Etiquetado: Ética

La vida ‪‎profesional‬ en el siglo XXI #sersiendo

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Cada viernes buena parte de la humanidad siente que se escapará del agobio y la presión del ‪trabajo‬ y tendrá por fin unos días para el sí mismo, para la ‪familia‬ y para las cosas que más aprecia en su vida.

¿Cómo llegamos a esta realidad consensuada en la que el espacio personal de las querencias más profundas ha perdido valor y reconocimiento social?

Pareciera que quien disfruta del sí mismo y de sus seres queridos es un perdedor, un pasota, uno que tiene sus prioridades invertidas. Es cierto que el desempeño ‪‎profesional‬ es una fuente de ‪satisfacciones‬ y crecimiento personal, no obstante al volverlo un asunto codiciado y competitivo o una fuente de reconocimiento obsesivo y determinante por sí mismo, que sólo puede tenerse cuando lo colocamos por encima de nosotros mismos y de nuestras querencias, este termina conviertiéndose tarde o temprano en un territorio agrio, en el que el disfrute del hacer suele escaparse fácilmente.

¿Cómo regresar a tener espacios para el ser, para la ‪contemplación‬ o para la ternura sin sentir que “estás perdiendo el tiempo” o “perdiendo dinero”? ¿Cómo crear un torrente social y cultural que devuelva a la ‪‎calma‬ y a la ‪‎tranquilidad‬ personal y al contacto tierno y atento con los otros su exacto peso restaurador, de riqueza y de expansión de nuestra condición humana? ¿Cómo lograr que el trabajo deje de ser -para una gran parte de nosotros- el sistema de ‪‎esclavitud‬ del siglo XXI?

Nadir Chacín
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¿Ser o tener amigos? #sersiendo

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Mi mamá (la bruja mayor) suele citar este enunciado de otra persona, no recuerdo quién es: “Para tener un amigo a veces hay que cerrar un ojo y para conservarlo a veces hay que cerrar los dos”. Ayer estaba en mi cama pensando qué significa esto de “cerrar los ojos” en ese contexto de las amistades.

Si lo interpretamos de una forma literal parece que este enunciado nos pide que pasemos por alto los errores de nuestros amigos, que tengamos una fe ciega en ellos. Pero buscando con más sabiduría, desgranando la frase, quizás tenga que ver más con indagar en nuestras creencias sobre la amistad y en el ejercicio per se del ser amigos.

La mayoría de nosotros pensamos que vemos la realidad tal cual es, pero la realidad que vemos existe primero en nuestras mentes, está condicionada por nuestros pensamientos y creencias. Estas creencias modelan dentro de nosotros lo que nuestros sentidos perciben, tanto que por eso se dice popularmente que “el amor es ciego”. Estudiando a profundidad los descubrimientos recientes en Neurociencias no puedo sino asombrarme de que los seres humanos vemos con el cerebro y no con los ojos. Los ojos son un medio, un sentido para la percepción, pero es en nuestra mente “donde sucede la mirada”: nuestra aprehensión del mundo.

Si yo pienso que mi amigo, por ejemplo, me ha lastimado con sus actos o palabras, entonces desde esa creencia personal miraré nuestra relación, sacaré conclusiones y actuaré conforme no a lo que ven mis ojos (la realidad objetiva, los hechos) sino a lo que estoy pensando. Digamos que es como si sucedieran dos realidades simultáneamente, la que yo creo que veo y la realidad que es.

Este funcionamiento de la mente ha resultado muy útil para adaptarnos biológicamente, pero en términos de las relaciones interpersonales puede volverse muy retorcido si no nos esforzamos en desarrolar una capacidad de auto-crítica y de atención plena (mindfulness). Esta mirada que a menudo está tergiversada genera cantidad de malos entendidos y sufrimiento entre los amigos.

La parte más jodida de este proceso mental quizás sea la construcción de nuestro personaje interior (ego) desde dichas creencias (miradas del mundo), el resultado es el estancamiento de mi persona dentro del papel de víctima. Y cuando abandono mi condición de ser responsable sobre mis actos y me coloco en la postura de la víctima de alguien más (“soy yo la que ha sufrido un agravio”) ya me he quedado “ciega/o”.

A mí me resulta muy interesante este mecanismo psicológico, no porque sea masoquista (¿por qué no te ríes?), sino porque me impresiona la capacidad enorme y poderosa de la mente humana. ¡Es una maravilla! Saber que la realidad, mediada por mi mente y por mi capacidad para “lenguajear” (hablar, simbolizar, representar), puede devenir o convertirse en otra “cosa”, también me da la libertad de dirigir las interpretaciones que hago hacia un puerto más positivo. Si lo hago mi realidad subjetiva cambia porque somos organismos subjetivos. Y si los físicos cuánticos llevan razón, mi realidad objetiva también cambiaría.

