Categoría : Consejos prácticos

Salud mental: confesiones y soluciones #sersiendo

La salud mental en este mundo frenético y globalizado es difícil de mantener. Por eso 300 millones de personas en el mundo tienen depresión y ansiedad. Quizás tú eres una de ellas. Sin embargo, ¿estás condenade a sufrir por tener un trastorno mental? Yo creo que no. Sé, por experiencia, que se puede salir y entrar de estos estados sin arruinar tu autoestima. Hoy vengo a explicarte cómo lo he hecho.

salud mental

Hay muchas cosas de la vida que están sobrevaloradas: el intelecto es una. Recuerdo cuánto sufrí hace unos años porque la ansiedad y la depresión habían reducido mis capacidades cognitivas al mega subsuelo.

No podía ni leer una línea de texto, no la entendía. Ahora me parece absurdo haber sufrido tanto por estar en esa situación.

Para estar bien contigo misme no necesitas tener un coeficiente intelectual alto ni una memoria de elefante. No importa si estás ahora en tu fase “tonte del culo” o si te despistas a menudo y no sabes qué diantres están buscando en la nevera. (Yo una vez encontré allí mis lentes. Risas.)

Resignifica tus procesos de Crecimiento Personal. En vez de mirarlos como obstáculos, míralos como búsquedas para el bien-estar.

Todo lo que estás haciendo ahora son búsquedas activas y en movimiento. A menudo buscas y encuentras. Otras veces, buscas y no encuentras. A veces ni buscas: lo cual es un modo diferente de buscar.

Avergonzarse por no tener salud mental ahora es como intentar apurar a un río que fluye. No se puede hacer al menos que irrespetes el ritmo del río e interfieras en su cauce natural.

Aunque tener ansiedad y depresión es perjudicial para la salud en general, no es algo que tenga que minar tu autoestima.

Los trastornos mentales te “secuestran”

Crean mundos ficcionados que no son reales. Sanarte es como elegir la pastilla que se tomó Neo en la película “Matrix”: verás la realidad y no la ficción que te cuentas sobre las cosas que te pasan.

La ansiedad y la depresión crean mundos irracionales y emocionalmente perturbados. Las personas vamos “alimentando” esos estados mentales torpes y reforzándolos.

Pero reales NO son. Son como películas malas y deprimentes a las que nos hemos vuelto adictes. Pocas cosas de la vida son terribles. Ese es mi mantra para la sanación. Hazlo tuyo.

Cuando estés “terribilizando” alguna situación cuestiona tu percepción y recuerda que estos trastornos mentales crean mundos ficcionados en tu cabeza.

Pregúntate: ¿cómo puede ser que todo en mi vida sea malo? ¿Es eso verdad? ¿Es algo sospechoso? ¿Qué tan cierto es? ¿Qué aspectos ventajosos tiene mi situación? ¿Cómo puedo lograr que los aspectos desventajosos se reduzcan o sean más llevaderos?

Medicar o no medicar

Creo que cuando estás muy mal (te sientes morir) viene bien medicarse y no sólo hacer terapia psicológica. Combina las cosas que te puedan ayudar. También revisa bien lo que comes, con quien hablas tus cosas, qué haces y cómo lo haces.

El empujón del fármaco y una buena terapia psicológica te pueden ayudar a darte cuenta de los mundos ficcionados que has estado creando. Y después, ya con más calmita (aunque al inicio sea una calma inducida por el fármaco), podrás ir dejando la medicación.

Necesitas el apoyo incondicional de tu psiquiatra, del terapeuta y de los médicos en general. Por supuesto de tu familia y tus amiges más cercanos. No te empeñes en recibir ayuda siempre de la misma fuente. Diversifica las fuentes de ayudas.

No pongas todos los huevos en la misma canasta

Reparte la tarea de acompañarte entre varias personas y en tareas más pequeñas. Intenta tener una red de apoyo durante el proceso entero. Puedes “desmenuzar” la lista que verás abajo (más que una lista debería ser un dibujo de un círculo con flechas que representen un proceso en constante cambio y cíclico).

Puedes crear eventos más pequeños y manejables para que no te agobies. Piensa en quién puede acompañarte en cada micro-proceso y propónselo amablemente si no te lo ha ofrecido ya.

Aprende a recibir ayuda.

Las personas que también tienen depresión y ansiedad pueden ser un apoyo invaluable para ti: hacer intercambios de ayudas, proponerse metas comunes, acompañarse mutuamente al médico, etc.

Conviene vigilar que los encuentros con las personas de tu red de apoyo no se conviertan en horas interminables de quejas. Fijen 10 o 15 minutos para quejarse intencionalmente con la negatividad más grande que puedan y siguiente paso “a otra cosa, mariposa”.

Encuentra a quien esté dispueste a reírse contigo, no de ti.

Tu red de apoyo ideal es algo parecido a:

  1. Noto que algo me pasa. ¿A quién puedo llamar?
  2. Voy al médico. ¿Quién puede ir conmigo?
  3. Recibo un diagnóstico. ¿Quién puede estar conmigo para recibir la noticia?
  4. Me dan tratamiento. ¿Quién puede ayudarme a tomar bien la medicación… no olvidarme de tomarla, etc? ¿Quién puede ir por mí a la salida del terapeuta los días en que me sienta peor y no pueda/quiera regresar sole a casa?
  5. Incorporo más cosas que me hagan bien y las practico. ¿De quién puedo aprender cosas nuevas? ¿Quién podría practicarlas conmigo?
  6. Voy recuperándome poco a poco y celebro los pasos afortunados que doy. ¿Quién puede ir conmigo a celebrar mis logros?
  7. Aprendo más estrategias para mantener la tranquilidad y las practico. ¿Puedo meditar cada mañana? ¿Mis compis de piso querrían hacerlo conmigo?
  8. Alguna que otra vez… zas y trastabilleo. Un resbalón, no es una recaída. ¿A quién puedo llamar? (Asegúrate de que sea una persona amable y respetuosa.)
  9. Noto que algo me pasa (de nuevo). ¿A quién puedo llamar?
  10. Logro tranquilizarme a mí misme y no reaccionar. ¿Quién puede ir conmigo a celebrar (de nuevo) mis logros en la recuperación?

