Transiciones: agua, fuego, aire y tierra #sersiendo

Esta semana he dejado un hogar para irme a otro. Así que he venido a hablarte sobre las transiciones y sus particulares formas de volverse humanas.

transiciones

Anoche pensaba en las transiciones. Acción y efecto de pasar de un modo de ser o estar a otro distinto. A menudo hablamos de las transiciones como algo que se produce en un momento dado y puntual y luego cesa.

Me viene a la cabeza ahora el agua del mar. Tan versátil y libre. Con sus cambios de humor. Con olas que, en plena zona de resaca, se rompen las unas a la otras sin culpa.

O el fuego con su chispoteo loco y vibrante. Con su volverse brasa a la que si se le arrima algo inflamable se enciende de nuevo.

O el aire que va y viene sin pedir permiso, que enfría y calienta, que se inmiscuye en nuestros suspiros, toses, estornudos y otros aires corporales, que al salir de improviso o a propósito, hacen reír a la gente de sangre liviana.

O la tierra, temblorosa, movediza, desértica y quebrada. Húmeda como mis entrañas cuando las libera el deseo.

Y resulta, entonces, que si algo soy es una transición viva que camina, habla y se mueve. Cómoda en el cambio.

Soy movimiento como las experiencias de la vida en transitivo: que suceden y se transfieren de uno a otro. Gracias a quienes transicionan conmigo por estos lares temporales.

Nadir Chacín
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Barcelona Mindfulness para Mujeres Meetup: Inicia lunes 5 de marzo de 19 a 20 horas en Mailuna (C/Valldonzella 48), cerca de Plaza Cataluña. Una clase de meditación y mindfulness por semana, cada lunes (menos festivos). Bonos de 4 clases con caducidad de dos meses. Apúntate a aprender y practicar estas poderosas herramientas de autogestión de la salud, de la ansiedad y del estrés. La última clase será el 30 de julio.


"Ser una persona perfecta es haber cambiado muchas veces." John H. Newman

Aprendizaje sobre el apego #sersiendo

By Marta Everest
By Marta Everest

· Aprendizaje · Cuando alguna experiencia te esté haciendo sufrir trata de prestar atención ‪#‎mindfulness‬ a si estás aferrada(o) a una idea tuya de cómo crees que tendría que ser dicha experiencia.

La mayoría de las veces el sufrimiento proviene del apego hacia una idea, una creencia, un deseo de que las cosas sean como yo quiero y no como realmente son.

Eso nos aleja de la vida y de la realidad, incluso del resto de los seres humanos, y nos mantiene atrapados en un mundo ficticio que sólo existe en nuestra mente. Let it go. Drop it. ¡Abre tus manos y suéltalo!

Nadir Chacín
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¡Tómate la vida con + desapego! #sersiendo

Libre
Libre

«Un niño se toma un juego muy en serio porque para él es real, pero el adulto [consciente y atento, despierto] puede unirse a él sabiendo que se trata de un juego. Asimismo, una vez que has percibido los juegos de la gente puedes seguir participando en ellos, pero sabes que sólo son juegos y puedes retirarte de ellos, al menos interiormente. Puede que en el sentido objetivo hagas todo cuanto sea necesario, pero en el subjetivo no te dejas atrapar por el juego. Éste es el significado de tomarse la vida con más #desapego. Aún formarás parte del juego, pero en tu corazón lo has abandonado.»
Urgyen Sangharakshita en su libro «Budismo. Introducción a la filosofía, la meditación y la práctica de la tradición budista»

Nadir Chacín
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Negociación vs Seudo-negociación #sersiendo

pareja-crisis

No hay que confundir la negociación con la seudo-negociación en las relaciones de pareja. Negociar es ponderar las necesidades e intereses de cada miembro de la pareja cuando surge un conflicto entre ambos, luego llegar a una decisión (solución) reflexionada, consensuada y compartida y, en consecuencia, es también asumir ambas partes la responsabilidad sobre dicha decisión y sobre los efectos que ésta tenga en la vida de ambos (juntos y por separado). Seudo-negociación es cuando el otro o la otra hace ***como que*** decidimos juntos (hasta ahí todo va muy bien), pero cuando las cosas salen mal «la culpa» es del otro o de la otra y si las cosas salen bien entonces «el mérito» es mío. ¡Ojito, pongan atención a esta sutil y fina diferencia! La seudo-negociación es un tipo de manipulación (chantaje emocional), no es una negociación real.

Cuéntame: ¿Te ha pasado? Déjame un comentario al final del post > aquí. Si te fue útil este post compártelo en tus redes sociales, seguro ayudamos a alguien más.

