Etiquetado: matrimonio

Los 9 mitos del Amor Romántico #sersiendo

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1) Mito de la media naranja: creer que tenemos a una pareja predestinada. Esto nos lleva a un nivel de exigencia en la relación con el riesgo de una tolerancia excesiva al considerar que al ser la pareja ideal hay que permitirle más o esforzarse más para que las cosas vayan bien.
2) Mito del emparejamiento: creer que la pareja (heterosexual) es algo natural y universal y que la monogamia amorosa está presente en todas las épocas y culturas.
3) Mito de la exclusividad: creer que el amor sólo puede sentirse por una persona.
4) Mito del matrimonio: creer que el amor debe consolidarse con el matrimonio para conducir a la unión estable de la pareja.
5) Mito de la fidelidad: creer que todos los deseos pasionales, románticos y eróticos deben satisfacerse con una única persona.
6) Mito de los celos: creer que los celos son un signo de amor e incluso que son el requisito indispensable de un verdadero amor. Esto nos lleva a justificar en nombre del amor determinados comportamientos injustos, egoístas, represivos e incluso violentos de la pareja.
7) Mito de la omnipotencia: creer que el amor todo lo puede y por tanto si hay un verdadero amor no deben influir los obstáculos externos o internos sobre la pareja. Esto nos lleva a no reconocer o directamente negar determinados conflictos de pareja, considerando que con amor todo se puede solucionar. Puede conducirnos a pensar que si damos más amor las cosas estarán bien.
8) Mito de la perdurabilidad: creer que la relación de pareja es pasión eterna y enamoramiento eterno.
9) Mito del libre albedrío: creer que el amor es instintivo, innato, que no podemos controlarlo.

* Tomado de un material impreso creado por un PIAD de Barcelona, España.
** ¡Hazle un favor al mundo y comparte esto con tus amigas y amigos, también con tu familia!

Añado mis comentarios personales

Cuando se habla de mitos, se habla de creencias que justifican y legitiman los comportamientos de las personas y que funcionan como mandatos sociales aprendidos (el “deber ser”). Hemos aprendido estas creencias sobre el amor romántico sin cuestionarnos nada e incluso sin cuestionar si es realmente lo que queremos y lo que necesitamos. La mayoría de las personas adopta estas creencias como reglas en su vida porque cree que eso es el amor, no porque lo ha decidido libremente. Conviene revisar si lo que uno ha decidido vivir con respecto a las relaciones amorosas es realmente una decisión propia y meditada: responsable. Las relaciones adultas, sanas y amorosas (no las relaciones basadas en el amor romántico que son “relaciones infantiles”, así se dice en psicología) se basan en compromisos y acuerdos basados en las necesidades y en las éticas individuales de ambas partes de la pareja (no solo de una parte, como normalmente sucede), para ello ambas personas han de tener claro qué necesitan y no confundirlo con lo que la sociedad (la mayoría de la gente) dice que necesitan. Piénsalo con calma, pero piénsalo.

Namasté,
Nadir Chacín
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BarcelonaPuntos de Información y Atención a las Mujeres (PIADs): Servicios municipales de proximidad que ofrecen información, atención y asesoría en todos aquellos temas de interés para las mujeres. También posibilitan el acceso a diferentes recursos de la ciudad. Hay uno en cada districto. Acceso presencial, telefónico, electrónico y por derivación de otros profesionales. > http://ow.ly/v2P2p

¿New Shit? ¿Nueva mierda? #sersiendo

La misma vieja mierda vs. La loca nueva mierda

Neta de domingo | Curiosa la insistencia de ver a la monogamia como lo opuesto a la promiscuidad. [What?] Me producen curiosidad las personas que luego de haber padecido la infidelidad de su ex-pareja buscan una nueva pareja que les haga promesas de monogamia. ¿Otra vez? Pienso que el auto-terrorismo psicológico produce estas extrañas búsquedas humanas. Mi opinión: las promesas de monogamia entre dos personas sirven para un comino + cuatro pepinos, como todas las promesas. [Debo añadir que el buen amor se trata de otra cosa.]

Nadir Chacín @nadirchs
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Viviendo cárceles

A CB y JC
Fotografia de Gonzaloh
Sin tierra, sin agua… sin SER

Es más fácil reconocer la existencia de la cárcel ajena, sí lo es. Más sencillo resulta ver su reflejo, el eco vivo de la cárcel ajena retumbando en la vida propia. Saberse o creerse diferente que aquel preso que estás mirando y por el que en el fondo sientes una profunda pena. Cada quien tiene, hace su propia cárcel y decide qué !”#$%&%&/ hacer con ella y más importante: su duración.

