Etiquetado: depresión

¿Depresión navideña? #sersiendo

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En los días de fiestas navideñas y de fin de año mucha gente alrededor del mundo se deprime. Sienten nostalgia y tristeza profunda, se agobian, no tienen ganas de hacer nada.

En este nuevo podcast comparto mis estrategias para lidiar con el grinch interior, basadas en Mindfulness, Compasión y Perspectiva de Género. Espero te sean de utilidad. Si te gusta y te ayuda este podcast compártelo con tus familiares y amigos a través de las redes sociales.

Muchas gracias por este año 2016, por estar allí del otro lado de la pantalla, por seguirme en todas mis redes sociales, por leerme y enviarme comentarios tan bonitos. ¡Mil gracias a todas y todos! ¡Feliz Navidad!

ATENCIÓN: Ya he abierto las inscripciones para los nuevos cursos que dictaré en el 2017 en Barcelona. También tengo sesiones de acompañamiento individual en línea.

Nadir Chacín
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Fundadora de mindfulnessparamujeres.com, Antropóloga, Escritora y Conferencista motivacional, Profesora de Mindfulness Respira Vida Breathworks (certificación), Maestra (Shihan) en Gendai Reiki Ho, Estudiante del Diploma de Especialización de Postgrado en Género, Diversidad Familiar y Tecnologías de la Universidad de Barcelona, Practicante budista dentro del Movimiento Triratna, Bloguera en temas de crecimiento personal desde 2007, Organizadora del Barcelona Mindfulness para Mujeres Meetup y de La red de lavanderas en Sant Cugat, Autora del libro “Senderos de paz. Deja de sobrevivir y dirige tus pasos hacia el amor y la felicidad” sobre Budismo Zen y Física Cuántica publicado por Santillana México.

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Estado vegetativo y otras anestesias #sersiendo

By Agnes Toth
By Agnes Toth

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Apunte de las 18:23 | A menudo vamos por la vida más “arrastrándonos” que viviendo. Me pregunto: ¿Por qué pasa esto? ¿Cómo llegamos allí? Es una (des)suerte de estado “vegetativo” (con el perdón de los vege_tales) en el que nos reducimos a nosotros mismos sólo a trabajar para obtener dinero (o a buscar un trabajo, da igual) y a realizar las actividades más básicas para llegar de un día al siguiente. No creo que el vivir tenga algo que ver con ese estado pusilánime. La peor parte de este estado, pienso, es que no siempre es tan evidente ni en los otros ni en uno mismo, rara vez se tiene consciencia plena de que así se está viviendo. Es como volverse un rompecabezas que le falta una pieza. Si te preguntaran cómo se comporta la gente que está llena de inspiración, alegría y profundamente VIVA, ¿tú qué dirías? Trato de entender los comportamientos humanos. Son tan normales, que asustan.

Nadir Chacín
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logo_82Barcelona Mindfulness para Mujeres Meetup: grupo de práctica para todas las mujeres interesadas en la meditación y el cultivo de mindfulness (atención plena) en Barcelona. Súmate e invita a tus amigas. Nos reunimos cada jueves a las 19:30 horas en Estar Bé (República de Argentina 167, frente al metro Vallcarca). Reserva aquí tu lugar para el próximo encuentro. Cupo limitado. Aportación voluntaria.

Indagar en las emociones #sersiendo

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Indagar es averiguar algo, es investigar. Cuando surgen las emociones negativas nuestra primera reacción es rechazarlas o hacer alguna actividad que las ahuyente: distraernos, salir, ver TV, llamar a alguien, fumar, beber… pero también tenemos la opción de indagar en ellas. Tenemos la creencia de que las emociones negativas hay que tratar lo más que se pueda de evadirlas o reprimirlas y son parte de nuestras respuestas emocionales por alguna razón. Nos da miedo el control que parecen tener nuestras emociones sobre lo que decidimos o hacemos, sobre nuestros actos. Eso sucede porque no nos damos chance de aprender a estar con esas emociones sin hacer más nada que estar con ellas.

No decidas cosas importantes cuando te sientas poseída/o por una emoción negativa que te embarga. Mejor espera. Ese es buen consejo que alguna vez me dieron y que trato de tener presente todos los días en mi vida.

