Etiquetado: relaciones de pareja

Amor: ¿cómo saber cuando alguien te está queriendo? #sersiendo

El amor es una palabra muy grande para mí. Así que hoy vengo a hablarte de las actitudes y de los comportamientos que, en mi mundo nadiriense, significan que una persona me está queriendo en un momento dado.

Música para leer este post

amor

Las personas cambiamos así que decir “te quiero” como algo fijo e inamovible, no es algo que se apegue a la realidad. Deberíamos -como defiende el psicólogo Walter Riso- decirnos: “te estoy queriendo ahora”.

Hace unos días pensaba en que tenemos muchas categorizaciones que diferencian a unas personas de otras.

Mi pareja y mis amiges. Mi familia biológica (con f minúscula) y quienes no son mi “sangre”. Les amiges del cole y mis compañeres de trabajo. Mis maestres y mis alumnes.

Un montón de especies de “cajas” debidamente rotuladas donde metemos a unes persones y dejamos a otres fuera.

Yo hace unos cuantos años que estoy intentando romper con esas creencias y fijarme más en las acciones de las personas que me rodean y en cómo yo me siento con respecto a sus acciones. Independientemente de si son familiares, amigues, parejas o compañeres de trabajo o lo que sea.

Amor en el Presente y no más cajas

Intento no darle tanto peso a la historia (el pasado) que tenga mi vínculo con las demás personas. Me enfoco más en lo que estoy recibiendo ahora de esas personas y lo que estoy dispuesta a darles. Los vínculos que se desarrollan así me resultan más orgánicos y amables.

Decidí que mi “Familia” (así con F mayúscula) son las personas que me están queriendo en el momento en que me están queriendo.

Eso va cambiando con el tiempo. También me gusta llamarle “La Manada”.

Cada día sólo tiene 24 horas

Así que he elegido gestionar la parte de mi espacio personal que comparto con otras personas desde las acciones que tienen esas personas hacia mí. Considero si mis necesidades y las necesidades de esas personas encajan en un momento dado o si no encajan. Entonces decido si dedicar parte de mi tiempo y mi energía a alimentar ese vínculo o no.

Esta forma de ver las relaciones humanas no implica que tratemos mal a quienes hemos decidido no incluir en nuestro espacio personal compartido. Simplemente significa que aceptas que aunque el amor es ilimitado, la energía y el tiempo no lo son.

Yo le llamo chuscamente: gestión de las querencias.

Nunca sabemos lo que pueda pasar mañana porque el futuro aún no existe. También necesitamos entender que existe la impermanencia. Todas las cosas nacen y mueren. Por más que queramos controlarlo todo, no podemos hacerlo.

Las personas que te están queriendo ahora son personas que se están queriendo a sí mismas ahora. No podemos dar a otra persona lo que no somos capaces de darnos a nosotres mismes.

Teniendo estas “cosas” en consideración se me ocurrió esta lista. Espero te sea útil.

Las personas que te están queriendo ahora son quienes:

