La mayoría de las personas somos rápidas para enjuiciar el comportamiento ajeno. Decimos que quienes nos han dañado u ofendido son malas personas. Pero ¿qué tan cierto es eso? En este artículo te cuento por qué las personas malas son muy poco frecuentes.
La mutiplicación de la estulticia
Intento no adjudicar un sentido y una intención de maldad a las tonterías que hago/hacemos. A veces me sale y a veces no, la teoría la tengo clara, pero apenas voy a agarrando ritmo con la práctica.
O cambiamos de ideas o nos arrancamos la cabeza, lo primero duele menos
P.D.1. Una vez estaba en una época súper nihilista y se lo comenté al maestro que dirigía el retiro budista donde yo estaba. El maestro me dijo: «Ahora en el mundo hay millones de personas intentando hacer las cosas bien, cuidar de sus familias, trabajar honradamente. Personas que cuidan a los demás, que comparten. Que velan por sus hijos. Que tienen animales y los cuidan y quieren con parte de su familia. El tema es que no se habla mucho de estas personas nobles, generosas y amables en los medios y por eso parece como si sólo existiera el caos y el egoísmo.»
P.D. 2. Hoy regresé a escribir en mi blog luego de un largo año de cambios muy radicales en mi vida. No sé si volveré a publicar pronto, pero tampoco importa mucho eso por ahora. Búscame en las redes sociales, por allí aparezco más a menudo. Ahora no tengo mucha neurona para escribir. Gracias por pasar por aquí y no olvidarte de este blog.
"Nada es más peligroso que un pueblo que ha renunciado
al derecho de pensar por sí mismo."Hannah Arendt Tuit

