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Transiciones: agua, fuego, aire y tierra #sersiendo

Esta semana he dejado un hogar para irme a otro. Así que he venido a hablarte sobre las transiciones y sus particulares formas de volverse humanas.

transiciones

Anoche pensaba en las transiciones. Acción y efecto de pasar de un modo de ser o estar a otro distinto. A menudo hablamos de las transiciones como algo que se produce en un momento dado y puntual y luego cesa.

Me viene a la cabeza ahora el agua del mar. Tan versátil y libre. Con sus cambios de humor. Con olas que, en plena zona de resaca, se rompen las unas a la otras sin culpa.

O el fuego con su chispoteo loco y vibrante. Con su volverse brasa a la que si se le arrima algo inflamable se enciende de nuevo.

O el aire que va y viene sin pedir permiso, que enfría y calienta, que se inmiscuye en nuestros suspiros, toses, estornudos y otros aires corporales, que al salir de improviso o a propósito, hacen reír a la gente de sangre liviana.

O la tierra, temblorosa, movediza, desértica y quebrada. Húmeda como mis entrañas cuando las libera el deseo.

Y resulta, entonces, que si algo soy es una transición viva que camina, habla y se mueve. Cómoda en el cambio.

Soy movimiento como las experiencias de la vida en transitivo: que suceden y se transfieren de uno a otro. Gracias a quienes transicionan conmigo por estos lares temporales.

Nadir Chacín
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Barcelona Mindfulness para Mujeres Meetup: Inicia lunes 5 de marzo de 19 a 20 horas en Mailuna (C/Valldonzella 48), cerca de Plaza Cataluña. Una clase de meditación y mindfulness por semana, cada lunes (menos festivos). Bonos de 4 clases con caducidad de dos meses. Apúntate a aprender y practicar estas poderosas herramientas de autogestión de la salud, de la ansiedad y del estrés. La última clase será el 30 de julio.


"Ser una persona perfecta es haber cambiado muchas veces." John H. Newman

Feliz Año 2018 y las repeticiones #sersiendo

Feliz Año 2018. Los últimos días de todo siempre son muy significativos. Dicen que lo que hacemos el último día del año abre la puerta a que esas vivencias se repitan durante el año siguiente. No sé si sea cierto o no, pero hoy vengo a hablarte sin un objetivo claro sobre el fenómeno de las repeticiones en mi vida y los aprendizajes que éstas han facilitado.

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Feliz Año 2018
By Jean Shin

A Luca

Estaba viendo un capítulo de “Bones” esta mañana. Echada en el sofá, acobijada por Frida (la gata del bigote regio) y sin prisas. Amo a la Dra.Temperance Brennan, la prota de esta serie. Si alguna vez se repite lo de ser forense en mi vida quiero ser como ella.

En este episodio Temperance le decía a una de sus colegas que “ninguna experiencia es única”. Lleva razón. En el Universo todo se repite en un movimiento certero y eterno de Nacimiento y Muerte, Creación y Destrucción, Expansión y Contracción. Cada vez hay cosas emergentes y un fundamento que se repite.

Cuando pienso en estos movimientos de Vida y Muerte siempre regresan a mí las imágenes de las personas que se han ido ya de este plano material y físico. Amigos. Gente desconocida. ¿Enemigos? Familiares. ¿Qué habrán hecho estas personas en sus últimos días? ¿Qué habrán pensado sobre la vida que tuvieron antes de despedirse de sus cuerpos?

Tengo tiempo para pensar en una buena despedida.

Las muertes

Escribir sobre la muerte en los últimos días de un año también es algo que se repite en mi vida.

A mí de verdad no me da miedo la muerte. Me da miedo vivir una vida sin sentido. A veces pienso en eso antes de dormir -a pesar de que mi madre dice que es algo deprimente. Pienso en ¿qué día he tenido hoy?

Me pregunto ¿si me muriera este noche me moriría en paz?

Justo las noches son algo que se repite. Pienso sobre mis noches lo mismo que piensa el mar sobre sus olas. ¿Qué sería de mí sin las obstinadas noches que les da por morir y nacer de nuevo?

Este escrito está saliendo un poco caótico, ya lo sé. Quizás haya un orden debajo del caos como dicen los físicos. Debajo de mi caos está ese lugar profundo del mar de donde surgen sus olas. Me gusta.

Hoy comienzo a buscar casa nueva. Esto es también algo que se repite en mi vida.

Tengo necesidad de más caos creativo.

Las casas y los hogares

Hace unos días con un amigo contábamos las 14 casas que he tenido en los últimos 5 años. 14 veces me he despedido de espacios físicos y de personas que me acompañaron por un tiempo y que ahora forman parte de mi vida presente o de mis recuerdos. Cada lugar en el que he vivido me ha dejado un aprendizaje diferente.

¿Qué he aprendido o qué estoy aprendiendo aquí y ahora?: esa es quizás una buena pregunta que hacerse cuando la Vida (esos movimientos de Nacimiento y Muerte sobre los que no tenemos control) y tus propias decisiones (tu vida) te envían hacia la repetición constante. Queriendo o no repetir(te). Feliz Año 2018.

En estas 14 casas he aprendido el sutil arte de la rendición ante las aventuras que la Vida me regala. Recuerdo en este instante la primera casa que tuve en Barcelona era un verdadero desastre. Por más que me esmeraba en limpiar mi caos y el de 3 personas viviendo en un lugar mínimo se generaba basura, desorden y cosas tiradas por todos lados.