Nadir Chacín
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Egoísmo consciente #sersiendo

A

| Aprendiendo |

Me sirve mucho recordar que los patrones de conducta de las demás personas son SUS patrones y también SU responsabilidad, no tienen que ver directamente con lo que yo haga o deje de hacer. En otras palabras, no es personal el asunto. Estas personas han decidido tener esa conducta. Lo que yo haga o deje de hacer tiene que ver con mis propios patrones de conducta y lo que decida hacer con ellos. Hace bien separar las cosas para no alimentar los «monstricos» internos que desencadenan una baja de la autoestima.

Las personas en general estamos + pendientes de nosotros mismos que de los demás, aunque a veces la manipulación y el victimismo de los demás o los propios nos haga enredarnos y creer lo contrario. Si creo que dentro de mi ética personal está velar por la dignidad de los demás y relacionarme de una manera sana con ellos, me daré cuenta que mis motivaciones internas son otras… y no las que creo… revisando mi actitud tanto conmigo misma como con los demás en el instante en que estas personas (o yo misma) no hacen lo que pienso que tienen que hacer. A veces es más fácil verlo en los demás. ¡Esa es una buena guía para ver si estoy siendo congruente o por el contrario me he alejado de mi propia ética!

El amor propio o la autoestima pasa por la congruencia y por poner límites claros. No es lo mismo ser una persona tirana (egoísmo egocéntrico) que tener una valoración positiva de ti misma/o y cuidar o velar por tu integridad en todos los aspectos de la vida (egoísmo consciente).

Tratemos de desarrollar el egoísmo consciente, que es el estado desde el cual realmente podemos elegir el comportamiento que deseamos tener frente a unas circunstancias determinadas como, por ejemplo, un conflicto con un amigo o un familiar.

Nadir Chacín
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«El amor beneficia más al que ama que al que es amado.” Anthony de Mello

Llegó el día: Quinto Encuentro del Círculo Humano

Quinto Encuentro del Círculo Humano, HOY sábado 26 de febrero 2011, 11 am, Parque México, Col. Hipódromo Condesa, México D.F.

EVENTO GRATUITO Y PÚBLICO

Tema: La soledad como conquista: retos, oportunidades, mitos y miedos.

TE ESPERAMOS.

El punto de encuentro es en la fuente que está en el Parque México cerca de la calle Sonora. Busca la única biblioteca que tiene el parque y estaremos sentados muy cerca. Ven con ropa cómoda porque nos sentaremos en las piedras y en medio de los árboles. Si te pierdes háblame al cel. 04455-40588128 y te aviso donde estamos.

Nota: Para llegar puedes tomar el metro y bajarte en estación Chilpancingo, luego caminas sobre calle Chilpancingo hasta el final y encontrarás el Parque México. En metro bus es la estación Sonora y caminas sobre Sonora y verás el parque y la fuente.

Nadir Chacín

Algo así suena la Col. Del Valle desde las 6 am. :) Me encanta despertarme temprano y escribir con la música de los pajaritos de fondo.

