Etiquetado: Tranquilidad

Los amores “existenciales” #sersiendo

NabilCumple

A Nabil

¡Hola, lectoras, lectores, mi gente! Hoy mi hijo cumple 22 años y estaba pensando en que es una maravilla estar viva y saber que él cumple años. Aunque no lo vea a diario y tampoco sea testigo próximo de cómo va creciendo y haciendo su vida adulta y cotidiana, su existencia me alegra. Lo fundamental para mí y el motivo por el cual hoy me regocijo es que él está vivo y yo estoy viva sobre la misma Tierra y al mismo tiempo. ¡Qué felicidad! Son profundamente hermosos y significativos, transformadores, estos amores digamos “existenciales” donde la alegría propia se da sólo porque el otro o la otra existe, no hace falta más nada. ¡Disfruten de esta semana única y llena de sorpresas!

Nadir Chacín
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Velitas de febrero 2014 #sersiendo

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| Velitas del mes del amor y la amistad | Deseo desde lo + profundo de mí que hoy te encuentres bien y que estés feliz. Deseo que halles dentro de ti toda la fuerza que necesitas para superar la adversidad, para volverte como las olas que arriban a la costa porque son olas y las olas eso hacen. Tú eres la tranquilidad, el sosiego, la valentía, la ecuanimidad, la templanza, la ternura, el amor, sólo que se te ha olvidado brevemente. A veces el “brevemente” dura un segundo, un día, un año, a veces decenas de años, pero como la ola que siempre es ola y siempre espera el momento justo y perfecto para crecer, para hacer su camino certero rumbo a la orilla, así tú también reencontrarás dentro de ti tu capacidad de ola… yo lo sé, tú te unirás a otras olas y juntos haremos océanos. La capacidad de ola no se pierde nunca. Eres ola y a su vez eres océano. Lo que tú eres me importa, soy porque tú existes, existes porque yo soy. Los océanos por + movimiento que haya en la superficie en su amable profundidad están siempre en calma…

Namasté,
Nadir Chacín
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Las enseñanzas del gatito #sersiendo

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Buenos días, aquí son las 10:20 am y todo sereno. Hoy ha venido este joven amigo-guía, seguro de sí mismo, que camina con paso atrevido, firme y calmado hacia su encuentro con el mundo, a decirnos que: todo es cuestión de actitud. ¡Adelante, ve por lo que quieres! ¡Buena semana!

Visita la serie Nature Wisdom

Namasté,
Nadir Chacín
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NUEVO.- Estoy separando mis cuentas de twitter: lo de trabajo en @nadirchs y lo relacionado con los temas de este blog en @ser_siendo https://twitter.com/ser_siendo

Siglo XXI. De combates y sobrevivientes

Lo que no se saca: destruye.