Seguro que si hubiéramos sido otras 4 personas las cosas hubieran sido diferentes. Pero allí estábamos. ¿Por qué estaba yo allí con esas 3 personas? Nadie lo sabe. Yo me quedé con la rendición, que no es poca cosa.

Así en cada casa he aprendido cosas nuevas. También he aprendido a renunciar a muchas cosas materiales. Ahora todo lo que tengo cabe en una maleta y eso me va muy bien.

En vez de sentirme pobre materialmente me siento más rica espiritualmente. Eso lo aprendí porque he tenido 14 casas en 5 años y ahora voy para la número 15. Gracias, Barcelona. Nadir, Feliz Año 2018.

Tengo espacio en mi vida para nuevas riquezas.

Los países

También se repiten en mi vida las (in)migraciones. Sin embargo, la Ciudad de México y Barcelona poco tienen que ver entre sí. O tal vez sí, quizás son hábitats similares en algunas cosas que tienen que ver conmigo. Yo me encuentro a gusto tanto en una como en otra ciudad.

He encontrado gente maravillosa en mi camino que me han abierto la posibilidad de pertenecer a sus familias y a sus seres queridos. Como ves, estas repeticiones molan mucho. ¡Que si así llueve, que no escampe! ¿Qué hubiera sido de mí sin las migraciones que he hecho?

Tengo los brazos abiertos.

Los hombres

En mi vida se repite además la presencia de los hombres. Me gustan aventureros, un poco locos y con espíritu curioso. Encarnaciones del Dios Hermes y por fortuna incorregibles. Algunos de ellos aventurean aún con la mente, otros con el cuerpo y otros con mente, cuerpo y corazón. A todos les atraen las mujeres frikis como yo. ¡Es bueno que ellos se repitan en su buen gusto! [Risas.]

Siempre digo que detrás de todas las cosas maravillosas que he hecho en mi vida hay un hombre. ¡Y no es mentira! Hombres que me acompañaron y cuidaron con amor. Gracias. Feliz Año 2018.

Los hombres son de esas repeticiones que me han hecho aprender un montón. No nos relacionamos íntimamente con cualquiera, elegimos con quien lo hacemos según nuestras necesidades, que a su vez están delineadas por nuestras experiencias del pasado. A menudo son necesidades o muy patológicas o megatrascendentales. ¡Hay de tó!

Tengo un pasado y me gusta.

Los estados mentales y emocionales

Incluso cuando mis patrones mentales y emocionales torpes me han llevado al desfiladero (algunos hombres muy tóxicos) he aprendido muchas lecciones. Sin esas oportunidades para hacer conscientes mis patrones inconscientes: ¡yo no estaría aquí escribiendo esto! Tampoco hubiera podido vivir relaciones armoniosas con otros hombres como lo he hecho.

Así que les doy gracias a todos los hombres de mi vida por ello, sin excepciones. Me gusta la persona que estoy siendo ahora mismo y eso también se lo debo a su compañía grata o ingrata, ¡da igual!

Este año 2018 me esperan muchas más aventuras y también par de hombres nuevos, a quienes voy cogiéndoles mucho cariño. El año 2017 ha sido especial para mí.

Algo ha pasado conmigo este año no sé bien cómo (supongo se lo debo a la meditación y al budismo) y ahora soy más consciente que nunca de que voy sembrando “semillas” por doquier.  De la calidad de esas semillas y de las condiciones del terreno (interior) dependerán las cosechas y los alimentos que me nutran en un futuro: Feliz Año 2018.

Tengo la mente abierta y una visión clara.

Los aprendizajes

Una cosa que se repite en mi vida son los aprendizajes. Quizás sólo estamos en esta tierra, en este segundo y en este cuerpo, mente y corazón para aprender, para vivir, para prepararnos mejor para morir. No quiero irme a donde sea que se vayan los muertos con un sentimiento de pérdida y fracaso atroces.

Que un ciclo llegue a su fin no quiere decir que pierdes nada. Sólo se está haciendo espacio para lo nuevo.

Así me siento ahora: en la playa de mi vida viendo irse, como olas, a los 17 hombres, 2 migraciones, 5 cambios de profesión, 22 casas, un hijo que se hace mayor, amigos muertos y a las partes de mí misma que iban hacia un lugar al que nunca llegaron. Feliz Año 2018.

Tengo miles de maestras y maestros.

Feliz Año 2018

Adiós a todo, hasta la próxima repetición, hasta la próxima realidad emergente. Hola, 2018. ¿Sabes qué?

Tengo el lienzo en blanco y un chingo madral de botes de pintura.

¡Estoy lista!

Nadir Chacín
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"La felicidad es el esfuerzo consciente por desdramatizar los problemas."  
~ Silvia Adela Cohan

Ser responsable de mis actos #sersiendo

Ser responsable de mis actos. Que seas de los tuyos. ¡Qué difícil tarea! Las acciones lo son todo en esta vida, incluyen: pensamientos, emociones, sentimientos, comportamientos, sensaciones físicas, etc. Podemos tener buenas intenciones, palabras bonitas, pero si no somos capaces de observar las acciones que llevamos a cabo el día a día el sufrimiento humano nunca cesará y el nuestro tampoco. Hoy vengo a hablarte de las acciones torpes y hábiles, tomando como ejemplo las mías.

ser responsable de mis actos

Hoy he despertado temprano para realizar una ceremonia budista llamada “la puya de las 7 etapas”. Este ceremonia tiene dos partes muy hermosas y emotivas que se llaman: Reconocimiento de las Faltas y Alegría de los Méritos.

