Etiquetado: maternidad

(Des)cubrimiento #sersiendo

Quizás uno de los descubrimientos + tardíos en la vida sea éste: lo que te hace daño emocional a ti, no puede ser emocionalmente sano para tus hijxs ni nietxs, aunque tu motivación se base en el malentendido concepto del deber. Produce un similar efecto si quien está ejerciendo tal daño sobre ti eres tú mismx.

By Alison Worman
By Alison Worman

Si amo mi corazón y lo respeto, amo el corazón del otro [o de la otra] y lo respeto. En ese orden. ¿Estoy amando mi corazón y respetándolo en este momento de mi vida? ¿Lo hago cada instante? Pregunta del día de hoy [y la de toda una vida.]

Nadir Chacín
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Los amores “existenciales” #sersiendo

NabilCumple

A Nabil

¡Hola, lectoras, lectores, mi gente! Hoy mi hijo cumple 22 años y estaba pensando en que es una maravilla estar viva y saber que él cumple años. Aunque no lo vea a diario y tampoco sea testigo próximo de cómo va creciendo y haciendo su vida adulta y cotidiana, su existencia me alegra. Lo fundamental para mí y el motivo por el cual hoy me regocijo es que él está vivo y yo estoy viva sobre la misma Tierra y al mismo tiempo. ¡Qué felicidad! Son profundamente hermosos y significativos, transformadores, estos amores digamos “existenciales” donde la alegría propia se da sólo porque el otro o la otra existe, no hace falta más nada. ¡Disfruten de esta semana única y llena de sorpresas!

Nadir Chacín
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Mi hija/o tiene baja autoestima #sersiendo

¿Crees que tú sabes lo que es mejor para tus hijos/hijas? ¿Te preguntas por qué tus hijos/hijas dependen tanto de la aprobación de los demás y tienen baja autoestima? 

“El núcleo familiar alimenta, bajo la apariencia de buenas intenciones, la dependencia de sus miembros y la necesidad de aprobación. Los progenitores que no quieren que a sus hijos les pase nada malo deciden protegerlos de todo peligro. Pero el resultado es exactamente lo contrario de lo que se pretende, pues sin las armas necesarias para saber cómo confiar en uno mismo en los momentos difíciles, es imposible construir un arsenal de comportamiento independiente que nos sirva para toda la vida.” Wayne Dyer

No contribuyas a que tus hijos/hijas confundan su propia estima (autovaloración) con la aprobación de cualquier otra persona, ni siquiera con tu aprobación como madre o padre. Tu aprobación es importante para ellos sí, pero tu aprobación no puede estar condicionada, debe ser otorgada libremente y no como un premio a la buena conducta porque tus hijos/hijas han hecho lo que tú deseas o lo que tú crees que deberían hacer. Pregúntate cuántas veces mediante tus actitudes y palabras diarias les estás trasmitiendo indirecta o directamente esto: “La verdad no confío en ti, por eso creo que es mejor que yo decida lo que a ti te conviene”. Tu hijo/a se queda con este mensaje-aprendizaje: “Si mi propia mamá [o papá] no confía en mí debe ser porque soy un verdadero desastre… yo no debo confiar en mí misma/o”.

Si quieres que sean seres independientes y felices, infórmate, edúcate tú, busca ayuda profesional para ti -si sientes que no puedes solo/a o no sabes cómo, pero no sigas echándole la culpa a tus hijos/hijas, a la escuela, a los maestros, a tus familiares, a tu pareja, a los videojuegos… Nadie puede enseñar lo que no sabe, cómo pretendes saber lo que es mejor para tus hijos/hijas si tú no sabes lo que es mejor para ti, si tu propia vida no te hace realmente feliz y tienes tantos miedos que te paralizan… si tu propia autoestima es tan baja… Ocúpate… ¿Te duele todo lo que lees aquí? Pues sí, a mí también, crecer y madurar duele temporalmente, pero es gratificante y te dará paz, una paz inquebrantable.

Bonito domingo, mi gente

Nadir Chacín @nadirchs
Lee + en https://www.facebook.com/sersiendo

Los hijos no son objetos ni "medios para" #sersiendo

Hola. Estoy por fin leyendo y respondiendo los comentarios de mi blog, me pondré al día pronto. Gracias por su paciencia al esperar mis respuestas. He leído varios mensajes sobre el tema de los hijos y decidí hacer este post.