«Para tener un amigo a veces hay que cerrar un ojo y para conservarlo a veces hay que cerrar los dos.» El «cerrar los dos ojos» que recomienda esta cita puede tratarse de mirar para dentro de una/o misma/o y no tanto hacia afuera en lo que respecta a las relaciones de amistad con otros seres humanos.

Aboga por devolvernos la capacidad de incluirnos realmente en la situación vivida (los hechos) y dejar de interpretar lo sucedido como «mi amigo me ha ofendido», por ejemplo, y pasar a un escenario diferente: ¿cuál es mi responsabilidad en lo que nos ha pasado?, ¿cuál es la suya? y ¿cómo podemos ayudarnos mutuamente en esta situación?

Paciencia, quizás se necesita más paciencia, y curiosidad ilimitada para mantener las relaciones amistosas. Cuando me coloco en esta nueva postura interna, cuando el referente soy yo, mis actos y mis búsquedas personales más elevadas, el punto de vista que tengo acerca de nuestro problema cambia. Ese cambio de punto de vista no solo es más responsable y más sano, sino que a la vez me da espacio a mí misma/o para modificar mi manera de vivir y relacionarme con los demás. También me permite construir límites: ¿cómo quiero ser tratada por los demás? y ¿cómo quiero tratar a los demás?

De esta forma mis amigos dejarán de ser objetos para mí y yo para ellos, mis amigos dejarán de ser los responsables de darme algo que sólo yo puedo darme, mis amigos dejarán de ser las personas que tienen el deber de llenar el vacío que siento, la soledad que siento, el abandono que siento, y pasarán a ser otros seres humanos con sus respectivas necesidades de afecto y reconocimiento. Mis amigos ya no serán “algo” que tengo, una posesión.

Ser amigos es muy diferente a tener amigos, ¿qué no? La amistad genuina es una habitación que siempre tiene las puertas abiertas, se puede entrar o salir a voluntad, no puede ser una cárcel. Los amigos han de sentirse libres para ser humanos, para ser lo que son, personas con patrones mentales negativos, pero también personas con un potencial ilimitado para trascender, para cultivar y desarrollar una base emocional más amable, estable y positiva. Un potencial maravilloso para la compasión y para la “com-pasión”.

Ser amigos es el resultado vivo y diario de la práctica constante de la amistad y del ejercicio de nuestra voluntad de ser amigos. Implica IMPLICARSE con el otro o la otra de forma activa, creativa y con entusiasmo. Tiene que ver con respetar el compromiso que hemos adquirido en nuestro vínculo amistoso, con las ganas de ayudarnos mutuamente a recorrer este difícil camino que es el auto-conocimiento y el desarrollo de nuestras mejores cualidades como seres humanos.

Ser amigos es doloroso sí, porque a través del vínculo amistoso también descubrimos nuestras peores pesadillas internas. Mas esas pesadillas… ¿de quién son? Mis amigos no pueden tener la responsabilidad sobre mis pesadillas porque están muy ocupados luchando con las suyas. Es una penita que sea así, de buen agrado le endilgaría a alguien mis pesadillas un rato… pero eso no va a mejorar mucho mi vida… Si delego el poder de cambiar mi vida y mi autonomía emocional, pierdo yo.

Me doy cuenta con esta indagación que la amistad puede ser una suerte de gurú, una maestra iluminada en sí misma, si esta se ejerce desde la compasión y el amor incondicional, si se cultiva con responsabilidad y ética. Este tipo de vínculo humano, digámosle amistad espiritual como le decimos los budistas, no se encuentra en todas partes ni se construye con todo el mundo, ambas personas han de querer ser amigos y no sólo tenerse mutuamente como quien posee el último gadget tecnológico de moda. Vaya reto/oportunidad. ¡Ála, a seramigarse!

Namasté,
Nadir Chacín
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“La verdadera amistad es como la fosforescencia, resplandece mejor cuando todo se ha oscurecido.” R. Tagore





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La sensibilidad sí que importa #sersiendo

Fotograma del cortometraje "Dimensions of dialogue" de Jan Švankmajer.
Fotograma del cortometraje “Dimensions of dialogue” de Jan Švankmajer.