  • Se procuran tiempo de calidad contigo, de tú a tú. Abren huecos en sus agendas -que parecen tetris- para verte, para compartir contigo por la vía que sea y “ponerse al día”. Eso es amor.
  • Tienen una curiosidad ilimitada en descubrirte. Puede que te conozcan desde ayer o hace 5, 10 o más de 20 años, pero sienten la curiosidad de develar – sin prisas ni presiones- el misterio que eres como ser humano: cambiante, diverso, poliédrico y multifacético.
  • No te dejaron “aparcade” en una imagen idealizada de quien eres, desean relacionarse contigo -sea quien sea que eres ahora- y no con la imagen de ti que guardan en sus recuerdos del pasado.
  • Te escuchan. No importa cuántas veces te repitas “tropezando con las mismas piedras”. Esas personas te escuchan cuando hablas de tus necesidades y no te interrumpen. Están más interesades en empatizar contigo y en conocerte mejor, en entender_te, que en tener la razón o darte discursos moralizantes.
  • Hacen el esfuerzo amoroso de no juzgarte o imponerte sus maneras, sus razones, sus formas de ver la vida y el mundo. Te tratan como un ser humano con “visión” propia, tan válida como la suya.
  • No desaparecen de tu vida sin avisar. Eso es amor. También es compasión, que no lástima.
  • Desean aprender los ritmos en los que tu corazón se abre y se cierra y los respetan. Son los que se han dado a la tarea de conocer el momento oportuno para “ponerte la música” que te cure cuando más lo necesitas. No te atropellan con sus ritmos.
  • No te piden que sonrías cuando te sientes como un gusano aplastado en el suelo. Te preguntan: ¿Qué puedo hacer para que te sientas apoyade por mí? Y si notan que no pueden acompañarte en tu proceso por las razones que sean te lo dicen y se excusan por no poder ser de más ayuda ahora. No se alejan totalmente ni rompen con brusquedad “el hilo invisible” que les une de ombligo a ombligo.
  • Harán todo lo posible por, si es necesario, ir a verte al hospital, a la cárcel, al velorio de alguien que quieres, en las fechas que son especiales para ti. En las buenas y en las malas. Y lo hacen porque les nace hacerlo (les sale del coño o de los cojones), no por obligación o por culpa o para manipularte después.
  • Desean que estés bien y te sientas cómode. Hacen lo posible para que estés a gusto, aunque a veces eso implique cosas incómodas para elles.
  • Saben ponerte límites y te explican sus porqués. No permiten que les atropelles con tus ritmos ni se someten a ellos. Optan por negociar contigo desde el amor y el respeto.
  • Te hablan de sus necesidades en el vínculo que tienen contigo y están dispuestes a negociar acuerdos para que tanto elles como tú se sientan lo mejor posible.
  • Comparten contigo sus saberes, sus dudas, sus inquietudes, su luz y su sombra, con la mayor honestidad que puedan ofrecer en cada momento. Eso es amor.
  • Si lo necesitas y se los pides te cortarían las uñas de los pies, te ayudarían a vestirte, te traerían el aparatejo ese para hacer pipí y caca desde la cama, cocinarían comida sana para ti, verían películas aburridas contigo y dormirían a tu lado cuando tienes miedo. Porque sí les adultes también sentimos miedo.
  • Se interesan por las cosas que te interesan a ti y te hablan de las cosas que les interesan a ellos. Desean compartir conocimientos contigo, experiencias e historias de la vida. Se atreven a probar cosas nuevas de tu mundo… contigo. Y te seducen con respeto para que pruebes cosas nuevas de sus mundos y a tu propio ritmo.
  • Se hacen cargo de las consecuencias de sus propios estados mentales y emocionales. No intentan hacerte sentir culpable por cosas que son su responsabilidad y no la tuya.
  • No te insultan, ni te maltratan, ni te agreden. Eligen “descargar” sus propias frustraciones de una forma que no le haga daño a otras personas, incluyéndote.  Y si no saben cómo hacerlo buscan la ayuda de algún profesional para aprender nuevos recursos y herramientas.
  • Te hacen un “tour” por su mundo y aceptan gustoses que le hagas un “tour” por el tuyo. Eso es amor.
  • Te admiran por lo que eres, no por lo que tienes ni por lo que haces.
  • Te dicen cosas sublimes, como el prota de la película de Eliseo Subiela: no te mueras sin decirme a dónde vas.

Nadir Chacín
Visítame en Facebook y Twitter


"Las personas tiernas consigo mismas y con los demás se permiten expresar su vulnerabilidad abiertamente y por ello son más fuertes." Nadir Chacín


El (mal) amor como escuela #sersiendo

By Lonac
By Lonac

Se ha dicho que el enamoramiento es una “experiencia cumbre”. A mí me gusta verlo como un proceso. Se parece a nadar plácidamente en un mar infestado de tiburones, pero sin notar que están allí desde un principio. (No, no exagero.)

El amor, el proceso que viene luego del enamoramiento (si se da), requiere de más paciencia, esfuerzo mutuo y reflexión. Durante ambos procesos, enamoramiento y amor, se necesita utilizar al corazón y al cerebro juntos para poder gestionarlos de una manera sana.

