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El Sol en el tarot: la voluntad de brillar #sersiendo

En el año 2008 comencé una serie de posts sobre los símbolos del Tarot como herramientas para la indagación y el crecimiento personal. Hoy a petición de una lectora continuo explorando los significados de este antiguo sistema de representación del mundo y de la condición humana. Esta vez vengo a hablarles sobre el arcano mayor número 19 llamado “El Sol”, analizando los símbolos de cuatro mazos diferentes: Marsella, Wirth, Rider-Waite y Visconti-Sforza.

Marsella
Marsella

En la carta El Sol del mazo de Marsella vemos a dos personajes al centro de la carta. Parecen unos gemelos, están semidesnudos y tocándose el uno al otro.

No se muestran claramente las características sexuales de sus cuerpos al menos en este mazo, pero parecen ser un hombre y una mujer. En el mazo de Wirth las diferencias sexuales son más evidentes: la mujer está a la derecha y el hombre a la izquierda.

A pesar de esto, más que un hombre y una mujer, me gusta decir que los gemelos representan partes de la psique de una misma persona, también son los principios regentes fundamentales Lo Femenino y Lo Masculino, la polaridad esencial en el mundo.

Los gemelos parecen estar tranquilos y en armonía, simbolizan a una mente entrenada y integrada. Se les ve participando en la danza de la vida, acompañándose el uno al otro en el viaje de la dualidad pasando por la individuación y hacia a la unidad. Representan el tránsito de todo lo que está en perpetua evolución, desde la mutabilidad hacia la inmutabilidad del Ser a través de la Iluminación y la Visión Clara.

Gemeleando

Los gemelos y su condición de infantes representan el enfoque lúdico hacia el vivir y hacia la vida. Es volverse una persona más consciente y plena, con más Presencia (Atención plena o “Mindfulness”). Adquirir y fomentar la capacidad alegre de jugar y también la pureza y la espontaneidad.

Visconti-Sforza
Visconti-Sforza

Los gemelos representan diferentes pares de opuestos: Lo femenino y Lo masculino, Receptivo y Activo, Razón y Emoción, Día y Noche, Luz y Sombra, Yin y Yan. La figura de los gemelos aparecen con frecuencia en la mitología y la cosmología de muchas culturas: Castor y Pólux, Rómulo y Remo, Krishna y Arjuna, Hunahpú y Ixbalanqué, Tánatos e Hipnos, etc.

En el cuento “Manawee” del libro “Las mujeres que corren con los lobos” de la psicoanalista junguiana Clarissa Pinkola Estés aparecen unas gemelas que representan la naturaleza dual de la psique femenina. Grabé este podcast sobre ese tema.

En el mazo de Visconti-Sforza, en vez de los gemelos, vemos a un solo personaje (un niño ángel con sus alas) sosteniendo entre sus manos al sol. Representa una dualidad que ya ha sido integrada (convertida en unidad). Es el acto en sí de “renacer” en la unidad, con “un pie sobre la tierra” y los brazos en “el cielo” tocando el sol.

Rider-Waite
Rider-Waite

En el mazo Rider-Waite, también es una sola persona, un niño, y está cabalgando desnudo sobre un caballo blanco. Ambos representan a la mente integrada (sin dualidad), la pureza, la iluminación, la sabiduría espontánea y fresca.

Este caballo salvaje y tranquilo se deja felizmente montar  “a pelo” por el niño sin necesidad de riendas, ni estribos ni silla. Nos recuerda la importancia de la amabilidad en nuestra vida, de usar métodos sutiles y sin violencia para lograr lo que queremos.

En este mazo también vemos detrás del personaje una hilera de girasoles, asociados también con la alegría y la felicidad, que están mirando hacia el “Niño convertido en su propio Sol” y no al Sol que aparece en la carta. Otro símbolo de la Iluminación o la libertad que ha sido lograda a través de los méritos propios. El niño, triunfante, lleva una corona de girasoles sobre la cabeza también. Se autocelebra.

Nuestra mente no entrenada y condicionada se ancla en dualidades aparentes, en aspectos del mundo exterior y del interior que compiten entre ellos. La carta de El Sol nos recuerda que esa dualidad no es real, es un error de percepción.

El Sol simboliza el estado del Ser en el que se amplia nuestro “horizonte”, se eliminan los obstáculos físicos (que nunca son obstáculos reales, sino imaginados) y nos hacemos conscientes de los límites (sesgos) que tienen nuestros sentidos al percibir la realidad. La carta El Sol nos insta una y otra vez a sentirnos en conexión con los demás, con todos los seres, con el planeta Tierra y con todos los niveles más sutiles de conciencia. Sentirnos siempre completos y en compañía.