En el reino de los ciegos la vidente es la reina

 Ayer fuimos a ver La Ceguera (Blindness, 2008, Brasil, Japón y Canadá), una adaptación cinematográfica del libro Ensayo sobre la ceguera del escritor portugués José Saramago publicado por primera vez en 1995, sin duda uno de sus libros más vendidos. Cuenta la historia de una extraña epidemia de ceguera blanca que asola a todo un país, se quedan ciegos uno a uno, menos una mujer que para acompañar a su esposo enfermo finge estar ciega. El Estado decide que la reclusión de la gente que se está quedando ciega es la mejor decisión hasta que se sepa cómo se contagia el mal. La narración sigue la vida de un grupo de ciegos hacinados en una especie de hospital público, viven su propia guerra interna por el alimento, las camas, en las condiciones más infrahumanas que puedan imaginar.
La ceguera sirve en esta historia como una metáfora del egoísmo humano llevado hasta el límite de ya no ser capaz de ver al otro que sufre, al otro que necesita, e incluso que ya no puedes ni verte a tí mismo de manera crítica. No se refiere sólo a la enfermedad física, va más allá para dejarnos ver una enfermedad mental, social, espiritual que aqueja a la sociedad actual enferma de individualismo.
La versión en cine la dirigió Fernando Meirelles, un director brasilero que logró mi simpatía con El Jardinero fiel (2005) y mi devoción total con Ciudad de Dios (2002). El guión lo realizó Don Mckellar, escritor, actor, director canadiense, que fue co-escritor de una película que me gusta mucho El Violín Rojo. Aparece como actor en la película canadiense Exotica de Atom Egoyan, una de mis favoritas. En definitiva mucho talento junto en este film, sumado a la participación de los actores estelares Julianne Moore (Hijos de los hombres de Cuarón, Vidas cruzadas de Altman, Magnolia de Anderson) y Mark Ruffalo (You can count on me de Lonergan, XX/XY de Austin Chick, El asesino del zodíaco de David Fincher). Como ahora soy mexicana: Bravo, Gael.
Cuando leí Ensayo sobre la ceguera quedé muy impresionada, es una obra escalofriante y además con una tensión literaria que nunca decae. No hay nombres de los personajes, sólo descripciones tan buenas que logras verlos en tu mente mientras lees. Siempre digo que prefiero el género del efímero cuento porque la novela me estresa, si es buena inevitablemente me produce insomnio y estar varios días sin dormir es terrible, con este libro fue así… lo leí todo sin parar, no podía soltarlo. Antes de entrar a la peli me daba curiosidad la adaptación de dos escenas fuertes del libro, una, cuando en el encierro los hombres ciegos de un pabellón deciden acaparar los alimentos y comienza una guerra interna que desemboca en la petición de mujeres a cambio de alimentos, y dos, una escena casi hasta el final donde la protagonista (que sí ve) consigue una despensa repleta de alimentos y decide extraerlos en medio de una masa de gente ciega y muerta de hambre que le arrancan la ropa, la agarran y la jalonean. En el libro a leerlas se te paran los pelos de punta, es tan fuerte, tan, tan fuerte.
La película me pareció excelente, la adaptación buena, esas escenas sacaron 10 puntos. Las actuaciones están bien (mejor Moore que Ruffalo; Gael hermoso y buen actor como siempre), la fotografía maravillosa es del uruguayo César Charlone, que ya había acompañado magistralmente a Meirelles en Ciudad de Dios y el Jardinero Fiel. Pero lo que más me gustó es la atmósfera general de la película, sobre todo de las escenas en el hospital y también de la ciudad desolada -llena de gente caminando sin rumbo- ya casi al final. Respetaron ese micromundo salvaje, agresivo, degradado y también frágil que uno intuye mientras lee las letras de Saramago: las desgracias de un pedacito del mundo que de pronto devienen las mismas penurias del planeta entero, los aciertos y errores de un grupo de ciegos que son al mismo tiempo ellos, nosotros y la humanidad.
La trama de Ceguera atrapa porque muestra emociones universales, similares a las que hemos sentido todos independientemente de la clase social, partido político, género, situación económica, etc. Ternura, odio, verguenza, rabia, desesperación, tristeza, ganas de matar a alguien, ternura, todo junto. Es también una muestra del comportamiento que puede surgir en los humanos cuando las situaciones sociales se desbordan, cambian, cuando se nos acosa, encierra y somete a vejaciones, violaciones, hambre, agresiones, se nos quitan nuestros nombres y se nos deja en el anonimato, en el hacinamiento, se nos vuelve masa indefinida y sufriente. Cuando sufrimos una situación digamos de tipo orwelliana (autoritaria).
Ambas obras, película y libro, me recuerdan el experimento real que el Dr. Zimbardo llevó a cabo en la Universidad de Standford (EEUU, 1971) simulando los cambios en la psicología humana durante el encarcelamiento.  Quería observar cuáles eran los efectos psicológicos de convertirse en preso o en carcelero, para lo cual construyó una cárcel y unos estudiantes voluntarios entraron en ella, unos como presos y otros como carceleros. Se supone que el experimento duraría dos semanas pero fue interrumpido a los seis días porque los estudiantes-guardas se volvieron sádicos, torturaron y vejaros a sus compañeros-reclusos, y los estudiantes-reclusos se tornaron depresivos, mostrando síntomas de estrés agudo. Este experimento científico fue la inspiración en Alemania de una súper película llamada El Experimento dirigida por Hirschbiegel (2001) y de la novela Black box de Mario Giordano. Hay varios experimentos mundiales de psicología social sobre las fronteras de la mente humana y del comportamiento: Milgram (1963), El Experimento de la Cueva de los ladrones (1954), Asch (1951), Rosenhan (1972), Sherif (1954), etc.
 Lo que tienen en común, Ceguera y El Experimento, es el realismo con el que muestran la decadencia humana producto del hacinamiento, de la despersonalización y la desorientación de los personajes en sitios como los hospitales, cárceles y centro de salud mental. También retratan situaciones similares como las violaciones sexuales, los secuestros, las escuelas represivas, los campos militares (donde algunos gustan de mandar a sus hijos), incluso -debo decir- que una familia disfuncional y castigadora como la del Castillo de la Pureza (Ripstein, 1972) o una escuela donde haya abuso entre pares puede resultar una cárcel, un hospital o un encierro como el de Ceguera. Recordemos también la novela El Señor de las Moscas de Golding, para muestra un botón.
El hacinamiento y los malos tratos producen un efecto deshumanizador en las personas, se nos quita «eso humano» que nos diferencia de los animales. De hecho en estas condiciones denigrantes e indignas las personas se vuelven objetos para los represores y la desesperación se adueña de las víctimas que algunas veces comienzan también a distanciarse de sí mismas (evasión) y a sentirse «objetos culposos». Lo primero en abandonarse es la higiene y la hospitalidad. Negar la comida suele usarse como medida de castigo en estas situaciones de encierro. Todas aparecen en la película magistralmente.
El final de la historia: ¿una especie de esperanza?, ¿una metáfora de que tenemos salvación los humanos? Yo creo que sí tenemos salvación, el tema es por dónde comenzar hoy a curar la gran herida colectiva.
Amén
T.R.
Trailer