Los hijos NO sirven para unir a las parejas. Si te EMBARAZAS o la embarazas eso no hará necesariamente que esa persona en cuestión (el otro o la otra) te ame más o se quede contigo para siempre o no se vaya. Eso son fantasías. Los hijos son algo muy serio, mi gente, necesitan ser amados y deseados y que por esta razón vengan al mundo. Los hijos no son objetos, son personas como nosotros. No creo que te guste ser usada/o, no uses entonces a otro ser humano para lograr tus metas o solucionar tus problemas o hacerte más feliz. Piensa mejor lo que haces. Usa preservativo.

Nadir Chacín @nadirchs


Eventos

II Aniversario del Círculo Humano CHxDF, sábado 29 septiembre 2012, en Parque México, Condesa, México D.F., de 11-14 horas. Tema: Manejo de emociones y sentimientos. Prográmate para quedarte más horas de lo habitual porque el Aniversario traerá sorpresas. Evento en Facebook

VI Encuentro del Círculo Humano CHxBarcelona, sábado 20 octubre 2012, en Parque de la Ciudadela, Barcelona, España, de 11-14 horas. Tema: El Chi Kung y sus técnicas de respiración. Invitado especial: Maestro Javier Narvascues. Evento en Facebook

Siglo XXI. De combates y sobrevivientes

Lo que no se saca: destruye.

Vómitos (de)mentes

Resulta que luego de los años vividos concluyes que es mejor no confiar en nadie. Todo lo que tienes, lo que has logrado, eso que te ha mantenido medianamente protegido/a del mundo, de la gente, hasta de ti mismo/a ha sido una creación propia, muy tuya. Te lo debes sólo a ti, ¿por qué habrías de compartir el crédito con alguien más? Al contrario, el esfuerzo que has hecho para defenderte, el cansancio que sientes hoy se lo debes a los demás o más bien los demás te lo deben a ti. Están en deuda contigo. ¿Cuándo será que los demás te devuelvan lo que te han quitado? Son los demás quienes construyeron esas cosas, situaciones y emociones que te lastimaron y aún te amenaza la sola idea de que se repitan.
Tu papá y tu mamá, los adultos que te criaron, fueron los primeros que te enseñaron a no confiar en nadie, empezando por no confiar en ellos. ¿Dónde estaban cuando necesitabas cariño, cuando te sentías solo/a, rechazado/a, no querido/a? No estaban. Ésa fue la primera mentira, la que ahora se despierta para tu propio bien cuando te sientes amenazado/a. Primero lo intentaste todo para amar y ser amado/a, diste lo que tenías y a veces hasta lo que no esperando ser premiado/a por tener un corazón bueno y generoso, luego sacrificaste tu propia personalidad, buscaste ser como los demás para que te aceptaran, terminaste por vivir cosas terribles que te hacían sentir muy mal y nada de eso funcionó. No sientes que los demás entienden lo que quieres, ¿verdad?, te defraudaron una y otra vez, no lograron darte eso que tú sientes que te deben, lo que necesitas. Ni los adultos que te criaron, ni los nuevos adultos que conociste, tampoco la gente de tu edad, ni tus maestros, ni el sistema, ni tus jefes, ni el Gobierno, nadie. Nadie entiende. Tú eres un(a) sobreviviente y a mucho orgullo, así lo sientes. Con mucho esfuerzo has logrado sobrevivir a tu propia vida y ahora estás extenuado/a. Esperando que alguien venga y trabaje por ti, te sostenga en sus manos por un rato por favor mientras tienes tiempo para descansar. Te mereces poder cerrar los ojos sin que nada te pase. Sólo unas horas por favor. Esa persona que te salvará no ha llegado, aún la esperas, en el fondo sabes que lo más posible es que nunca llegue. Si no ha llegado hasta ahora, ¿para qué la esperas? Lo más factible es que tengas que seguir luchando solo/a, así siempre has estado, ¿qué más podría sucederte? ¿Realmente necesitas a alguien más? Lo tuyo siempre ha sido un trabajo en solitario. Aquí estás y no precisamente por tener a alguien que te cuide. Ya has sobrellevado todos los golpes, te has auto-lamido las heridas, las que quedan duelen sí, pero no matan, aquí sigues, maltrecho/a, algo tambaleante, pero todavía de pie.
Pueden haberte sucedido estas cosas. Allí a tu lado tal vez hayan unas personas que medianamente te acompañan. No confías completamente en ellas, ya sé. Haces bien. Probablemente tienes tu coto de seguridad y certeza repartido en varios escenarios: una familia “feliz”, unos amigos con quienes salir por allí, un trabajo que te da de comer, una mascota que te recibe moviendo la cola, algunos títulos profesionales, ropa de moda, un iPhone… tus sueños. Tienes razón, te lo mereces. Todo eso lo has logrado con tu esfuerzo en este combate, en esta lucha por sobrevivir. A la noche haces tu inventario y honestamente terminas diciéndote “aún los demás, aún la vida… no me ha dado lo que me debe”. Igual te sientes cómodo/a con una buena parte de lo que has obtenido, ¿en qué cabeza cabe poner todo eso en riesgo? Tanto que te ha costado. No siempre estuviste así de tranquilo/a. Te lo mereces. Aunque todavía sigues esperando que algo más suceda, todavía sigues cansado/a, esperas eso que te permita de verdad cerrar los ojos sin que nada te pase. ¿Dónde está la verdad sobre ti, sobre ESA persona o sobre ESA situación que tanto esperas?
Quizá sigues solo/a, no tienes pareja ni esa familia que todos quieren, mas tienes otras cosas que compensan las faltantes. Tienes “tu libertad” o algo que se le parece bastante. ¿Quién puede decir que nada lo ata? ¿Quién realmente puede jactarse de ser tan independiente como tú? No necesitas a nadie. Mañana si quieres lo dejas todo. Quién podría señalarte por no haberte dado al mundo, sí lo hiciste hasta que te cansaste de ser tan pendejo/a y construiste tu propio porvenir. Pero… siempre hay uno. ¿Por qué sigues esperando a esa persona, a LA persona? Por qué tus sueños no llegan más rápido. Quién en su sano juicio espera a alguien o a algo que no necesita. Así estás bien, ¿no? Quizá tengas razón y te estás volviendo loco/a. Dónde está la verdad. No confías en nadie. Probablemente tampoco en tus juicios, pero son los que tienes, lo que hay. Mejor eso, que el vacío. ¿Por qué habrías de prestarle atención al fuego que te quema por dentro?

