Categoría : Sobre Relaciones de pareja

El fenómeno Tinder o cómo utilizar esta app #sersiendo

Tinder y las demás aplicaciones de “dating” o de citas en línea han modificado nuestra manera de buscar parejas y amantes. Hoy en día aprobamos o desaprobamos posibles pretendientes con la velocidad en la que se mueve de un lado al otro un único dedo (siempre el mismo… no sé por qué) y hacemos todo eso viendo unas fotografías de la persona y, si nos va bien, algunas pocas líneas de su biografía. Hoy vengo a hablarte del fenómeno Tinder y de cómo afrontarlo sin morir en el intento.

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Tinder

Unas de las preguntas más importantes que hay que hacerse cuando decides entrar a Tinder es: ¿para qué quieres estar en esta app? ¿Por qué? ¿Cómo quieres hacer ese experimento? ¿Qué límites tendrá tu experiencia?

La mayoría de las personas que usan estas aplicaciones y portales de dating no han reflexionado lo suficiente sobre estos temas y entran a ellas de manera poco consciente y a la ligera. Eso a la larga es un pasaporte para el sufrimiento.

Hoy estaba hablando con una conocida sobre las relaciones amorosas y los patrones que aprendemos en la niñez acerca del amor. Le decía que cuando has tenido varias relaciones amorosas que empezaron muy bien y que posteriormente resulta que se vuelven insostenibles toca detenerse.

Sí, detenerse y auto-revisarse.

El arte de hacerse preguntas

Si eres mujer hetero podrías preguntarte: ¿Qué pasa conmigo y la relación romántica, afectiva, sexual y erótica con los hombres? Igual si eres una mujer homo, caben las mismas preguntas. ¿Qué busco en las mujeres con las que me relaciono? ¿Cómo son? Aplica igual si eres hombre homo o hetero. El tema es la reflexión sobre las experiencias amorosas en nuestras vidas.

Cuando una persona vive la ruptura de una experiencia amorosa o sexo-afectiva (o como quieras llamarle) ha de detenerse un tiempo y pensar. Sentir. Reflexionar. Hacer el duelo. Ver qué parte de la ruptura es su responsabilidad, qué no, hacer una especie de inventario afectivo. No saltar inmediatamente a otra nueva relación.

Sin esa reflexión sólo nos convertimos en “maquinitas” que repiten una y otra vez el mismo modelo de relación no saludable, pero con personas diferentes. Y pasa lo mismo tanto en las relaciones monógamas como en las no monógamas.

El amor hay que pensarlo y sentirlo. Sentirlo y pensarlo. Las dos cosas.

Las emociones están siempre allí debajo de todas nuestras elecciones, aunque parezcan súper racionales. Es sano reflexionar sobre el mundo emocional y hacernos preguntas incómodas.

¿Dónde aprendí mis creencias actuales sobre el amor? ¿Sobre el otro o la otra como “mi amante”, “mi pareja” o lo que sea? ¿Cuáles necesidades tengo y puedo satisfacer por mi misme y cuáles no? ¿Qué quiero compartir con la otra persona y qué no?

Tinder y la dependencia emocional

La felicidad de las otras personas no es nuestra responsabilidad.

Estamos en relaciones sexo-afectivas para compartir, no para llenar el hueco vacío que deja mi falta de amor hacia mi misme. Tampoco somos el salvavidas de nadie más. Mi felicidad no es responsabilidad de las otras personas. Eso es dependencia emocional, no amor ni enamoramiento.

He grabado este podcast sugiriendo tips básicos para empezar a utilizar Tinder y demás mundos de dating y no morir en el intento. Este episodio está dirigido especialmente a quienes están buscando relaciones estables y no sexo casual.

Quiero dejar claro que es 100% válido usar aplicaciones y portales para buscar pareja. ¡Está muy bien hacerlo! No obstante, hay que pensar y reflexionar antes, durante y después de usarlos. Hay que experimentar y luego pensar sobre lo experimentado. Además hay que ser brutalmente honeste con une misme. Sí, al estilo Doctor House.

Pregúntate: ¿Qué quiero de una relación sexo-afectiva ahora?

Si te es más fácil escribe todo lo que te venga a la cabeza cuando piensas en esa pregunta. Los ejercicios de escritura automática son muy buenas herramientas para la indagación. Úsalas.

¿Y aquello del auto-amor… cómo lo llevas?

