Cómo sanar la relación con… #sersiendo

«Cómo sanar la relación con _____» es una de las búsquedas comunes en Google.  Este deseo tuyo es prioritario porque tu salud mental depende de tu salud relacional o del cómo gestionas tus relaciones con los demás y tu relación contigo. El tema es que sanar no siempre pasa por mantener un vínculo, a veces sanar es romperlo. En este artículo te cuento cómo he refinado mi manera de relacionarme con los demás para que las relaciones no me generen ansiedad, depresión y estrés.

sanar la relación

Establece tus propios parámetros de comportamientos

Una cosa que me ayudó cuando inicié mi camino hacia el empoderamiento fue elegir qué tipos de comportamientos humanos significaban para mí que las personas que los hacen me estaban realmente cuidando, queriendo y respetando.

Dejé de fijarme en qué tipo de personas eran los demás y qué tipo de vínculo tenía yo con ellas y enfoqué toda mi atención en qué tipo de comportamientos concretos tienen las personas hacia mí, el cómo me están tratando. Lo más concreto posible.

Cuando logré tener una lista MUY concreta de acciones por escrito, de comportamientos que me hacen bien y los que me hacen mal, me hice una tabla que aún guardo pegada en mi pared, allí a la vista. 

Entonces da igual quién sea la otra persona y el tipo de vínculo (familia, amigos, parejas, compas de trabajo, vecinos), yo me fijo en sus comportamientos concretos hacia mí.

Define cómo te guiarán tus parámetros

Pongo un ejemplo, que es más o menos el modelo que sigo.

Si me reúno con una persona (la que sea) y la mayoría de los comportamientos que esa persona tuvo en esa reunión puntual hacia mí están en mi lista de comportamientos nutridores (empoderan) vuelvo a quedar con esa persona.

Si la mayoría de sus comportamientos son de la lista de los comportamientos que me hacen sentir mal (desempoderan), intento decirlo verbalmente a esa persona y establecer límites claros.

Siempre me doy 3 oportunidades, no a las otras personas, sino a mí, a mi relación con los demás y a mi capacidad para relacionarme. A mi relación con El Mundo.

Si a pesar de poner límites los comportamientos que no me son nutridores se repiten por parte de esa persona hacia mí (hay un patrón) simplemente dejo de invertir energía, tiempo, dinero o cualquier otro tipo de recurso en el vínculo con esa persona.

No hace falta pelearse con nadie ni hacer dramas. Eso lo entendí con los años. 

Lo único fundamental es un compromiso radical con la cultura de paz en todas sus expresiones. Tolerancia cero con las violencias, vengan de donde vengan. (Incluso las auto-violencias.) Ese es el Norte, nuestra guía.

Aplícate tus propios parámetros

La otra cosa importante en mi proceso personal ha sido trabajar día con día en mi propia inteligencia emocional para ir yo también teniendo más comportamientos de los que están en mi lista de comportamientos nutridores.

Intentar cada vez tener más de esos comportamientos nutridores tanto hacia mí misma como hacia las personas que quieran tener ese tipo de comportamientos nutridores hacia mí y hacia otras personas.

Para las personas en general con el respeto es suficiente, para decirlo simple. Quiero decir que no hace falta tener un vínculo íntimo con muchísima gente ni tampoco con la familia biológica. Tampoco es obligatorio tenerlo ni un deber. 

(Con al menos una relación profunda y nutridora, ya estás del otro lado.)

Las relaciones se construyen

Las relaciones hay que construirlas, no vienen dadas de fábrica. Es normal que no sientas intimidad ni cariño por alguien de tu familia si con esa persona no se ha construido ningún vínculo afectivo basado en una experiencia que te sea nutridora. 

A veces incluso es al contrario que has tenido una experiencia terrible con alguien de tu familia. Entonces ¿por qué tendrías que querer a ese alguien con quien tienes conexión emocional cero? O peor aún, ¿por qué deberías querer a quien te ha hecho abiertamente daño? Esto último es directamente una locura, es inhumano.

Dar respeto sí porque los demás en tanto que son personas merecen respeto. Compasión y empatía también. No hacer daño y tener como guía no lastimar a nadie. Todo eso es loable, se puede hacer y entra dentro del marco de la ciudadanía, del civismo, del humanismo, de la ética, de la nobleza, llámalo como quieras. Si quieres hacer eso, adelante.

Luego, a un nivel más profundo, está el dar intimidad, afecto, cuidados y admiración, todo eso has de elegir sabiamente a quien dárselos. 

Importante: Si hay maltrato o violencia de esa persona hacia ti alejarse es lo correcto y lo noble contigo.

Sanar una relación con alguien no siempre va de darle más a esa persona. Sí va de darte más a ti: autorespeto para empezar. Quédate con la idea central de que sanar una relación a veces implica romper el vínculo o no alimentarlo más y dejar que muera en vez de mantenerlo. Por ello la sabiduría es imprescindible y esta sólo se adquiere mediante la experiencia y la práctica.

Cuáles son tus aspiraciones relacionales

Yo he elegido que mi aspiración es tratar con respeto a los demás, es decir, intentar lo mejor que pueda no hacerles daño. Pero que se desarrolle otro tipo de vínculo más íntimo, cercano y nutridor con alguien dependerá de los comportamientos de la otra persona hacia mí.

Me fijo mucho en si puedo admirar los comportamientos de esa persona hacia mí y también hacia los demás. Si la forma en que esa persona me trata me produce admiración en el sentido de que sean comportamientos nobles, éticos y hábiles (que me producen bienestar).

Intento invertir mis limitados recursos en relacionarme de forma más íntima con las personas que están teniendo ahora un patrón de comportamiento que me es nutridor y que admiro. También me guío por si esas personas me dicen que mis comportamientos les resultan nutridores. 

Especialmente me enfoco en alimentar el vínculo íntimo cuando veo que estamos logrando sostener esa forma de vincularnos a través del tiempo mediante un esfuerzo mutuo, igualitario y recíproco. Sin reciprocidad, no hay baile.

Hace un tiempo escribí dos posts relacionados con este tema: «El perdón: a la familia (no) se le perdona todo» y «El amor no se obliga«.

Recomendación en Instagram

Te recomiendo que sigas a Elizabeth Clapés en su cuenta de Instagram: @esmipsicologa. Ella es psicóloga y siempre me gustan mucho sus publicaciones. Hace unos días vi esta publicación suya que me inspiró a escribir este post. En su publicación decía:

No tienes que sostener vínculos que afectan negativamente tu salud mental, sean con quien sean.

Último episodio del podcast

"Ser siendo con Nadir Chacín"

¿Qué nos ofrece el budismo y las prácticas budistas para mejorar nuestra salud mental?

El budismo más que una religión o una filosofía es una forma de vivir que nos propone una guía y unos métodos específicos para liberarnos del sufrimiento y de la insatisfacción. Conócelo en esta introducción para principiantes.

El invitado especial es el maestro budista Maitrigosha, Miembro de la Orden Budista Triratna y Gerente del Centro Budista de Valencia (España) de dicha Orden. Hablamos de las Cuatro Nobles Verdades del budismo, de la diferencia entre aspiraciones y ambiciones, de la gestión de los estados mentales y emocionales perturbadores, de las adicciones y las compulsiones y de Mindfulness y la Meditación.

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