son las responsables -en parte- de miles de casos de remisiones espontáneas por todo el mundo. 
El libro es tan impresionante que este espacio se queda corto. Para terminar sólo quiero dejar un mensaje a mis lectores.
Saber – a ciencia cierta – que nosotros podemos afectar la producción de las proteínas curativas en nuestro cuerpo, que podemos cambiar genéticamente si así lo deseamos, es reconfortante. Las herramientas para hacer este proceso de curación en tu vida ya han sido demostradas científicamente y además están a tu disposición. Pueden ser cultivadas y aprendidas por Todos. Esta verdad es un incentivo fuerte para aprenderlas, para mejorar nuestras actitudes, nuestras creencias, nuestra vida… herramientas terapéuticas que exceden en mucho las promesas de la mayoría de las terapias convencionales, de la quimioterapia, la radioterapia y demás tratamientos invasivos.
Resumen en inglés
Author Dawson Church applies the insights of the new field of Epigenetics (epi=above, i.e. control above the level of the gene) to healing. Citing hundreds of scientific studies, he shows how beliefs and emotions can trigger the expression of DNA strands. He focuses on a class of genes called Immediate Early Genes or IEGs. These genes turn on within a few seconds of a stimulus. They can be triggered by thoughts or emotions (“I loved that unexpected gift of roses Bill gave me” or “I’m so mad about what Uncle John said at the Christmas party”). Many IEGs are regulatory genes turn on other genes that affect specific aspects of our immune system, such as the production of white blood cells that destroy attacking bacteria and viruses. Epigenetics thus influences our health every day. He coins the new term “Epigenetic Medicine” to describe healing techniques with epigenetic effects. He also summarizes the science behind the infant fields of Energy Psychology and Energy Medicine, both of which offer promising epigenetic medical therapies, and describes a few of the thousands of powerful personal breakthroughs that are being achieved by therapists, doctors and lay people praticing these techniques. The Genie in Your Genes shows that there is a sound theoretical framework, based on credible experiments, for understanding these astonishing results, and predicts that the insights of Epigenetic Medicine will dramatically advance the fields of both medicine and psychology in the coming decade.

TE INVITO A CAMBIAR TU VIDA YA.

Taika Ramé

“La Biología de la Creencia” de Bruce Lipton #sersiendo

764Por fin, sí, por fin terminé de leer “The biology of belief”  [“Biología de la creencia”] del Dr. Bruce Lipton. No sé si existe una traducción al español de este texto, pero sin duda alguna, deberían hacerla ya (¡alguna editorial que se anime, por favor!). Acabo de adoptar este libro entre mis libros de cabecera, 100% recomendable. 

ACTUALIZACIÓN: ACABAN DE DARME UNA MUY BUENA NOTICIA, SÍ SALIÓ LA TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL, LA INFORMACIÓN HASTA EL FINAL, OJO.

Este texto básico para los que están buscando la paz y la felicidad tiene más de 100.000 copias vendidas y fue nombrado Mejor libro científico del 2006 [Best science book- 2006 awards], fue editado sabiamente por Mountain of love/Elite Books en Santa Rosa, California, en 2005. El Dr. Lipton es un biólogo celular norteamericano, realiza sus estudios e investigaciones en la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford y su línea de investigación es la unión entre ciencia y espíritu. Ha sido invitado a numerosos programas de TV y radio para hablar sobre las membranas de las células, epigenética y la nueva biología que son sus temas de especialización.

La epigenética está ahora en voga, se trata de toda una corriente de la biología que estudia la influencia del medio ambiente y las condiciones exteriores sobre los genes, el ADN humano. Epigenética significa literalmente, “control sobre la genética”; estos estudios han revolucionado la manera en que los científicos pensamos que está controlada la vida.

¡Los genes NO son nuestro destino!, sabes, no son algo inamovible y determinante como se creía hasta ahora. Las influencias del medio ambiente, incluyendo la nutrición, el estrés y las emociones, pueden modificar los genes, sin cambiar la secuencia básica del ADN, y más asombroso aún, estas modificaciones pueden pasar a las nuevas generaciones.

Tiene mucha información sobre la mafia que son los médicos, los sistemas de salud, las farmacéuticas, etc. Tiene datos tan impresionantes, ALARMANTES, sobre el uso de los antidepresivos, ansiolíticos y demás tratamientos halopáticos para enfermedades como el SIDA y el cáncer…. ¡te quedarás PETRIFICADO como yo!