En medio de la ceremonia he comenzado a llorar inconsolablemente. El corazón me ha dado saltos dentro del pecho. Estos se alternaban con un sentimiento de opresión o lo que yo llamo “apachurramiento de corazón”. Este sentimiento es la “vergüenza” interna que surge cuando logras ver con claridad tus faltas: la torpeza de tus acciones.

En el budismo decimos que es como si una persona sabia e iluminada estuviera viéndonos todo el tiempo. Observara cómo actuamos, vivimos, sentimos, pensamos, hablamos. Al reconocer tus faltas, pensando en la mirada de esa persona sabia, sientes vergüenza y, al mismo tiempo un agradecimiento profundo.

¿Por qué agradecimiento? Porque has podido reconocer y ver con nitidez cómo te has quedado atrapada en tus condicionamientos del pasado. En la historia de siempre. Ves tus miedos y a tu ego no observado ni entrenado haciendo de las suyas. Este tipo de vergüenza trae consigo una sensación de alivio agradecido indescriptible y muy bonita.

Mi amiga la vergüenza

En estos momentos de vergüenza (interior y consciente) te es muy evidente que la disfunción de la mente (humana) no entrenada te ha controlado una vez más. Recuerda: no es tu mente es la mente de todos los seres humanos no entrenada la que tiene este funcionamiento disfuncional.

De la vergüenza surge una compasión amable hacia tu propio proceso de dejar la esclavitud que representan los patrones mentales y emocionales torpes. Quieres volverte más responsable, consciente y menos ignorante en términos espirituales.

La vergüenza de la que hablo nada tiene que ver con la culpa o la vergüenza occidental. Esta vergüenza interior es un proceso de reconocimiento de las faltas y de alegría de los méritos, como bien dice el texto de la puya.

Es un proceso activo y amoroso, compasivo. No una resignación ni un “látigo” psicológico con el cual hacerse más daño. No hace falta añadir más sufrimiento. ¿Para qué?

Reciban mis disculpas

En los últimos meses me he sentido varias veces ofendida, rechazada, enojada, resentida y triste con diferentes personas y grupos de personas.

He discutido con personas que, teniendo las mismas necesidades internas que yo (entender, dejar de sufrir), han simplemente compartido algo de su forma de vivir conmigo y con otras personas.

Yo he reprobado sus comportamientos, sus creencias y sus acciones desde estados de mi mente y de mi corazón profundamente torpes.

He sido necia. Me he creído superior y con la verdad agarrada en el puño de mi mano. He sucumbido a mis estados mentales y emocionales torpes, a la inercia, sin siquiera observar-me. Mis acciones torpes han lastimado a otras personas y a mí misma. Lo lamento.

Hacer una confesión pública como esta es inquientante, incómoda y agria. Y a la vez me siento mejor haciéndolo. Haber llegado a notar que me he equivocado, que he lastimado a otros y a mí misma, es una experiencia dolorosa y agradable. Es una experiencia sanadora.

¿Cómo ser responsable de mis actos?

Tal vez una de los compromisos más importantes que he hecho desde que soy budista es el no hacer daño voluntariamente, ni a mí misma ni a los demás.

La inconsciencia y la falta de atención plena sobre mis emociones, pensamientos y sensaciones no puede ser una excusa en la que sentirme cómoda y segura. No es un “lugar” en el que quiero estar ni permanecer. Ese es el lugar de la depresión y de la ansiedad.

Hay que auto-observarse y ser honesta, aunque a veces sea sumamente desagradable. Hace bien reconocer que has sido presa de la inconsciencia. En eso estoy, en eso estamos.

A mí me sirve mucho pensar que esa parte de mí que es consciente y iluminada (El Buda Interior podríamos llamarle, jejeje) me observa activa y amorosamente. ¿Qué piensa esa parte de mí sobre lo que estoy haciendo ahora?

Mindfulness

Lo más hábil sería poder notar mis acciones en el mismo momento en que las hago. Pero por ahora la mayor parte de las veces soy capaz de reflexionar sobre mis acciones luego de que ya las he hecho.

El Buda decía que una mente iluminada ya no tiene la necesidad de esos discursos interiores entre sus diferentes partes, aspectos o rasgos. La mente iluminada es una mente integrada, no fragmentada. Eso es algo que me produce mucha intriga, curiosidad y profunda admiración.

El camino espiritual tiene más que ver con un compromiso fuerte y sostenido de no hacer daño. No son tan fundamentales los resultados ideales ni las metas. Ser responsable de mis actos es un proceso vivo y continuo. Ser siendo.

Acciones torpes

A veces las cosas no funcionan como una quisiera durante la práctica, eso también es parte del entrenamiento de la mente, del corazón y del cuerpo. Pero ¿qué son las acciones torpes?

Las acciones torpes son aquellas que se producen o surgen desde patrones mentales y emocionales torpes como el odio, la ira, la necedad mental, el deseo de tener siempre la razón, la “sordera” selectiva, la vanidad, la prepotencia, la indiferencia, el autoengaño, etc.

Son el producto de momentos en los que hay falta de “mindfulness” y de aceptación compasiva. Durante las acciones torpes estamos cediendo nuestra responsabilidad a los viejos patrones automáticos, que nos gobiernan. Y así nos atropellamos a nosotras mismas y a los demás.