Aprender a meditar ha sido un regalo hermoso que me he dado a mí misma. Inténtalo. Sirve para invocar estados mentales y emocionales más hábiles, para practicarlos y mantenerlos.

Visualízate a ti misme en un estado de alegría y tranquilidad. Aunque al principio te parezca ridículo hacerlo, las visualizaciones son una herramienta poderosa.

Todas las cosas cambian

La salud mental es un proceso, no es una meta. Recuerda eso cuando te sientas muy mal. Ten paciencia contigo misme. Las cosas cambian todo el tiempo. La depresión y la ansiedad también.

No tener qué comer, eso sí es terrible. Quizás el pasar tanto tiempo intentando satisfacer mis necesidades más básicas aquí en Europa me ha dado una perspectiva diferente sobre mi salud mental. O tal vez sea mi práctica budista. No lo sé bien. Todo ha sumado.

Tú también puedes cambiar ahora de perspectiva. Ya lo has hecho otras veces en tu vida. No lo olvides.

Salud mental = ser + amable con “las visitas”

La ansiedad y la depresión siguen en mi vida, me visitan cada tanto. Cada vez mis ganas de deshacerme de ellas duran menos. Ya no peleo con lo que me pasa.

He aprendido que ante la adversidad (real o imaginada) he de respirar profundo y notar mis sensaciones corporales. Eso activa un estado consciente en el que soy capaz de decirme: “A ver, querida Drama Queen Interior, lo que ha pasado no es tan grave”.

Relativizar los daños y los peligros me calma. En consecuencia, la ansiedad y la depresión duran menos tiempo. Y los mundos ficcionados comienzan a desvanecerse solos.

Nada es TAN TERRIBLE mientras sigas con vida

Si puedes respirar ahora tu vida está mejorando, no empeorando. Si además de poder respirar tienes comida, ropa y techo, aleluya.

Mi prioridad #1 es la tranquilidad. No ser perfecta, ni siquiera ser feliz. Mi prioridad #2 es compartir más y mejor con la gente que quiero y me nutre.

La salud mental se construye “saneando” la salud relacional: el cómo te relaciones contigo y con los demás. Trabaja también eso en tu vida con la ayuda del terapeuta. Otra opción es asistir a talleres para aprender a amar de una forma más sana.

Aunque ahora no tengas mucha motivación, no te olvides de disfrutar tu vida. Intenta cultivar más fuentes de placer. Mis favoritas son leer, escribir y ver cine.

Hacer un voluntariado es un placer. Hace que te obsesiones menos con “tus problemas”. A mí me da paz compartir lo que he aprendido con otras personas.

La “imperfección perfecta” de la salud mental

Estoy muy lejos de ser una persona perfecta. Pero eso ya no me preocupa. Cada vez me parece más absurdo e inútil sufrir porque cometo errores o por no ser ahora como me gustaría ser.

No hay que sufrir por ser un ser humano. Los humanos vamos haciendo lo que podemos con lo que conocemos y ya está.

Entonces intento ocuparme más de aprender a estar en paz con mis acciones (pensamientos, emociones, comportamientos y sensaciones), de aprender más herramientas de Crecimiento Personal y ser lo más fiel que pueda a mi ética personal: no dañarme a mí misma y no dañar a los demás seres.

Primero yo misma y luego los demás.

Para lograrlo no hace falta ser intelectual, ni con muchos conocimientos, ni bella, ni rica, ni flaca, ni liberarse de la celulitis, ni nada de eso. Ni siquiera hace falta ser “saludable” en términos médicos ni psicológicos.

Basta con tener una ética personal que te reconforte. Basta con ser profundamente amable contigo en tu proceso de aprendizaje. Renuncia a la auto-tortura en todas sus formas. Rodéate de gente a quien amar y que te ame tal y como eres ahora. Eso es todo lo que necesitas.

Nadir Chacín
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Retroalimentación

Este tipo de comentarios de Facebook me ayudan a seguir compartiendo mis experiencias. Gracias. ¡Si te ha ayudado este post, compártelo! Cuéntame en los comentarios, cuéntanos, si la depresión y la ansiedad te han visitado o han visitado a alguno de tus seres queridos.


Este blog es mi apuesta para hacer de este mundo un lugar más amable y digno para todes. Llevo más de 10 años compartiendo contenidos de valor de forma totalmente gratuita. Ayúdame a ayudar. ¡Haz tu donación ahora!

Aprender es tu mejor amigo #sersiendo

Descubrir y experimentar diferentes métodos de aprender es una de las cosas que más me ha ayudado en mi vida. Me hace bien legitimar y validar los métodos que estoy eligiendo en un momento determinado. ¡No todo el mundo aprende igual ni tiene por qué hacerlo! Pasa de esa actitud de compararte con los demás.

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aprender
By Joseph Lorusso

Siempre he pensado que las comparaciones son una forma de violencia extremadamente dañina. Así que reflexiono a menudo sobre la manera en que me comparo con los demás.

Intento sustituir esas pequeñas autotorturas que me hago durante el día por pensamientos y emociones de autoafirmación. No importa si al inicio no me creo a mí misma lo que estoy diciéndome. ¡Yo lo hago y ya!

