Vínculos humanos: vincular vs. relacionar #sersiendo

Esta reflexión sobre los vínculos humanos la escribí en el tren de regreso a casa. Venía de Alicante porque fui el fin de semana pasado a visitar a una persona muy especial para mí.


Foto © Arielle Bobb-Willis

A Silvia Consolini

Lo más importante en este mundo creepy y en esta vida efímera para seguir estando VIVA y no ser un zombie son los vínculos humanos. Tener al menos una persona con la que puedas hablar de todo.

Hablar sin miedo, sin fingir, sin disimular esas cosas sobre ti misma que te dan vergüenza y culpa. Y que esa persona haya decidido hablar contigo también así: desde lo profundo de su ser.

Sin tener al menos un vínculo así, horizontal, de yo a tú, de tú a yo, la vida se hace heavy, insoportable y vacía de sentido.

Puedes tener absolutamente todo lo que quieras, contar con un número infinito de bienes materiales, poseer también relaciones con personas con las que convives, vives, trabajas e interactúas, pero todas esas relaciones, si no te están conectando de corazón a corazón, simplemente no son vínculos, aunque te guste decir que lo son.

Un vínculo humano es un canal de nutrición bilateral existencial que es curativo, apaciguante y transformador en ambos sentidos. Two ways. A veces se habla mucho con esa persona, a veces sólo esas personas están allí sentadas juntas viendo el cielo sin hablar.

Sin miedo

No te da miedo ser lo que sea que estás siendo junto a esa persona porque sabes que seas lo que seas esa persona no se alejará de ti. Esa persona no te juzgará, no te rechazará, no pensara mal de ti ni se asustará por lo que sea que digas o hagas. ¿Por qué?

Porque a esa persona le importa un bledo si estás siendo esto o lo otro en un momento dado, lo único que le interesa de ti y contigo es que tú seas, que estés, que respires y poderte ver, disfrutar y conocerte más y mejor mientras respiras.

A esa persona lo único que le importa es que tú estás viva y siendo. Le importas tú, así como eres y estás. Lo que estás siendo ahora y en cada momento es suficiente para esa persona.

No (te/le) falta nada.

Eso es realmente un vínculo humano. Ese sentir, sentido, percibido y ejercido (llevado a la acción) en ambas direcciones, two ways, de ti hacia esa persona y de esa persona hacia ti.

Un vínculo humano es horizontal, no vertical ni jerárquico. No es una relación de «yo» a «eso», es una relación de «yo» a «tú» y de «tú» a «yo».

vínculos humanos

Foto © Arielle Bobb-Willis

Dos humanos vinculándose.

No un humano relacionándose con otro humano a través de volver a esa otra persona una cosa. Los humanos no somos cosas.

El vínculo son dos personas que se dejan ser mutuamente y que no desean agregar más sufrimiento de ningún tipo a lo difícil que ya es estar y ser en este mundo.

Esas dos personas se sostienen y se cuidan amablemente la una a la otra mediante un profundo deseo de aliviar el dolor cada una de la otra y ese deseo se convierte en acciones concretas.

Y, si es posible, sentir el deseo y ejercer las acciones de crearle bienestar a esa otra persona también.

Relacionar_se con alguien no siempre es vincular_se.

Para vincularse necesitas bajar tus defensas, los muros que has construido alrededor tuyo, dejarlos que se caigan y dejarte ver (en todos los sentidos de la palabra). Y que la otra persona también lo haga.

Si quieres vivir, de verdad vivir, no sólo ser zombie (sobrevivir), intenta construir un vínculo así al menos con una persona. Y esto aplica no sólo a los tiempos de pandemia, sino siempre.

Los vínculos humanos expanden lo que eres y te humanizan: elevan tu estado de consciencia.

Sin ese canal de nutrición recíproco, existencial y profundo que es el vínculo te será muy difícil estar en este mundo.

Querrás dejar de estar en este planeta muy a menudo, aunque no se lo cuentes a nadie. Y es justo ESO, que no se lo puedas contar a alguien con quien tienes un vínculo, lo que precisamente te convierte en zombie.

No es el deseo o la idea (por cierto, muy común) de «querer huir del mundo» en sí mismos, sino la tristeza profunda de no tener con quien compartir lo que estás pensando y sintiendo ahora.

Que encontrar, crear, construir y mantener un vínculo así con otro ser humano sea TU prioridad.

Los vínculos humanos: no hay nada más importante en esta vida.

NADA.


Para que nos encontremos al menos en un saludo que de hecho sea saludo y no una mímica, debemos encontrarnos en un instante de mutuo respeto, en un acto fundado en los sentires íntimos que admiten al otro como un legítimo otro en ese momento de convivencia. Y el espacio relacional o emoción que esos sentires constituyen, es el del amar como un fluir relacional que cursa sin expectativas, sin exigencias.

Humberto Maturana

Vínculos humanos

Florezcamos. No hay otra ruta de escape.


Dedico este post también a todas las personas que ahora tienen una sensación profunda de aislamiento psicológico y de soledad no voluntaria debido a la situación de la pandemia de la Covid-19. Esto también pasará. Enfócate en profundizar los vínculos humanos, aunque sea uno solo, o en encontrar con quien crearlo. Lo demás puede esperar. Créeme. Ese vínculo humano es el único alimento que no puede faltar en tu vida. Si necesitas desahogarte, escribe un comentario y lo responderé.

Un ser humano encontrando el sentido de la vida.

¿Tú qué opinas sobre esto? Cuéntanos tu experiencia.

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