En el mazo de Rider-Waite y en el de Marsella vemos dibujado detrás de los personajes un muro de ladrillos o una especie de barda. Representan los obstáculos que han quedado atrás, también son las construcciones efímeras y artificiales del Ego (nuestro falso “yo”) sobre quiénes somos, nuestra Personalidad, que han sido superadas al acercarnos a nuestra Esencia. Los estandartes de color naranja que acompañan a los niños de las cartas Rider-Waite y Visconti-Sforza representan el júbilo por el poder creativo del ser humano, el que es indispensable para realizarnos en el mundo.

Es una cuestión de actitud

En la carta El Sol del mazo de Marsella la actitud de los gemelos son diferentes. El gemelo de la derecha tiende su brazo derecho sobre el gemelo de la izquierda y lo coloca detrás de su hombro izquierdo, en una actitud activa de protección y de acompañamiento. El gemelo de la izquierda, a su vez, tiene su mano izquierda extendida y está tocando al otro gemelo en el centro del pecho. Este tiene una actitud más receptiva y generosa. Vemos que en el mazo de Marsella el gemelo de la izquierda tiene incluso un rabo, que representa nuestra condición de animales, los instintos, las pasiones, el deseo vehemente.

Nadis en YogaEn el Yoga el lado derecho del cuerpo representa lo masculino (Píngala) y el lado izquierdo, lo femenino (Ida).

Esto recuerda a las posturas de los gemelos, es decir, a la forma en la que los principios Femenino y Masculino se “tocan” en la carta.

La carta El Sol significa que ambos principios “co-habitan” en armonía tanto afuera como dentro de nosotros. En nuestros cuerpos, corazones y mentes. Como ya lo han dicho muchas tradiciones la enfermedad física, mental y del “corazón” (emocional) es una ruptura de esa armonía fundamental.

Expresiones de Lo trascendente

Para los seguidores de la Cábala, la rama mística del Judaísmo, la carta del tarot El Sol está relacionada con la letra hebrea Kof, cuyos significados simbólicos son “recepción”, “tradición”, “llave”, “parte posterior de la cabeza”. En el mazo de Wirth dicha letra viene incluso escrita en la esquina inferior derecha de la carta El Sol. Se parece a la letra “P” de nuestro alfabeto.

Árbol de la Vida CábalaLa carta El Sol se asocia a Tiferet, que está justo al centro del Árbol de la Vida de la Cábala. Es justo “el corazón” del Árbol, en el que confluyen las ramas que conectan el mundo inmaterial con el mundo material (pensamientos, cuerpo, emociones, Ego, condiciones materiales de vida). Es Lo trascendente que se manifiesta en el mundo físico.

La iluminación no es otra cosa que reconocer y entender que somos expresiones “individuales” de algo que va más allá de nosotros (algo trascendental) y que no es “individual”. Somos Uno y Somos Todo.

Cuando dañas a otro ser vivo, te estás dañando a ti. En general, las tradiciones y culturas más antiguas del mundo no tenían el concepto moderno del “Yo Individual”, ser algo aislado de los demás. Creían y creen en un Yo Colectivo. En algunas de las lenguas indígenas de México ni siquiera existe una palabra para el “yo”, una primera persona.

El sol sale para todos

En la parte superior céntrica de la carta El Sol en los mazos de Marsella, Wirth y Rider-Waite vemos una representación de un sol radiante, que emite unas gotas de energía solar que están bañando a los gemelos.

Los dibujos de los rayos del sol en la mayoría de los mazos alternan dos patrones diferentes, uno de líneas rectas y otro de líneas curvas. Estos rayos representan nuevamente la energía masculina y la femenina respectivamente.

Wirth
Wirth

El Sol representa el arquetipo del amor incondicional, por eso sale para todos. No importa lo que hayas hecho en el pasado el sol saldrá también para ti. En términos católicos se dice: “El sol sale para justos y pecadores”.

Eckhart Tolle dice en su libro “Una Nueva Tierra” que el llamado “pecado original” no es más que ver las cosas como no son. Me gusta más esa interpretación. Eso implica que estamos atrapados en las interpretaciones que nuestra mente no entrenada y dual hace sobre la realidad.