Resumen de su propuesta (traducido libremente del libro “The genie in yours genes” de Dawson Church)

En 1982, Lipton comenzó examinando los principios de la física cuántica y cómo se integraban a su entendimiento de los sistemas de procesamiento de información de las células. Produjo una serie de estudios innovadores sobre la membrana celular, que revelaron que esta capa externa de las células es un homólogo orgánico de un chip de computadora, el equivalente celular del cerebro humano. Sus estudios en la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford entre 1987 y 1992 revelaron que el medio ambiente, el cual opera a través de la membrana celular, controla el comportamiento y la fisiología de la célula, apagando y encendiendo a los genes (como se haría con un suiche de luz).

Estos estudios en conjunto con otros llevados a cabo por más científicos dieron origen al nacimiento de la Epigenética, conectando los campos que estudian la mente con los que estudian el cuerpo humano. Aplicó un concepto básico de la física cuántica al campo de la biología celular, se trata de que “el universo cuántico es un set de probabilidades suceptible a los pensamientos del observador”. Mientras que la biología celular tradicional se ocupaba de las moléculas físicas que controlan la biología, Lipton se enfocó en los patrones químicos y electromagnéticos a través de los cuales la energía en la forma de nuestros pensamientos y creencias pueden afectar nuestra biología, incluyendo el genoma humano.

El asunto novedoso es que sus descubrimientos indican que la mente controla las funciones del cuerpo y eso implica que nuestros cuerpos pueden ser modificados a medida que cambiamos nuestra manera de pensar. Nuestras creencias interactúan con la infinitud de probabilidades del universo cuántico, y éstas afectan las células de nuestros cuerpos, contribuyendo a la expresión de diferentes potenciales genéticos.

El mecanismo descrito funciona así. Existen proteínas que están a ambos lados de la membrana celular. Las proteínas de la superficie externa de las células son receptivas a las fuerzas externas, incluso a los cambios bioquímicos en el cuerpo producto de los diferentes tipos de pensamientos y emociones. Estos receptores externos afectan a su vez a las proteínas internas de la célula, alterando su estructura molecular. Los dos tipos de receptores funcionan como un enrejado que se puede contraer y expandir. El grado de expansión determina el tamaño y la forma de las moléculas -llamadas proteínas emisoras- que pueden pasar a través de dicho enrejado. Las proteínas juntas, el complejo receptor-emisor por sí mismo, actúa como un suiche molecular, aceptando las señales del ambiente celular que “desenvuelven” el ADN, desactivando la “funda” de proteínas que lo cubre.

A diferencia de lo que se creía hasta hoy, los descubrimientos de Lipton indican que el ADN no es precisamente el que controla la biología de las células sino precisamente esta funda de proteínas que lo cubre, y que es la responsable del encendido o apagado de los genes. Y esta funda depende más de las señales del medio ambiente que se dan afuera y adentro de la membrana celular, que de la información genética en sí misma.

Ya no tienes que esperar angustiado a que tus células desarrollen CÁNCER, como si estuvieras viviendo con una bomba de tiempo dentro de tu cuerpo, puedes hacer MUCHO con tan sólo cambiar la forma en que piensas día con día.

Fragmentos tomados directamente del libro reseñado: “La biología de la creencia” de Bruce Lipton.

Es imposible colocar en este espacio todo lo que me impresionó, te daré sólo algunas NOVEDADES IMPACTANTES del mundo científico que salen en este libro. Si pueden leerlo, no se lo pierdan. Son fragmentos del libro aderezados con algunos comentarios míos. [La traducción libre es de mi autoría.]