Cuando estoy triste o tengo rabia o cuando me siento confundida ante alguna situación trato de detener mi andar rápido, busco darme un tiempo para hacer meditación, escribir o simplemente estar con esas emociones sin hacer nada más, estar allí viéndolas, sintiéndolas, observándolas, y ver qué tienen que decirme sobre mí misma sin intervenir mucho en el proceso. Si en la situación en cuestión están involucradas otras personas me doy permiso para comunicarles que deseo indagar en lo que siento por un tiempo y que cuando tenga más claro lo que me pasa entonces conversaremos de una manera más sana y constructiva. Decirle esto a las otras personas me da el chance de no reaccionar ante las emociones y tratar de tamizarlas… esperar que baje la marea, aguardar a que se tranquilicen las aguas, a que se decante lo que tenga que decantarse… por usar algunas metáforas.
No sólo nuestro lado luminoso vale la pena vivirlo, también el lado oscuro es parte de lo que somos, ¿por qué habríamos de rechazar algo que también somos? Si siento esas emociones negativas es porque soy un ser humano. Me agrada permitirme ser un ser humano. Aunque los demás eso los pongan nerviosos. Incluso si me da nervios a mí. Las emociones, las bonitas y las feas, son una suerte de guía para el auto-conocimiento. La única manera en que podemos alcanzar una maestría en la gestión de las emociones (Inteligencia emocional) que modifique nuestra vida de forma positiva es aprendiendo poco a poco a no evadir las emociones negativas ni tratar de que se vayan a la fuerza.

Cuéntame: ¿Tú cómo manejas tus emociones negativas? ¿Qué haces cuando las sientes? Déjame un comentario aquí al final del post. Si crees que este post le puede ser útil a tus familiares y amigos compártelo en tus redes sociales.

Nadir Chacín
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Actualización: El 13 de abril salió publicado este artículo de Miriam Subirana en El País, curiosamente habla de lo mismo… me gustó. Léelo, se llama Gestionar el sufrimiento.


“Al luchar contra la angustia uno nunca produce serenidad; la lucha contra la angustia sólo produce nuevas formas de angustia.” Simone Weil

Entregándote a tu Dark Side #sersiendo

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Y, estoy triste. Otra vez.

Al Señor de la Sopa

Cuando estés en esos días (o semanas o meses) en que estás haciendo un esfuerzo sobrehumano tan sólo para poder trabajar/estudiar y llevar tus labores diarias… sienta bien aceptar el hartazgo, la depre y el aburrimiento… y no evadirlos. Esas emociones también son parte de lo que somos: seres humanos. Evadir es hacer todo el puto día lo que no tienes ganas de hacer, eso no lleva sino a + depresión. Te sentirás mejor si al menos durante un día o una tarde a la semana [tú escoge la duración y la frecuencia] te entregas con cuerpo, mente y alma a esas emociones apachurradoras [ojito, avísale a tu familia que harás este experimento y vete a un lugar donde puedas estar sola/o, una habitación x ej.]… entonces… hártate lo + que puedas porque te da la gana… échate como vaca triste… no te bañes… deprímete como si el mundo se fuera a acabar mañana, come chocolate mientras lloras… pon a Chavela Vargas, llora, patalea… [nomás no tomes drogas ni alcohol, que entonces se reduce la efectividad del experimento]. El chiste es hacer esto de forma intencional y no que esas emociones te hagan sentir su marioneta y te la pases tratando de huir de ellas. ¡No te pasará nada malo… yo lo hecho! ¡Elige tu momento para estar de Bajón Apocalíptico Masivo, podrida/o hasta la misma médula de tu vida y harta/o! Agéndalo. Luego sigue con tu vida como vienes haciendo, verás que este experimento Pro Dark Side te hará tener mejor ánimo la mayor parte del tiempo. Te quedará claro que eres tú quien está al mando: The Queen o The KING of your own life.

Nota: Si explicarle a tu familia es muy complicado, invéntate otra estrategia… pero hazlo. Tu familia luego te lo agradecerá. Si crees que no puedes tomarte ese tiempo para ti… involucra a tus hijos/hijas, ponle al experimento un nombre divertido tipo “El día del aburrimiento mortal” y dedícate con ellos/ellas a no hacer nada, a comer pizzas o comida precalentada y a sumirte en la más pura depre. A veces los hijos también andan medio depres y le estarás dando un recurso que ellos podrán usar cuando se les presenten estas emociones en sus vidas, se sienten así seguido… durante la adolescencia.

