Etiquetado: Infidelidad

Rolón: “El amor incondicional siempre es patológico” #sersiendo

¿Cómo hago que (nombre) me respete? #sersiendo

Ilustración: Fito Espinoza
Ilustración: Fito Espinoza

Los límites tienen que ver tanto con la forma en que tratas a los demás como con la manera en que permites que los demás te traten a ti. Los límites que estableces en tu forma de comportarte no son para tus seres queridos, son para ti. Sin límites claros, cada quien los suyos, las personas no encuentran un espacio digno y sano donde resolver los conflictos durante su interacción. Sin límites no es posible la negociación, ni la equidad entre las partes que conforman un vínculo amoroso. Sin límites no hay amor genuino por el otro o la otra. ¿Por qué es útil darnos tiempo para reflexionar sobre los límites? Porque los vínculos amorosos edificantes, los que te permiten ser feliz, sólo pueden construirse entre dos humanos que se respetan. Todos tenemos unos límites de comportamiento trazados, con ellos nos hemos estado relacionando con las demás personas hasta ahora. ¿Cómo sabes si esos límites te están funcionando? El síntoma más evidente de que no funcionan bien es sentirte “abusada(o)” o “utilizada(o)” continuamente o si vives situaciones donde la culpa te agobia o sientes deudas asfixiantes hacia alguien más. La raíz de tu conflicto interno estriba en que no eres consciente de cuáles son tus límites en la interacción con los demás y mucho menos de los efectos que éstos tienen sobre tu vida. Sin un estado vital de consciencia despierta, no hay responsabilidad real sobre la decisiones que tomamos ni capacidad para la transformación individual. La mayor parte del tiempo: actuamos como personas anestesiadas que obedecen automáticamente y sin reflexión a viejos condicionamientos.

¿Cuál es el origen de esta historia? La capacidad para poner límites se aprende durante la infancia a través de la imitación que hacemos de los comportamientos de nuestros progenitores o figuras fundantes. No aprendemos de las palabras ni de los discursos de nuestros progenitores, aprendemos de sus comportamientos. La ambigüedad entre aquello que se nos dice y lo que nosotros observamos en la dinámica familiar es la principal fuente de confusión, los niños la perciben y aprenden precozmente a utilizar dicha ambigüedad para conseguir lo que desean, aprenden a manipular. El chantaje emocional entorpece el desarrollo sano de los niños como personas independientes y que confían en sí mismos. El chantaje es lo opuesto al amor. La buena noticia es que, aunque hayas aprendido un patrón de comportamiento disfuncional en tu niñez, tienes la posibilidad de re-aprenderlo y de construir vínculos amorosos más sanos durante tu adultez.

¿Cómo puedo re-aprender rápido? Tu relación contigo, la valoración que tienes de ti misma(o) [autoestima], es la base del edificio sobre la que construyes tu vinculación con los demás. Acelerar el proceso de re-aprendizaje es como querer apurar a un río, no se puede. Re-aprender tiene su propio tiempo y espacio. No te angusties si sientes que no avanzas. Has pasado mucho tiempo utilizando los límites construidos, así que reflexionar sobre ellos, establecer nuevas reglas del juego y ejecutarlas con tus seres queridos hasta que se vuelvan hábitos sanos, toma tiempo, esfuerzo… y duele. Re-aprender las creencias que tenemos sobre el amor y sobre las relaciones interpersonales es un proceso doloroso porque nos hace cuestionar la manera en que hemos vivido.

¿A qué puedes enfrentarme durante el re-aprendizaje? Es posible que cuando comiences a establecer límites más claros en tus relaciones con tus seres queridos, esas personas se sientan ofendidas, lastimadas y abusadas. No te entregues al drama y al “por qué a mí”. Sé firme en tu decisión sobre cómo quieres relacionarte con esa persona, sé compasiva(o), pero firme. Notifícale a la otra persona que estás ejecutando nuevas estrategias en tu manera de vivir y que no es nada personal contra esa persona. Deja claro las características del límite que has decidido establecer y sigue adelante. No te justifiques ni le eches la culpa a nadie por ello, responsabilízate de tu decisión. Madura, madura. No estés cada cinco pasos justificando lo que haces, sólo hazlo y sé congruente con tu decisión. Todos los límites que pongas también debes respétarlos tú, recuerda que los límites son para ti, no para los demás. Prepárate con anticipación para tu proceso de transformación. Hazte de recursos (libros, podcasts, terapia psicológica, asistir a un grupo de ayuda…) que te sirvan de apoyo para mantenerte alerta y no sucumbir ante la culpa. Empezar a poner límites genera mucha culpa porque nos han enseñado que el amor profundo no pone límites, que el que ama tiene que darlo “todo”, y esto es una creencia falsa y destructiva. Para poder amar sanamente se requiere de límites claros entre las dos personas y de respeto mutuo. Amar es auto-respetarse y respetar al otro u a la otra.

