Etiquetado: Ya no puedo más

Entregándote a tu Dark Side #sersiendo

9fe95ec19e16fe95f435a07d6ac379cd
Y, estoy triste. Otra vez.

Al Señor de la Sopa

Cuando estés en esos días (o semanas o meses) en que estás haciendo un esfuerzo sobrehumano tan sólo para poder trabajar/estudiar y llevar tus labores diarias… sienta bien aceptar el hartazgo, la depre y el aburrimiento… y no evadirlos. Esas emociones también son parte de lo que somos: seres humanos. Evadir es hacer todo el puto día lo que no tienes ganas de hacer, eso no lleva sino a + depresión. Te sentirás mejor si al menos durante un día o una tarde a la semana [tú escoge la duración y la frecuencia] te entregas con cuerpo, mente y alma a esas emociones apachurradoras [ojito, avísale a tu familia que harás este experimento y vete a un lugar donde puedas estar sola/o, una habitación x ej.]… entonces… hártate lo + que puedas porque te da la gana… échate como vaca triste… no te bañes… deprímete como si el mundo se fuera a acabar mañana, come chocolate mientras lloras… pon a Chavela Vargas, llora, patalea… [nomás no tomes drogas ni alcohol, que entonces se reduce la efectividad del experimento]. El chiste es hacer esto de forma intencional y no que esas emociones te hagan sentir su marioneta y te la pases tratando de huir de ellas. ¡No te pasará nada malo… yo lo hecho! ¡Elige tu momento para estar de Bajón Apocalíptico Masivo, podrida/o hasta la misma médula de tu vida y harta/o! Agéndalo. Luego sigue con tu vida como vienes haciendo, verás que este experimento Pro Dark Side te hará tener mejor ánimo la mayor parte del tiempo. Te quedará claro que eres tú quien está al mando: The Queen o The KING of your own life.

Nota: Si explicarle a tu familia es muy complicado, invéntate otra estrategia… pero hazlo. Tu familia luego te lo agradecerá. Si crees que no puedes tomarte ese tiempo para ti… involucra a tus hijos/hijas, ponle al experimento un nombre divertido tipo “El día del aburrimiento mortal” y dedícate con ellos/ellas a no hacer nada, a comer pizzas o comida precalentada y a sumirte en la más pura depre. A veces los hijos también andan medio depres y le estarás dando un recurso que ellos podrán usar cuando se les presenten estas emociones en sus vidas, se sienten así seguido… durante la adolescencia.

Te sugiero leer este post de Maite Bayona: Amando el gris.

Nadir Chacín
Visítame en Facebook y Twitter


“Ser es también no haber sido.”
Jorge Guillén