Hay que experimentar mucho con el amor hacia une misme. No se puede acudir al Mundo Tinder con un hueco adentro del pecho y con desespero. Eso nunca acaba bien. En serio, no lo hagas.

¡Si te desespera la soledad y no puedes tolerarla, tómalo como una bandera roja y de cuidado!

Es mucho mejor que pidas una cita con algún terapeuta y estudies y analices tus patrones relacionales en general. Te aseguro que entenderás mejor tus impulsos, tus reacciones, tus soledades o cualquier cosa que te haga sentirte insegure, con ansiedad o incómode con el tema “buscar pareja”.

La relación afectiva más prioritaria e importante ahora es la que creas contigo misme. Sin ese amor primordial… los otros amores siempre te producirán sufrimiento e insatisfacción. No me creas, investiga por ti misme con la ayuda de un profesional y lo verás.

Procura mirar más hacia dentro de ti antes de buscar afuera. ¡Créeme! Eres más querible de lo que tú piensas que eres. Ya es hora de que (realmente) te quieras.

Quizás te interese leer también: Dating o la búsqueda del amor en el siglo XXI

Nadir Chacín
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¿Cuál ha sido tu experiencia con Tinder o con las aplicaciones y plataformas de dating? Cuéntame. Cuéntanos. Escucha el podcast y si te gusta compártelo con tus amigos en las redes.


¡Escúchanos! Hoy estaré en directo en RKB Radio Kanal Barcelona

Hoy, lunes 18/06, de 21-23 h (hora de Barcelona, España) estaré de invitada en el programa de radio “Començar de Nou”. Hablaré con María Luisa Sala y su equipo sobre si “¿Somos seres racionales o emocionales?” en RKB Radio Kanal Barcelona 106.9 FM. Escúchalo en directo: http://radiokanalbarcelona.com/
Llama al programa y haz tus preguntas al (+34) 934685555. La grabación de la entrevista estará luego disponible en el iVoox de Començar de Nou


 El amor no encuentra su sentido en el ansia de cosas ya hechas, completas y terminadas, sino en el impulso a participar en la construcción de esas cosas. ~ Zygmunt Bauman 

El amor como terapia o cómo dejar de huir #sersiendo

Los vínculos amorosos funcionan como una terapia, una medicina, un elixir, una cura. Hoy me desperté con muchas ganas de escribir y de expresarme, de comunicarme con amor o dejar que el amor hable a través de mí. Llevo casi un mes pensando en cuál sería mi primer post del 2018. Lo estoy escribiendo ahora y aún no sé cuál y cómo será.

terapia
By Sara Illenberger

Pasamos buena parte de nuestras vidas adultas escondiéndonos, huyendo, evadiéndonos. Somos animales heridos que corremos a lo loco y nos damos tropezones mientras huimos a un lugar donde creemos que nada ni nadie nos hará más daño.

Algunas personas sufren tanto y de forma tan inconsciente que prefieren anestesiarse por dentro y evadirse y los entiendo.

Hay muchas formas de hacerlo: estar siempre de fiesta, ir de unos brazos a otros brazos buscando consuelo sin compromiso o escuchar música al volumen más alto. Siguen. Comprar cosas. Tener muchos títulos académicos. Ver series, un episodio luego del otro sin parar. Luchar por un aumento de sueldo, por un empleo, por tener un poco de atención, porque nuestra familia nos quiera así como somos. Echarle la culpa a los demás.

Hay muchos refugios temporales, pero esas formas de anestesia nunca serán refugios permanentes. No curan.

Los refugios temporales dan refugio momentáneo y se sienten bien por un rato, pero luego regresa… la incomodidad. El tema es que utilizamos estos refugios temporales para evitar que nos pillen desprevenidos o el silencio o la soledad o la libertad profunda o el abandono o la sensación rara del vacío existencial o el “monstruo interior”. Cualquier cosa que resulte amenazante y nos dé miedo.

Huir de las personas

Otra forma común en la que huimos es huir de las personas que realmente nos importan y nos “mueven el piso” por las razones que sean. Y pensaba anoche, mientras caminaba por una calle desértica, que no es huir de las personas lo que buscamos sino huir de nosotros.

Yo estoy harta de huir de mí. Profundamente harta.