¿Cómo empiezo? Escribe tus creencias sobre los límites en las relaciones interpersonales en un papel. ¿Cómo me relaciono con mis amigos, progenitores, pareja, hijos…? Ve al detalle. Quizá te sea más sencillo pensar en situaciones actuales y describirlas.
Ejemplo de situación: “Mi pareja me revisó mi correo electrónico y me reclamó porque todavía le escribo a mi ex”.
Preguntas indagatorias: ¿Cómo te hace sentirse que tu pareja revise tu correo sin tu consentimiento? ¿Cuál es el origen de dicho conflicto? ¿Cuál es tu responsabilidad en ese problema y cuál es la parte que le toca a tu pareja? ¿Qué es lo que realmente te molesta de su actitud? ¿Qué conversación con tu pareja has estado postergando? ¿Crees que las parejas deben saberlo “todo” el uno sobre el otro? ¿Crees que “es mejor pedir perdón que pedir permiso”? ¿Te da culpa decirle que respete tu intimidad? ¿Cómo te comportas con el espacio de intimidad de tu pareja? ¿Qué podrías hacer para cambiar esa situación a corto plazo y que no vuelva a suceder? ¿Cuáles son tus límites?
Escribe todo lo que te venga a la mente , deja descansar un día el texto y reléelo. Luego escribe las nuevas reglas de interacción con tu pareja, escribe cómo quieres vincularte de ahora en adelante con esa persona en cada tema específico. Algunos ejemplos para la situación anterior: «No revisaré “las cosas” de mi pareja sin su consentimiento», “Pondré una nueva clave a mi correo”, “Hablaré con mi pareja sobre el respeto a la intimidad ajena”, “Conversaré con mi pareja acerca de la intimidad y estableceremos un nuevo acuerdo y lo escribiremos para comprometernos con su ejecución”.

Buen miércoles,
Nadir Chacín @nadirchs
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¿New Shit? ¿Nueva mierda? #sersiendo

La misma vieja mierda vs. La loca nueva mierda

Neta de domingo | Curiosa la insistencia de ver a la monogamia como lo opuesto a la promiscuidad. [What?] Me producen curiosidad las personas que luego de haber padecido la infidelidad de su ex-pareja buscan una nueva pareja que les haga promesas de monogamia. ¿Otra vez? Pienso que el auto-terrorismo psicológico produce estas extrañas búsquedas humanas. Mi opinión: las promesas de monogamia entre dos personas sirven para un comino + cuatro pepinos, como todas las promesas. [Debo añadir que el buen amor se trata de otra cosa.]

Nadir Chacín @nadirchs
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¿Sales con un hombre casado? Lee aquí

Reinas mías, queridas

Los hombres casados no dejan a sus mujeres para casarse con sus amantes. Eso no pasa ni en las películas. ¡Habiendo tantos hombres en este mundo!… no salgan con tipos casados… ¿como para qué? No busquen lo que necesitan donde no lo van a encontrar. Mientras más leo comentarios de mujeres en mi blog, más me sorprendo. :O

Extractos de la conversación de hoy sobre el tema en mi facebook

1. Sobre la solidaridad con las otras mujeres…

Yo primero cuido mi propio corazón, y luego me preocupo por el de las otras mujeres y hombres que me rodean, los conozca o no. Para mí la relación con un hombre casado casi siempre (99% de los casos) termina igual: con la persona que está de tercera en la relación con el corazón roto. Por eso lo digo, no por la solidaridad con más nadie, primero hay que ser solidaria con una misma…

2. Sobre la infidelidad…

Cada quien sabrá cómo actuar si su pareja le es infiel. Yo tengo una opinión bien locochona sobre la infidelidad que no viene al caso. Mi punto sobre qué pasa cuando sales con alguien casado es que no es SANO buscar el amor, buscar lo que una necesita de una pareja, en un lugar donde nunca vas a encontrar eso. La pregunta es: ¿Cómo quiero que sea la relación de pareja que necesito? y entonces evaluar tu relación con ese amante en cuestión… y ver si te checa o no… la mayoría de las veces no checa. OJOS abiertos.