Te sugiero leer este post de Maite Bayona: Amando el gris.

Nadir Chacín
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“Ser es también no haber sido.”
Jorge Guillén

Abuso de confianza #sersiendo

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© Jehan Choo

Hoy me ha dado por escribir de noche, cuando todos duermen. Aquí son las 12:12 am y aunque me gustaría que todo estuviera sereno, realmente no lo está. Una vez leí que cuando nos acercamos a una persona concreta a contarle nuestras miserias [o nuestras inseguridades disfrazadas de “buenas noticias”, de “éxito arrollador”, de “sabiduría”] y hacemos uso de nuestro habitual monólogo egocéntrico de siempre… ese acto es un abuso de confianza que quiebra la amistad o el amor que dicha persona nos tiene. Nunca olvidé esa frase aunque sí olvidé a su autor. Estos últimos días he estado pensando mucho en ella.
¿Para qué contamos nuestras miserias, qué creemos que lograremos con ese acto? ¿Por qué tenemos esa necesidad desesperada de llamar la atención revelando información que sólo a nosotros nos concierne, sea buena o sea mala? ¿Cuál es la sutil línea que divide a los diálogos sanos con los amigos, con las parejas, al crecimiento y la lucidez compartidos de los monólogos desesperados y abusivos que imponemos a los demás? ¿Cómo hacemos para no traspasar esa línea, para no demandar amor de un modo tan grotesco, taaaaan violento?
Supongo que las pulsiones que nos hacen retomar una y otra vez nuestros discursos mentales y estampárselos en la cara a quien tenemos enfrente tienen su origen en los primeros años de la niñez, quizás están relacionados con las condiciones en que nuestras figuras fundantes (léase madre, padre o los adultos que hayan hecho esos roles) nos entregaron su amor o lo que ellos pensaron que era amor. ¿Qué es lo que nos pidieron a cambio esos adultos para podernos amar, qué nos decían más allá de sus palabras con sus acciones? Detrás de toda simulación realizada por un ser humano ante un otro o una otra, detrás de todo drama actuado [producto de una historia demasiado mala o demasiado buena] hay una persona desesperada por agradar, por ser amada, aunque eso le cueste un precio muy alto.
Somos tan ciegos cuando necesitamos ser amados, poca importa si nuestros actos nos llevan a ese punto en el que el resto de la humanidad simplemente no nos soporta. El drama es un acto de prepotencia, de soberbia. Seguimos aferrados al papel representado, obnubilados, sin notar el estallido de inconsciencia del que somos esclavos. Es una ceguera radical, una ceguera producida por el miedo, por nuestra intolerable huella de abandono que se despierta. En ese momento creemos que el Mundo es nuestro y está a nuestros pies.
El o la que actúa, el o la que impone su drama [su pequeña historia personal], simplemente quiere existir para alguien, quiere ser. Es tan triste ver el drama, ver a la persona en su estertor de muerte queriendo seguir vivo, viva, en un papel que nada tiene que ver con su esencia como persona. El drama personal, tu historia demasiado buena o demasiado mala, la mía, no es la vida, no es quien somos sino quien creemos que somos. ¿De qué nos sirve ser un drama falso? ¿De qué nos ha servido hasta ahora? Nos ha servido para sobrevivir, porque vivir, lo que se llama vivir, no pasa por el drama personal. Vivir es otra cosa. Cuando nos relacionamos con los demás desde ese papel idiota y alienante que hemos representado durante años no somos nosotros.
El Nosotros más libre nunca será revelado si seguimos aferrados a las representaciones de nuestro ego. Bastaría con decirle a ese amigo, a esa amiga, a esa pareja, a esa madre o padre dramático mientras elabora su drama: ¿En qué puedo ayudarte puntualmente? o ¿Para qué me cuentas eso? Podría bastar, pero la mayor parte del tiempo no basta. El o la que actúa no sabrá qué contestar, porque realmente poco le importa quién es la persona que está del otro lado. [Estallido de inconsciencia, otra vez.] Cuando atropellamos a los demás con nuestras historias personales sin meditar las consecuencias, sin ver, sin discernir, ejecutamos un abuso de confianza en toda la expresión de la palabra. Cuando atropellamos a los demás estamos utilizando el tiempo, la buena disposición del otro o de la otra para con nosotros y la parte sagrada de todo vínculo amoroso para hacer que quien nos oye deje de ser una persona con nombre [Pedro, Juan, María, Claudia…] y se convierta en un anónimo utilizado por nosotros [“por favor que alguien me escuche”, “que alguien me ame”, “que alguien resuelva por mí esto que me arde por dentro”]. ¿Por qué tanto deseo en que esa otra persona sea un alguien y deje de ser quién es? ¿Será porque nuestro ego nos dice al oído que no es suficiente lo que somos para que finalmente una persona con nombre y apellido nos ame? Cuando atropellamos así deja de existir el vínculo amoroso, el amor, el respeto por la persona que amamos y surge sin más un comportamiento que  tiene nombre propio, se llama abuso de confianza.