Nadir Chacín

Letra

Des(nudo) de mujer

a Úrsula Fuentesberain

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace mucho que no escribía como si alguien me dictara desde alguna parte de mí. Agradezco a Úrsula por detonar este artículo con su pregunta ¿pero qué diablos significa ser una mujer independiente? Hoy vengo a regalarles un cacho de lo parido a punta de aventuras y putazos.

Es cierto que a las mujeres no nos ha tocado fácil durante toda esta historia. Seguro algunos hombres sentirán lo mismo que nosotras. Es aun más cierto que nuestras infancias nos marcaron, pero lo que nos pasa hoy no está relacionado con nuestro género ni crianza. Al menos lo que me pasa a mí responde a algo más íntimo y maleable: mi relación conmigo.

Tratar de ser independiente no ha dependido de la actitud de los que me rodean ni de lo que pasa afuera de mí como el empleo, la casa, los hijos, la pareja, la carrera profesional. Es un estado de ánimo basado en mi autovaloración, misma que ha ido cambiando por temporadas. A brochazos. A empujones.

Puedo decir sin tapujos que me he atropellado. Nadie me atropelló: yo lo hice. Más allá de las cuestiones de género, de los condicionamientos sociales, del dinero o del empleo que tenga o no… me entendí un buen día Nadir atropellada por Nadir. Primero me atropellé con mi rol de hija, después con el de mujer, el de madre, luego antropóloga, editora, escritora, empleada, desempleada, amante de un casado, novia de un novio… y así sucesivamente. Arrollamientos nadirienses. Uno tras otro.

Con el tiempo entendí que mi anhelada independencia sólo surgía cuando me sentía valiosa y perfecta haciendo lo que el lado Bin Laden de mi mente consideraba decisiones “imperfectas”. Esas que salían del rol que yo tenía que cumplir al pie de la letra según cada etapa.

Ser independiente al inicio me pasaba por casualidad en momentos fugaces, mientras estaba haciendo algo que me gustaba mucho pero sin sentirme culpable. O cuando me divertía a pesar de no tener empleo o cuando mi pareja estaba en casa y yo disfrutaba al 100% bailando lejos de casa. No hay mejor forma de atropellarse que seguir cierto rol como único destino, aunque notes que te está matando a cuenta gotas.