No sé qué me gusta, decimos. No sé por qué soy así. No me gusta esta indecisión. Me importas mucho, pero no sé qué quiero. No sé por qué me comporto así. No me gusto, pero no sé hacerlo de otro modo. No sé disfrutar. Me desbordo. Me pierdo en la multitud, para no ser por un rato o ser diferente. Así huyo de mí y huyo de las personas.

Nos hacemos ideas fijas que confundimos con los hechos, con la realidad, y reaccionamos instintivamente al miedo que estas ideas nos producen. ¿Pero qué es el amor? El amor no es una idea.

La idea del amor es la que nos hace daño y nos hace distanciarnos los unos de los otros. Nos hace des-encontrarnos.

El amor es una sensación de bienestar más que un sentimiento o una emoción. Una sensación es algo primario, se siente rico sin pensarlo mucho, es agradable, nutridor. Pensar viene después, si es que viene.

Para que el amor sea una cura hay que “dejar estar” la sensación amorosa en el cuerpo, dejarla ser. ¿Qué nos impide hacer eso? La idea preconcebida del amor y todo lo que esa idea trae consigo de representaciones, mandatos y deberes. Esa idea cohersiona y secuestra nuestros vínculos con las demás personas.

Sigue a tus sensaciones, esa es la terapia

La cosa es más sencilla de lo que pensamos. Cuando permitimos que en nuestra vida se despliegue esa sensación placentera y de conexión que es el amor curativo es imposible que nos maltratemos a nosotros mismos y a los demás. Por eso ese amor curativo es una terapia, un tratamiento, un bálsamo.

Hay que confiar en la sensación de conexión humana que es el amor en estado primario. Porque esa sensación es la guía, cuidar esa sensación es la guía, disfrutarla, expandirla, compartirla. Intentar hablar sobre esta sensación con las personas que nos importan, pero sabiendo que todo lo que digamos es una interpretación, una historia, una idea.

Las cosas salen mal cuando bloqueamos esa sensación amorosa de conexión. Nos desconectamos y se revive la herida fundamental (el abandono existencial) y eso duele. Duele fuerte. La sensación amorosa es todo lo contrario, es una conexión fuerte, no duele. Se siente como un abrazo curativo interior y es algo alegre, sin miedo.

Recuerdo ahora una escena muy bonita de la película “Elsa y Fred” en la que Fred (un octogenario que se ha quedado viudo y está teniendo una aventura con Elsa que lo revitaliza) decide tirar todos los medicamentos que se toma al WC. Fred es un poco hipocondríaco y toma más medicinas de las que realmente necesita. La hija de Fred lo ve tirar las medicinas y le dice “¿Qué estás haciendo? ¿Te estás dejando morir?”. Y él le dice con mucha firmeza: “me estoy dejando vivir”.

Pues eso: me estoy dejando vivir.

Nadir Chacín
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Nuestra coordenada no es lo único que va girando
Tout ce qui nait, meurt tot ou tard
Si caminamos al revés, peut-etre nous rencontrerons
Nos estaremos encontrando.

Agamia o cómo relacionarse sin formar parejas #sersiendo

agamia

 

La agamia es un modelo relacional que propone abandonar la estructura de nuestras relaciones actuales (formar parejas) creando un modelo diferente y opuesto al sistema monógamo heteronormativo.

También dicho modelo se distancia de las alternativas no-monógamas como poliamor, swingers, anarquía relacional, etc.

Hace tiempo que vengo explorando diferentes modelos relacionales, desde el estudio y el análisis y también desde la práctica.

Es un tema que me interesa y me preocupa.

La mayor parte de las personas nunca se ha hecho la pregunta sobre qué tipo de modelo relacional practica y por qué. Y este tipo de “ignorancia” o de falta de profundidad y responsabilidad, esta carencia de hacerse preguntas importantes sobre la vida y las relaciones, genera mucho sufrimiento en las personas.

He tenido la oportunidad de entrevistar a Israel Sánchez, el autor del blog “Contra el amor”, quien lleva un tiempo analizando el modelo relacional tradicional (formar parejas) y ha amalgamado diferentes propuestas para construir el modelo de la agamia (no formar parejas).

Mi entrevista con Israel Sánchez sobre la agamia:

El mismo contenido sobre agamia -pero en formato de Youtube por si te es más cómodo

Ensayando las relaciones

A continuación puedes descargar unos ensayos muy reveladores para entender los fundamentos de la monogamia y la pertinencia y la urgencia de explorar y construir otros modelos relacionales alternativos.