Las acciones torpes dejan un mal sabor de boca incluso cuando tienes la sensación interna de haber librado una batalla y haber ganado. Las acciones hábiles, en cambio, dejan una sensación de paz y tranquilidad interna, sientes “estoy siendo responsable de mis actos”.

Cuando una acción es hábil surge un reconocimiento lúcido y consciente en el que “escuchas” esto dentro de ti: “podría morir ahora mismo y todo estaría ok” conmigo y con los demás.

La práctica espiritual tiene que ver con aprender la diferencia entre acciones hábiles y torpes y comenzar a cultivar las hábiles de forma intencionada. Es una práctica y por lo tanto “aprendemos haciendo” (“Learning by doing”), por eso a veces “se nos va la pinza”.

A menudo nos equivocamos y lastimamos a los demás. Lastimar a los demás es como el rebote de una pelota que has lanzado, el sufrimiento sólo se expande y abarca cada vez a más gente. Estar lastimando a los demás es lastimarte a ti misma simultáneamente.

Acciones hábiles

Las acciones hábiles surgen de un lugar de paz interior, en donde no hay lucha, ni sensación de superioridad, ni siquiera una sensación de haber visto o sabido algo concreto.

Las acciones hábiles son el producto de estados mentales y emocionales hábiles como la empatía, la compasión, el alegrarte de los logros ajenos, la amabilidad, la generosidad, ver/valorar a los seres humanos en su diferencia, en su particularidad, el respeto, la curiosidad, la claridad mental.

Simplemente te sientes en equilibrio y tranquila. Es un estado de receptividad sin prejuicios, en el que te rindes y dejas de luchar. Dejas de aferrarte a la creencia de que el mundo o los demás están en tu contra y que tienes que defenderte.

Me ha dado mucho gusto poder observar, aunque sea en retrospectiva, mis acciones torpes.

Valgan estas letras para disculparme con todas las personas que he atropellado por mis estados no observados de inconsciencia durante los últimos meses. Intento con mucho compromiso ser reponsable de mis actos, aunque a veces no lo logro. Lo lamento mucho. Discúlpame.

También quiero auto-pedirme disculpas y abrazarme. Nadir, lo siento mucho.

El reconocimiento de las faltas ha de estar seguido por la alegría de los méritos, como en el texto de la ceremonia budista. ¿Por qué?

Porque el reconocimiento de las faltas estaría cojo si no somos capaces de alegrarnos de que hemos sido capaces de observar atentamente nuestras faltas y de tratarnos con amabilidad a nosotras mismas y a los demás, una vez pasada “la tormenta”.

Alegría de los méritos

Me alegra profundamente
el bien hecho por todos los seres
gracias al cual logran reposo
liberándose así del sufrimiento.
Que aquellos que hayan sufrido sean felices.
Me alegra que se liberen los seres
de los sufrimientos de la existencia cíclica.
Me alegra la naturaleza del Buda
y del Bodhisatva,
protectores del Universo.
Me alegra que surja
la voluntad de alcanzar la iluminación.
Me alegra que exista la enseñanza
esos océanos que llevan la felicidad
a todos los seres
y que son la morada del bienestar de todos ellos.

Aprender a diferenciar las acciones hábiles de las torpes, aprender a reconocer mis faltas, a pedir disculpas, a expresar mis necesidades y sentimientos sin culpar a nadie más, quizás sea una tarea para toda la vida. Ser responsable de mis actos. Yo puedo decir que al día de hoy que es la tarea-regalo más significativa que me ha dado la práctica del Budismo.

De mis acciones hábiles de este segundo nacen las acciones hábiles del siguiente segundo. De mis acciones torpes de este segundo nacen las acciones torpes del siguiente segundo. Así de importante es prestar atención plena a lo que hacemos y sobre todo al cómo lo hacemos.

Si te ha gustado este post, por favor, compártelo en tus redes sociales. Cuéntame cómo te relacionas tú con tus faltas, tus errores, tus acciones torpes. ¿Qué significa para ti esto de “ser responsable de mis actos”? Dialoguemos. Déjame un comentario.

Nadir Chacín
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Ansiedad y Coaching #sersiendo

ansiedad

Hoy vengo a hablarte del coaching, una herramienta muy útil para el desarrollo personal.

Cuando tenemos dolor de muelas vamos a un dentista. En cambio, cuando nos sentimos incapaces de lograr nuestros objetivos personales por las razones que sean nos cuesta mucho pedir ayuda.

Esa actitud produce mucho sufrimiento innecesario.

Quizás sepas, porque lo digo a menudo, que la ansiedad ha sido mi compañera de viaje durante más de una década.

Una de las cosas más difíciles de hacer cuando tienes ansiedad es trazarte metas y cumplirlas. Pasa igual con el estrés, los ataques de pánico y el famoso trastorno de déficit de atención.

También es cierto que independientemente de tu estado de salud, la vida nos presenta desafíos fuertes a todas las personas y a veces no sabemos bien cómo enfrentarlos.

Aprender estrategias y herramientas nuevas para la vida de manera recurrente son súper auto-regalos. Esa es la razón por la que yo nunca he dejado de estudiar y de pedir ayuda a diferentes tipos de profesionales y especialistas.

Pedir ayuda cuando la necesito es una forma de darme amor y de respetarme a mí misma.