3. Sobre si los hombres casados mienten o no…

El punto de referencia para la evaluación que te pido hacer hoy eres tú misma, no el hombre en cuestión. Hay que regresar a la persona más importante en todo esto: TÚ. No pienses en él, en lo que hace o no hace, si dice o no dice mentiras… eso es lo de menos, el tema aquí es: Qué quieres tú, que necesitas tú, qué es lo que esperas de una relación de pareja, qué obtienes de la relación que ahora tienes, cuáles son tus necesidades. No te distraigas evaluando la actitud del hombre casado con el que sales, ocúpate de ver qué necesitas y qué estás haciendo tú para obtener lo que tú necesitas. Ésa es la clave: vuelve a ti. No busques responsables ni culpables, responsabilízate tú de ti, busca una solución y actúa, por y para ti. Si no puedes sola, busca ayuda, pero hazlo prontito.

4. Sobre que “nadie escarmienta en cabeza ajena”…

Cuando dos se juntan, se acercan o se vinculan de algún modo sólo esos dos saben, cada uno para sí mismo o sí misma, qué están buscando en esa relación, qué encuentran en ella y si se sienten a gusto o no en esa relación. El tema que me parece más interesante es que la mayoría de las veces buscamos donde no hay lo que necesitamos y seguimos insistiendo… nos sentimos mal ya y seguimos vinculándonos con esa persona, ignorando lo que sentimos. Decía un maestro mío que hay que ser más asertivos y maduros, y raras veces lo somos. Hacerse esas preguntas básicas que expongo arriba al menos a mí me ayuda a centrarme y a ser más asertiva cada día. No nada más en las relaciones con hombres en la situación que sea, sino en las relaciones humanas en general.

5. Sobre la estadísticas, si las dejan a sus esposas o no las dejan…

Seguro podemos hablar horas sobre estadísticas… el subtema profundo de este tema es si nosotras/nosotros ¿estamos siendo capaces de detectar que una relación amorosa ya no nos hace sentir bien? y luego de eso buscar alguna solución y luego llevarla a cabo… sentir, pensar y actuar… uhmmm

6. Sobre si es sano analizar tanto las relaciones de pareja o es mejor vivirlas cómo vengan…

La relación que hay que sanar es la propia, la de mí conmigo. Hablo de la fidelidad y de la honestidad primordial, la que una siente por una misma o la que necesita construir por y para con una misma. Hablo del amor, de dar y recibir amor, y de la complejidad de ello. Creo que en general hay que ejercitar la capacidad para saber hasta dónde queremos llegar en una relación de pareja del tipo que sea, formal, informal o de amantazgo, es decir, saber reconocer el estado interno (el propio) de “basta” o “hasta aqui” cuando ya una relación no te hace sentir bien a ti, a mí, o a quien la esté viviendo. Ésa creo es la fuente de tanto sufrimiento en las mujeres, también lo he vivido y experimentado así. Hablo de ellas/nosotras porque son quienes más me escriben en mi blog, pero la verdad es que para ellos aplica todo lo dicho de igual forma.

7. Sobre los valores

Neta. He invertido mucho, MUCHO, tiempo, neurona, lágrimas, alma y corazón en construir mi propia filosofía de vida, lo más genuina, honesta que yo pueda, todos los días. Yo trato siempre de seguir al pequeño cerebro inteligente que está dentro de mi corazón. Creo que si mis progenitores, la escuela donde estudie, la cultura que mamé, etc… no me dan lo que necesito o no me han dado las herramientas para obtenerlo, yo sigo mi instinto básico de vivir lo más feliz que yo pueda… y entonces… muevo mi vida para buscarlas y aprenderlas. Eso está dentro del cerebro de mi corazón: el impulso de aprender, de saber quién soy y qué quiero, aunque me duela a veces, aunque me equivoque mil veces… y haya perdido muchas cosas/gente/loquesea (siempre pasa)… la honestidad conmigo es básica, la que me tengo yo, y también las ganas de levantarme otra vez y seguir aprendiendo a caminar. También me regalo de vez en cuando, cuando siento que lo necesito, la ayuda de otras personas que me apoyen si yo sola no puedo con lo que me pasa. Mi acto más basico de compasión ha sido conmigo misma, eso me ha ayudado mucho :) No se vale, amigas, hacerle a la auto-tirana :P