La Cárcel es un tipo de vida que decidimos vivir, algun@s por un rato y otr@s para toda su existencia. La Cárcel no es algo que aparece por azar es una construcción que hacemos. Usas un tiempo determinado, pones todos los barrotes, delimitas el espacio y decides vivir en él. A salvo del mundo exterior, pero preso, MUY muy preso.
Tal vez la vida no se trata de reaccionar contra cárceles propias o ajenas, quizá tampoco ante las socialmente bien vistas. Las hemos utilizado para protegernos es cierto, sí protegen, objetivamente hablando: protegen… pero… ¿se podrá renunciar a la libertad por siempre? ¿No es la libertad un privilegio, un don, casi un deber, una prerrogativa del ser humano? El que renuncia a la libertad se marchita hoy, mañana o pasado mañana, pero se marchita finalmente.
No estoy por la labor de criticar al matrimonio ni a todas las convenciones sociales que establecen un orden, una forma específica (aunque diversa) de vivir. Sí, sí estoy en el camino de “ver” al matrimonio y a las relaciones de pareja “directamente a los ojos” y decirles lo qué pienso. A veces el matrimonio apesta, como dice mi hijo adolescente. En otras ocasiones, hasta las mismas relaciones de pareja tienen su hedor muy singular. Ambos, matrimonio y relación de pareja, son como todo lo que crea el ser humano, pueden dar(te) vida o destruirla, tú decides.
Muchas mujeres (también los hombres) llegan al matrimonio con ideas hermosas en su cabeza sólo para comprobar -como siempre sucede con las ideas- que eso que obtienen nada tiene que ver con lo que se imaginaron. La idea hermosa deviene pesadilla con un empujoncito tan pequeño. ¿L@s que están adentro se quieren salir o l@s que están afuera quieren entrar? Qué actitud tan esquizofrénica.
Los hijos pasan a ser el chivo expiatorio de la unión conyugal, a ellos se les cargan todas las culpas: la falta de sexo, la rutina, el abandono de los sueños y deseos más íntimos, la renuncia a una carrera profesional: al éxito (lo que significa para cada quien).  
Qué libertad puede tener una persona que está en una cárcel así… no trabaja, no tiene independencia económica, no tiene a dónde irse (si se va), ha renunciado a su vida profesional por completo (hace tanto que ya olvidó qué es lo que sabe hacer), no tiene poder de decisión, su familia y amigos brillan por su ausencia… hasta ahora ha tenido un amante (pareja) que decide por él o ella, con o sin su consentimiento… qué más da… esa persona sabe lo que este ser humano necesita…. incluso (según dice) más que lo que ella o él puede saber sobre sí mism@. A veces cree que sí, que él o ella sabe más. ¿Esta cárcel se la buscó?… ¿surgió de la nada y por casualidad? ¿La buscó hasta encontrarla y meterse en ella? ¿El Decididor, La Decididora, soberanos de la casa, amas de la casa, qué parte de la sinfonía fatal ayudó a componer para y por su amante, en qué colaboró al componerla para sí mismo, para sí misma? Uhmm, me pregunto… me pregunto. ¿En qué parte de la historia, la persona perdió la fuerza para guiar el timón de su barco personal?
¿Cuando es que uno decide, en qué situaciones existe la posibilidad genuina de decidir algo? Pensar que la cárcel no existe, creer que no existe, no hace que la cárcel desaparezca ¿o sí? La ignorancia real o fingida sobre tu propia cárcel de qué sirve… o más bien SIRVE, REALMENTE SIRVE.
Gozas de una pareja, marchitada o no, da igual… ahí está… siempre lista como los boyscouts, las girlscouts, pendiente de sus (tus) supuestos deseos antes de que los diga. ¿Te motiva, te alienta, te seduce vivir con una presa… con un preso? En el fondo de su mirada ya no está la llama de antes, ya no brillan sus ojos cuando l@ miras.
Todo humano que entrega su vida a un amante, el que entrega su vida a una idea, a un plan, sin asegurarse LIBERTAD está condenad@ al fracaso. No porque el matrimonio o la relación amorosa no esté aparentemente bien, podría incluso ser la envidia de la ciudad, pero en el fondo… allí en esos minutos en que apoyas tu cabeza sobre la almohada y suspiras… ¿Cómo fue que llegué aquí, a esta cárcel? te preguntas.
Nadie te oirá -estás a solas contigo mism@- pero sabrás que el “se marchita finalmente”, ese que escribí líneas arriba… ya te pasó. Sí, a ti.
No hay nada más, nada, nada más PRIORITARIO que sentirse viv@, verde muy verde, palpitante, con humedad en los pétalos, en las hojas, con brotes nuevos, con el tronquito verde y brillante, con tierra húmeda y llena de humus, interminable a tu alrededor, hacia dónde expandirte, CRECER. ¿O sí hay otra cosa… algún otro sentido por el cual estar aquí viviendo? 
T: ¿Cárcel? ¿De verdad quieres seguir en tu cárcel? Allí estarás seguro, pero no habrá rocío en tus hojas por las mañanas, no habrá lluvia que te bañe, no habrá palpitaciones en tus raíces mientras toman del suelo los nutrientes…
C: ¿Seguiré siendo yo aunque viva en esta Cárcel?
T: Eso quieres saber…
C: Sí, eso necesito saber.
T: No! ya no eres tú… hace mucho. Lo que eres muere temporalmente si vives en una cárcel, hasta que decides revivirlo.
C: ¿Cómo se revive algo muerto hace tanto tiempo?
T: Con mucho dolor.
C: ¿Y para qué sufrir más, al menos el sufrimiento de esta Cárcel ya lo conozco…?
T: Sí, ya lo conoces. Pero ese sufrimiento no te lleva a ninguna parte, en cambio el dolor del que te hablo te lleva a ser LIBRE.
C: ¿Y para qué quiero tanta libertad? Me da más miedo…
T: ¿Y para qué quieres tanta libertad?
Ser libre siendo libre
Con amor por ti,
T.R.