Creo que “un empujón” viene bien cuando vas “en subida” y te sientes cansada/o, independientemente de si estás lidiando o no con una dolencia física, mental o emocional. Pero, ¿qué ayuda elegir?

Coaching personal

Te invito a conocer qué es el coaching personal.

La palabra “coach” viene del inglés y significa entrenador. En el coaching una persona con dificultades llamada “coachee” recibe el apoyo de un profesional llamado “coach” para diseñar un plan estratégico y asertivo que le permita cumplir con sus objetivos personales.

Lo bueno del coaching personal es que te permite trabajar sobre soluciones específicas y ponerlas en práctica de inmediato.

No requiere de un proceso largo de análisis de tus vivencias del pasado o de las circunstancias previas que te llevaron a tu situación de parálisis o de insatisfacción en el presente.

En ese sentido el coaching personal es un proceso enfocado a resultados. Podrás comprobar en poco tiempo si la ayuda del coach está “destrabando” tus limitaciones actuales y permitiéndote avanzar.

¿Ansiedad por los cambios?

Yo utilicé la ayuda de una coach para tomar la decisión de cambiar radicalmente de profesión hace unos cuantos años. Tenía la idea fija de que me sentaban fatal los cambios y que no era capaz de gestionarlos bien.

Para una persona con ansiedad los cambios pueden ser mucho más aterradores que para alguien sin ansiedad.

Con las sesiones de coaching me di cuenta -te hará mucha gracia- que en el fondo no me dan miedos los cambios sino que me gustan y me hacen bien.

Yo llevaba bastantes años pasándola mal e intentando que mi vida fuera más digamos “predecible” y “segura”.

Al mismo tiempo me aburría la monotonía del día a día y me sentía presa, sin vida.

Equilibrio sanador

El coaching personal me ayudó a balancear mi necesidad de novedad con mi necesidad de certidumbre.

Hoy por hoy sigo cambiando cosas en mi vida, pero ya no siento que estoy al borde de un precipicio y que me tiemblan las piernas.

Al contrario, siento que puedo asomarme al precipicio y sentir ese vacío raro, que se instala en el medio de la barriga y genera risas nerviosas.

He perdido miedos y ganado seguridades.

Estoy muy contenta. Y este estado no lo logré yo sola dándomelas de mujer perfecta y de que ya sé todo. Lo he logrado porque pedí ayuda cuando la necesité.

Busqué a las personas correctas para acompañarme en mi viaje-proceso de desarrollo personal. Tuve la humildad de decir: ¡ayúdame, por favor!

Cada vez que encuentro un obstáculo difícil en mi vida pido ayuda de nuevo. Ya no me da ni vergüenza ni culpa necesitar ayuda. Pienso que es una de mis virtudes.

¡Si has tocado fondo, no te cortes y grita S.O.S.!

Nadir Chacín
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Hombres evolucionantes #sersiendo

hombres evolucionantes

Hombres evolucionantes. Hombres interesados en evolucionar, madurar y desarrollar masculinidades y paternidades igualitarias, lúdicas, amables y armoniosas.

Francisco Fortuño creó la primera escuela de desarrollo personal para hombres. Le he pedido que me permitiera entrevistarlo para mi podcast “Ser siendo”. A través de su plataforma online hombresevolucionantes.com organiza talleres, cursos, retiros y círculos para hombres.

Hace mucho que vengo siguiéndole la pista a los escasos círculos de hombres que existen. Pienso que la participación de los hombres en este tipo de proyectos es vital para crear un equilibrio entre hombres y mujeres.

Mientras no logremos sanear nuestras relaciones será casi imposible que avancemos como sociedad. Necesitamos desmontar los mandatos sociales relacionados con la cultura de género y los estereotipos de género.

Nuevas masculinidades

Las mujeres desde los inicios del movimiento feminista a finales del siglo XIX estamos trabajando más formal y organizadamente para que sean reconocidos todos nuestros derechos humanos. También hemos logrado estar progresivamente más unidas (sororidad). Tratarnos más amablemente entre nosotras, apoyarnos y crecer juntas.

Los círculos de mujeres, en el formato intencional y políticamente comprometido, son muy comunes desde esa época y se siguen realizando y manteniendo en diferentes lugares del mundo.

A mi parecer, los hombres están pasando ahora por una interesante y valiosa etapa en términos sociales y personales. Creo que tendrá efectos duraderos en las nuevas generaciones. Abocados con esmero y dedicación a la construcción de nuevas formas de masculinidad y paternidad, algunos hombres, cada vez más numerosos, están generando un cambio sin precedentes.

Los hombres, especialmente los heterosexuales, poco se habían cuestionado sus privilegios de género hasta ahora ni de forma colectiva. Tampoco habían reparado concienzudamente en que el patriarcado y la masculinidad tradicional (heteronormativa y patriarcal) también afecta sus vidas, no sólo las de las mujeres.

Me complace que ambos colectivos podamos trabajar entre pares y también entre nosotros para que el mundo sea un lugar más habitable. La meta es alejarnos de viejos esquemas de crianza y socialización que tanto daño nos han hecho.

Llegó la hora de que los hombres hablen más sobre sus emociones entre ellos y también con las mujeres. De esto depende que podamos realmente trabajar juntos en sanear la forma en que nos relacionamos en todos los aspectos del vivir y del con-vivir.