  • Las células tienen MEMORIA. Aprenden a través de la experiencia, de su contacto con el medio que las rodea, y luego guardan una memoria que les permite adaptarse mejor y anticiparse a los cambios en las condiciones. Es decir, son INTELIGENTES. ¡Esta memoria incluso se mantiene intacta en las células de los órganos donados! GUAO.
  • Las células sin genes (células enucleadas, les quitan el núcleo donde está el ADN) aún presentan cierto control “inteligente” de sus procesos, es decir que el ADN no controla su biología ni el núcleo es el cerebro de la célula como se había creído hasta ahora. Se ha descubierto que el verdadero cerebro de la célula está en su membrana, quien convierte las señales ambientales en comportamientos que permiten la superviviencia de todo el cuerpo humano; somos un conjunto de células.
  • Estudios del genoma han indicado que los seres vivos comparten sus genes no sólo entre individuos de la misma especie -a través de la reproducción y que luego pasan los genes a sus hijos- sino entre individuos que no son de la misma especie. Esto ha sido una adaptación evolutiva para aumentar la sobrevivencia de los seres vivos en el planeta ya que los genes son memorias físicas de las experiencias aprendidas por todos los organismos vivos.
  • Los peligros de la ingeniería genética y de los alimentos transgénicos saltan a luz con estos nuevos descubrimientos ya que la modificación de los genes de un tomate -por ejemplo- no se detiene con los tomates sino que altera la biosfera entera de maneras incontrolables. Se sabe que cuando un humano ingiere un alimento modificado genéticamente, los genes artificialmente creados de dicho alimento se transfieren dentro de las bacterias benéficas de su intestino y modifican los genes de dichas bacterias. ¡Luego nos asombramos porque existe tanta gente alérgica o intolerante a alimentos como el trigo, la avena, el arroz, la leche, que han sido el sustento nutritivo de la humanidad durante siglos! ¿Por qué antes sí se podían comer y ahora no? Esa es la pregunta correcta que hay que hacerse, no meter más dinero en la producción de alimentos para gente intolerante a la lactosa o al glúten… Será que lo que deseamos es alimentar la economía de mercado en vez de tener gente sana, me pregunto.
  • La medicina le ha montado una guerra a los microorganismos ignorando el hecho de que muchas BACTERIAS son IMPORTANTES para nuestra salud. Por ejemplo, las bacterias que viven en el estómago son esenciales para nuestra supervivencia.  El uso de los antibióticos es nocivo para la salud porque son ASESINOS INDISCRIMINADOS, matan eficientemente tanto a las bacterias que son necesarias para sobrevivir como a las bacterias malas que deterioran tu salud. ¿Seguirás tomando medicinas alopáticas que te matan lentamente?
  • Se ha demostrado que la evolución de los seres vivos depende más de la interacción entre las especies que de las interacción entre los individuos de una misma especie. En otras palabras, si el ser humano quiere sobrevivir tiene que ocuparse también de su relación con los otros seres vivos del planeta tierra y  no sólo entre los humanos.
  • El mundo natural experimenta hoy el sexto mayor evento de extinción de su historia. En esta ocasión, la causa no es extraterrestre -como el famoso meteorito que produjo la extinción de los dinasourios- sino es por la acción de uno de los organismos animales que habitan la tierra: EL SER HUMANO.
  • Los científicos que siguen a Darwin están cometiendo los mismos errores que él. Su problema es que subestiman al medio ambiente y le han dado más importancia a la determinación genética, es decir, a la creencia de que los genes controlan la biología humana. Esta falsa creencia no sólo ha causado que el dinero para las investigaciones se invierta más en ese campo equivocado sino que también ha cambiado la forma en que nosotros pensamos acerca de nuestras propias vidas. Cuando tú crees que los genes controlan tu vida tienes una excusa para considerarte víctima de tu propia herencia. ¿No crees?
  • Hay enfermedades que sí son causadas por un gen, pero los malestares humanos producidos por un solo gen, equivalen a menos del dos por ciento de las que sufre la población mundial. La mayoría de la gente viene a este mundo con genes que deberían permitirles vivir una vida feliz y saludable. Las dolencias más comunes actualmente como la diabetes, la enfermedad del corazón y el cáncer no son el resultado de un solo gen sino de la interacción entre múltiples genes y sobre todo de los factores medio ambientales.
  • La confusión viene cuando constantemente los medios de comunicación y la gente en general confunden el significado de dos conceptos diferentes: correlación y relación causa-efecto. Correlación significa que una “cosa” está ligada a una enfermedad determinada, mientras que una relación causa-efecto implica que esa misma “cosa” controla directamente la enfermedad. Por eso se ha pensado que la mayoría de las enfermedades tienen una causa genética [hereditaria] y que por tanto no podemos hacer nada para defendernos de ellas o para curarnos; las personas viven en un constante miedo esperando el día en que sus genes actúen contra ellos y se enfermen mortalmente. El cáncer es un buen ejemplo.
  • La idea de que los genes controlan la biología humana es una suposición que NUNCA ha sido probada, por el contrario, ha sido rebatida por las últimas investigaciones epigenéticas. El control genético se ha convertido en una metáfora de la sociedad, queremos creer que los ingenieros genetistas son los nuevos “magos” médicos que pueden curar enfermedades y también lograrán crear nuevos Einstein y Mozart para la humanidad. Pero una metáfora no es una verdad científica, allí está el problema estructural.
  • Los organismos vivos se distinguen de los no-vivos porque se pueden mover; son animados. Entender la naturaleza de la vida debe pasar por entender primero cómo las proteínas terminan generando movimiento a la célula; el secreto de su movimiento está también en las cargas electromagnéticas de las proteínas que son las responsables del movimiento-comportamiento generado, no el ADN como se ha pensado hasta ahora. En el cromosoma, el ADN forma el núcleo, y las proteínas cubren el ADN como una funda. Cuando los genes están cubiertos por esta funda de proteínas, su información NO puede ser leída. Esto indica que la presencia o ausencia de dicha funda protéica es la que realmente CONTROLA la actividad de los genes, y las proteínas están a su vez controladas por las señales del medio ambiente. Somos entonces más dependientes del medio ambiente que de los genes, eso pone al medio ambiente en PRIMER LUGAR de importancia. Con la ayuda de las nuevas ciencias y sus avances hemos pasado de una teoría que le daba primacia a los genes a un nueva que se la da -y dará cada vez más- al medio ambiente.
  • El proyecto del genoma humano ha encontrado resultados sorprendentes, se pensaba que a cada proteína le correspondía un gen por lo que esperaban que el genoma estuviera compuesto por 120.000 genes y encontraron que sólo consistía en aproximadamente 25.000. ¡Más del 80% del ADN que esperaban los científicos NO existe! El concepto una proteína-un gen era la piedra angular del determinismo genético durante mucho tiempo y se ha descubierto que es una hipótesis falsa. El proyecto genoma humano ha logrado poner sobre la mesa de discusión que la evolución de las especies desde las más simples hasta el humano no se logró usando más genes, sino a través de la interrelación genética entre organismos [entre especies]. Ya no se pueden usar los genes para explicar por qué los humanos estamos en el tope de la cadena evolutiva ni tampoco para explicar por qué nos enfermamos, cómo nos comportamos, etc.