Vómitos (de)mentes

Resulta que luego de los años vividos concluyes que es mejor no confiar en nadie. Todo lo que tienes, lo que has logrado, eso que te ha mantenido medianamente protegido/a del mundo, de la gente, hasta de ti mismo/a ha sido una creación propia, muy tuya. Te lo debes sólo a ti, ¿por qué habrías de compartir el crédito con alguien más? Al contrario, el esfuerzo que has hecho para defenderte, el cansancio que sientes hoy se lo debes a los demás o más bien los demás te lo deben a ti. Están en deuda contigo. ¿Cuándo será que los demás te devuelvan lo que te han quitado? Son los demás quienes construyeron esas cosas, situaciones y emociones que te lastimaron y aún te amenaza la sola idea de que se repitan.
Tu papá y tu mamá, los adultos que te criaron, fueron los primeros que te enseñaron a no confiar en nadie, empezando por no confiar en ellos. ¿Dónde estaban cuando necesitabas cariño, cuando te sentías solo/a, rechazado/a, no querido/a? No estaban. Ésa fue la primera mentira, la que ahora se despierta para tu propio bien cuando te sientes amenazado/a. Primero lo intentaste todo para amar y ser amado/a, diste lo que tenías y a veces hasta lo que no esperando ser premiado/a por tener un corazón bueno y generoso, luego sacrificaste tu propia personalidad, buscaste ser como los demás para que te aceptaran, terminaste por vivir cosas terribles que te hacían sentir muy mal y nada de eso funcionó. No sientes que los demás entienden lo que quieres, ¿verdad?, te defraudaron una y otra vez, no lograron darte eso que tú sientes que te deben, lo que necesitas. Ni los adultos que te criaron, ni los nuevos adultos que conociste, tampoco la gente de tu edad, ni tus maestros, ni el sistema, ni tus jefes, ni el Gobierno, nadie. Nadie entiende. Tú eres un(a) sobreviviente y a mucho orgullo, así lo sientes. Con mucho esfuerzo has logrado sobrevivir a tu propia vida y ahora estás extenuado/a. Esperando que alguien venga y trabaje por ti, te sostenga en sus manos por un rato por favor mientras tienes tiempo para descansar. Te mereces poder cerrar los ojos sin que nada te pase. Sólo unas horas por favor. Esa persona que te salvará no ha llegado, aún la esperas, en el fondo sabes que lo más posible es que nunca llegue. Si no ha llegado hasta ahora, ¿para qué la esperas? Lo más factible es que tengas que seguir luchando solo/a, así siempre has estado, ¿qué más podría sucederte? ¿Realmente necesitas a alguien más? Lo tuyo siempre ha sido un trabajo en solitario. Aquí estás y no precisamente por tener a alguien que te cuide. Ya has sobrellevado todos los golpes, te has auto-lamido las heridas, las que quedan duelen sí, pero no matan, aquí sigues, maltrecho/a, algo tambaleante, pero todavía de pie.
Pueden haberte sucedido estas cosas. Allí a tu lado tal vez hayan unas personas que medianamente te acompañan. No confías completamente en ellas, ya sé. Haces bien. Probablemente tienes tu coto de seguridad y certeza repartido en varios escenarios: una familia “feliz”, unos amigos con quienes salir por allí, un trabajo que te da de comer, una mascota que te recibe moviendo la cola, algunos títulos profesionales, ropa de moda, un iPhone… tus sueños. Tienes razón, te lo mereces. Todo eso lo has logrado con tu esfuerzo en este combate, en esta lucha por sobrevivir. A la noche haces tu inventario y honestamente terminas diciéndote “aún los demás, aún la vida… no me ha dado lo que me debe”. Igual te sientes cómodo/a con una buena parte de lo que has obtenido, ¿en qué cabeza cabe poner todo eso en riesgo? Tanto que te ha costado. No siempre estuviste así de tranquilo/a. Te lo mereces. Aunque todavía sigues esperando que algo más suceda, todavía sigues cansado/a, esperas eso que te permita de verdad cerrar los ojos sin que nada te pase. ¿Dónde está la verdad sobre ti, sobre ESA persona o sobre ESA situación que tanto esperas?
Quizá sigues solo/a, no tienes pareja ni esa familia que todos quieren, mas tienes otras cosas que compensan las faltantes. Tienes “tu libertad” o algo que se le parece bastante. ¿Quién puede decir que nada lo ata? ¿Quién realmente puede jactarse de ser tan independiente como tú? No necesitas a nadie. Mañana si quieres lo dejas todo. Quién podría señalarte por no haberte dado al mundo, sí lo hiciste hasta que te cansaste de ser tan pendejo/a y construiste tu propio porvenir. Pero… siempre hay uno. ¿Por qué sigues esperando a esa persona, a LA persona? Por qué tus sueños no llegan más rápido. Quién en su sano juicio espera a alguien o a algo que no necesita. Así estás bien, ¿no? Quizá tengas razón y te estás volviendo loco/a. Dónde está la verdad. No confías en nadie. Probablemente tampoco en tus juicios, pero son los que tienes, lo que hay. Mejor eso, que el vacío. ¿Por qué habrías de prestarle atención al fuego que te quema por dentro?

Nadir Chacín

Letra

CALMA, CALMA

Empezar el año bien tiene su chiste. ¿De qué se trata eso de bien? En mi mundo estar bien es sentirme tranquila/o, no sentir angustia emocional, ni tensión física. Saberme protegida/o, segura/o. A veces pensamos que la calma te la da otra persona u otra situación externa, como un mejor empleo, pero en realidad la calma personal es responsabilidad de cada quien, como el orgasmo.

Lo más demente de este mundo demente es que las personas ni siquiera notamos rápido nuestro estado de NO-CALMA. Estamos tan habituados a padecer enfermedades físicas, a paliar las angustias comiendo, fumando o manejando a toda velocidad… que no nos damos cuenta del estrés que nos producimos a nosotros mismos.