Es un placer invitarte a escuchar esta entrevista sobre los hombres evolucionantes. Tiene dos partes. Te pediré encarecidamente la compartas con tus amigos en las redes sociales. Deja tus comentarios al final del post. Será grato responderlos y compartir contigo.



Hombres evolucionantes al cuidado de la vida

Hace poco escuché de nuevo este vídeo en el que Yayo Herrera, impulsora del ecofeminismo, plantea varias propuestas para construir un mundo más justo y sostenible. Escúchala.

Tengo claro que la construcción de ese mundo inédito también pasa por atender entre mujeres y hombres las labores de cuidados de las personas dependientes: niños, niñas y personas de la tercera edad.

Necesitamos que haya una responsabilidad y una entrega más igualitaria en las tareas de cuidados y en las tareas domésticas en general.

Es imperativo repensar cómo podemos atender y mantener socialmente el ciclo completo de la vida de las personas, sus diversas expresiones, sin que haya abandono afectivo en el camino.



Para construir un mundo igualitario necesitamos la participación comprometida y activa de los hombres. Hombres evolucionantes. Sirva este post para instarte a participar.

Si conduces un círculo de hombres en tu país contáctame y te ayudaré a que más hombres conozcan tu labor. Será un placer. Si eres mujer, échanos la mano y difunde.

Nadir Chacín
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Compartir piso y las mudanzas #sersiendo

Compartir piso armónicamente es como lo que escribió Paolo Giordano: “Entre ellos había un espacio compartido de confines imprecisos en el que nada parecía faltar, en el que flotaba un aire puro y sereno”.

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compartir piso
El caracol arcoíris (Polymita picta) está considerado como el caracol terrestre más bello del mundo.

A Carles de Gispert y a su hijo Jordi

Compartir piso es toda una aventura. Dentro de unos días me mudo de Sant Cugat del Vallès a Barcelona. Últimamente le he cogido cariño a las mudanzas y al compartir piso; estoy aquí para explicar el por qué.

He estado viviendo con Carles, mi compañero de piso y amigo, desde hace un año, y intermitentemente con mi sobrino putativo Jordi. Antes de venir a España a vivir, no solía mudarme tanto.

Había sido una persona muy territorial, sólo me faltaba orinar las esquinas de mi casa. Me daba seguridad tener todas las cosas en su sitio, ser ordenada, decorar mi casa a mi manera, esparcir por cada rincón elementos que al verlos tuvieran algo que ver con mi personalidad. Eran mi marca personal.

También he compartido casa con dos de mis más preciadas parejas en México: Javier y Rodolfo. Con ambos llegamos a un acuerdo de espacios en el que yo siempre tenía mi cuarto. Mi habitación propia.

Manifiesto libertario

Creo que toda persona debe tener su habitación propia. Una habitación con puerta en la que cuando lo necesites puedas cerrarla y entrar en tu mundo, sin que nadie te interrumpa.

La inmigración cambió mucho las cosas para mí. Pasé de tener mis propios espacios a compartirlo casi todo con otras personas, a veces conocidas y a veces desconocidas.

Desde que estoy aquí me he mudado innumerables veces y a menudo digo bromeando que he vivido en todos los barrios de Barcelona. También con casi toda la gente posible de mi entorno cercano.

Mi amigo cubano Ernesto, mi web master preferido del mundo mundial, dice que si montara una compañía de mudanzas me iría mejor en la vida. ¡Es nuestro chiste local entre latinos jocosos del Caribe!

Ventajas de las mudanzas y de compartir piso

  • Aprovechar para hacer limpieza de closet, de papeles y regalar y botar lo que no sirve. Nadie sabe lo que tiene… hasta que se muda.
  • Aprender a organizar mejor todo lo que sí quieres quedarte. También, al menos, a mí me ha vuelto más minimalista.
  • Compartir piso te enseña a ser frugal y a no necesitar tantas cosas para estar bien. Te permite escapar conscientemente del consumismo loco de este siglo.
  • Aumenta la creatividad. Darle nuevos usos a cosas que no se usan para ese fin.
  • Tu cerebro trabaja más. Le cambias todas sus “zonas de confort”. Eso es súper positivo.
  • Ayuda a mejorar la memoria y a ponerse pilas con la resoluciones de nuevos problemas.
  • Entiendes desde tu propia experiencia que si estás decidida/o a hacer algo, contra viento y marea, el lugar es lo de menos. Para mí esto ha pasado con la meditación; ahora soy capaz de meditar mientras mis compañeros de piso caminan a mi alrededor y hacen sus cosas. He meditado hasta en el baño sentada sobre el WC, jejeje. En la terraza de los edificios rodeada de ropa colgada de los vecinos. En las escaleras del edificio. En la banca de un parque. Otra opción es enseñarle a meditar a tus compañeros de piso.
  • Es la oportunidad para conocer a más personas, tus nuevos compañeros de piso. Eso también aumenta el círculo de amigos y conocidos que se quedarán contigo cuando te vuelvas a mudar.
  • El reto de adaptarte a nuevos compañeros de piso y a un nuevo entorno te ayuda a tener claridad sobre las cosas de tu personalidad que quieres trabajar o mejorar y las que quieres potenciar. Es el “roce” con los demás lo que nos ayuda a conocernos a nosotros mismos.
  • Con cada mudanza ganas resiliencia. A esta altura creo que podría adaptarme a casi cualquier sitio.
  • Si los compañeros de piso son demasiado movidos durante la noche aprendes que existen ¡oh, creación divina!: los tapones para los oídos.
  • Te da por poner tu cuarto bonito y decorado, crear tu pequeño nido de seguridad y amor. Lo más probable es que no dure mucho tiempo así, pero el inicio es hermoso e inspirador.
  • El contacto con nuevos compañeros de piso te da nuevas ideas, es como estar voluntariamente en una sesión de “brainstorming” eterna que dura los primeros meses. Luego ya no es tan excitante, pero sigue siendo muy interesante y revelador.
  • Si tus compañeros de piso tienen los mismos intereses que tú es muy hermoso compartir música, películas, aficiones y retroalimentarse. Y si meditan, como ha sido el caso con Carles, es fantástico contar con el apoyo de alguien para tener constancia en tu práctica diaria.
  • Aprender a convivir con personas que tienen diferentes historias de vida y costumbres. A veces incluso diferentes culturas, preferencias sexuales y maneras de ver la vida. Compartir piso te hace una persona de mente más abierta y más amable hacia las diferencias y la diversidad humana.
  • Y por último, pero no menos importante, aprendes a masturbarte o a tener sexo sin que se entere todo el vecindario de tus orgasmos. (No te rías, jajaja.)