Cuando entras al terreno del enamoramiento recíproco y mutuo con alguien, la posible antesala del amor, se produce un resquebrajamiento de los guiones de vida en los inicios de la historia amorosa. Esto hay que vivirlo con conciencia, notando lo que estamos sintiendo, pensando y haciendo en cada momento. Sabiendo lo que podemos esperar o no de esta etapa de vida que estamos viviendo. Para eso también hay que estudiar, leer, informarse. Algo que rara vez hacemos.

Posteriormente, una vez que el efecto “hormonas a millón” del enamoramiento ha bajado, ambas personas han de decidir voluntariamente si continúan alimentando la relación y haciéndola crecer, es decir, pasar del enamoramiento al amor.

La mayoría de nosotros pasamos por el enamoramiento y el amor sin mucha conciencia, sin saber, sin analizar, sin discernir, con una extrema y profunda ignorancia, guiados por emociones muy tormentosas que no han recibido un entrenamiento adecuado. Una emocionalidad sin riendas.

¡Cuando no se tiene mucha conciencia, el quiebre del guión de vida puede dar un miedo de cagarse encima! (No hay otra forma de decirlo). Y el miedo sólo puede generar violencia, en todas sus formas de expresión, desde revisarle a escondidas el móvil al otro o a la otra hasta apuñalar a tu ex porque te ha dejado.

¿Por qué sentimos tanto miedo?

De la mano del enamoramiento asistes a sentarte en primera fila para ver la película sobre tu vida, la que has estado viviendo hasta ahora. Y, claro, todos tenemos escenas-vivencias que no queremos volverlas a ver.

En el enamoramiento y en el amor no sólo hace falta seguir lo que dice el corazón y el cerebro juntos, sino es necesario re-entrenarlos para que éstos nos lleven progresivamente por un buen camino: el sendero del buen amor como proceso vivo, no como meta. Digo re-entrenarlos porque el entrenamiento que la mayoría de nuestros corazones y cerebros ha recibido sobre las relaciones afectivas suele ser bastante sufridor y tóxico.

No todo lo que nos dicta el corazón nos llevará necesariamente a un “lugar” sano y habitable. Eso es un mito.

Deseamos amar y ser amados y a menudo terminamos haciendo daño y haciéndonos daño. Y la peor parte es que aprendemos desde la más tierna edad que nuestras experiencias de ir y venir de la duda a la certeza, de la conexión al rechazo, del amor al desamor, nos la produce la persona de la que estamos enamoradas/os o la persona que deseamos que nos ame. ¡No, esa persona no es culpable de tu malestar!

El buen amor no es ni se siente como una montaña rusa. El mal amor sí. Esto se aplica a las relaciones de pareja, a las relaciones familiares y a los amigos también.

Sin una toma de consciencia sobre el hecho de que las emociones placenteras o desagradables que sentimos y lo que hacemos con ellas son nuestra responsabilidad es muy difícil construir relaciones afectivas nutrientes, respetuosas y equitativas. ¡Esto no suele enseñárnoslo nadie: aprender eso es una empresa nuestra!

Que estés enamorada/o es una experiencia que merece celebración. Estoy de acuerdo. El tema es que no importa tanto si la persona, el otro o la otra en cuestión, no te corresponde como a ti te gustaría. ¿Cómo me atrevo a decir eso? Porque me he descalabrado muchas veces, ya perdí la cuenta, y aún sigo aquí dándole la bienvenida a las emociones placenteras y desagradables vinculadas a las relaciones afectivas, dejando que me transformen, aún cuando los resultados no sean “para siempre” ni sean exactamente como yo quiero.

Un buen punto de partida es considerar seriamente que la mayor parte de nuestros aprendizajes sobre el amor dejan mucho que desear. Nuestros progenitores, nuestras familias, la escuela, la cultura, la sociedad que “nos tocaron”, nos han enseñado a percibir el maltrato como una demostración de amor. ¡Estamos muy confundidos!

Desconfundirnos, desaprender y re-aprender cómo construir vínculos afectivos más sanos es una tarea personal y urgente. (A mí me ha sido sido útil leer el libro “Comunicación No Violenta” de Marshall Rosenberg. Si luego de leerlo sigues pensando que fuiste criada/o en un ambiente de amor y respeto: juro que me quito el sombrero.)