PDF “El pensamiento heterosexual y otros ensayos” de Monique Wittig

La escritora francesa y teórica feminista Monique Wittig (1935-2003)  plantea que los conceptos “hombre” y “mujer” son conceptos políticos de oposición, que se sostienen en la heterosexualidad como un contrato social. En otras palabras, que son categorías impuestas por una sociedad específica (la sociedad patriarcal), basadas en una supuesta distinción natural de sexo, que se mantiene mediante la imposición de la heterosexualidad como una norma social.

PDF “El contrato sexual” de Carole Pateman

La teórica política y feminista británica Carole Pateman (1940) descubrió que en la base de las sociedades patriarcales ha habido o hay un pacto fundador que es, en realidad, anterior al que hasta ahora se creía que fundaba las sociedades humanas, y que Jean-Jacques Roussseau denominó “el contrato social” en el siglo XVIII. El verdadero pacto fundador era “el contrato sexual”, que consiste en un pacto no pacífico entre hombres heterosexuales para distribuirse el acceso al cuerpo femenino fértil entre ellos.

Si te ha gustado este post, por favor, compártelo en tus redes sociales. Cuéntame cómo vives tú las relaciones y cuál es el modelo relacional que practicas y por qué. Dialoguemos. Déjame un comentario.

Nadir Chacín
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Esta es la entrevista que le hizo mi amiga Maranta Rubiera a Israél Sánchez sobre la sexualidad desde el modelo de la agamia para su programa Sexo Nómada.

Dating o la búsqueda del amor en el siglo XXI #sersiendo

Ilustración © Sara Herranz
Ilustración © Sara Herranz

El amor ha sido una de las motivaciones fundamentales para los seres humanos de casi todas las culturas. Todo el mundo quiere ser amado y amar. Es una necesidad básica para el desarrollo integral de las personas. Sin embargo, la búsqueda del amor en el mundo moderno a través del dating (citas online) no siempre es un oasis.

En el siglo XXI el amor no se busca como en los tiempos de nuestros abuelos. Hemos cambiado la plaza del pueblo y las fiestas patronales por Tinder y las demás aplicaciones de “dating”: Pure, Feeld, U4bear, LocalSin, Adopta un tío, Grindr, etc. Dentro de estos “espacios” virtuales hay personas de todo tipo. Unos buscan una noche loca y otros a “su alma gemela”.

Tinder y otros universos

Cada aplicación de citas es un ecosistema con sus propias reglas. Algunas son más abiertamente para encuentros sexuales casuales como Badoo. Pero asombrosamente incluso en estas hay personas que esperan dar con su futura pareja.

Yo he sido y aún sigo siendo usuaria de algunas de estas aplicaciones. Me llama la atención la dificultad de que dos personas desconocidas planeen quedar y finalmente se gusten recíprocamente. Supongo que esa dificultad no ha cambiado desde hace unos cuantos siglos.

Dar con una persona que sea compatible contigo es tal vez la aventura más misteriosa y arriesgada que existe en la vida humana.

Las personas que hacen deportes extremos saben lo adictiva que puede ser la adrenalina. Los usuarios del dating virtual viven algo similar, una descarga de hormonas en cada “Super Like”. ¿Será que esta vez sí funciona? ¿Qué me dice sobre esta persona sus fotografías? ¿Le escribo primero o espero que me escriba? Este tipo de búsqueda del amor tampoco nos salva de las dudas y de las expectativas.

Amor y/o Sexo

La búsqueda del amor es un caminar hacia lo desconocido y como tal siempre da miedo y produce ansiedad. Las personas que buscan sexo casual no se libran tampoco de esa angustia básica de la búsqueda del otro o de la otra. En estas ocasiones la ansiedad está más relacionada con el territorio de lo erótico y lo sexual (“performance” o rendimiento), pero es ansiedad de todas formas.

No creo, honestamente, que sea posible separar un encuentro carnal de los sentimientos y emociones que el encuentro entre dos seres humanos produce.

Tengo amigas y amigos, usuarios asiduos del dating, que aprovechan cualquier encuentro para satisfacer sus necesidades sexuales. Me parece genial que existan personas que puedan hacer esa separación entre necesidades emocionales y sexuales, a mí me resulta bastante difícil. ¿Cuál ha sido tu experiencia?