Abrazos de lunes,

Nadir Chacín

Un #juevesdelibros INFIEL

RT @ccutlatelolco: Hoy “La mujer infiel” 19 hrs Ciclo #ClaudeChabrol México D.F. / Sugerencia de @nereavpv #circulohumano

Hoy #juevesdelibros compartiré libros que tratan sobre el tema de la infidelidad (#circulohumano) recomendados x mis amigos del facebook y twitter. Aprovechen para leer todos estos libros.

#juevesdelibros “Alta infidelidad” “Le da una vuelta de tuerca a la montada de cuernos entre los personajes” Anrrat Olson http://ow.ly/5oP5P

#juevesdelibros “Mi favorita de infidelidades es Estas ruinas que ves, Jorge Ibargüengoitia” Édgar Adrián Mora #lee http://ow.ly/5oR3l

#juevesdelibros “El amante de Lady Chatterley”: una de mis infidelidades favoritas.” Eva Leticia Martínez García http://ow.ly/5oQcv

#juevesdelibros “Madame Bovary de Flaubert y cuento de Salinger ‘Linda boquita, verdes tus ojos'” Citlalli Fuentes http://ow.ly/5oPJ1

#juevesdelibros “Amistades peligrosas de Choderlos de Laclos. Sobre infidelidades informadas y autorizadas.” Adela Lemus http://ow.ly/5oQzE

#juevesdelibros “El falso autoestop” “La infidelidad no existe + que en la cabeza de 2 desconfiados” Édgar Adrián Mora http://ow.ly/5oPtG

Daniel Enrique Maldonado Sánchez De nuex “la última noche que pasé contigo” de Mayra Montero.

Berenice Valverde Infidelidades que se leen gratamente: “La insoportable levedad del ser” (y del hacer diría yo jeje) de Kundera; “Los pasos perdidos” de Alejo Carpentier; “El maestro y Margarita” de Mijaíl Bulgákov; “Radophis La Cortesana” de Naguib Mafhuz; los cuentos “La mujer rota” de Simone de Beauvoir y “Busca mi esquela” de Elena Garro…

Silvia Lopez Setuain ah! no puedo dejar de escribir este acto de infidelidad, se acuerdan del “El Celoso Extremeño” (Miguel de Cervantes y Saavedra), acá tengo esos cuentos más amarillos y viejos ….Novelas Ejemplares……..del engaño nadie está exento….nadie….

“El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otro.” Woody Allen #circulohumano

IX Encuentro del Círculo Humano, sábado 25 de junio 2011, 11-14 horas, Parque México, Col. Hipódromo Condesa, México D.F. Tema: Fidelidad vs. Infidelidad en las relaciones de pareja.

Entre (in)fieles te veas (#circulohumano)

Yo he puesto cachos y hasta cuernos. He sido amante de un hombre casado. He tenido amantes estando en pareja y sin tener pareja. He salido con tres al mismo tiempo sin que ellos sepan el uno del otro. Me han montado los cuernos y también los cachos. He tenido amantes de mi mismo sexo que están casadas. He mentido. He compartido mi vida con hombres que han tenido amantes hombres. También he dicho la dolorosa verdad “oye me gusta… y me gustaría tener la experiencia de tener algo sexual con él, pero deseo que tú sigas siendo mi pareja y a quien amo es a ti”. He descubierto que el hombre que amo se acuesta con otra. Me han dejado varios. Yo he dejado. He perdonado infidelidades. He repetido tres veces ya la monogamia absoluta por decisión propia y sin aburrirme del mismo pene, ni del mismo hombre, ni del mismo amor.

