Etiquetado: Conexión

El amor como terapia o cómo dejar de huir #sersiendo

Los vínculos amorosos funcionan como una terapia, una medicina, un elixir, una cura. Hoy me desperté con muchas ganas de escribir y de expresarme, de comunicarme con amor o dejar que el amor hable a través de mí. Llevo casi un mes pensando en cuál sería mi primer post del 2018. Lo estoy escribiendo ahora y aún no sé cuál y cómo será.

terapia
By Sara Illenberger

Pasamos buena parte de nuestras vidas adultas escondiéndonos, huyendo, evadiéndonos. Somos animales heridos que corremos a lo loco y nos damos tropezones mientras huimos a un lugar donde creemos que nada ni nadie nos hará más daño.

Algunas personas sufren tanto y de forma tan inconsciente que prefieren anestesiarse por dentro y evadirse y los entiendo.

Hay muchas formas de hacerlo: estar siempre de fiesta, ir de unos brazos a otros brazos buscando consuelo sin compromiso o escuchar música al volumen más alto. Siguen. Comprar cosas. Tener muchos títulos académicos. Ver series, un episodio luego del otro sin parar. Luchar por un aumento de sueldo, por un empleo, por tener un poco de atención, porque nuestra familia nos quiera así como somos. Echarle la culpa a los demás.

Hay muchos refugios temporales, pero esas formas de anestesia nunca serán refugios permanentes. No curan.

Los refugios temporales dan refugio momentáneo y se sienten bien por un rato, pero luego regresa… la incomodidad. El tema es que utilizamos estos refugios temporales para evitar que nos pillen desprevenidos o el silencio o la soledad o la libertad profunda o el abandono o la sensación rara del vacío existencial o el “monstruo interior”. Cualquier cosa que resulte amenazante y nos dé miedo.

Huir de las personas

Otra forma común en la que huimos es huir de las personas que realmente nos importan y nos “mueven el piso” por las razones que sean. Y pensaba anoche, mientras caminaba por una calle desértica, que no es huir de las personas lo que buscamos sino huir de nosotros.

Yo estoy harta de huir de mí. Profundamente harta.

No sé qué me gusta, decimos. No sé por qué soy así. No me gusta esta indecisión. Me importas mucho, pero no sé qué quiero. No sé por qué me comporto así. No me gusto, pero no sé hacerlo de otro modo. No sé disfrutar. Me desbordo. Me pierdo en la multitud, para no ser por un rato o ser diferente. Así huyo de mí y huyo de las personas.

Nos hacemos ideas fijas que confundimos con los hechos, con la realidad, y reaccionamos instintivamente al miedo que estas ideas nos producen. ¿Pero qué es el amor? El amor no es una idea.

La idea del amor es la que nos hace daño y nos hace distanciarnos los unos de los otros. Nos hace des-encontrarnos.

El amor es una sensación de bienestar más que un sentimiento o una emoción. Una sensación es algo primario, se siente rico sin pensarlo mucho, es agradable, nutridor. Pensar viene después, si es que viene.

Para que el amor sea una cura hay que “dejar estar” la sensación amorosa en el cuerpo, dejarla ser. ¿Qué nos impide hacer eso? La idea preconcebida del amor y todo lo que esa idea trae consigo de representaciones, mandatos y deberes. Esa idea cohersiona y secuestra nuestros vínculos con las demás personas.

Sigue a tus sensaciones, esa es la terapia

La cosa es más sencilla de lo que pensamos. Cuando permitimos que en nuestra vida se despliegue esa sensación placentera y de conexión que es el amor curativo es imposible que nos maltratemos a nosotros mismos y a los demás. Por eso ese amor curativo es una terapia, un tratamiento, un bálsamo.

Hay que confiar en la sensación de conexión humana que es el amor en estado primario. Porque esa sensación es la guía, cuidar esa sensación es la guía, disfrutarla, expandirla, compartirla. Intentar hablar sobre esta sensación con las personas que nos importan, pero sabiendo que todo lo que digamos es una interpretación, una historia, una idea.