¿Cómo puedes sacar partido a tus (malas) experiencias afectivas?

Revisa tu guión de vida. Hazlo como si estuvieras analizando el guión de una película que hizo alguien más. ¿Cuál es tu historia de amor favorita? ¿La de tus padres o tus tíos o la de alguna pareja de amigos? ¿La de algún personaje de un libro? ¿La de una caricatura que veías de niña/o? Escríbela y revísala.

¿Cuál ha sido la historia de amor más importante para ti en tu vida (una que hayas vivido tú)? ¿Cuál ha sido la más patética, esa donde perdiste hasta la dignidad?

Escribe sobre todas esas experiencias y ponlas “bajo la lupa”. Analízalas. Escribe todo lo que se te ocurra. No las analices sólo pensando, que los pensamientos luego se van y uno se olvida. Ponlo todo sobre el papel. (Para este ejercicio recomiendo leer el libro “Los vínculos amorosos” de Fina Sanz.)

¿Qué he aprendido del (mal) amor?

Las veces que me he enamorado de alguien y no he sido correspondida:

He aprendido a tener paciencia y a ser humilde. He aprendido a darme apoyo a mí misma durante situaciones que me resultan muy desagradables y difíciles, estén vinculadas o no con el amor o con el enamoramiento. He aprendido a tener un espacio personal más rico y satisfactorio, construido por mí misma y para mí. He aprendido a tener Una Vida Propia. He aprendido a hacer blogs y talleres sobre el enamoramiento y el amor. (Risas.) He aprendido a poner límites en mis relaciones personales, a decir “No” cuando tengo la necesidad de estar en soledad para integrar las experiencias vividas o simplemente porque me da la puta gana. He aprendido a decir “Sí” cuando de verdad me apetecen las propuestas de los demás y así poder disfrutarlas.

Las veces que me he enamorado y he sido correspondida:

He aprendido otras cosas necesarias para la vida. He aprendido a disfrutar del momento, a dejarme asombrar por otro ser humano, he aprendido a ser tierna, a ser sexualmente activa, a darme placer y a dar placer. He aprendido a jugar con el erotismo, a ser atrevida y probar cosas nuevas, he aprendido a gustarme mucho a mí misma, incluso cuando estoy con kilos de más. He aprendido a disfrutar de la fusión amorosa, mientras dure.

Las veces que me he enamorado y he sido correspondida, y hemos atravesado juntos del enamoramiento al amor:

He aprendido a negociar, a ceder, a respetar más el tiempo y el ritmo de los otros, a escuchar, a confiar en las personas, a ser clara en mis peticiones. He aprendido a dejarme querer y cuidar sin tener tanto miedo. He integrado en mis células y en mis poros que no tengo que hacer más nada para que alguien me quiera, con existir es suficiente y eso ya lo estoy haciendo. He aprendido que siempre debo tener una Habitación Propia (literalmente).

Las veces en que me han dejado o he dejado:

He aprendido que el amor no dura para siempre. El enamoramiento tampoco. He aprendido que el mundo y las personas no giran a mi alrededor, como satélites, esperando que yo les diga lo que tienen que hacer. He aprendido a no ser el satélite de nadie. He aprendido a cuidar mejor de mis amistades, independientemente de que yo tenga pareja o no. He aprendido a no abandonar mi mundo creativo bajo ninguna circunstancia. He aprendido que todas las personas tienen sus propias necesidades y que a menudo yo no puedo ni podré darles lo que necesitan. He aprendido a regalar libertad al otro y a la otra en mis vínculos afectivos. He aprendido que siempre he de tener proyectos propios: míos de mí. He aprendido a seguir dándome a mí misma lo que me produce placer en la vida, sin depender de que alguien más venga a dármelo.