Hoy a mis casi 40 años la fidelidad se ha convertido en un valor sagrado para mí. Es una convicción, una decisión, un camino que he construido y que refrendo en cada paso que doy. No es un camino fijado con antelación, pero sí uno que he decidido poco a poco, con aciertos y caídas, y que me gusta. Creo que la primera fidelidad, la más importante, es la que me tengo a mí misma. No me agradan las mentiras, mucho menos las automentiras. He tratado de encaminarme hacia la mayor honestidad que pueda darme y dar a los demás. Ser honesta es arduo y dolorosísimo, he perdido muchos amigos, familiares y parejas, pero también ha sido la decisión que más alegrías me ha dado.
He pasado por muchas situaciones en que he deseado no ser o no haber sido honesta y también he preferido en algún momento que mi pareja me mienta en vez de escuchar esa Verdad tan heavy metal: “Me acosté con…”. Me gusta la Verdad, pero entiendo y sé que la Verdad así solita sin un contexto amoroso, sin las palabras amorosas y necesarias que la acompañen, puede ser peor que tener un cuchillo clavado en el corazón durante años. No sé cómo desenrollar ese rollo, honestamente, no sé. Sólo tengo claro, a pesar de todo lo que me ha dolido amar, que sigo prefiriendo y agradeciendo más la Verdad al engaño.
He aprendido que los acuerdos son vitales cuando dos personas quieren construir una vida juntos y ser pareja. Sin acuerdos claros, las cosas dolorosas llegan antes y son tan dolorosas, tanto, que a veces es imposible sanar las heridas, perdonar y seguir juntos. Creo que cuando dos personas se aman no sólo deben hablar sobre la vida que tienen juntos sino sobre la vida que no tienen juntos también. ¿Por qué? Porque los deseos así son, no pueden controlarse del todo, pero sí puede uno decidir qué quiere hacer con ellos y qué quiere compartir y construir con su pareja.
Cuando estamos enamorados nunca pensamos que nos gustará otra persona o que sentiremos deseos por tener sexo con alguien más, pero son temas que hay que hablar y negociar siempre y continuamente. Yo he aprendido que es sano hablar sobre la fidelidad de la manera más honesta como nos sea posible y hacer acuerdos mutuos. (Si necesitan un trago antes para relajarse y sincerarse, tómenselo juntos y hablen con el corazón abierto y en la mano. El amor es un riesgo, siempre lo es.)
Se puede empezar por preguntas directas con respuestas directas ubicadas en el terreno de los supuestos para que no sea tan amenazantes para ninguno de los dos:
• ¿Si algún día me gusta alguien más quieres que te lo diga o no?
• ¿Si alguna vez me acuesto con otra mujer u hombre prefieres que te diga antes de hacerlo, después de hacerlo o prefieres nunca enterarte?
• ¿Qué opinas sobre la fidelidad?
• ¿Cómo actuaremos en el caso de que a alguno de los dos se sienta atraído por alguien más?
• ¿Crees que si me gusta alguien más es porque nuestra relación está mal?
• ¿Crees que es posible amar a dos personas al mismo tiempo?
• ¿Esperas que yo tenga sexo sólo contigo mientras estamos juntos como pareja?
• ¿Me perdonarías si algún día te soy infiel y te lo digo?
• ¿Qué opinas del sexo? ¿De hacerlo con alguien que amas? ¿Con alguien que no amas pero te gusta?
• ¿Qué opinas sobre los hombres y las mujeres que le son infieles a sus parejas?
• ¿Qué opinaban tu papá y tu mamá sobre la fidelidad? ¿Qué te enseñaron cuando eras niño/a?
• ¿Cómo era la relación de pareja de tus progenitores? ¿Eran sexualmente fieles?
• ¿Valorarías positivamente que te confiese que me gusta alguien más?
• ¿Crees que es posible tener sexo con la misma persona durante años sin aburrirse o desear a otra persona?