Nuestra percepción tiene sesgos. No todo lo que sentimos y pensamos es la Verdad Última y Absoluta. Es una verdad relativa (“Mi verdad”) que está sujeta a los condicionamientos de nuestra vida: cómo vivimos en nuestra infancia, nuestros miedos, nuestras creencias, nuestras experiencias del pasado, nuestro miedo por el futuro. Como lo habrás notado: dos personas pueden percibir el mismo hecho de maneras diferentes.

Cuando decimos “el sol sale para todos” significa que los seres humanos tenemos la capacidad de ser libres de los condicionamientos del pasado. Esta verdad absoluta fue la que experimentó de primera mano el Buda histórico mientras meditaba bajo el árbol Bodhi y se iluminó, hace más de 2.500 años.  Todos podemos “iluminarnos”, todos podemos ver la realidad con claridad tal y como es. Sin los velos de la ignorancia en términos espirituales.

Arquetipos en el tarot

Carl Jung (1875-1961) fue un médico psiquiatra suizo que se convirtió en una pieza clave en el estudio de la psicología llamada profunda (que estudian la relación entre la conciencia y el inconsciente). Los aportes más importantes de Jung fueron la noción de inconsciente colectivo y la teoría de los arquetipos.

Jung era un ferviente usuario de las cartas del tarot y de sus símbolos, afirmó que eran muy útiles para entender la naturaleza de la mente humana y el porqué de nuestros comportamientos.

En mi opinión, los arquetipos jungianos son modelos, patrones, maneras de vivir. Formas de “enfocar” la vida, de interpretar el mundo y el estado de las cosas. Los gemelos de la carta El Sol representan la polaridad esencial junguiana: “la luz” y “la sombra” en su conjunción equilibrada y amistosa. Decía Jung que el acto de autoconocerse empieza con el reconocimiento de “la sombra” como parte de nosotros, es decir, de nuestro inconsciente.

La carta del tarot El Sol representa la integración de la mente, que es imposible de lograr sin el desenmascaramiento de “la sombra” (del inconsciente). La tarea primordial de cada individuo es llevar los condicionamientos que son inconscientes al territorio de la consciencia.

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La transformación impostergable

El arcano anterior a El Sol es La Luna. La Luna, a diferencia de El Sol, está relacionada con los espejismos del Ego, los personajes de los diferentes “yo” que nos habitan, Lo inconsciente, los instintos.

El Sol simboliza el reconocimiento del “Yo superior”, el Dios que eres o como quieras llamarle, también es la claridad, la certeza, la confianza y la ausencia de miedo y de dudas.

Para que se dé la evolución de la conciencia en una persona se requiere que ésta haga un esfuerzo amable y sostenido/comprometido con las prácticas que ayudan a cultivar estados mentales y emocionales más sutiles, como puede ser la meditación.

El esfuerzo de la carta El Sol no es un esfuerzo hostil y agresivo con uno mismo. No te hace “arrugar la frente” ni poner un gesto duro en la cara, es más bien un esfuerzo alegre, liviano, sutil, suave, tierno.

No obstante, El Sol viene a decirnos que sea lo que sea que estamos haciendo ahora vamos por buen camino. No estamos “perdidos”. Nos dice que llegaremos a donde queremos ir. Que ese lugar que anhelamos no es un lugar sino un estado del Ser donde hay libertad, entendimiento y sabiduría.

El Sol representa “el éxito”, mas desde una perspectiva espiritual que material. Es la prosperidad, la abundancia, que nunca puede dejarnos y que nadie ni nada puede arrebatarnos. Es una prosperidad independiente a nuestras circunstancias materiales.

De adentro para afuera

El Sol representa a una persona que se siente preparada para “brillar” en su vida, que se siente alegre y satisfecha. Está en el momento adecuado para la acción y tiene claridad sobre lo que necesita hacer. Es una persona entusiasta y todo su energía está bien encausada, enfocada en la satisfacción de sus necesidades más elevadas y sutiles. No se deja encandilar por las distracciones que se le presentan en el camino.

La carta El Sol en el tarot representa al héroe y a la heroína que consigue superar los retos y los obstáculos que se le han puesto en la vida con éxito.

Y si no ha podido hacerlo, tiene la certeza de que encontrará las soluciones adecuadas, por eso sigue “caminando”. El Sol es la realización personal. Es el brillo que viene de adentro de nosotros y nuestra voluntad inquebrantable de brillar y de seguirlo haciendo, pase lo que pase.

Nadir Chacín
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