Etiquetado: viajes

Mi próxima mu(an)danza #sersiendo

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By Annabelle Breakey

A Sandra Villa, Albert Sagrera y Frida, buscadores de Lo Absoluto.

Que estén bien y que sean felices.

Buena semana, gente del mundeition global… aquí son las 8:53 am y todo + sereno que la ‪‎serenidad‬. Se acerca mi próxima mu(an)danza en esta vida semi-nómada que llevo desde hace unos meses.

Miro alrededor todas las cosas que me han acompañado durante el último mes y medio… me da por darles las gracias y una caricia a cada cosa, me da por hablarles y decirles que traten bien a los nuevos inquilinos, me da por limpiar, arreglar, perfumar… para que quienes vengan después de mí encuentren todo hermoso y sientan lo que yo he sentido en este tiempo aquí en esta casa y en compañía de mí misma, de las bromelias floridas y de Frida, la gata misteriosa: MUCHO ‪‎agradecimiento‬ y ‪amor‬ incondicional.

Me despido de esta casa y nada de mí se queda aquí, ni tan siquiera mi energía. Tampoco me llevo conmigo nada de esta casa, ni agradable ni desagradable ni neutral, ninguna energía tampoco… al DESPEDIRME hoy CIERRO MI CONTRATO TEMPORAL con esta casa y con su historia y con la gente vinculada con esta casa con respecto al tema concreto de esta casa y mi habitar aquí en el pasado y en este ahora.

Digo gracias a la casa, a sus dueños y a todas las personas que estuvieron de la manera que sea vinculadas al acto de que yo haya podido vivir aquí y ser feliz aquí y por un tiempo aquí. Digo gracias y también digo en voz alta y firme:

Llevo conmigo mi cálido y apacible hogar portátil cada segundo de mi vida y en ese vivo, en ese estoy y en ese soy.

Me DESPIDO de este ciclo como cuando una nube se separa de otra conducida por un sutil viento.
Me DESPIDO y con amor voy cruzando el puente. ¡Namasté, gracias! Estoy lista para nuevos ahora y aquí.

Nadir Chacín
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Mérida, Yucatán: remedio anti-rutina #sersiendo

Cenotes de Cuzamá
Cenotes de Cuzamá

A Paco

¡Una chica sabe cuándo necesita regalarse una aventura! Hace unos años, cuando vivía en la Ciudad de México, estaba pasando por una de esas etapas en que no te hayas, en que sientes que el trabajo te consume e inevitablemente notas que has caído en la rutina. Siempre he sido bastante “kamikaze”, me gusta acercarme y exponerme a lo que me da miedo, así que decidí romper la inercia y hacerlo ya. Bajé muy decidida por las escaleras que conducían de mi oficina en la editorial hacia Recursos Humanos y pedí mis vacaciones. Fue una sorpresa notar que no había tomado vacaciones durante 2 años. ¡Es increíble como una se deja absorber por el trabajo! Unos días después estaba yo instaladísima en Mérida, una ciudad totalmente nueva para mí. Todo lo que veía era un estímulo primario, sin precedentes. Fue una sorpresa el movimiento cultural de la ciudad, coincidí con un festival de cine de arte estupendo al cual asistí casi a diario y también con la presentación de una nueva revista de literatura underground. Me escapé a casi todos los cenotes cercanos y tras varias visitas a Yucatán mis preferidos siguen siendo los de Cuzamá.
Lo mejor de aquel primer viaje fue un encuentro ineludible con mi propia naturaleza humana, con el dejarme compartir la vida con otro ser humano, sin tratar de controlar nada. Un día, al salir del Museo Macay, vi a un chico guapísimo caminando por la otra banqueta. Llevaba un sombrero de arqueólogo, una buena cámara colgada al cuello y tenía toda la pinta de ser un aventurero. Llamó mi atención enseguida y pensé que si lo conocía sería el culmen de mi viaje contra el aburrimiento. Sin querer vino a mi cabeza la pregunta incómoda: ¿Por qué se fijaría en mí habiendo tantas chicas exóticas en este lugar? Mientras me atormentada la idea de perderlo sin siquiera haberlo conocido (risas), el chico cruzó la calle y caminó directo hacia mí. Casi me muero de un infarto, me quedé petrificada y cuando dijo “Hola” con su musical acento chilango enmudecí. Al recobrar el aliento alcancé a responderle como un “Eh, eh, hola”. La experiencia mágica compartida que vino después de esos tímidos “Holas” cambió mi forma de viajar para siempre. Desde ese día cuando mi cuerpo, mi mente y mi alma me piden un cambio drástico de la forma en la que estoy viviendo, agarro mi maleta, busco destinos en internet, arreglo lo básico y salgo por la puerta con o sin compañía. Las chicas que saben responder al llamado de ese fuego eterno que habita en sí mismas siempre hallan el camino de regreso a casa. Esa casa vital, abstracta, mítica y sagrada que se llama Libertad.

| Tip viajero | Aquí encuentras buenas ofertas de hoteles en Mérida.