Estas preguntas les permitirán desde el amor y el respeto conocerse mejor y establecer acuerdos mínimos que puedan respetar y reformular cada tanto. No está de más escribir acuerdos sobre el papel, una especie de contrato temporal, que cada cierto tiempo se revise y reformule a medida que los integrantes de la pareja vayan cambiando, creciendo, aprendiendo, sintiendo, pensando, decidiendo: madurando.
Muchas personas no hablan de la fidelidad porque temen conocer a su pareja mejor y temen conocerse a sí mismas profundamente. Este tema tiene muchos subtemas que platicar: la fidelidad y sus historias culturales, religiosas, de historias familiares, personales, de aprendizajes que tenemos durante la infancia, de mandatos sociales, de creencias, de experiencias con nuestras parejas anteriores. Somos seres humanos, mi gente, no somos tan sofisticados ni claros ni predecibles como creemos ser. Somos humanos, simplemente humanos en construcción. Ser siendo.
El amor de pareja tiene sus fases, no siempre es igual de intenso, por eso es mejor hablar de la fidelidad desde el inicio, desde el enamoramiento apasionado, y repetir esa conversación muchas veces mientras el sentimiento se va transformando y la relación también. Incluso cuando la relación que tenemos no es la típica relación de pareja sino algo más libre e informal, también hay que hablar de estos temas álgidos, no hay que dar por sobrentendido que el otro o la otra “sabe lo que tenemos”. Y si ya tienes una pareja y nunca han “toqueteado” estos temas intensamente :) tienen una conversación laaaaarga y pendiente. ¡Empiecen ya!
La fidelidad es el respeto hacia un acuerdo previamente hecho entre personas que tienen un vínculo amoroso. Es lo mismo para parejas, amigos y familiares. Si no hay un acuerdo claro y un conocimiento lo más profundo que se pueda del corazón del otro o de la otra es muy fácil que se dé una infidelidad. La fidelidad no está nada más en los órganos sexuales, la fidelidad es el respeto que tenemos hacia lo que entre ambos hemos construido concientemente, y para que haya conciencia de algo tiene que haber comunicación, claridad y acuerdos. Sin acuerdos, no hay directrices mínimas que respetar. Cuentas claras, conservan vínculos.
Love ya,
Nadir Chacín

IX Encuentro del Círculo Humano, sábado 25 de junio 2011, 11-14 horas, Parque México, Col. Hipódromo Condesa, México D.F. Tema: Fidelidad vs. Infidelidad en las relaciones de pareja.

Hay hombres que sí aman profundamente a sus hijos e hijas y por eso están construyendo nuevas formas de ser hombres y de ser padres junto a nosotras las mujeres que queremos lo mismo que ellos. Para estos hombres va un APLAUSO de parte de todos los seres humanos del mundo. (¡Feliz Día del Padre! y a Cerrarojitos felices.)

Fidelidad e Infidelidad en las relaciones de pareja

Les comparto este interesante libro que encontré en la red sobre el tema “Fidelidad e Infidelidad en las Relaciones de Pareja. Nuevas respuestas a viejos interrogantes” de Javier Martín Camacho.

FRAGMENTO

“Podemos definir a la infidelidad como la ruptura de un contrato, acuerdo o pacto implícito o explícito, en el cual uno de los dos miembros en una pareja, tiene algún tipo de relación con una tercera persona. Si bien esto puede sonar muy claro, a veces los límites de qué es lo que se considera una infidelidad varía de persona a persona.
Hay muchas personas que piensan que si no hubo sexo no hay infidelidad, para ellos los besos no contarían, otras más extremistas creen que tan sólo basta pensar en serlo o fantasear con otra persona para cometer una infidelidad. Y algunas otras personas que por ejemplo se permiten histeriquear y seducir gente constantemente, llegando a entablar largas charlas y devaneos amorosos no lo consideran una infidelidad, aunque habría que ver que piensan de eso sus parejas.
El tema fundamental para hablar de infidelidad es la ruptura del contrato que se había establecido. El mismo, que muy pocas veces está explicitado, suele ser tácito en la mayoría de los casos y en él, ambos miembros de la pareja acuerdan frecuentemente mantener un vínculo de exclusividad sexual y afectivo. Al romperse o incumplirse ese contrato entre los miembros de la pareja, se pone en cuestión la confianza y la palabra empeñada, dañando la relación.
La confianza de las personas es la que más sale perjudicada después de que una infidelidad es descubierta, la persona engañada tendrá dificultades en volver a creer, en confiar nuevamente cuando no se cumplió con lo que tenían pactado o convenido. Recordemos que este tipo de contratos son arreglos implícitos que no suelen estar explicitados, son reglas que se aceptan por parte de ambos miembros, en donde la exclusividad suele ser un factor común en la mayoría de las relaciones.”

Buen miércoles,

Nadir Chacín

IX Encuentro del Círculo Humano, sábado 25 de junio 2011, 11-14 horas, Parque México, Col. Hipódromo Condesa, México D.F. Tema: Fidelidad vs. Infidelidad en las relaciones de pareja.