Le doy espacio, tiempo y empeño a mis pequeñas demostraciones de autoamor, de amor incondicional hacia mí misma.

Con la práctica he ido creando mis propios métodos y estrategias para aprender y también para desaprender. Me ha servido leer mucho y ver vídeos en Youtube sobre cómo aprenden los demás. De allí agarro tips para probarlos y ver si me funcionan. Sin afán de compararme con esas personas que leo o escucho, sino para experimentar con cosas nuevas para mí.

Curiosea en mis listas de reproducción, son vídeos de calidad provenientes de Youtube y agrupados por mis temas favoritos. Aprendizaje express.

Amplía tus horizontes de aprendizaje

En esta época hay una abismal cantidad de información en internet. Nunca hemos tenido tantas fuentes de aprendizaje. Si no tienes tiempo para seleccionar contenidos de valor que haya en internet (algo que te sea útil a ti) te sugiero seguir a alguna persona.

Elige alguien que te haga clic adentro, que te guste lo que dice y hace, y procura buscar las fuentes, los contenidos y las cosas que esa persona recomienda. ¡Métete un chute de novedad!

Yo así le hago y he descubierto un sinfín de cosas que me son muy útiles. Soy muy fan de aprender por Youtube. Autodidacta empedernida.

Como probablemente ya sabes, comparto un montón de contenidos en mis redes sociales y en este blog, te invito a seguirme por Facebook y Twitter. También sigue los espacios virtuales de Mindfulness para Mujeres, allí encontrarás todo un mundo nuevo.

Modestia aparte tengo talento para seleccionar contenidos valiosos [Risas] y además primero los miro, los estudio y veo si coinciden con mi ética personal. Es material filtrado y elegido por mí. Aprovéchalo.

Puedes comenzar por ver mis recomendaciones de libros y películas. O con “50 contenidos para aprender a amar“.

Encuentra la horma de tu zapato

No todes necesitamos lo mismo en cuanto a las formas de aprendizaje, por eso hay que ir probando cosas diferentes y ver que “te calza” a ti.

No tengas miedo de buscar y de experimentar, de ir más allá de lo que tu entorno (leáse familia, amiges, parejas, escuelas, instituciones, empleos…) te ha mostrado o enseñado. Jamás está mal buscar lo que necesitas. Jamás.

¡Estás en todo tu derecho (y también en tu deber)! Eso te lo debes a ti misme.

Abrirse a la diversidad es megavalioso y estimulante en todos los sentidos. Hay un mundo más allá de __________ (eso que ahora te frustra no tener o no ser o no saber). Sé curiose.

Intenta hacer las cosas de otro modo, ver las cosas desde otra perspectiva y sé paciente. Muévete de “discurso”, de “mirada”, permite que evolucionen “tus gestos” y tus comportamientos habituales. Sacúdete.

A veces somos demasiado necies y nos empeñamos en algo concreto y nos damos de topes contra la pared. Intenta un camino alterno. No pasa nada. No será la primera ni la última vez que lo hagas.

El camino de la vida suele no ser recto. Con el aprendizaje pasa lo mismo. Si vas a necear con algo: ¡sé irreductible y perseverante con tu necedad por aprender!

Aprender: La vida es como un huerto

Nunca me cansaré de utilizar esta metáfora. Es muy atinada.

Recogerás lo que siembres en tu huerto-vida, recogerás aquello que cuides mientras va creándose o creciendo. Eso te lo aseguro.

Si pones semillas de pepino, no recogerás plátanos. Al no regar “tu huerto” no saldrá nada de allí.

Si no hay una buena tierra, tampoco serán las condiciones óptimas para sembrar y cultivar. Entonces es inteligente y asertivo dar con TU forma de aprender cosas nuevas y de desaprender cosas que ya no te sirven a ti.

Tu aprendizaje es tuyo, no tienes por qué negociarlo con los demás.

Piénsalo detenida y amablemente todo esto… Y luego decide y pasa a la acción. Sé amable y paciente contigo. Nada se aprende en un día.

Nadir Chacín
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La actividad más elevada que un ser humano puede conseguir es aprender para entender, porque entender es ser libre. ~ Baruch Spinoza

Qué quieren las mujeres #sersiendo

qué quieren las mujeres
© Harry Holland

¿Te has hecho alguna vez esta pregunta “Qué quieren las mujeres? En este nuevo podcast te regalo una lista de 10 cosas que queremos la inmensa mayoría de las mujeres. Seguramente encontrarás algunas de las respuestas que necesitas. Son:

1. Atención
2. Comportamientos amorosos
3. Congruencia
4. Buentrato
5. Responsabilidad
6. Compromiso
7. Construcción de un proyecto en común
8. Cuidados
9. Ser escuchadas
10. Sexo placentero

Nadir Chacín
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¿Conoces a Fina Sanz? ¡Llegó la hora!

He aquí algunas fragmentos de una entrevista que le hicieron a Fina para La Vanguardia sobre su libro “El buentratro como proyecto de vida”, publicado por Kairós.

“Vivimos en una sociedad maltratante basada en la desigualdad, en relaciones de poder y sumisión. Este modelo patriarcal absolutamente normalizado se reproduce constantemente en lo grande y en lo pequeño.”

“El buentrato es muy sutil, tiene que ver con el lenguaje del cuerpo, con una expresión corporal de felicidad, bienestar, relajación, pero hay que trabajarlo e incorporarlo a todos los niveles y en todos los ritos.”

“Hay que fomentar practicas de cooperación en lugar de competencia, introducir otros valores como la solidaridad. Pero solidaridad no es dar un kilo de arroz para los refugiados, es tener una mirada y una escucha frente a la gente que sufre.”