Así surgieron en mi vida la fijeza, el aburrimiento y el desdén. Hasta que noté que ningún rol me contenía del todo porque los humanos no somos máquinas ni productos. Eso explicaba por qué a medida de que un rol me atrapaba yo iba perdiendo fuerzas. Perdiéndome a mí. Entendí que ningún humano atropellado acompaña ni ama a nadie. No puede.

Me humanicé al descubrir cómo darme a mí misma esos estados placenteros y satisfacer lo que deseo. Con mucha dedicación he estado aprendiendo estrategias nuevas y a mantener en ON ese estado de ánimo. He aprendido a pillarme en flagrancia cometiéndome abuso :) y entonces evito el naufragio… o puedo salir de él sin que mi vitalidad sea asesinada.

Ser una Nadir independiente ha sido y es lo mismo que valorar lo que yo deseo emocionalmente y dármelo yo. Porque si no estoy bien nada ni nadie de mi gente está ni estará bien. Porque si me arrollo me pierdo y los demás me pierden.

Desde que mi tranquilidad yo la produzco, defiendo y motivo a diario ya nada me ata como antes, nada, y si ya nada me ata de ese modo soy felizmente independiente.

Con amor,

Nadir Chacín

PD: Les regalo este autorretrato que me hice. Lo tengo en mi escritorio y me recuerda que la luz que requiero ya existe y viene de mi interior.

La historia de mi saco de piedras

las piedras que saque

A Gaba, por nuestra amistad perenne

Hablando con una amiga por chat me vino a la mente una revelación valiosísima y quiero compartirla con ustedes, sobre todo con las mujeres que leen este blog y que son madres. Mientras escuchaba lo que ella me había dicho sobre sus vivencias de los últimos cinco años, una y otra vez, yo me veía reflejada en su historia pero de manera inversa, como si LEYERA LAS LETRAS DE MI VIDA en un espejo.

A veces creemos que la solución de todos nuestros problemas tiene una forma determinada, que generalmente es la opuesta a la que estamos viviendo. Si vivimos con nuestra pareja, pensamos que vivir separados es la solución. Si somos divorciados le decimos a todos que estar casados es la clave que nos devolverá la felicidad y que por no estarlo es que somos infelices. Si nuestros hijos no viven con nosotros creemos que viviendo con ellos regresará nuestra sonrisa casi olvidada y si -por el contrario- estamos todo el día con los niños saltando a nuestro alrededor creemos que lo requerimos es un minuto (laargooooooo) de vida de solteros, de silencio, y de tiempo libre.

En resumen, NUNCA tenemos lo que deseamos y renegamos de lo que estamos viviendo, y pensamos que el modelo totalmente opuesto es la cura para esa sensación de hastío y apatía que se ha instalado en nuestra alma. Esa creencia genera lo que nosotras llamamos espontáneamente en la conversación: cargar un saco de piedras sobre la espalda. ¿Ese saco qué contiene? Culpas, remordimientos, dudas, inseguridad, enojo, rabia, frustración, tristeza, parálisis emocional, baja autoestima, apatía, recelo, odio, envidia, miedo, MUCHO miedo.

En la plática con mi amiga me di cuenta que ella había hecho con su vida, su matrimonio y sus hijos lo que yo pensaba que era la solución a mis culpas, mis miedos, a todo lo que me hacía sufrir de mi situación de vida, de mis decisiones pasadas y actuales. También noté que yo tenía, de alguna manera, la vida que ella desearía tener, y ella la que yo deseaba. En el fondo así era, al menos estábamos deseando (envidiando) la idealización que teníamos en nuestras cabezas sobre la vida de la otra.

Ambas estábamos añorando lo que la otra en cierta forma disfrutaba (o no, tal vez lo sufría pero lo tenía, era suya esa vida), que aquella vida, la de la otra era la que en el fondo desearíamos estar viviendo y no la propia vida. Ambas… y acá viene la revelación: sufrimos en el pasado, y en cierto modo seguimos sufriendo por las decisiones que tomamos y estamos tomando hoy en nuestras respectivas vidas como madres y mujeres. Entonces me dije si ella sufre, y yo estoy creyendo que lo que ella vive es mi solución (la panacea), y a ella le pasa igual que a mí, entonces las dos estamos equivocadas. La interpretación que cada una hace de su vida es UNA GRAN TRAMPA. Las dos estamos cayendo en ella.