Quería hacer una lista de las desventajas, pero por ahora como no tengo opción de no mudarme ni de no compartir piso he decidido no pensar en ellas. ¡Supongo que la falta de privacidad e intimidad sería la más notoria! Ir a tu aire en pelota picada por casa, en traje de Eva, esa es otra desventaja.

Hogar portátil

Con los años, la madurez, la creatividad y la práctica de la atención consciente o “mindfulness” comienzas a construir un hogar portátil. Tu hogar eres tú.

A mí me ha servido esta visión de mí misma para sentir seguridad afectiva, mientras las cosas materiales y las personas de mi entorno van y vienen. Al final todos y todas somos inmigrantes, viajeros, transeúntes, trashumantes, aunque nunca hayamos cambiado de residencia ni de país.

Me despido de este ciclo como cuando una nube se separa de otra conducida por un sutil viento.

Si como yo te has mudado muchas veces y has compartido piso déjame un comentario y cuéntame. Si te gustó este post, compártelo en tus redes sociales.

Nadir Chacín
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Baja productividad por enfermedad mental #sersiendo

La enfermedad mental puede llevarte a esta pregunta de Amado Nervo: “¿La vida es triste o soy triste yo?”.

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enfermedad mental
Ilustración: John Holcroft.

Hace 17 años que me acompaña la enfermedad mental en varias de sus formas: la ansiedad, el estrés, los ataques de pánico y la depresión.

Una de las cosas más dolorosas de tener una enfermedad mental es observar cómo tu capacidad intelectual desaparece y eres incapaz de hilar dos ideas medianamente bien. Así tu productividad cae en picada y eso comienza a afectar todas las áreas de tu vida y te deprimes.

Parece que no todas las personas padecen la ansiedad de la misma manera. Para unas es más incapacitante que para otras. Yo sólo puedo hablar desde mi experiencia.

Tu vida cambia profundamente

A mí con la llegada de la ansiedad se me fue parte de la memoria a corto plazo.  Y para acceder a la memoria a largo plazo era toda una proeza. Recordaba los contextos y los marcos generales de las cosas, pero los detalles de lo aprendido y vivido estaban borroneados en mi cabeza.

Mi vida social se redujo casi a cero y comencé a sentir miedo de estar con otras personas y de salir a la calle. Te sientes incomprendida/o y juzgada/o. Cargas con vergüenza y culpa. También con vicios, adicciones y malos hábitos. A menudo te sientes como una/un inválida/o.

Tiendes a volverte más dependiente de las personas que te rodean o pasas momentos de profunda y dolorosa soledad. La ansiedad suele acabar con tu carrera profesional en lo que canta un gallo.

Con la ansiedad tu vida sexual también se va al garete. Se modifica la relación con tu cuerpo y con las personas a las que te unen vínculos sexo-afectivos. Te vuelves insegura/o, desconfiada/o… no sabes dónde te dará el siguiente ataque de pánico. Te surgen toda clase de paranoias y con justa razón; el mundo y la gente se vuelven amenazantes. Estas vivencias te hacen más vulnerable a las situaciones de maltrato en el trabajo y/o a la violencia doméstica. Y con estos cambios tan fuertes también llega la depresión.

No eres yo ni yo soy tú

A veces creemos que podemos empatizar y entender a las personas que tienen enfermedades mentales y hasta nos sentimos con el derecho de darles consejos y opinar sobre sus vidas. Esto es muy común dentro de las familias.

Yo creo que es imposible ponerse en los zapatos de otra persona en cualquier situación de vida, que te resulte totalmente ajena. Más aún si se trata de una enfermedad mental.

Hace unos días vi esta charla TED donde una mujer llamada Michele L. Sullivan decía exactamente lo mismo sobre su condición genética y la forma en que tenerla condiciona su vida diaria. Habla sobre el modo en que los demás la ven y cómo esto obstaculiza el desarrollo de su potencial como ser humano. En sus palabras:

Estoy aquí para desmentir un mito. No creo que puedan ponerse en la piel de otro, y por eso, debemos adoptar una nueva manera de entregarnos. De manera simple, yo nunca sabré lo que es ser Uds. y Uds. nunca sabrán lo que es ser yo. No puedo enfrentar sus miedos o perseguir sus sueños, y Uds. no pueden hacer eso por mí, pero podemos apoyarnos los unos a los otros. En vez de intentar ponernos en la piel del otro, debemos adoptar una nueva manera de entregarnos.