“El buentrato es la forma de expresión del amor, nuestra forma de vincularnos con los demás. Si no canalizamos nuestra energía amorosa, nos sentimos frustrados, enfermos.”

“Venimos al mundo a transformarnos y a transformarlo, pero la vida te coloca en laberintos, situaciones difíciles que tienes que atravesar. Hay que ser resiliente, no queda otra.”

“Darnos cuenta de qué valores hemos incorporado que nos dañan y hacen daño a los demás, y aprender a ser más compasivos y solidarios con nosotros mismos. Respetar, para empezar, nuestro propio ritmo, ser dueños de nosotros.”


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Dormir bien: deja atrás el abandono #sersiendo

Dormir bien es regalarte esto que escribió Antonio Gamoneda: “Te aprieto a mí, como si hubiera un poco de justicia en mi corazón y yo te la pudiera dar con el cuerpo”.

Música para leer este post

dormir bien
Ilustración: Yelena Bryksenkova.

Dormir bien es todo un arte. Estoy aquí para contarte algo sobre mi día de ayer; ya verás por qué.

Fui anoche con Josep, Cintia, Anna y Aleix a bailar swing en una plaza de Sant Cugat del Vallès. Durante dos horas participamos en una fiesta callejera con banda de swing en vivo y en directo y decenas de bailarines extasiados pateando el asfalto.

Ver a la gente bailando siempre me ha dado placer. Bailar también. Para bailar tienes que conectar con el cuerpo de una manera tan bonita y expresiva que te sientes profundamente enraizada. Eso sí es “tener los pies en la tierra”.

Una vez en casa, Aleix y yo cenamos, conversamos sobre la vida budista e inició el amoroso “cerrar la puerta” del fantástico domingo. Me di un baño, encendí el ventilador y me tiré en mi cama en feliz estado contemplativo.

Recordé la cantidad de noches en las que me he acostado con la cabeza repleta de preocupaciones. Celebré en silencio que esos días aciagos han quedado muy atrás.

Dormir bien para no sentirse en el abandono

Pocas veces pensamos en nuestra propia cama como en un nido. No lo pensamos, pero lo es. Es el nido donde nos “empollamos” para crecer, para salir del cascarón. Es un lugar seguro o al menos debería serlo. Nadie debería pasar las horas de sueño fuera de una cama/nido cómoda ni a la intemperie. La cama es lo contrario al abandono. En mi cama me siento como cuando estaba en la barriga de mi mamá. O como el imaginario que tengo sobre aquella experiencia primigenia. El origen de la vida, de la mía.

Volver a la cama cada noche es como volver al origen. Allí en estado de entrega total a la gravedad, al peso de nuestro cuerpo, podemos soltar todo lo que hemos estado tratando de sostener durante el día. Yo no sabía lo que era “soltar” hasta que empecé a practicar la meditación. Soltar implica abrir las manos y entregarse al flujo de la vida.

Si vas a la cama y traes contigo todos los problemas y permites que éstos te roben el sueño tu vida no puede reiniciarse. Y necesitamos reiniciar el sistema cada noche. Dejar que descanse. Permitir que ese CPU complejo que es nuestra mente entre en reposo. La hora de dormir no es un momento para tensiones, al contrario, es para desfogarse de ellas. Me gusta la analogía de que dormir es volver al origen.

Dormir es la soledad acompañada

La mayoría de la gente que tiene pareja y duerme acompañada cree que ese es el estado ideal. Y no les quito razón, acurrucarse con otro cuerpo humano es muy sabroso. Yo nunca he podido dormir bien con otra persona por más grande que sea la cama. Quizás sea porque esencialmente el viaje al origen es un viaje solitario. Y, al mismo tiempo, es en compañía. Pero, ¿eso por qué? ¿Cómo se puede dormir acompañada/o si no se tiene pareja?

Yo imagino cada noche qué es esto de vivir conmigo. Sí, vivir con esa persona a quien le llaman Nadir. Qué significa ser quién soy y no otra persona. Cuáles son los aspectos que hacen a mi vida única, que me hacen ser Nadir con o sin mi permiso.

Ir a la cama, regresar al origen, tiene un impulso de muerte también. Es como si al dormir descompusiéramos la vida a su mínima expresión. La volvemos simple. Nos convertimos en las hojas que caen de los árboles y se degradan confundiéndose con la tierra. Dormir es atierrarnos plácidamente. Despertar sería como germinar o hacer crecer una rama nueva en el árbol del “yo”.

Cuando me voy a dormir a menudo dedico unos minutos a regodearme en mi vida. Me tomo el tiempo necesario para agradecer esos momentos, como los del baile de swing de ayer, en los que he sido inmensamente libre y feliz. La vida está llena de experiencias efímeras, todas lo son. Tal vez sea precisamente eso lo que las hace tan valiosas y dignas de agradecimiento. Para dormir bien hay que volverse cada vez más una persona agradecida.

La sabiduría popular

La gente mayor suele decirle a los niños que hay que dormir bien para crecer. Y creo que es verdad. Si no dormimos bien el cuerpo no se recupera de la inversión de energía que ha hecho durante el día. Ningún sistema vivo puede estar tanto tiempo en ON. Hay que descansar y recuperarse.

No tomamos en serio esto de “la higiene del sueño”. Sobre todo cuando estamos más jóvenes. Creemos que somos como una batería con carga infinita. Hay una relación muy estrecha entre el estrés, la ansiedad y la depresión y la falta de sueño o de un descanso apropiado. Yo me he dado cuenta que cuando me da más ansiedad es porque estoy cansada.

En los últimos años he desarrollado muchas estrategias para dormir bien y mejor. Me baño con agua caliente, ceno ligero y temprano, me desconecto de las pantallas lo más pronto que pueda, me hago un masaje de pies y hago mi auto-terapia de agradecimiento antes de cerrar los ojos.