Namasté,
Nadir Chacín
Lee + https://www.facebook.com/sersiendo o Twitter @nadirchs

Enajena2 #sersiendo

Hay personas que no son capaces de empatizar con el dark side, ni el propio ni el ajeno. Las emociones sombrías les producen mucho miedo. Nos hemos vuelto tan dependientes del show del entretenimiento, del consumismo, de la evasión, de la racionalidad, que creemos que debemos estar todo el día como si estuviéramos en una fiesta fashion del algún bar de moda. Cuando la depresión y la euforia son una reacción ciega… cuando respondes a lo emocional con una respuesta condicionada por algún otro u Otro… las emociones y las experiencias no sirven para curar(te).

Nadir Chacín

Reflexiones (pulcras) sobre la mierda

Esta mañana hablaba con Dave, un británico que vive en la casa donde vivo ahora, sobre la vida y su caos. Me contó que su maestro oriental le dijo que la palabra “gurú” significa alguien que conduce a los otros de la oscuridad (“gu”) a la luz (“rú”). Su maestro hablaba de la gente, de las situaciones, de los productos (ej. telenovelas), de los sistemas políticos y económicos, de las tendencias globales, que son “gugú”. Ése es un buen punto: hay “cosas” (ej. productos, pensamientos, comportamientos) que consumimos todo el tiempo que nos llevan “de la mierda a la mierda”, y lo más paradójico es que nos volvemos adictos inconscientes (casi esclavos) y no podemos parar de consumir mierda en todos los estados en los que la mierda puede consumirse.

Mientras lo escuchaba recordé a Diana, mi última terapeuta, ella me insistía en que los seres humanos necesitábamos construir un excusado psicológico donde poner tanta mierda interna y externa que acumulamos. Hoy –más que nunca– me resulta una idea brillante y digna de atención. ¿Qué puede funcionar como psico-excusado en este siglo XXI? Quizá las conversaciones con los amigos… eso sería como compartir la mierda, que no está nada mal pero realmente ¿la mierda se está yendo de ti? Otra técnica es el ejercicio físico, allí sudas la mierda interna y externa un poco, vaya que sí, mas no sé si con ello logras ponerla donde no te afecte. Fuera de tu sistema cuerpo-mente-espíritu. ¿Comer sano, no comprar cosas que no necesitas, ver las etiquetas de los productos, informarte más sobre lo que compras y consumes, aprender a poner límites a tus relaciones personales, ya no usar tarjetas de crédito, no viajar horas y horas del trabajo a la casa, cuidar de un jardín, tener hobbies, tener sexo más a menudo y practicarlo como un espacio sagrado con el otro o la otra? Uhmmm. Uhm.

La meditación no es exactamente un psico-excusado, simplemente dejas de pensar en la mierda un rato. Ésta tampoco desaparece, no, aunque con esta práctica logras verla diferente, estar alerta ante la acumulación desmedida de mierda en tu cuerpo y en tu mente. Sería un avance. Yo creo que el caos puede ser creativo y que no hay caos sin un poco de mierda. La acumulación, como siempre, es el asunto álgido, la zona de quiebre. No es trivial toda esta reflexión, aunque suene divertida. ¿Has pensado qué haces con tu psico-mierda para que no se te acumule, tanto la que viene de adentro como la que viene de afuera? Ahí te dejo la tarea para tu fin de semana, yo haré mi tarea también.

Abrazo expansivo, Nadir

Recordatorio: XVII Encuentro del Círculo Humano, sábado 31 marzo 2012, en Parque México, Condesa, México D.F., de 11-14 horas, tema El Tao: aprender el desapego y enfrentar emociones.