Las veces en que no estoy enamorada ni amando a otra persona:

He aprendido a compartir lo que he aprendido sobre la vida con otras personas. He aprendido que el hombre de mi vida soy yo. He aprendido que el amor es como un arcoíris con muchos colores. Que mi empeño en interesarme sólo por el color rojo pasional y asociarlo al tema “tener una pareja” me hace monotemática y me auto-produce sufrimiento. He aprendido a disfrutar la soledad y la libertad. He aprendido a interesarme por todos los colores del arcoíris y  por todos los tipos de vínculos afectivos: no sólo el de pareja. He aprendido a hacer podcast como este:

¡En ninguna de mis experiencias amorosas (al día de hoy) he aprendido a escribir textos cortos relacionados con el amor! (Risas.) ¿Y tú, qué has aprendido de/en las tuyas? ¡Cuéntame en los comentarios y si te gustó este post compártelo en tus redes sociales!

Nadir Chacín
Visítame en Facebook y Twitter

Fundadora de mindfulnessparamujeres.com, Antropóloga, Escritora y Conferencista motivacional, Profesora de Mindfulness Respira Vida Breathworks (certificación), Maestra (Shihan) en Gendai Reiki Ho, Estudiante del Diploma de Especialización de Postgrado en Género, Diversidad Familiar y Tecnologías de la Universidad de Barcelona, Practicante budista dentro del Movimiento Triratna, Bloguera en temas de crecimiento personal desde 2007, Organizadora del Barcelona Mindfulness para Mujeres Meetup y de La red de lavanderas en Sant Cugat, Autora del libro “Senderos de paz. Deja de sobrevivir y dirige tus pasos hacia el amor y la felicidad” sobre Budismo Zen y Física Cuántica publicado por Santillana México.

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

¿Cómo construir Relaciones Afectivas Conscientes? #sersiendo

género-nadir-chacinMi nuevo PODCAST: Una exploración de nuestros hábitos amorosos y su relación con los estereotipos de género.

Este material forma parte del Curso “Amor y Mindfulness. Relaciones Afectivas Conscientes” que dictaré del 3 al 24 de noviembre en Mailuna (C/Valldonzella 48, Barcelona). A la práctica de la atención plena o “mindfulness” en las relaciones afectivas se les ha llamado “Mindful Loving”.

Preguntas necesarias: ¿Cómo son tus vínculos amorosos? ¿Cómo los has construido? ¿Por qué sufres por amor? ¿Qué creencias tienes sobre el amor y cómo condicionan la manera en que te relacionas con los otros? ¿Cómo es una relación sana y una tóxica, cómo es la que has construido con las personas importantes de tu vida? ¿Cómo descubrir cuáles son tus necesidades en un vínculo amoroso? ¿Cómo comunicar tus necesidades al otro o a la otra? ¿Cómo respetarnos los unos a los otros y ayudarnos a satisfacer nuestras respectivas necesidades desde el respeto y el amor?

Nadir Chacín
Visítame en Facebook y Twitter

Fundadora de mindfulnessparamujeres.com, Antropóloga, Escritora y Conferencista motivacional, Profesora de Mindfulness Respira Vida Breathworks (certificación), Maestra (Shihan) en Gendai Reiki Ho, Estudiante del Diploma de Especialización de Postgrado en Género, Diversidad Familiar y Tecnologías de la Universidad de Barcelona, Practicante budista dentro del Movimiento Triratna, Bloguera en temas de crecimiento personal desde 2007, Organizadora del Barcelona Mindfulness para Mujeres Meetup y de La red de lavanderas en Sant Cugat, Autora del libro “Senderos de paz. Deja de sobrevivir y dirige tus pasos hacia el amor y la felicidad” sobre Budismo Zen y Física Cuántica publicado por Santillana México.

banner

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Libertad y amor de pareja #sersiendo

By Pep Quer (2014)
By Pep Quer (2014)

“No te necesito, te prefiero.” Walter Riso

Parafraseando a Walter Riso:

La libertad de pensar, sentir y actuar como se nos dé la gana está y debe estar siempre por encima del amor de pareja y más allá de éste. Suena heavy, radical, sí, pero es la única manera de vivir una vida alegre y tranquila y de construir vínculos amorosos sanos. Cualquier otra manera de vivir el amor es sumisión y opresión, incluso es esclavitud, y eso sólo conduce a la dependencia y al sufrimiento. ¡Es por esto que construir tu ética personal (qué piensas – tener un criterio propio, cómo gestionas tus sentimientos, emociones y pensamientos, cómo te comportas, cuáles son tus prioridades, qué te gustaría experimentar y qué no… etc) es MUY importante! Sin esa guía de creación propia -TU GUÍA- la libertad se convierte en algo muy difícil de ejercer. Tu ética es tu Norte.