Dulces sueños

Tengo por costumbre despedirme de mis lectores y mis lectoras en Facebook con esta expresión: “cerrarojitos”. Anoche me dijo Josep que era una forma muy sensible y tierna de despedirse. ¡Y yo también lo creo! Cuando empecé a usarla estaba en un periodo consciente de invitar a la ternura a entrar en mi vida. Es uno de los regalos más bonitos que me he hecho desde que empecé a amarme. La ternura es la antesala a dormir bien.

¿Y tú qué tal duermes? ¿Qué significados tiene tu cama para ti o tus horas de sueño? ¿Qué estrategias tienes para dormir bien y mejor? Compártelas en los comentarios a este post y si te gustó esto compártelo en las redes sociales con tus amigos.

Nadir Chacín
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Habitar

“Recuerdo que siempre estuve muy agradecida porque las noches existían; parecía que ese trozo del día era capaz de devolverme la sindéresis por mucho tráfago que me hubiera deparado la vigilia. Sentía un gusto, casi voluptuoso, de envolverme entre mis sábanas y sentir cómo los músculos abandonando su alerta vital se hundían en la blandura acogedora de mi cama.

Es difícil explicar la sensación de agrado con que yo me replegaba dentro mi concha, me sorprendo de que tenía sonido: era un felino ronroneo prolongado que acompañaba la dilución de mi cuerpo en el mundo maravilloso del sueño.

Mucho mejor si afuera los elementos hacían de las suyas. Si llovía me alegraba por tener un refugio seco, si hacía frío me deleitaba la tibieza del contacto. Mi cabeza al tocar la almohada parecía deslastrarse del peso de mis pensamientos, entraba en receso. Estiraba brazos y piernas buscando deshacer cualquier contracción rezagada que me impidiera el sueño.

Me gustaba imaginar en ese interín en el cual la inconsciencia se apodera de ti, que me hundía suavemente en las aguas y que desaparecía entre ellas.

Todo esto sucedió miles de veces y aún persiste, quizás sea este mi nido, mi refugio, mi rincón donde me agazapo a imaginar, el cual como el del pájaro de Michelet he construido sin más herramientas que mi propio cuerpo.”

~ Haydée Solano de Chacín, mi madre, luego de leer a Gaston Bachelard


Recomiendo el discurso de la directora de cine Lana Wachowski, una de las hermanas Wachowski, directoras de “The Matrix”, al recibir el Premio a la Visibilidad LGBT del Comité de Derechos Humanos. Habla de lo que significa ser una persona transgénero en un mundo lleno de prejuicios. A mí me conmovieron sus palabras hasta las lágrimas. ¡Un placer escucharla! Si necesitas subtítulos en español, míralo aquí.


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Arrepentimiento: no te automaltrates #sersiendo

arrepentimiento
© Gottfried Helnwein

La vida está hecha de experiencia, no de arrepentimiento. Vivir es experimentar, explorar, ensayar, fracasar, insistir. Que no te engañen con cuentos raros.

Los humanos venimos a este mundo con una parte de nuestra programación biológica ya estipulada. Pero todo el resto de cosas las tenemos que crear, aprender y accionar nosotros.

Eso nos diferencia del resto de los animales. Somos animales, es verdad, tenemos instintos, pero también algo más.

Arrepentimiento: por qué tendríamos que negar lo que nos hace humanos

Si no experimentamos y exploramos en nuestras vidas no aprendemos. Cuando nos empeñamos en mantenernos dentro de la zona de confort, de la zona que creemos erróneamente controlada, no aprendemos nada nuevo.

Si existe eso que llaman los niños interiores arrepentirnos es como darles de patadas a los pobrecicos y pretender que así aprendan.

Aprender implica cagarla, así de directo y fácil de entender. Entonces cagarla es parte del proceso de convertirte en un ser humano y en una persona adulta. Hazme y hazte un favor no dejes nunca de cagarla.

¿Crees que la especie humana evolucionó y se ha mantenido sobre la Tierra sólo a base de aciertos?

Yo nunca me he arrepentido de nada en mi vida. Y no es porque sea una irresponsable descarada o una inconsciente. No me arrepiento porque valoro profundamente lo que sucede y lo que hago que suceda en mi vida, incluso las cosas que no me gustan.

Arrepentirte es torturarte, tratarte mal, es no ser paciente y amable contigo cuando más lo necesitas.

Si no la hubiese cagado tantas veces en mis 45 años ahora no sabría cuáles son mis necesidades y cómo satisfacer la mayoría de ellas.

No sabría cómo darme a mí misma lo que necesito. Mi filosofía de vida y la forma en que estoy/soy en este mundo es producto de lo que he vivido.

Cagarla es una manera de aprender

No es ni bueno ni malo, sino que es parte del proceso de vivir. La construcción de una ética personal requiere de todas tus experiencias, todas.

Necesitas las veces que has hecho las cosas hábilmente y también de cuando has sido torpe. Yo no concibo que haya otra forma de aprender. Además tus errores no te definen.

Sentir arrepentimiento por lo que has vivido no te hace “mejor persona” ni te hace más espiritual que los demás. Bota ya esas ideas en la basura. El arrepentimiento sólo produce culpa y vergüenza. ¿Eso cómo podría hacerte “mejor persona”?

Una persona que carga con culpas no puede literalmente ni moverse, mucho menos hacer de su vida una experiencia más amable o del mundo un lugar más amable. ¿Cómo podría transformarse a sí misma así?

Cargar la mochila llena de arrepentimiento y culpa no te permite cambiar

En México cuando alguien la caga o comete un error se dice que la “regó”. Regarla. La regué. Me gusta esta expresión por su doble significado.