Namasté,
Nadir Chacín
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Auto-celebración: 1 año en Barcelona #sersiendo

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| Estoy de auto-celebración |

Acabo de cumplir un año viviendo en Barcelona, España. Me agradezco profundamente todo el esfuerzo, la dedicación, la paciencia, la luz radiante en medio de la oscuridad, la tenacidad, la fortaleza y la perseverancia. Me agradezco a mí misma el haberme acompañado en todo este proceso sin abandonarme del todo, incluso en los peores días. También agradezco a las personas que me han alentado a seguir mis sueños y han estado cerca para abrazarme cuando aparecía el miedo. Gracias a ti, Nadir. Gracias a ustedes, mi gente. Voy por muchos años más viviendo donde se me dé la gana hacerlo y por más sueños que se convierten en mi realidad. Así YA es. Namasté, mundo.

Feliz vida,
Nadir Chacín
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“En el momento en el que te comprometes definitivamente, también da un paso la Providencia. Ocurren toda clase de cosas que te ayudan y que en otro caso jamás habrían ocurrido… situaciones imprevistas, encuentros y ayuda material que nadie podría haber imaginado que se te presentarían.” Johann Wolfgang von Goethe

Que alguien se lleve mi basura [emocional] #sersiendo

Al [invisible] Arc de Sant Ramon del Call

Niña en la basura

Dilema temporal de las 10:38 am

Aquí en el Barrio Gótico no hay donde botar la basura, de noche los vecinos salen a colocar las bolsas desordenadamente en los estrechos callejones y horas después, al despuntar la mañana, los de la Generalitat lavan los empedrados con agua a presión y la basura desaparece. La decadencia “mierdosa” nocturna se va y reaparece el escenario turístico, la foto de postal. Llevo un siglo queriendo patentar un sistema así para las emociones nefastas que nos habitan. Metes la rabia [ancestral] en una bolsa, la tiras a la calle y alguien más se la lleva mientras duermes. ¡Perfecto, ¿qué no?! :P

Reportando Nadir Chacín desde Barcelona, España @nadirchs
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Manejo (adecuado) de desechos

V Encuentro del Círculo Humano CHxBarcelona, sábado 8 septiembre 2012, en Parque de la Ciudadela, Barcelona, España, de 11-14 horas. Tema: En defensa de la felicidad. Evento en Facebook

La calle donde vivo en el Barrio Judío #Barcelona

Mezuzá judía

Carrer de l’Arc de Sant Ramon del Call sigue la línea interior de la muralla romana de Barcelona, escondida entre las casas de esta calle y la de los Banys Nous. Al final de la calle había existido un callejón que iba hasta la bajada de Santa Eulalia. Entramos a la calle por la plazoleta de Manuel Ribé y vemos un viejo caserón que hace esquina. Es un edificio del siglo XVI en el cual se aprovecharon elementos arquitectónicos de época anterior; en la fachada principal hay un arco ciego. Se sabe por documentación escrita que en la calle donde vivo existía probablemente una sinagoga y unos baños fríos, pero no se han logrado localizar. Esta calle no tenía salida directa a la calle del Call, sino que se comunicaba directamente con el Castell Nou a través de un paso elevado. En fotografías de finales del siglo XIX puede verse aún el arco que dio nombre a esta calle.

Sobre la foto
En esta calle se encuentra el edificio del Museo Histórico de Barcelona, en pleno centro del barrio judío y gótico de Barcelona. Este edificio tiene en uno de sus laterales un portal, sin servicio actualmente, que conserva, en lo alto, en el lado derecho, un hueco en su piedra, que se cree que puede ser el hueco que debió ocupar una mezuzá judía. Las mezuzás son los pergaminos con versos de la Torah colocados en un recipiente de metal o madera adheridos a la parte derecha de los portales de las casas judías. Colocadas para ser visibles a la vista de todos, son una de las características más distintivas de las casas judías. De hecho, sirven para que sepamos diferenciar las casas judías de las que no lo son. El edificio aún conserva además de la mezuzá, una inscripción de una lápida y otro portal, ahora tapiado, que daba acceso al edificio en el que hoy se cree que se ubicó la antigua Sinagoga Mayor. El edificio, como muchos otros del barrio, fue remodelado hasta su forma actual, en épocas posteriores, ocultando a simple vista su legado romano y judío.

Información tomada de “El Call. El Barrio judío de Barcelona”, publicado por el Museo de Historia de la Ciudad, Ajuntamiento de Barcelona. El fragmento que explica lo de la mezuzá lo encontré en minube.com.

Nadir Chacín

Viviendo un Reino (Unido) #sersiendo

The Port William in Trebarwith Strand, North Cornwall, UK

A Mariano y Mariana
A Sarah, David, Eliza, Toby, Dave y Jos

Hace más de tres meses que salí de México D.F., mi segundo hogar, rumbo a Europa tras un sueño delicado no tan antiguo. (Al menos no conscientemente antiguo.) Llevo este tiempo viviendo con una adorable y numerosa familia en un pueblo al sur de Inglaterra llamado Teignmouth, junto al mar. Aquí vivo, trabajo, como, duermo, sueño y tomo mucho té. Aquí existo y he existido.

