Etiquetado: La vida es sencilla

2010 (Mi despedida sin terrorismo.)

A mi gente: Lectores y lectoras de mi blog. A mis amis del facebook y twitter. Circumanas y circumanos. A mi familia. A Nabil, mi hijo, y a Rodolfo, mi compañero de vida.

 

 

 

 

 

 

 

Hoy ya es 24. Parece mentira que esté por finalizar este año. No sé si hacer recuento de buenas o de malas experiencias, tengo de sobra de las dos, o si simplemente conviene ver este año como quien ve un álbum de fotos de otra persona y ya. Así con interés mediano, sin tanto detalle, de lejos, no sintiéndolo de nuevo todo. Sin involucrarme. Da igual lo que decida este día. El chiste es que aquí estoy y aquí seguiré. Más Nadir que nunca. Más yo y al mismo tiempos menos yo. Quién entiende… quién sabe. Me gusta pensar eso que dice el dicho: lo que no mata fortalece. Debe ser ciertísimo porque mírame aquí sigo luego de la golpiza de los últimos seis meses del 2010 y de la de los años anteriores.
De una cosa sí estoy segura cada año que pasa esas malas noticias de la vida me importan menos. Diría alguien que me he vuelto una valemadrista, que ando por la vida sin que me importe nada de lo que pasa en mi vida exterior, en el mundo… pues reconozco que lo que sí ha pasado es que me importa menos lo que no es vital y lo único vital es que estoy viva. ¿No? Vital, vida. Cuando me preocupo no pasa nada, yo no veo que tenga más dinero y más empleo por andarme preocupando, así que me dejo de eso y procuro relajarme lo más que puedo y pasarla bien. Ocuparme, hacer, accionar, sí, pero no andar haciéndome terror psicológico.
Igual mañana me caigo en el baño y me muero y ahí terminan las preocupaciones. Me parece absurdo esperar a morirme para estar quieta y en paz. Puedo estar tranquila y en paz aquí tan viva como ahora mientras escribo esto. Que sueno cruel y despiadada… no me importa. La muerte siempre ha sido mi mejor motivación para disfrutar esta vida que ahora vivo. Si me pongo demasiado necia me pellizco durísimo y el dolor es un recordatorio, ¡hey! eres un humano vivo, por eso te duele. Me regresa a lo básico pellizcarme, a lo que realmente necesito y ya tengo: amor, creatividad, lo que escribo, mi familia, mis amigas y amigos, comida suficiente, ropa suficiente, un techo. Lo demás está de más.
Soy feliz porque estoy viva y celebro que termine este 2010… a ver si operativamente el 2011 viene con más empleo, claro que sí… pero yo seguiré feliz por estar viva con empleo o sin empleo. Tengo dos manos, dos pies, mis ojos miran, me levanto todos los días y tengo qué desayunar. Siempre que me urge mucho alguien aparece en mi camino y me ayuda. Me siento inmensamente afortunada porque lo más probable es que sí lo sea. Por eso no le hago mucho caso a la parte sádica de mi cerebro que quiere venderme la idea de que soy pobre, infeliz y que nunca seré lo que deseo ser, que soy muy poco y todas esas babosadas que el terrorista ese dice. Cuando se pone intenso le bajo el volumen y eso haré durante todas las festividades y siempre que pueda eso haré o trataré y trataré. No hay terrorista que pueda conmigo, je. Te deseo una navidad y un año nuevo con tu propio Bin Laden silenciado. Dale al botón de MUTE, no escuches sus necedades… y siéntete afortunada, afortunado, porque lo más probable es que sí lo seas.

Con todo mi amor,
Nadir Chacín