Regar es esparcir agua sobre la tierra o sobre una planta para beneficiarlas, o sobre una superficie cualquiera para limpiarla o refrescarla. Si la riegas, eso también te beneficia. Nadie es perfecto y todos aprendemos regándola.

Que sirvan todas mis hermosas y valiosas cagadas para regar la tierra de mi Ser. Para limpiarla y refrescarla. Así ya es. Cágala más seguido porque eso quiere decir que estás viviendo, que estás viva/o.

Nadir Chacín
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Autoestima: la semilla que necesita tierra fértil #sersiendo

autoestima

Autoestima significa estimarte a ti misma/o. Quererte, amarte, valorarte. Apreciar tus cualidades y habilidades. Tratarte amablemente mientras vas aprendiendo es autoestima. Tenerte infinita paciencia.

Implica darte apoyo cuando las cosas van mal y celebrarte cuando van bien. No es posible amarte a ti misma/o sin abrazar los procesos de cambio que surgen en tu vida. Debemos aceptar el cambio.

La mayoría de las personas cuando “consultamos con la almohada” pensamos que no nos amamos lo suficiente. Sentimos así una (dolorosa) carencia, un vacío y con justa razón.

Estos pensamientos de “falta de” nos producen tristeza, vergüenza y culpa, nos hacen sufrir. Desencadenan también una serie de reacciones físicas en el cuerpo como tensión, dolor y entumecimiento. Nos enferman profundamente. ¿Cómo puedo amarme más a mi misma/o?, nos preguntamos en silencio. ¿Cómo lo hago?

No es suficiente enseñar lo que sabemos

Desarrollar el amor hacia una/o misma/o es algo que nadie nos ha enseñado de manera metódica. No sabemos cómo se hace porque esta enseñanza no forma parte de la educación explícita que regularmente se da en las familias, ni mucho menos en las escuelas.

A veces creemos que si queremos mucho a nuestros hijos y los apoyamos eso será suficiente. Pero para que ellos se amen a sí mismos no lo es.

¿Por qué no es suficiente? Porque los adultos rara vez tenemos realmente las herramientas y los recursos para enseñar a otros la autoestima. A nosotros nadie nos la ha enseñado de manera deliberada.

La información no es conocimiento

Sólo es información. Para que la información se vuelva conocimiento hay que reflexionar sobre ella, aplicarla a la vida y ver qué pasa. Y para que el conocimiento se vuelva sabiduría necesitamos contemplar y escuchar más y hablar menos.

También tenemos que reflexionar sobre los resultados que hemos obtenido e incorporar lo que ha servido para la siguiente etapa y desechar lo que no. Hay que incorporar concienzudamente elementos nuevos, fragmentos de información y probar otra vez. Evaluar. Analizar. Reflexionar. Conocer.

No perder las ganas de reconstruirse a una/o misma/o una vez y otra vez te vuelve más sabia/o. Pensar que ya sabes todo sobre ti misma/o te convierte en una persona dura e inflexible. Así es difícil amarse y valorarse a una misma/o positivamente.

Si lo que vas conociendo y practicando en la vida no te “suaviza” no es sabiduría. Las personas sabias caminan la vida como si estuvieran andando sobre una amorosa mota de algodón: dulcemente.

Conocimiento explícito e implícito

El conocimiento explícito es estructurado, se puede organizar y replicar de una forma sencilla. El conocimiento implícito es el que se expresa a través de nuestras acciones generalmente sin que nos demos cuenta. Son las creencias, los saberes, los quehaceres y las maneras en las que hacemos, sentimos y pensamos las cosas.

Lo implícito está relacionado con la experiencia, la intuición y los valores. Obedece al “learning by doing”, al aprendizaje de algo mientras lo estás haciendo. Todos sabemos más de lo que creemos saber. Y son precisamente nuestras acciones las que enseñan a nuestros hijos, no nuestros discursos y alegaciones sobre la vida.

El conocimiento implícito es más difícil de replicar y repetir, de trasmitir de un individuo a otro. No podemos hacer manuales ni procedimientos para que los demás repitan este conocimiento. Tu forma de ver la vida, tu filosofía personal, por ejemplo, ¿podrías convertirla en un manual? Creo que no funciona así.

Del conocimiento individual al conocimiento colectivo

A pesar de la dificultad para replicar el conocimiento implícito es el que genera cambios positivos. No sólo individual sino colectivamente. Tanto a corto como a largo plazo. Para que el conocimiento implícito se vuelva útil para tu desarrollo personal y te ayude a aumentar tu autoestima y la de tus seres queridos ha de convertirse en conocimiento explícito.

La relación y la retroalimentación entre estos dos tipos de conocimiento es bilateral y recíproca, el conocimiento implícito ha de volverse explícito y el explícito, implícito. Las relaciones interpersonales en tanto “territorios” de conexión e interacción humana son las que permiten ese “viaje” de los conocimientos de ida y vuelta. No más cuando están “abonadas” con humildad y con mente de principiante.

La socialización (de conocimiento implícito a implícito), la exteriorización (de implícito a explícito) y la combinación/asociación (de explícito a explícito, yo le digo “colaboración”) son, según Nonaka y Takeuchi, los tres medios para construir conocimiento organizacional. Las familias e incluso un solo individuo en sí mismo son un tipo de organización.

¿Y tú cómo te organizas? ¿La organización que empleas te ayuda a estar mejor, a amarte más a ti misma/o? ¿Ayuda a los demás a amarse a sí mismos?

Abonar la tierra de cultivo para la autoestima

El amor entre los seres humanos es un sentimiento espontáneo sólo cuando hay las condiciones para que esta espontaneidad se dé.