· Apunte del 3 de septiembre a las 20:59 ·

Tratar de tener una ética refinada y reflexionada, explícita, tratar de construir y poner en práctica tus valores personales (revisarlos y ajustarlos cada tanto), ambas cosas, son el corazón del estar/ser en este mundo de una manera + armoniosa, haciendo el esfuerzo de atropellar lo menos posible a los demás y de no dañarse a una/o misma/o. El tiempo vuela. La tecnología, la ciencia y laglobalización (que no es ni tan global ni tan democrática ni tan libre) corre más de prisa que el modelaje/adaptación de los usos y costumbres, de nuestras creencias y pareceres, de las #normas que nos permiten vivir en sociedad y relacionarnos. Es la llamada revolución cognitiva, a mi juicio un proceso inédito hasta ahora, en el que las normas de convivencia han comenzado a “borronearse” aceleradamente, a volverse confusas tanto en su contexto de aplicación como en el contenido de las propias normas. Metidos dentro de tantos cambios abruptos de la esfera “material” (medios, casas, coches, economía, trabajos, devices…) en la que (sobre)vivimos y nos relacionamos sucede a la vez ese letargo alienante en el que no logramos reflexionar -lo suficiente ni a tiempo- el efecto de dichos cambios en nosotros: la especie. No hay tiempo para procesar tantos cambios a la vez, este hecho no es inofensivo. Es menester que desarrollemos (prioridad Nro. 1) la capacidad de auto-gobernarnos mejor y sobre todo la de ayudarnos entre nosotros a velar por lo + elemental y básico que requiere ya la ética de este siglo XXI: no perder la sensibilidad humana (sentir vs. estar anestesiada/o) y la capacidad de juzgar (jerarquizar información y tomar decisiones colectivas que aboguen por el bien común, capacidad genuina de elección). Eso amerita sentarnos frente a frente y conversar desde el respeto, no a través solamente de una pantalla. Corremos el riesgo de volvernos muy pronto gente mega-informada, ultra-adaptable, tecnologizada, hiperconectada, pero cruel y egoísta, sin capacidad para sentir la + mínima empatía por otro ser humano. Corremos el riesgo de perder o de ya no necesitar la cercanía física de otros humanos, el toque de una piel con la otra tan propia de un abrazo, la sonrisa espontánea a un desconocido que va por la calle… Corremos el riesgo de olvidar (por falta de práctica) cómo gestionar nuestra vulnerabilidad y poderla mostrar a los demás. ¿Es eso lo que queremos?

Nadir Chacín
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*Sugiero leer los libros de ensayos de Norbert Bilbeny.

Cómo tomar decisiones difíciles #sersiendo

tomar_decisiones_nadirchacinSi nos explicaran esto desde la Primaria el mundo sería otro. Lúcida y valiosa charla sobre cómo tomar decisiones difíciles impartida por una filósofa. ¿Vivir en la ciudad o en el campo? ¿Estudiar Economía o Artes? ¿Trabajar en agosto o irme al retiro intensivo de meditación? ¿Tener una relación afectiva con “X” o con “Y”? ¿Seguir buscando empleo o arriesgarme a tener un negocio propio? Enjoy! Lástima que no está en español. Pueden activar los subtítulos en inglés para que les sea + fácil, también hay una transcripción. ¡Disfruté mucho de esta charla y me ayudó con la decisión difícil que tengo que tomar ahora! ¡Gracias, Ruth Chang! Espero a ustedes también les sirva con las suyas. ¡Feliz domingo!

Fragmento de la charla:

Understanding hard choices in this way uncovers something about ourselves we didn’t know. Each of us has the power to create reasons. Imagine a world in which every choice you face is an easy choice, that is, there’s always a best alternative. If there’s a best alternative, then that’s the one you should choose, because part of being rational is doing the better thing rather than the worse thing, choosing what you have most reason to choose. In such a world, we’d have most reason to wear black socks instead of pink socks, to eat cereal instead of donuts, to live in the city rather than the country, to marry Betty instead of Lolita. A world full of only easy choices would enslave us to reasons. When you think about it, it’s nuts to believe that the reasons given to you dictated that you had most reason to pursue the exact hobbies you do, to live in the exact house you do, to work at the exact job you do. Instead, you faced alternatives that were on a par, hard choices, and you made reasons for yourself to choose that hobby, that house and that job. When alternatives are on a par, the reasons given to us, the ones that determine whether we’re making a mistake, are silent as to what to do. It’s here, in the space of hard choices, that we get to exercise our normative power, the power to create reasons for yourself, to make yourself into the kind of person for whom country living is preferable to the urban life.