LA TECNOLOGIA Y EL EGO

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Acabo de responder un mensaje que me dejaron en el blog y me hizo pensar que invariablemente en las angustias humanas actuales siempre está en el medio el asunto tecnológico. Siempre mis lectores hacen referencia a llamadas y mensajitos, a mails, y así.

La tecnología aligera muchas cosas, hace la vida más fácil en muchos sentidos, pero también es neurotizante. Esa manía por ejemplo de checar el celular cada 5 minutos, de ver la lista de mensajes enviados y releerlos todos, de no poder comer con alguien sin poner el celular sobre la mesa, qué horror. La verdad es que de pronto uno se reconoce ADICTO al celular, o al mail, o al internet, o a los chats.

El punto es que son medios que sirven para dejar la realidad por un momento, te aíslan, se adueñan de la mente mientras estamos dependiendo de ESA LLAMADA, de ESE MAIL que me hará feliz o que hará mi vida mejor. La tecnología se convierte en un ESCAPE de la realidad y en un distractor presente muy presente.

Dime cuántas veces has estado comiendo con alguien y el celular le suena cada 5 minutos, el tuyo también te suena a cada rato, ambas personas hablan por el celular, y entonces entre llamada y llamada tratan de ponerse al día con la vida de cada quién, pero el celular suena… suena… suena y entonces pasa la hora de la comida y cuando te vas a casa ni te enteraste de la vida del otro, ni siquiera te enteras de qué tenía que contarte, todo se esfumó entre una llamada y otra.

Así pasa también cuando es domingo y en vez de irte a caminar al parque más cercano te conectas al internet, navegas sin parar pasando de una página a otra, primero muy concienzudamente buscas algo específico, luego sólo navegas sin más, ni sabes qué buscas, al final te aburres pero no puedes dejar de poner palabras al azar en google mientras checas tu buzón de entrada como vil paranoico esperando que él o ella te escriba.

Es nefasto, qué pasó con la vida en los parques, con las idas a pasear tomados de la mano o paseando a tu perrito, qué pasó con la tarde sencilla cuando uno se ponía en la ventana  a VER LLOVER, SIMPLEMENTE  A VER LLOVER.

Ahora pocos salen a caminar en las ciudades, todo es en auto o coche, distante, lejos del otro, lejos de las personas y más cerca de la tecnología. Hacemos protestas por todo, pero son pocos los que protestan porque van a un parque un domingo a las 9 am y no hay nadie… ¿por qué? La tecnología ha sido muy útil, no digo que prescindamos de ella, pero OJO, una cosa es que la usemos y otra cosa es que ELLA NOS USE A NOSOTROS.

No hay día en que la tecnología no esté presente, desde que te levantas hasta que te acuestas, pues yo digo que hay que tomarse unas horas SIN TECNOLOGÍA al menos una vez a la semana, sería mejor diario, pero con que sea un rato a la semana algo hará por ti, y por el resto de las personas del mundo.

Salgamos a un parque y sentémonos en un banquito, allí sin más, en mi ciudad se escuchan los pájaros, es raro porque es una ciudad inmensa, pero cuando voy a pasear escucho pájaros, es tan bonito.

La música es una buena cosa, porque no te aliena, no te saca del mundo, sobre todo si es una música tranquila. Los pájaros hacen música de forma natural, qué maravilla.

Yo también canto, seguro dirán mis vecinos que canto terriblemente (y les doy la razón la verdad), pero si hay algo que me gusta es poner música y cantar en las mañanas.