Somos como las plantas, si las semillas que somos no caen en un terreno fértil la planta no crecerá bien ni desarrollará todo su potencial. Las raíces de la autoestima no pegan en territorios desérticos.

Ese primer terreno (o lugar de siembra) es nuestra familia o el entorno creado por las personas adultas que cuidan de nosotros cuando estamos bebés y a lo largo de nuestra infancia. Considerar la historia de tu familia y aprender de ella puede ser duro a veces, pero también es esclarecedor y sirve de alimento para la vida.

¿De dónde venimos? ¿Qué nos enseñaron los adultos que nos criaron de manera implícita? ¿Qué de manera explícita? ¿Hemos sabido combinar estos dos tipos de conocimiento? ¿Hemos logrado colaborar los unos con los otros? ¿Innovar? ¿Aprender de los errores?

Reflexionar es “mirar atrás”

Reflexionar sobre cómo era nuestro entorno familiar es una estrategia hábil. Nos permite conocernos y entendernos mejor. Decía Jean Paul Sastre que “la libertad es lo que hacemos con lo que han hecho de nosotros”. Siempre me ha gustado ese modo de ser libre.

Reírte contigo y no de ti te hace más libre. No te vuelvas el blanco de tu ironía o sorna. No te burles de ti misma/o en ninguna circunstancia. ¿Quién quiere amar lo que fácilmente se denosta?

Fertilizar la tierra de cultivo para la autoestima es una tarea sutil, delicada e importante. Es un acto de coraje no exento de miedo. Vale la pena arriesgarse.

Ocuparte de ti como quien cuida un jardín para crear más belleza y respeto por la vida, no sólo construye tu devenir sino el de la humanidad.

Ser jardinera/o de tu propio jardín es el empleo/trabajo más serio y relevante. Procura no explotarte ni darte malas condiciones para trabajar. Trata de pagarte dignamente por tu esfuerzo y dedicación. Valora todas las horas que has pasado bajo el sol arando la tierra para tu autoestima.

Tienes derecho a cuidar de ti, aunque nadie lo haya hecho antes. Sólo tú puedes cuidarte como ahora lo necesitas. Hazlo. Siémbrate, germina y florece.

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Nadir Chacín
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El día sábado 20 de mayo de 2017 impartiré el taller gratuito “Amor y Mindfulness. Relaciones Afectivas Conscientes” en Centre Cívic Concòrdia (C/ de la Lusitània 3, Sabadell, España) de 10 a 12:45 horas. Dirigido a mujeres y hombres. Escribe a inscripcionautoconocimiento @ gmail.com (sin espacios) para reservar tu plaza. Aforo limitado.

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Cómo amar en primavera #sersiendo

La primavera es una estación de apertura y vitalidad. Así como salen y se abren las flores así le sucede a todo lo que está vivo, incluyendo a los seres humanos. En este post hablo de la transición amorosa que nos pide hacer la primavera.

bicicleta primavera

El invierno es una estación introspectiva y silenciosa. Está diseñada para “hibernar” como los osos. A veces se nos olvida que somos animales y que también estamos influenciados por los cambios de las estaciones. Nuestro cuerpo, mente y corazón necesitan de una transición consciente y paulatina entre el invierno y la primavera. La necesitan en todos los cambios de las estaciones. Incluso en los países donde las estaciones son menos marcadas la naturaleza se transforma cada tanto y nosotros con ella.

La primavera es una estación muy bonita, a mí me encanta. Todos los campos empiezan a florecer, los pájaros migratorios regresan y los árboles se llenan de colores. También hay más horas de día que de noche, así que hay más luz. Nuestro cuerpo responde a todos esos cambios con una apertura física, nuestro corazón con una apertura emocional y nuestra mente tendrá que responder a más estímulos de los que recibíamos en invierno. Eso amerita un período de adaptación y de auto-cuidado.

Durante el invierno vemos a menos personas que en primavera o en verano. Estamos menos expuestos al mundo exterior. En primavera se nos antoja ver a más gente, hablar, salir a hacer el vermut, sentarnos en las terrazas. Todo en nuestras vidas comienza a ser más “hacia afuera” que “hacia dentro”. Entonces hay que cuidar qué deseamos que entre ahora a nuestras vidas y hacer una apertura progresiva, lenta y amorosa.

Si el invierno ha sido un periodo de recogimiento, como suele serlo, la primavera comenzará a llamarnos para que nos “expandamos” y es hasta el verano cuando sucederá la máxima apertura. Por ello, no olvidemos las demandas que la transición de la primavera nos hace a todos. ¡Seamos amables con nosotros mismos y con los demás también! Cada quien tiene un ritmo diferente y eso está bien.

¿Qué sucede con el amor en primavera?

Nuestro corazón ha estado meditativo y más solitario en invierno. Influenciado por la noche, por las cosas más lentas, por el mundo del Inconsciente, por la luna y los sueños. Las noches eran más largas y oscuras, facilitando el descanso durante más horas.

Las relaciones humanas son expresiones de nuestro estar/ser en el mundo, así que también se ven afectadas por los cambios del Medio Ambiente y de los estados de ánimo.

En primavera, solemos estar mucho más activos y con ganas de relacionarnos con otras personas. Es muy notorio este cambio cuando utilizas sitios de citas online o en el móvil para conocer nuevas personas. Arranca marzo y recibes muchas más visitas a tu perfil, más invitaciones y en general hay más movimiento.

La gente soltera (o no) tiene el corazón saltarín, quieren conocer a alguien que les guste mucho, quieren enamorar(se). Quieren también hacer más cosas con su pareja, si tienen, y necesitan más vidilla sexual. Quieren compartir lo que ven, lo que oyen, lo que sienten y las redes sociales se llenan de fotos que testifican esa necesidad de re-encontrarnos, tras el invierno, con un nuevo mundo florecido en primavera.