Podría escribir mil ideas más pero lo mejor que puedes hacer es comprarte el libro, dejo acá los datos donde puedes hacerlo.

Para comprarlo en Amazon.com, en inglés, click aquí
Para comprarlo directamente con Bruce Lipton y su gente, en inglés, click aquí
CONTACTO: Margaret Horton, sally@brucelipton.com
SITIO WEB: www.brucelipton.com

Reseña en inglés

“The Biology of Belief” is a groundbreaking work in the field of New Biology. Author Dr. Bruce Lipton is a former medical school professor and research scientist. His experiments, and that of other leading edge scientists, have examined in great detail the processes by which cells receive information. The implications of this research radically change our understanding of life. It shows that genes and DNA do not control our biology; that instead DNA is controlled by signals from outside the cell, including the energetic messages emanating from our positive and negative thoughts. Dr. Lipton’s profoundly hopeful synthesis of the latest and best research in cell biology and quantum physics is being hailed as a major breakthrough showing that our bodies can be changed as we retrain our thinking.

“Bruce Lipton’s book is the definitive summary of the new biology and all it implies. It is magnificent, profound beyond words, and a delight to read. It synthesizes an encyclopedia of critical new information into a brilliant yet simple package. These pages contain a genuine revolution in thought and understanding, one so radical that it can change the world.” Joseph Chilton Pearce author of Magical Child and Evolution’s End.

Portada-la-biologia-de-la-creencia-bruce-liptonLa información de la edición en español (Cortesía de Israel, un lector)

Tomada de: Editorial Palmyra

La primera edición salió el año pasado (2007), Editorial Palmyra, colección Nuevo Paradigma y el título: La biología de la creencia. Para comprar el libro en español en Casa del Libro

“Por fin, la verificación científica de la unidad cuerpo-mente-espíritu descrita en ¿¡Y tú qué sabes!? y sus aplicaciones en tu propio cuerpo. La biología de la creencia es un libro revolucionario en el campo de la Biología moderna. Su autor, un prestigioso biólogo celular, describe con precisión las rutas moleculares a través de las que nuestras células se ven afectadas por nuestros pensamientos gracias a los efectos bioquímicos de las funciones cerebrales. Con lenguaje sencillo, múltiples ilustraciones, humor y ejemplos actuales, el doctor Lipton explica que los genes y el ADN no controlan nuestra biología, sino que es el ADN el que está controlado por las señales procedentes del medio externo celular, entre las que destacan los poderosos mensajes que provienen de nuestros pensamientos positivos y negativos. De esta manera, nuestro cuerpo puede cambiar realmente si reeducamos nuestra forma de pensar.”