Recomendación: ¿Por qué el psicópata busca a una persona empática? El sexo no es lo mismo que la intimidad.

No exageremos el dating

No quiero ser pareja de todos los chicos con los que salgo, ese tampoco es mi plan. Pero para mí es imperativo que haya algún tipo de vínculo. Llámalo amistad, afinidad, complicidad, chispa, atracción… algo chulo. Si no existe eso el encuentro sexual me resulta vacío. ¡Y ya a estas alturas paso de los polvos anodinos!

Para buscar el amor hay que estar preparada/o. Quizás la pre-condición para entrar en cualquier tipo de vínculo con un otro u otra sea tener un vida que se sostenga a sí misma. ¡Vaya que te sientas bien y con ganas de experimentar cosas nuevas!

A quien anda buscando que otra persona le sirva de salvavidas le espera un sufrimiento interminable cuando utiliza estas aplicaciones.

¡Hay salvavidas de muchos tipos! También se puede entrar a la sexualidad y al erotismo como quien busca un salvavidas. No sólo sucede en las relaciones que se esperan involucren las emociones y los sentimientos. [Yo insisto que no creo que eso esté tan separado como algunos pretenden.]

Y a ti qué te falta

Hasta la persona que parece más resuelta y abierta a los encuentros sexuales casuales y no a establecer una relación amorosa está buscando “algo” que le falta. ¿Qué es lo que nos falta a la mayoría en el siglo XXI? Atención, compromiso, amor, ternura, aventura, “vidilla”, autoafirmación, autoamor… etc.

Ya lo dijo el psicoanalista Jaques Lacan y muchos pensadores más antes que él: “El amor es darle a quien no es lo que no se tiene”. Esa aseveración tiene tela.

Amar es dar algo que va más allá de nosotros mismos. Y para poder amar hace falta reconocer y asumir esa falta, eso que no tengo y que no soy.

El amor siempre nos coloca en una postura de cuestionamiento de nosotros mismos, por eso da tanto miedo. Recibir amor de otra persona siempre dice algo sobre nosotros mismos que no hemos notado todavía. Esa es la maravillosa honestidad del amor.

Nadir Chacín
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Cómo amar en primavera #sersiendo

La primavera es una estación de apertura y vitalidad. Así como salen y se abren las flores así le sucede a todo lo que está vivo, incluyendo a los seres humanos. En este post hablo de la transición amorosa que nos pide hacer la primavera.

bicicleta primavera

El invierno es una estación introspectiva y silenciosa. Está diseñada para “hibernar” como los osos. A veces se nos olvida que somos animales y que también estamos influenciados por los cambios de las estaciones. Nuestro cuerpo, mente y corazón necesitan de una transición consciente y paulatina entre el invierno y la primavera. La necesitan en todos los cambios de las estaciones. Incluso en los países donde las estaciones son menos marcadas la naturaleza se transforma cada tanto y nosotros con ella.

La primavera es una estación muy bonita, a mí me encanta. Todos los campos empiezan a florecer, los pájaros migratorios regresan y los árboles se llenan de colores. También hay más horas de día que de noche, así que hay más luz. Nuestro cuerpo responde a todos esos cambios con una apertura física, nuestro corazón con una apertura emocional y nuestra mente tendrá que responder a más estímulos de los que recibíamos en invierno. Eso amerita un período de adaptación y de auto-cuidado.

Durante el invierno vemos a menos personas que en primavera o en verano. Estamos menos expuestos al mundo exterior. En primavera se nos antoja ver a más gente, hablar, salir a hacer el vermut, sentarnos en las terrazas. Todo en nuestras vidas comienza a ser más “hacia afuera” que “hacia dentro”. Entonces hay que cuidar qué deseamos que entre ahora a nuestras vidas y hacer una apertura progresiva, lenta y amorosa.

Si el invierno ha sido un periodo de recogimiento, como suele serlo, la primavera comenzará a llamarnos para que nos “expandamos” y es hasta el verano cuando sucederá la máxima apertura. Por ello, no olvidemos las demandas que la transición de la primavera nos hace a todos. ¡Seamos amables con nosotros mismos y con los demás también! Cada quien tiene un ritmo diferente y eso está bien.

¿Qué sucede con el amor en primavera?

Nuestro corazón ha estado meditativo y más solitario en invierno. Influenciado por la noche, por las cosas más lentas, por el mundo del Inconsciente, por la luna y los sueños. Las noches eran más largas y oscuras, facilitando el descanso durante más horas.