Nadir Chacín
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Egoísmo consciente #sersiendo

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| Aprendiendo |

Me sirve mucho recordar que los patrones de conducta de las demás personas son SUS patrones y también SU responsabilidad, no tienen que ver directamente con lo que yo haga o deje de hacer. En otras palabras, no es personal el asunto. Estas personas han decidido tener esa conducta. Lo que yo haga o deje de hacer tiene que ver con mis propios patrones de conducta y lo que decida hacer con ellos. Hace bien separar las cosas para no alimentar los “monstricos” internos que desencadenan una baja de la autoestima.

Las personas en general estamos + pendientes de nosotros mismos que de los demás, aunque a veces la manipulación y el victimismo de los demás o los propios nos haga enredarnos y creer lo contrario. Si creo que dentro de mi ética personal está velar por la dignidad de los demás y relacionarme de una manera sana con ellos, me daré cuenta que mis motivaciones internas son otras… y no las que creo… revisando mi actitud tanto conmigo misma como con los demás en el instante en que estas personas (o yo misma) no hacen lo que pienso que tienen que hacer. A veces es más fácil verlo en los demás. ¡Esa es una buena guía para ver si estoy siendo congruente o por el contrario me he alejado de mi propia ética!

El amor propio o la autoestima pasa por la congruencia y por poner límites claros. No es lo mismo ser una persona tirana (egoísmo egocéntrico) que tener una valoración positiva de ti misma/o y cuidar o velar por tu integridad en todos los aspectos de la vida (egoísmo consciente).

Tratemos de desarrollar el egoísmo consciente, que es el estado desde el cual realmente podemos elegir el comportamiento que deseamos tener frente a unas circunstancias determinadas como, por ejemplo, un conflicto con un amigo o un familiar.

Nadir Chacín
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“El amor beneficia más al que ama que al que es amado.” Anthony de Mello

La crisis ética global #sersiendo

Que nos sirva esta imagen como combustible para la reflexión.
Que nos sirva esta imagen como combustible para la reflexión.

Para que el mundo sea un lugar + habitable hacen falta personas que se organicen en crear medios de subsistencia éticos y rentables. Eso no sucederá solo, requiere de personas atrevidas, pioneras, responsables, que decidan unir fuerzas y crear empresas sociales éticas. No en vano la palabra “empresa” significa: “Acción o tarea que entraña dificultad y cuya ejecución requiere decisión y esfuerzo”.

Hace un tiempo dije en mi Facebook que el sistema médico sufría una crisis ética profunda. Ayer venía en el metro pensando en ello nuevamente y me dije: la crisis ética la tenemos nosotros, los humanos. Por ende, todo lo que hacemos, absolutamente todo, posee la misma crisis ética que nosotros, llámese como se llame: sistema médico, sistema económico, sistema político, sistema educativo… y un largo etc.

Para modificar un problema ético hacen falta soluciones y acciones que incidan sobre la ética. Lo que se ha de cambiar es el planteamiento inicial: ¿cuál es la realidad sobre la que deseamos incidir? Para mí el objetivo prioritario es la modificación de la postura ética actual de las personas.

Nadir Chacín
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Busqué en el diccionario el significado de la palabra “hacer” y en una de las diferentes acepciones dice: “Producir algo, darle el primer ser.” Me gustó lo de darle el primer ser. [There is always a way.]


Te sugiero ver este video: Victoria Camps y el gobierno de las emociones

Velitas de mayo 2013 #sersiendo

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A Eladi

Ahí les van mis velitas tardías de mayo. Deseo que no perdamos tanto tiempo en juzgarnos los unos a los otros, en clasificar, en ver quién lo hace mejor o peor, deseo que nos centremos en dar + amor a través de pequeños actos a nosotros mismos y a los demás. Deseo que quienes han perdido la esperanza la recuperen para siempre, deseo que (re)encontremos el lenguaje de la vida, el respeto y la compasión. Deseo para nosotros, todas y todos, un despertar alegre. Como escribió divinamente el poeta sufí Rumi: “Más allá del actuar bien y el actuar mal, se extiende un campo. Allí [mi gente] nos encontraremos”. Luz para sus proyectos, para sus vidas, para sus cuerpos, mentes, almas. Así ya es. Namasté.

Si te gustan mis velitas, compártelas por favor en las redes sociales para que circule la buena vibra o sube las tuyas, tus buenos deseos y comparte esperanza con los miembros de tu Manada. Gracias.

Feliz jueves de libros,
Nadir Chacín
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