Nadir Chacín
Visítame en Facebook y Twitter

Te sugiero ver este excelente vídeo de donde tomé la idea de este post: “Enamorados o Esclavizados”, por Walter Riso.


Este blog Ser siendo y sus ecos en mis redes sociales son mi apuesta para ayudar a construir una masa crítica de personas que hagan de este mundo un lugar + digno para todos/todas. Tiene 10 mil visitas promedio p/mes + 1.027 posts + 3.330 comentarios. ¡Gracias por ayudarme a seguir escribiéndolo! Haz una donación, click en el botón de abajo. La puedes enviar a través de tu cuenta PayPal o utilizar cualquier tarjeta de crédito o de débito (aunque no tengas PayPal propio). Namasté.

¿Los polos contrarios se atraen? #sersiendo

"Le parcours" by Shirin Neshat
“Le parcours” by Shirin Neshat

· Apunte de las 11:08 ·

Las relaciones de pareja no se basan en las diferencias entre las dos personas que la forman, en eso de “los polos contrarios se atraen”. Quizás dicha dinámica funcione por un rato para las fases iniciales (enamoramiento) cuando la pasión está muy encendida… pero las relaciones de pareja más duraderas y estables se construyen sobre las semejanzas, sobre la visión compartida acerca del mundo, de la realidad, de los valores… y un largo etcétera, siempre dentro de las cosas que esas dos personas tienen en común y en las que creen. Si dos personas comparten esas semejanzas pero no sienten ni atracción sexual ni interés especial el uno por el otro ni emociones bellas ni deseos de que sus respectivos mundos se encuentren y evolucionen acompañándose en el proceso… eso puede ser una bella y duradera amistad, pero no será seguramente una relación de pareja. Hay quienes pueden vivir así con sus parejas, sólo con la amistad, pero creo que más temprano que tarde se sentirán insatisfechos o uno de los dos se sentirá así. Me gusta como lo describe Walter Riso: una relación de pareja armoniosa tiene filia (amistad), eros (pasión) y ágape (ternura y amor incondicional) en “cantidades” equilibradas. El secreto está en esforzarse todos los días en mantener el delicado equilibrio de esos tres “ingredientes” con amabilidad y respeto hacia el otro o la otra.

¡Si te gusta esta reflexión, por favor compártela con tus amig@s en redes sociales y deja tu comentario aquí!

Nadir Chacín
Visítame en Facebook y Twitter

Los 9 mitos del Amor Romántico #sersiendo

10

1) Mito de la media naranja: creer que tenemos a una pareja predestinada. Esto nos lleva a un nivel de exigencia en la relación con el riesgo de una tolerancia excesiva al considerar que al ser la pareja ideal hay que permitirle más o esforzarse más para que las cosas vayan bien.
2) Mito del emparejamiento: creer que la pareja (heterosexual) es algo natural y universal y que la monogamia amorosa está presente en todas las épocas y culturas.
3) Mito de la exclusividad: creer que el amor sólo puede sentirse por una persona.
4) Mito del matrimonio: creer que el amor debe consolidarse con el matrimonio para conducir a la unión estable de la pareja.
5) Mito de la fidelidad: creer que todos los deseos pasionales, románticos y eróticos deben satisfacerse con una única persona.
6) Mito de los celos: creer que los celos son un signo de amor e incluso que son el requisito indispensable de un verdadero amor. Esto nos lleva a justificar en nombre del amor determinados comportamientos injustos, egoístas, represivos e incluso violentos de la pareja.
7) Mito de la omnipotencia: creer que el amor todo lo puede y por tanto si hay un verdadero amor no deben influir los obstáculos externos o internos sobre la pareja. Esto nos lleva a no reconocer o directamente negar determinados conflictos de pareja, considerando que con amor todo se puede solucionar. Puede conducirnos a pensar que si damos más amor las cosas estarán bien.
8) Mito de la perdurabilidad: creer que la relación de pareja es pasión eterna y enamoramiento eterno.
9) Mito del libre albedrío: creer que el amor es instintivo, innato, que no podemos controlarlo.