«¡Intenso, elegante y sencillo! Con un estilo tan asequible como revelador, el doctor Bruce H. Lipton nos ofrece nada más y nada menos que el eternamente buscado “eslabón perdido” entre la vida y la conciencia. De este modo, responde a las más antiguas preguntas y resuelve los más oscuros misterios de nuestro pasado. No me cabe duda alguna de que “La biología de la creencia” se convertirá en una de las piedras angulares de la ciencia del nuevo milenio.» GREGG BARDEN, autor de The God Code y The Isaiah Effect.

Un abrazo a tus proteínas,

Nadir Chacín
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Cómo usar las flores de Bach para tratar el mal de amores #sersiendo

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Algunas personas me han preguntado qué pueden tomarse para el mal de amores, para la tristeza profunda, la sensación de vacio y abandono que da cuando una relación se termina o se pierde a un ser querido.

Yo soy devota de las flores de Bach, a mí me han ayudado mucho y las tomo hace unos 10 años por lo menos. La primera vez que las tomé fue en mi separación del padre de mi hijo y la verdad es que estoy viva en parte gracias a las flores.

Lo más recomendable para empezar a tomar las flores es acudir con una terapeuta floral que te recomienden. Mi experiencia ha sido un poco menos ortodoxa, digamos que soy autodidacta y he leído muchos libros. Experimento conmigo misma y me va bien. Mi madre también me ha ayudado a entender las flores porque ella sí estudió diplomados y cursos formales.

Tengo un libro que me gusta mucho y es muy práctico se llama Autosanación por las flores de Bach de Diana Belgrave. Hay muchos sistemas florales actualmente y a mí también me han recetado de otras flores (como las de California, Australia, Orquídeas, Rosas) combinadas con las de Bach, todos son buenas.

Sólo fíjate que sean de laboratorios reconocidos, acércate a personas que sepan, pregunta y lee sobre las flores. Cuando no puedo visitar a un terapeuta floral directamente, entonces uso las de Bach que las conozco mejor y puedo autorecetármelas.

Escribí esta pequeña nota para decir que estoy 100% segura que las flores te ayudarán mucho en tu crisis de mal de amores. Lo sé porque me han ayudado a mí.

Enumero acá las que yo he tomado y para qué sirven. Aclaro que cada persona requiere según su manera de ser y lo que le pasa de un compendio de flores diferentes, por eso en estos sistemas florales no hay recetas. Pero bueno igual las pongo acá, hay algunas que te pueden sacar de una emergencia. Las flores no tiene efectos secundarios y son naturales.

Cómo funcionan

Las flores de Bach actúan básicamente sobre los estados mentales y emocionales más palpables de las personas, sobre sus estados de ánimo.

Son 38 esencias naturales extraídas de flores silvestres de la región de Gales en Gran Bretaña, cuyas propiedades curativas fueron descubiertas por el médico galés Edward Bach entre 1926 y 1934.

Si requieres más información clic aquí. En internet encontrarás mucha información, su uso está bastante extendido y reconocido.

Rescue Remedy (Remedio de Rescate)

Yo amo esta mezcla de flores (se considera una sola flor) y la tengo a la mano siempre. Ha sido probada su eficacia y ha sido más utilizada que cualquier otra mezcla o flor en situaciones críticas y de emergencia. La venden como una sola flor en un frasco único.

Es un concentrado que tiene estas 5 flores diferentes:

  • Star of Bethlehem (Estrella de Belén): Ayuda con los traumas físicos o emocionales.
  • Cherry Plum (Cerasífera): Ayuda con el miedo a perder el control de tus propios actos, a cometer acciones terribles y a enloquecer. Baja tus niveles de desesperación.
  • Clematis (Clematide): Te da claridad, evita que te evadas de la realidad y pierdas la consciencia.
  • Impatiens (Impaciencia): Contra la irritabilidad, el estrés y la tensión mental. Te mantiene relajada en tiempos de crisis.
  • Rock Rose (Heliantemo): Para el pánico y el terror paralizante, y estados de angustia agudos.