Las relaciones humanas son expresiones de nuestro estar/ser en el mundo, así que también se ven afectadas por los cambios del Medio Ambiente y de los estados de ánimo.

En primavera, solemos estar mucho más activos y con ganas de relacionarnos con otras personas. Es muy notorio este cambio cuando utilizas sitios de citas online o en el móvil para conocer nuevas personas. Arranca marzo y recibes muchas más visitas a tu perfil, más invitaciones y en general hay más movimiento.

La gente soltera (o no) tiene el corazón saltarín, quieren conocer a alguien que les guste mucho, quieren enamorar(se). Quieren también hacer más cosas con su pareja, si tienen, y necesitan más vidilla sexual. Quieren compartir lo que ven, lo que oyen, lo que sienten y las redes sociales se llenan de fotos que testifican esa necesidad de re-encontrarnos, tras el invierno, con un nuevo mundo florecido en primavera.

Algunas parejas suelen romper la relación también en estas fechas de primavera (y en el verano). Quizás no se dan cuenta que la primavera tiene mucho que ver con su deseo de cambios, de vitalidad y de nuevas relaciones sexo-afectivas. Es bueno saber cómo nos afecta el cambio de las estaciones y prepararnos -con o sin pareja- a la gestión de las emociones nacientes y de la energía que busca salida hacia afuera. ¡Así no nos agarrará desprevenidos!

Es una época en que necesitamos dar y recibir mucho amor. Como siempre digo, viene bien recordar que el amor es un arcoíris multicolor. Cuando nos empeñamos en querer que este arcoíris sea de un solo color hacemos que deje de ser lo que es. Es una metáfora de lo que  sucede cuando insistimos en que el único amor que necesitamos es el amor de pareja. Procura alimentar, regar y hacer florecer todos tus vínculos amorosos esta primavera: familiares, amigos y parejas. También recuerda que el amor incluye a la gente que te resulta neutra (el cartero, la señora de la limpieza, la persona que te encuentras en el bus todas las mañanas) y la gente totalmente desconocida. El amor para que sea profundamente curativo ha de dirigirse hacia todos los seres sintientes, sin diferenciar a unos de otros.

6 consejos para el inicio de la primavera

Tómatelo con calma

La apertura a la primavera ha de ser progresiva. Revisa bien tu agenda y haz una selección de las cosas que quieres hacer. Trata de poner menos al inicio de la primavera e ir aumentando progresivamente durante los siguientes tres meses. No llenes tu agenda de citas con gente desde el día cero de la primavera. No hay apuro. Trata de relajarte y de ser más selectiva/o con aquello con lo que llenas tu tiempo. No olvides poner en tu día a día, de agendar, un espacio de tiempo únicamente para descansar. ¡Es tu momento para simplemente ser tú y ya!

Reduce el uso de la tecnología

Reduce y gestiona mejor los estímulos que recibes por los sentidos. En esta temporada de apertura recibimos mucha más información que en el invierno. Entonces vale la pena empezar a gestionar qué entra y cómo. Existen muchas maneras de reducir los estímulos, una de ellas es reducir el tiempo que pasas frente a diferentes tipos de pantallas.

Yo, por ejemplo, tengo programado mi móvil para que se apague automáticamente a las 21 horas y se encienda a las 9 horas, de lunes a viernes. Ha sido mi forma de desconectar de la tecnología. También tengo un “timer” que emite una campanada cada hora del día y me recuerda que he de descansar de lo que estoy haciendo durante unos minutos. La idea es que eso que estás haciendo no te absorba completamente y te lleve a un estado de inconsciencia.

Exprésate con palabras amorosas

A mí me encanta decirle a la gente: “Deseo que florezcas esta primavera”. Creo que es una imagen muy bella, saber que ha llegado el momento para la expansión y el crecimiento orientado hacia fuera de nosotros mismos. Si todo a nuestro alrededor se vuelve más bonito, tratamos de que también suceda dentro de nosotros. Si hablamos con más amabilidad, recibiremos más amabilidad de parte de los demás.

Haz un curso que te ayude a enamorarte de ti misma/o

Hazte un regalo muy útil en términos de Crecimiento personal. Un curso para subir la autoestima. Un taller de Eneagrama para que te conozcas mejor a ti misma/o. Una constelación familiar para que entiendas mejor cómo te comportas y la influencia de tu historia familiar en tu vida.