El mundo no está hecho para las personas que salen de la norma como Michele, tampoco para las que tenemos enfermedades mentales. Este no es un mundo para todos los humanos ni siquiera para todos los seres. Hay favoritismos y privilegios.

Esa es precisamente la razón por la que las políticas públicas de inclusión social son tan importantes y necesarias. Y por lo que debemos aprender nuevas formas de relacionarnos entre nosotros desde el respeto a la diversidad.

Saliendo del “hoyo” de la enfermedad mental

Luego de un periodo muy fuerte de recaídas llevo unos cuantos años recuperándome. He tomado ansiolíticos y antidepresivos y ahora estoy comenzando a dejarlos completamente. He aprendido a meditar y a practicar la atención plena o “mindfulness”. También me he familiarizado mucho con las enseñanzas del Buda y me he convertido en budista.

Decidí que me dedicaré el resto de mi vida a enseñar las técnicas de meditación a los demás, sobre todo a las mujeres. Estas técnicas son de quien las necesita. Eso ha sido algo muy bueno que me ha dejado este periplo.

He conservado un núcleo pequeño de amigos, algunos también con enfermedades mentales como yo, que han sido de gran apoyo. Nada como sentirse comprendida/o por “la manada” en estos menesteres de la salud mental.

Recuperando mi cerebro

tejiendo cerebro
Ilustración: Mrzyk & Moriceau

La penúltima vez que estudié formalmente fue en 2006 en México. Desde esa fecha hasta hoy he seguido aprendiendo de manera ininterrumpida… pero siempre con la ansiedad en la ecuación y de forma muy accidentada, con tropiezos y esfuerzos.

Llega un punto en que aceptas que tu productividad haya bajado y que ya no eres la misma persona, eso viene muy bien para empezar a recuperarse. Bajar la presión, sobre todo la que se mete una/o a una/o misma/o para “estar bien”.

El año pasado decidí hacer un posgrado en Género y Diversidad Familiar en la Universidad de Barcelona. Tenía dudas profundas sobre si sería capaz tan siquiera de empezarlo. Este año apenas hace unos días terminé el posgrado. Ya están publicando las calificaciones y estoy muy contenta con los resultados.

I’m back & reloaded

Siento mucho placer de constatar que todos estos años de lidiar con las enfermedades mentales no acabaron con mis neuronas. ¡Pensé muchas veces que mi cerebro se había fundío para siempre, pero no! Qué alegría.

Ahora puedo decir públicamente que sí es posible recuperar la productividad intelectual desde el puto subsuelo hasta casi el estado que tenía antes de la ansiedad.

La magnitud de esta noticia sólo puede entenderla quien ha visto sus capacidades disminuidas a cero por una enfermedad mental. Larga vida a la meditación, al mindfulness y al budismo.

No tiene nada de malo necesitar un empujón

Y también a los fármacos que nos ayudan temporalmente a salir del averno y a tener un poco de fuerza para la recuperación. Son sólo un empujón. ¡Una vez que estés mejor podrás dejar la medicación! ¡Te lo aseguro! No tiene nada de malo necesitar y pedir ayuda.

Aprende recursos nuevos que te permitan mantenerte tranquila/o en el día a día. El truco es no dejar que se acumule el drama mental, gestionarlo mejor y aprender a no crear más. Para mí la clave de mi propia recuperación está siendo aprender a ser más amable conmigo misma y eso incluye aprender a pensar, sentir, actuar, hablar, escuchar… de nuevas maneras.

La sanación de una enfermedad mental dentro del campo de las neurosis es ante todo un cambio de mirada, de visión, de manera de Ser. Una nueva forma de ver y vivir tu vida, de verte a ti misma/o.

Te regalo este poema del místico sufí Shamsuddin Hafiz

“No te aflijas: la belleza volverá a regocijarte con su gracia;
la celda de la tristeza se convertirá un día
en un jardín cercado lleno de rosas.
No te aflijas, corazón doliente: tu mal, en bien se trocará;
no te detengas en lo que te perturba:
ese espíritu trastornado conocerá de nuevo la paz.
No te aflijas: una vez más la vida reinará en el jardín en que suspiras
y verás muy pronto, ¡oh, canto de la noche!,
una cortina de rosas sobre tu frente.
No te aflijas si no comprendes el misterio de la vida.
¡Tanta alegría se oculta tras del velo!
No te aflijas si, por algunos instantes, las esferas estrelladas
no giran según tus deseos, pues la rueda del tiempo
no siempre da vueltas en el mismo sentido.
No te aflijas si, por amor del santuario, penetras en el desierto
y las espinas te hieren.
No te aflijas, alma mía, si el torrente de los días
convierte en ruinas tu morada mortal, pues tienes el amor
para salvarte de ese diluvio.
No te aflijas si el viaje es amargo y la meta invisible.
No hay camino que no conduzca a una meta.
No te aflijas, Hafiz, en el rincón humilde en que te crees pobre
y en el abandono de las noches oscuras,
pues te quedan aún tu canción y tu amor.”

Agradezco con este post el apoyo de mis amigos y amigas, su comprensión y su amor incondicional. Gracias por todo. Metta hacia todos los seres, sin distinciones.

Nadir Chacín
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