Las cosas salen mal cuando bloqueamos esa sensación amorosa de conexión. Nos desconectamos y se revive la herida fundamental (el abandono existencial) y eso duele. Duele fuerte. La sensación amorosa es todo lo contrario, es una conexión fuerte, no duele. Se siente como un abrazo curativo interior y es algo alegre, sin miedo.

Recuerdo ahora una escena muy bonita de la película “Elsa y Fred” en la que Fred (un octogenario que se ha quedado viudo y está teniendo una aventura con Elsa que lo revitaliza) decide tirar todos los medicamentos que se toma al WC. Fred es un poco hipocondríaco y toma más medicinas de las que realmente necesita. La hija de Fred lo ve tirar las medicinas y le dice “¿Qué estás haciendo? ¿Te estás dejando morir?”. Y él le dice con mucha firmeza: “me estoy dejando vivir”.

Pues eso: me estoy dejando vivir.

Nadir Chacín
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Nuestra coordenada no es lo único que va girando
Tout ce qui nait, meurt tot ou tard
Si caminamos al revés, peut-etre nous rencontrerons
Nos estaremos encontrando.

Celebrando Conexión + Abundancia #sersiendo

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Afirmación

Siento la conexión. Me conecto a Lo Vivido por todos/todas, lo vivido por quienes no han nacido, lo vivido por quienes ya murieron, lo vivido por quienes están vivos aquí, por quienes están vivos en donde haya vida aunque yo no la vea. La Conexión, Lo Vivido por Todo lo Vivo está conmigo, Ellos, Ellas, Esos, Esas, Eso, Todo. Cada día me conecto y recibo lo que necesito… recibo para sentir y disfrutar, recibo para reorientar mis pasos, mi ruta, mi ética personal, recibo para ayudar a otros/otras. Recibo para no olvidar mi origen, a mi Especie, a mí misma, recibo para recordar que puedo elegir la forma en que vivo aquí y ahora.

Nadir Chacín
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No devine, nací Bruja

“No devine, nací Bruja.”

Nadir Chacín

 


Ya se acerca Lo oculto sagrado. Hoy es miércoles de aquelarre. Buaaaaaaaa. Brujas y brujos vengan a mí. Revivamos el conjuro. Aquaquinesis Time.

Ser Bruja es reconocer que estás conectada con la Naturaleza y ejercer esa conexión, dejarla SER.

Ser Bruja es utilizar el poder ancestral que tenemos las mujeres a favor de la humanidad. Las mujeres somos diferentes a los hombres. No por eso mejores ni peores… cada humano vino a esta Tierra con habilidades y poderes diferentes. (Yo creo eso firmemente. Todos nos necesitamos para seguir aquí.)

El don de las mujeres y de Lo Femenino es el de la intuición, la sensibilidad, la conexión con todo lo vivo, lo sagrado, “la fuerza de lo pequeño”, de las cosas cotidianas. Estoy convencida de que este siglo XXI es el siglo de las mujeres, de la irrupción de Lo Femenino en la vida humana, en nuestra especie y en el Planeta. Ése es el cambio que necesitamos: movernos hacia Lo Femenino. Tantos hombres como mujeres tenemos Lo Femenino adentro de nosotros: la ternura, la sutileza, el agua, la sabia Inteligencia de nuestros antepasados. Utilicemos ese poder para curarnos. ¡Ya basta de violencia hacia nosotros mismos y hacia los demás, hacia Gaia, la Tierra, hacia los otros seres vivos!

Imagen: en mi día de Aquelarre quiero invitarlas a ver la galería fotográfica de Elena Kalis, una artista de Moscú que no te arrepentirás de conocer. Son fotos bajo el agua: aquaquinesis time total. Tiene un trabajo que se llama “H2O Stories” impresionante, en el que -entre otras cosas- hace su versión de “Alicia en el país de las maravillas” TODO bajo el agua. No tiene pérdida, todas sus fotos son para exhibirlas en casa, ponerlas por todas partes y ya es hora de que una expo suya venga a México. Web: http://www.elenakalisphoto.com/

Recordatorio: Segundo Encuentro del Círculo Humano, sábado 30 de octubre, 11 am, Parque México, Condesa. Tema: Medio Ambiente.