Asiste a un grupo de mujeres (si eres mujer) o de hombres (si eres hombre) para compartir con tus pares y entender mejor ese asunto de “ser mujer” o “ser hombre”, para hablar sobre las cosas que te preocupan. Ve a una escuela de madres y padres. Inscríbete en un portal que organice escapadas a la naturaleza y disfruta del color, de la luz de la primavera, lentamente y sin prisas.

Haz un retiro con tu pareja, si la tienes

Te sugiero que si tienes pareja que decidan juntos tomar algún retiro, uno que les ayude a relacionarse de mejor manera entre ustedes. Quizás uno de Comunicación No Violenta, por ejemplo. También puede ser de yoga, de meditación o cualquier técnica que aprenderla y practicarla les sea beneficioso a largo plazo. Y si no tienes pareja, pues hazlo sola o con amigas. Yo tengo una larga lista de retiros en mi haber y nunca he ido a uno en pareja. ¡Fuera las excusas!

Cuida mejor tu cuerpo

Elige las frutas y los vegetales de la temporada. Bebe mucha agua. Haz algo de ejercicio y aprovecha para hacerlo al aire libre. Vive la transición con amabilidad y conscientemente hacia tu cuerpo. Échate crema hidratante. Ve a una sesión de masajes o de meditación. Corre desnuda/o por la plaza al mediodía. Ríete más a menudo. Disfruta de tu sexualidad con responsabilidad y con mucha picardía. Tal vez llegó el momento de comprar juguetes sexuales y comenzar a experimentar poco a poco cosas nuevas. ¡Adelante!

Feliz primavera,

Nadir Chacín
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corazon-dactilar-nadir-chacinImpartiré este curso en Barcelona para mujeres: “Amor y Mindfulness. Relaciones Afectivas Conscientes (RAC)” del 20 de abril al 18 de mayo 2017, c/jueves por las tardes, de 19 a 21:30 horas. Inscripciones abiertas. Sesiones informativas gratuitas: jueves 30 de marzo o 6 de abril, de 19:00 a 20:30 horas. Reserva tu plaza aquí. Especifica en tu correo electrónico la fecha de la sesión a la que deseas asistir. 

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¿Qué desea una mujer? #sersiendo

“Si un hombre pasa por alto la doble naturaleza de una mujer y la toma por lo que parece, lo más seguro es que se lleve una sorpresa, pues cuando la naturaleza salvaje de la mujer surge de las profundidades y empieza a dejar sentir su presencia, a menudo tiene unas ideas, unos intereses y unos sentimientos muy distintos de los que había puesto de manifiesto anteriormente.” Clarissa Pinkola Estés

manawee
By appleriverart

He retomado mi programa “Ser siendo” con la divertida tarea de seguir desgranando el libro “Mujeres que corren con los lobos” de Clarissa Pinkola Estés. Es mi libro favorito en el mundo, mi libro de cabecera y guía eterna. Clarissa es una psicoanalista junguiana que vale la pena leer y releer.

Ella rescata cuentos populares y analiza todos sus símbolos para que éstos nos ayuden a crecer y a madurar como seres humanos de una manera más amable. “El compañero: la unión con el otro” es el capítulo cuatro del libro e incluye el cuento “Manawee”, en el que hay un perro que simboliza la naturaleza instintiva de los hombres.

Recomiendo este podcast especialmente a los hombres que me leen, puesto que el análisis del cuento es una guía útil para saber cómo acercarte a la mujer que te gusta, que amas o por la que te sientes atraído. A las mujeres le servirá para elegir mejor a su compañero de vida, uno que sume y no que reste.

Estoy deseando que puedan escuchar juntos mi podcast también y que logren re-encontrarse desde lo más profundo de ustedes mismos. Que se citen en ese territorio que está más allá de lo que está bien o está mal. Que lo disfruten. Compártanlo en sus redes sociales y si tienen dudas o preguntas utilicen los comentarios de este post y les responderé lo más pronto posible.

¿Qué desea realmente una mujer? ¿Cuál es la verdadera naturaleza de las mujeres? Los hombres que se esfuerzan en comprender la forma de ser y actuar que se muestra en el cuento “Manawee” serán para siempre compañeros y amantes de la mujer salvaje.