Cuando subí al avión el 17 de febrero tenía esa extraña sensación de que algo o alguien me llamaba desde este lado del charco. Ese llamado se volvió un grito fuerte, un desgarro, una revelación con voz propia. Han sido meses duros, siento que lo he vivido todo, el abandono total, el anonimato, la desolación, la alegría infinita, la conexión sagrada, el amor, la duda, el asombro, todo. Mi tarotista en México -a quien visito siempre antes de viajar- me dijo que venir a Europa iba a significar mucho en mi crecimiento personal, como siempre Enna no se equivocó. He madurado tanto que me deterioré, mi cuerpo se arrugó, morí y volví a nacer en el mismo lugar que quizá en otros siglos me vio morir. Tal vez dirás “Nadir enloqueció”, pero para personas como yo morir buscando la muerte de forma intencional es un gran logro de desapego a este mundo, a este cuerpo y a esta historia temporal a los que escogí venir -quien sabe por qué inexplicable razón.

En mi blog no suelo hablar así tan directamente de mis búsquedas y descubrimientos espirituales. Tampoco de mis muertes seriales. Cuando digo “morir” o digo “muertes” me refiero a esas experiencias afortunadas en que todo lo que yo creo que soy se hace añicos para decirme que no soy lo que creo que soy. Aquí en mis escritos he tratado siempre de mantener los argumentos dentro del más asible mundo de la psicología y sus propuestas prácticas. Un mundo quizá un poco más cómodo para mis lectoras y para mí, un mundo que da menos miedo. Tendrán que perdonarme hoy, sólo tengo emociones sagradas para acercarme a describir lo que mi mundo predecible de primitivas palabras no sabe nombrar.

Diré lo que he hecho en este viaje tal cual lo siento. Estuve en el mítico Stonehenge donde los siglos laten debajo de los pies. Busqué huevos de chocolate en el jardín de la casa con mi familia actual durante la Pascua. Participé en danzas colectivas en Totnes, un pueblo que es un viaje asombroso a los setenta. Caminé por parajes desiertos en Dartmoor mientras caballos salvajes comían sin miedo de mi mano. Vi árboles gigantes sin hojas cubiertos de musgos, mejor dicho descubrí que sí existen árboles caminantes, barbudos y con poca ropa -como los de Tolkien. Fui al Castillo de Tintagel -donde dicen que nació el Rey Arturo- para literalmente caerme, pegarme en la cabeza, morir y volver a nacer. ¿Pero qué es lo que he aprendido?

Supe que tanto musgo no era musgo, que los caballos no eran caballos y que los humanos que he conocido aquí y los que antes conocí no son sólo humanos. Somos todos lo mismo, musgo, lluvia, caballos, árboles, humanos, palabras, ropas, cuerpos, vivos, viento, muertos. Somos eso que no tiene nombre, eso que nos trajo “ahora” y nos despedirá “mañana” para traernos de nuevo “pasado mañana”. El tiempo no existe, es una ilusión útil. La materia es un disfraz que nos permite aprender, obtener sabiduría. Las circunstancias, los estilos de vida, el dinero, el amor, la ropa, los cuerpos, la comida, las ideas, las historias que nos hacemos, las personas que nos encontramos, las desgracias que nos pasan, son “vehículos para” el alma. Nosotros somos esa energía indescriptible que palpita eternamente y que jamás nace ni muere. Los humanos somos almas que viajan. Próxima estación: Barcelona, España.

Desde el ombligo del asombro,
Nadir Chacín @nadirchs

Encuentros gratuitos del Círculo Humano | #CHxDF 26 mayo 2012, México D.F., México | #CHxBarcelona 9 junio 2012, Barcelona, España | Visita la nueva página web del Círculo Humano


Una extraña peregrinación #juevesdelibros

Buenos días, mi gente. Aquí estoy solo para abrazarlas/los un ratín, ando en días sabrosos de TECH-OFF. Que este jueves de libros encuentren un libro que les lea (profundamente) a ustedes. Yo les dejo una recomendación, me prestaron este libro y me está gustando mucho. ;)

“Las voces del desierto”, de Marlo Morgan PDF

“Marlo Morgan no tenía edad ni talante de aventurera, pero la realidad se le impuso con la fuerza y el poder que suelen trasmitirnos las grandes experiencias. Así fue como vivió una odisea fascinante: un viaje a pie por el desierto australiano en compañía de una tribu de aborígenes cuyas leyes de convivencia nada tienen en común con las nuestras. El aprendizaje fue duro, pues a lo largo de esa extraña peregrinación tuvo que desprenderse de sus antiguos hábitos y aprender dis- tintas formas de comer, de caminar y de comunicarse para poder gozar, al fi n, de una auténtica comunión con la naturaleza y con esa parte de su cuerpo y su mente que ella misma desconocía.” Casa del Libro

Nadir Chacín