Reconciliarse con el pasado #sersiendo

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Reflexión | Es tan largo el camino para dejar atrás las creencias que nos vuelven infelices y dependientes emocionales de los demás, esas que nuestros progenitores por falta de mejores recursos nos enseñaron y que la escuela, la Iglesia, el Estado y el consumismo nos refuerzan hasta el cansancio. Esas que por + esfuerzo individual parecen indestructibles. Cada vez que me pillo a mí misma necesitando la aprobación de los demás, cada vez que me siento infeliz porque alguien que quiero no piensa como yo, cada vez que digo Sí a algo que abiertamente no quiero y un laaaargo etcétera… cuando eso me pasa pienso en el sufrimiento que heredamos de nuestros progenitores y que seguimos enseñando a nuestros hijos. ¿Para qué? Es un sufrimiento-costumbre innecesario: enseñado y aprendido. Así como aprendimos a despojarnos de la confianza en nosotros mismos, así podemos analizar lo que sucede, cambiarlo y aprender recursos nuevos y alternos teniendo mucha paciencia y compasión durante las recaídas. La felicidad comienza con la aceptación (y no el rechazo tonto que nos surge espontáneamente) de esas costumbres, continúa con el anhelo de construir + sabiduría y tranquilidad para uno mismo, de saber que podemos hacerlo y que podemos autogestionar el proceso, pasa por madurar, por ejecutar acciones puntuales que introduzcan cambios profundos en nuestras vidas, sin esperar que otra persona lo haga por nosotros. Nadie + lo hará. Hoy, a pocas horas de que muera el 2012, pienso en lo que dijo Mark Twain: «Las costumbres son costumbres y ningún ser humano debe tirarlas por la ventana; debe engatusarlas y hacer que bajen por las escaleras de escalón en escalón».

Nadir Chacín @nadirchs
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