* Tomado de un material impreso creado por un PIAD de Barcelona, España.
** ¡Hazle un favor al mundo y comparte esto con tus amigas y amigos, también con tu familia!

Añado mis comentarios personales

Cuando se habla de mitos, se habla de creencias que justifican y legitiman los comportamientos de las personas y que funcionan como mandatos sociales aprendidos (el “deber ser”). Hemos aprendido estas creencias sobre el amor romántico sin cuestionarnos nada e incluso sin cuestionar si es realmente lo que queremos y lo que necesitamos. La mayoría de las personas adopta estas creencias como reglas en su vida porque cree que eso es el amor, no porque lo ha decidido libremente. Conviene revisar si lo que uno ha decidido vivir con respecto a las relaciones amorosas es realmente una decisión propia y meditada: responsable. Las relaciones adultas, sanas y amorosas (no las relaciones basadas en el amor romántico que son “relaciones infantiles”, así se dice en psicología) se basan en compromisos y acuerdos basados en las necesidades y en las éticas individuales de ambas partes de la pareja (no solo de una parte, como normalmente sucede), para ello ambas personas han de tener claro qué necesitan y no confundirlo con lo que la sociedad (la mayoría de la gente) dice que necesitan. Piénsalo con calma, pero piénsalo.

Namasté,
Nadir Chacín
Visítame en Facebook y Twitter


BarcelonaPuntos de Información y Atención a las Mujeres (PIADs): Servicios municipales de proximidad que ofrecen información, atención y asesoría en todos aquellos temas de interés para las mujeres. También posibilitan el acceso a diferentes recursos de la ciudad. Hay uno en cada districto. Acceso presencial, telefónico, electrónico y por derivación de otros profesionales. > http://ow.ly/v2P2p

¿Me ama o no me ama? #sersiendo

By Cristina Lucas
By Cristina Lucas

Reflexión de 6:28 pm

No hay AMOR si no hay amor por el misterio propio y el misterio que es la otra persona. Podría ir + allá y decir que AMAR es venerar y disfrutar el MISTERIO de SER. Misterio no es lo mismo que secreto. Cuando yo tengo un secreto es porque de forma voluntaria estoy ocultando algo a la otra persona. Misterio, en cambio, es algo que no se puede explicar ni comprender, ni siquiera queriendo hacerlo, y por lo tanto no podemos acceder al misterio desde la razón. Los seres humanos somos un misterio, las relaciones humanas obviamente también.

En otras palabras: aunque yo pase mil días con sus noches contándole a otra persona quién soy, eso que yo soy nunca podría ser revelado de ese modo… a través de las palabras, las confesiones, los actos, ni siquiera de las más hondas revelaciones que yo haga sobre mí. Todo eso será sobre mí, pero no soy ni seré yo.

A menudo hablamos demasiado precisamente para tratar de distraernos los unos a los otros, para no estar alertas al misterio, para no salir a su encuentro. El misterio que yo soy y que la persona que amo es, el que tú y la persona que amas son, sólo es accesible cuando el misterio se encara desde un estado de maravilla, vas disfrutando al irlo descubriendo, experimentando, sin tratar de controlar nada. Los secretos no tienen nada que ver con el amor, absolutamente nada. No debemos, una vez establecido un vínculo de intimidad con alguien, temer compartir lo que somos como seres humanos desde el respeto mutuo: lo que nos pasa, lo que sentimos.

Amar es aprender a disfrutar el misterio de estar vivos y el misterio de estar aquí en estos cuerpos que tienen una duración limitada, el misterio de nuestra sagrada y cambiante humanidad. Si empiezas por disfrutar tu propio misterio y respetarlo cuando veas el misterio que esa persona es… ya no te dará tanto miedo y podrás finalmente (y quizás por primera vez) amarla o amarlo.

Namasté,
Nadir Chacín
Te espero en Facebook y Twitter


Te sugiero leer también:

Abuso de confianza #sersiendo
El círculo del “Yo soy” #sersiendo
¿Protagonista de tu propia telenovela? #sersiendo