Siempre hemos soñado con una vida diferente, supuestamente más feliz. Pero allí estábamos leyéndonos, la una a la otra, leyendo un testimonio en vivo y en directo que demostraba que esa vida ideal que soñábamos no lo era tanto, dado que la otra estaba padeciendo ése que era el sueño propio (tantas veces anhelado). Es algo complicado de explicar, pero sentí que ese saco de piedras del que tanto hablamos esa noche era UNA GRAN MENTIRA, que yo había invertido tanto tiempo, tantos pensamientos, tanta energía, en pensar CIERTA, VÁLIDA Y LEGÍTIMA mi mentira personal que me la había creído.

Pero un momento… allí estaba ella, sencilla, AMOROSA, demostrándome con su vida (con su interpretación de la misma) que lo que yo había creído mi salvación no lo era. Parece consuelo de tontos, pero es algo GRANDE. Parece una cosa nefasta (hasta cruel) concluir que el sufrimiento de mi amiga demostró que mi sufrimiento personal es una gran mentira… pero no lo es. ¿Por qué no? Porque cualquier cosa que sirva para DEVELAR una mentira ES UN MILAGRO DE ENTENDIMIENTO. Y si éste es compartido ES UN DOBLE MILAGRO. ¡Aleluya! ¡Aleluya! Mi sufrimiento en mi historia de vida, también le revela a ella SU MENTIRA PERSONAL. Somos dos las que despertamos de UNA PESADILLA. De un mal sueño: DE LA CEGUERA QUE ES LA INCONSCIENCIA PERSONAL.

¿Dónde estaba entonces mi problema, su problema REAL? Estaba en la interpretación de lo vivido. En la mía. En la suya. En el deseo constante de tener lo que no se tiene, de desear siempre otra cosa, de pelearse con lo que es, de no aceptar a corazón abierto (y con los ovarios necesarios) las consecuencias de las decisiones que tomamos. ¿Qué contiene de verdad nuestro saco de piedras? Nada. No contiene nada porque NO existe realmente. Es una creación MENTAL. Una interpretación que hicimos cada una de lo que estaba viviendo y había vivido. Es tan profundo, NO EXISTE EL SACO, NO EXISTE SU ¡”$%%&(/)=? CONTENIDO, NUNCA EXISTIÓ. Ver que la que creía mi única verdad, mi única salida, era la mentira personal de otra persona, además la de una amiga querida sincera, honesta, amorosa, que me lo estaba contando honestamente fue MÁGICO, triste y doloroso también -no lo niego-, pero finalmente MÁGICO. No me estaba contando su vida, sino la interpretación errónea que hizo, yo estaba haciendo lo mismo con la mía. Nuestras vidas como tal son OTRA COSA.

Hoy me detengo ante mi saco de piedras, lo veo, lo reviso. Le digo que NO EXISTE Y QUE YA NO NECESITO CREER QUE SÍ EXISTE. Hago todo eso porque mi amiga me OBSEQUIO EN UN ACTO DE AMOR, LA INTERPRETACIÓN DE SU  VIDA COMO ESPEJO. Lo hago con la certeza de que no es real mi saco de piedras, que me lo inventé… que ese saco no me llevará a NINGÚN SITIO DE VIDA MEJOR. ¿Por qué no? Porque a mi amiga no la llevó a ningún sitio mejor. Es realmente LIBERADOR. MUY LIBERADOR. Es sacarme una daga del corazón, quitarme un saco de piedras pesadas de la espalda, curarme una herida que llevaba nueve años sangrando, una que no estaba abierta del todo ni tampoco cerrada… pero por donde sin duda HASTA HOY ME DESANGRABA.

POR UN MUNDO SIN VERDUGOS AUTOGESTINADOS DENTRO DEL ALMA. POR UNA VIDA SIN INTERPRETACIONES PODRIDAS. ALLÍ EN LA FOTO LES DEJÓ LAS PIEDRAS QUE SAQUÉ DEL SACO, LAS MISMAS QUE MIRÉ DURANTE HORAS. CON MI REFLEXIÓN DE HOY DESAPARECIERON DE LA CESTA DONDE LAS PUSE. LUEGO DE UN MOMENTO, DESAPARECIERON PARA SIEMPRE. DESAPARECIÓ LA CESTA, MI SACO PERSONAL, DESAPARECIERON LAS PIEDRAS Y MI NECESIDAD DE CARGARLAS.

Infinitas gracias, querida amiga.

Con amor a mis lectoras, Nadir