Ahora las venden hasta en spray y son muy prácticas. Esta flor no se puede tomar indefinidamente, es sólo para los momentos de crisis, máximo un mes.

Dosis

Se toma 4 gotas del concentrado disuelto en medio vaso de agua cada 5, 10 o 15 minutos hasta que se te pase la crisis.

Aumentas el tiempo entre las tomas a medida que te sientes mejor. Luego síguela tomando por una o dos semanas más, 4 gotas directamente bajo la lengua, 4 o 5 veces al día.

También se puede tomar Rescue Remedy en los ataques de pánico y los de angustia, cuando tienes miedo, ganas de suicidarte o ganas de matar a alguien, doy fe de ello porque he tenido todas esas emociones y me ha ayudado mucho esta flor.

Puede resultar muy útil en situaciones de agresión física, violencia sexual (violaciones), traumas postraumáticos de cualquier tipo, peleas, pérdida del control, excesos con drogas o alcohol, etc.

Las flores de Bach son seguras

Es imposible que te dé una sobredosis de flores de bach ni tampoco crean dependencia, lo digo por experiencia propia.

Tampoco se cruzan con ningún otro medicamento y se puede tomar simultáneamente con anxiolíticos, antidepresivos y cualquier otra medicina alopática, homeopática, acupuntura y demás tratamientos de cualquier índole.

No he tomado anxiolíticos ni antidepresivos pero sé de casos de personas que los tomaron y con un tratamiento de flores fueron disminuyendo las dosis hasta a abandonar estos medicamentos alopáticos que sí crean dependencia. Ayuda cuando estás haciendo terapia psicológica o psiquiátrica.

Las puede tomar una persona de cualquier edad (incluso a los niños la dosis es la misma que en los adultos) y no sucede nada si las combinas con el tetero (mamila, con leche), jugo de frutas o agua, da igual (yo la he usado con mi hijo, e incluso en mi familia las hemos usado con mascotas y plantas con resultados maravillosos).

Las flores de Bach son un complemento

Las flores como cualquier otro tratamiento de medicina alternativa no sustituye de buenas a primeras la visita a un médico o un tratamiento ya recetado por tu médico alópata.

Lo que sí puedo decirte es que te ayudará mucho y que en algunos casos podrás o bajar la dosis de tu medicamento habitual o dejarlo con el paso del tiempo.

No es el tema aquí, pero también ayudan en casos de enfermedades degenerativas, cáncer, VIH-SIDA, lupus, alergías, asma, etc.

Las enfermedades que tienen un componente psicosomático (emocional) fuerte han mostrado mejoras notables con el uso de las flores, sobre todo bajando los niveles de estrés y angustia que ya se han demostrado que empeoran al paciente y hasta detienen su cura.

Han sido milagrosas (realmente un rescate) en casos inesperados de ataques al corazón.

Éstas son otras flores que las puedes tomar por separado o juntas:

  • Chicory (Achicoria): ayuda a dejar ir. Es recomendable si te enfermas y entristeces por la separación, si tienes pensamientos de que “nadie te quiere”.
  • Olive (Olivo): da fuerzas para sobrellevar y soportar la ruptura.
  • Pine (Pino): si te sientes culpable por la separación y te autoreprochas.
  • Cherry Plum (Cerasífera) : si la ruptura es violenta o cuando deseas la separación pero no logras hacerlo.
  • Willow (Sauce): cuando tienes mucho resentimiento contra tu pareja que te dejó y le echas la culpa a él o a otros por la ruptura. Mézclala con Holly si sienten deseos de venganza y celos.
  • Crab Apple (Manzano Silvestre): Si te sientes inferior, disminuido, como “cucaracha aplastada”.
  • Mimulus (Mímulo): cuando se tiene un miedo específico, por ejemplomiedo a encontrarse a la pareja con otro u otra, o a quedarse solo o sola el resto de la vida.
  • Sweet Chesnut (Castaño Dulce): cuando el sufrimiento es intenso.

Nadir Chacín
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“La acción de las esencias florales eleva la vibración del ser […]. Curan inundando tu cuerpo con las hermosas vibraciones de la más alta Naturaleza, en cuya presencia surje la oportunidad para que la enfermedad pueda derretirse como la nieve bajo el sol.” Edward Bach

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