Etiquetado: Gustavo Chacín Borrego

La impermanencia #sersiendo

Todas las cosas compuestas, todas las experiencias (mentales y físicas), todos los fenómenos por su propia naturaleza se corrompen y mueren y son insatisfactorios: es a través de no obsesionarse, no infatuarse y no embriagarse con los objetos de los sentidos que se alcanza el despertar, o se obtiene la liberación. ~ Las últimas palabras del Buda antes de entrar en el estado del Paranirvana (la muerte de su cuerpo físico)

Es misterioso eso de que a alguien le estalle el ventrículo, el corazón se le llene de sangre, deje de palpitar y muera. Yo pido que me explote más bien el ventrílocuo del corazón y si es posible hoy mismo. Quiero tener adentro del pecho un corazón con voz propia para poder estar viva, realmente viva mientras siga viva. Una afectividad sin miedo.

La verdadera tragedia humana no es la impermanencia del cuerpo físico. Trágico es morir por dentro mientras tu cuerpo físico, como una máquina automatizada: despierta, hace deberes y duerme. Hacer y sentir lo mismo (o fingir esa monotonía aséptica) y que esto se repita todos los días. Eso sí es terrible y profundamente trágico.

Nadir Chacín
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Despedida

In Memóriam: Mi padre Gustavo Chacín Borrego (Clarines, Venezuela, 1935-Miami, EE.UU., 2018). ¡Buen viaje y feliz renacimiento! El mejor tributo que puedes hacer a un ser querido que ha muerto es ser plenamente feliz los días que te quedan de vida. Lo importante no es cómo morimos, sino cómo estamos viviendo ahora.


Los muertos son vivos de otros mundos.

El niño es mi padre #sersiendo

Misabuelos-nadir-chacin

Mi abuela, Doña Carmen María Borrego Mirabal de Chacín, nació en Puerto Píritu, Venezuela, el 25 de marzo de 1905. Se casó con mi abuelo, Don Manuel Gregorio Chacín García. Mi abuela murió en Caracas, el 9 de diciembre de 1948 (mi papá tenía 13 años), en la Clínica Córdoba, de Velázquez a Santa Rosalía #120, a los 43 años, por una neglicencia médica del famoso doctor venezolano Rafael Domínguez Sisco. Este doctor hasta tiene una calle con su nombre en la Parroquia Candelaria. El niño de la foto es mi padre Gustavo Chacín Borrego.

Nadir Chacín
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