Desde el inicio del podcast hasta el minuto 7:49 es la lectura del cuento “Manawee” y desde 7:49 hasta el final es la interpretación del cuento, el cómo puedes convertirte en un compañero perfecto para la mujer salvaje que te quita el sueño o, mejor dicho, te acompaña a cumplir tus sueños.

Con amor,

Nadir Chacín
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corazon-dactilar-nadir-chacinPróximo curso en Barcelona para mujeres: “Amor y Mindfulness. Relaciones afectivas conscientes (RAC)” del 27 de marzo al 24 de abril 2017, lunes por las tardes. Inscripciones abiertas. Sesiones informativas gratuitas: lunes 13 de marzo o 20 de marzo, de 19:00 a 20:30 horas. Reserva tu plaza aquí. Especifica en tu correo electrónico la fecha de la sesión a la que deseas asistir. 

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50 contenidos para aprender a amar #sersiendo

“Parecía, por lo menos, que no le habían enseñado a mentir. Pero tampoco le habían enseñado a distinguir la verdad de la mentira.” Úrsula K. Le Guin

By Matt Mims
By Matt Mims

Ir hacia al amor no es algo que podamos planificar. Lo que sí podemos es aprender recursos nuevos para ir al encuentro del amor. Amar bien es más importante que amar mucho. Amar es un arte y un oficio. Es una práctica ineludible claro está. Pero también amar es (o debiera de ser) un tema de estudio consciente y deliberado para todos y todas. Hemos de empeñarnos en acercanos al conocimiento que han creado filósofos, psicólogos, antropológos, sociólogos o científicos sobre el amor.

Cuando somos niños aprendemos qué es el amor y qué no en nuestras familias. Sin embargo, en la adolescencia y posteriormente en los primeros años de la adultez, es menester interesarnos por indagar más en el tema. Conviene desaprender algunas cosas, quedarnos con lo que nos sirva y aprender otras nuevas. Lastimosamente la mayoría de nuestros progenitores no se prepararon conscientemente para el amor y a algunos de ellos les ha salido muy bien, pero son pocos.

Buena parte de nuestros progenitores estaban improvisando a través del ensayo y el error y sobre todo estaban dejándose llevar por lo que a su vez habían aprendido de sus propios progenitores sobre el amor y de la sociedad formativa en la que les tocó vivir y crecer. Y sus progenitores aprendieron de las generaciones anteriores y así sucesivamente.

Somos un compendio de aprendizajes anteriores que van pasando repotenciados de una generación a la otra en automático. La pregunta ética a estas alturas de la historia de la humanidad, en pleno siglo XXI, es: ¿qué queremos pasar nosotros a la siguiente generación? ¿Más de lo mismo? Seamos más responsables y despiertos.

Prepararnos para el amor mediante un esfuerzo voluntario

El mundo ha cambiado mucho en algunas cosas y otras, casi nada. Ahora con el Internet, con los libros electrónicos, con YouTube, con las redes sociales, quien no quiera aprender cosas nuevas es porque realmente no está interesado/a. Así como vamos a estos nuevos medios para establecer contacto con otras personas o para informarnos de las noticias, podemos ir a ellos para encontrar respuestas sobre el amor o mejor dicho para crear nuevas preguntas. Quien no se cuestiona lo que cree que ya sabe sobre el amor no está preparándose para amar de una forma consciente y sana.

Todos los medios para aprender están a la disposición de quien los necesita, al menos en el mundo occidental y entre quienes tenemos acceso a una biblioteca, a una computadora y a Internet. Hay que usar las nuevas tecnologías para descubrir  y compartir  modelos igualitarios de amor y de enamoramiento. Hay contenidos de diferentes tipos y la principal necesidad cuando quieres aprender es seleccionar entre el maremagnum de informaciones a la que estamos expuestos cuál sirve y cuál no.

Yo soy clásica para pocas cosas, estudiar es una de ellas. Creo que la mejor manera de estudiar un tema es leer y leer, tomar notas, comentar lo que has leído con otras personas que también lo hayan hecho y volver a leer, leer cada vez más y mejor. Pero si te cuesta leer, también está YouTube. Mi intención es hacerte la vida más fácil a la hora de elegir a qué le dedicas tu valioso tiempo. Espero te sea útil toda esta información.

Aprendiendo a amar mejor

Vídeos en español

Vídeos subtitulados al español

Vídeos en inglés

Vídeos y podcasts en catalán

Libros en español

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