Algunas parejas suelen romper la relación también en estas fechas de primavera (y en el verano). Quizás no se dan cuenta que la primavera tiene mucho que ver con su deseo de cambios, de vitalidad y de nuevas relaciones sexo-afectivas. Es bueno saber cómo nos afecta el cambio de las estaciones y prepararnos -con o sin pareja- a la gestión de las emociones nacientes y de la energía que busca salida hacia afuera. ¡Así no nos agarrará desprevenidos!

Es una época en que necesitamos dar y recibir mucho amor. Como siempre digo, viene bien recordar que el amor es un arcoíris multicolor. Cuando nos empeñamos en querer que este arcoíris sea de un solo color hacemos que deje de ser lo que es. Es una metáfora de lo que  sucede cuando insistimos en que el único amor que necesitamos es el amor de pareja. Procura alimentar, regar y hacer florecer todos tus vínculos amorosos esta primavera: familiares, amigos y parejas. También recuerda que el amor incluye a la gente que te resulta neutra (el cartero, la señora de la limpieza, la persona que te encuentras en el bus todas las mañanas) y la gente totalmente desconocida. El amor para que sea profundamente curativo ha de dirigirse hacia todos los seres sintientes, sin diferenciar a unos de otros.

6 consejos para el inicio de la primavera

Tómatelo con calma

La apertura a la primavera ha de ser progresiva. Revisa bien tu agenda y haz una selección de las cosas que quieres hacer. Trata de poner menos al inicio de la primavera e ir aumentando progresivamente durante los siguientes tres meses. No llenes tu agenda de citas con gente desde el día cero de la primavera. No hay apuro. Trata de relajarte y de ser más selectiva/o con aquello con lo que llenas tu tiempo. No olvides poner en tu día a día, de agendar, un espacio de tiempo únicamente para descansar. ¡Es tu momento para simplemente ser tú y ya!

Reduce el uso de la tecnología

Reduce y gestiona mejor los estímulos que recibes por los sentidos. En esta temporada de apertura recibimos mucha más información que en el invierno. Entonces vale la pena empezar a gestionar qué entra y cómo. Existen muchas maneras de reducir los estímulos, una de ellas es reducir el tiempo que pasas frente a diferentes tipos de pantallas.

Yo, por ejemplo, tengo programado mi móvil para que se apague automáticamente a las 21 horas y se encienda a las 9 horas, de lunes a viernes. Ha sido mi forma de desconectar de la tecnología. También tengo un “timer” que emite una campanada cada hora del día y me recuerda que he de descansar de lo que estoy haciendo durante unos minutos. La idea es que eso que estás haciendo no te absorba completamente y te lleve a un estado de inconsciencia.

Exprésate con palabras amorosas

A mí me encanta decirle a la gente: “Deseo que florezcas esta primavera”. Creo que es una imagen muy bella, saber que ha llegado el momento para la expansión y el crecimiento orientado hacia fuera de nosotros mismos. Si todo a nuestro alrededor se vuelve más bonito, tratamos de que también suceda dentro de nosotros. Si hablamos con más amabilidad, recibiremos más amabilidad de parte de los demás.

Haz un curso que te ayude a enamorarte de ti misma/o

Hazte un regalo muy útil en términos de Crecimiento personal. Un curso para subir la autoestima. Un taller de Eneagrama para que te conozcas mejor a ti misma/o. Una constelación familiar para que entiendas mejor cómo te comportas y la influencia de tu historia familiar en tu vida.

Asiste a un grupo de mujeres (si eres mujer) o de hombres (si eres hombre) para compartir con tus pares y entender mejor ese asunto de “ser mujer” o “ser hombre”, para hablar sobre las cosas que te preocupan. Ve a una escuela de madres y padres. Inscríbete en un portal que organice escapadas a la naturaleza y disfruta del color, de la luz de la primavera, lentamente y sin prisas.

Haz un retiro con tu pareja, si la tienes

Te sugiero que si tienes pareja que decidan juntos tomar algún retiro, uno que les ayude a relacionarse de mejor manera entre ustedes. Quizás uno de Comunicación No Violenta, por ejemplo. También puede ser de yoga, de meditación o cualquier técnica que aprenderla y practicarla les sea beneficioso a largo plazo. Y si no tienes pareja, pues hazlo sola o con amigas. Yo tengo una larga lista de retiros en mi haber y nunca he ido a uno en pareja. ¡Fuera las excusas!

Cuida mejor tu cuerpo

Elige las frutas y los vegetales de la temporada. Bebe mucha agua. Haz algo de ejercicio y aprovecha para hacerlo al aire libre. Vive la transición con amabilidad y conscientemente hacia tu cuerpo. Échate crema hidratante. Ve a una sesión de masajes o de meditación. Corre desnuda/o por la plaza al mediodía. Ríete más a menudo. Disfruta de tu sexualidad con responsabilidad y con mucha picardía. Tal vez llegó el momento de comprar juguetes sexuales y comenzar a experimentar poco a poco cosas nuevas. ¡Adelante!

Feliz primavera,

Nadir Chacín
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corazon-dactilar-nadir-chacinImpartiré este curso en Barcelona para mujeres: “Amor y Mindfulness. Relaciones Afectivas Conscientes (RAC)” del 20 de abril al 18 de mayo 2017, c/jueves por las tardes, de 19 a 21:30 horas. Inscripciones abiertas. Sesiones informativas gratuitas: jueves 30 de marzo o 6 de abril, de 19:00 a 20:30 horas. Reserva tu plaza aquí. Especifica en tu correo electrónico la fecha de la sesión a la que deseas asistir. 

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