Ahí cuando estés cantando en estos días, dedícame una estrofa canturreando como pajarito…

Yo desde aquí escucharé… y te responderé con un lalalalalralaalalalala desafinado pero FELIZ

तइका रमे

 Ilustración de Myriam Holgado para El hombrecito verde y su pájaro (Buenos Aires, Colihue, 1987)

El libro del ego #sersiendo

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LES RECOMIENDO ESTE LIBRO LO ACABO DE COMPRAR Y ME LO LEÍ TODO CON UN GUSTO, ES UNA OBRA BUENÍSIMA SOBRE EL ASUNTO DEL EGO QUE TANTO CONVERSO CON USTEDES EN ESTE ESPACIO. SIGUE GUSTANDOME MÁS «LA NUEVA TIERRA» DEL MAESTRO TOLLE, PERO SIN LUGAR A DUDAS: OSHO ES OSHO.

100% RECOMENDABLE.

 Sinopsis:

«En esta imprescindible obra, Osho, el pensador cuyas reflexiones sobre la vida se han comparado con las de Gandhi o las del propio Buda, nos propone emprender el camino que habrá de liberarnos de nuestro ego. Mediante una serie de preguntas y respuestas que encierran una gran profundidad tras su aparente sencillez, el maestro nos invita a reflexionar sobre la ambición humana, sobre los momentos realmente importantes, enmascarados por el espejismo que el ego proyecta en nuestras conciencias adormecidas. En realidad, el ego es una imagen distorsionada de nuestro verdadero ser, una trampa que la sociedad nos tiende a todas horas para apartarnos de lo esencial: valorar las cosas sencillas, auténticas que nos brinda la vida, conocernos un poco mejor a nosotros mismos y alcanzar la libertad personal a través de la serenidad.»

Las enseñanzas del tarsero #sersiendo

El tarsero es un nuevo amigo que vengo a presentarte. Hace un tiempo comencé una serie de posts que se llamaban Nature Wisdom. He despertado esta mañana con ganas de irlos retomando.

tarsero
© Franck Guiziou

Nature Wisdom o la sabiduría de la Naturaleza

Hoy nos acompaña el tarsero filipino (Carlito syrichta) como si fuera un kōan (paradoja) del budismo Zen. Ha venido para invitarnos a la reflexión.

Sus ojos miden 16 milímetros en un cuerpo que tan solo alcanza los 10 centímetros de altura. Es nocturno y sus ojos le permiten ver durante la noche. Tiene los ojos tan grandes, que no pueden moverlos, por eso su cabeza puede girar 180 grados en ambos sentidos. También tienen unas orejas móviles muy potentes.

El tarsero es tan pequeño que cabe en la palma de una mano.

Tiene una capacidad auditiva de hasta 91 kilohercios (kHz), un nivel inaudible para casi todos los mamíferos. Es el único primate que se comunica con ultrasonidos.

Sus extremidades son muy graciosas. Son larguísimas y desproporcionadas con respecto al tamaño de su cuerpo. Tiene además unas prácticas almohadillas en los dedos. Estas adaptaciones evolutivas le ayudan a saltar ágilmente de rama en rama para atrapar a sus presas.

Cuando el tarsero se siente amenazado sus ojos aumentan de tamaño, casi parece que se les fueran a salir de las órbitas, y abre la boca para gritar. Pero nadie oye el chillido, sólo sus amigos tarseros.

La comida favorita del tarsero son los insectos.

Los insectos se comunican por ultrasonidos, así que el tarsero literalmente «intercepta» los mensajes de los insectos para cazarlos.

Al ser tan diminuto, el tarsero tienen que cuidarse mucho para no ser comido por algún depredador. Si no tuviera esta comunicación por ultrasonidos llamaría demasiado la atención y se pondría en riesgo.

La comunicación con ultrasonidos impide que los depredadores les escuchen mientras están cazando o comunicándose con otros tarseros.

Los fósiles descubiertos de esta especie, que son muy pocos, datan del Eoceno. Este amigo tiene sobre la faz de la Tierra más de 55 millones de años. Algo sabrá este amigo del vivir y del convivir.


No todo tiene que ser grande para ser GRANDE.

Necesitamos no solo «ver», sino tener un «visión» en nuestras vidas. Usemos todos nuestros recursos internos y externos y exploremos esta situación tan compleja de la pandemia de la COVID-19 y sus efectos; mejor si lo hacemos de forma colectiva.


El viaje a lo desconocido

Este es un fragmento de «Subida al monte Carmelo» de Pseudo-Dionisio, que le viene como anillo al dedo a la incitación a explorar que nos presenta nuestro amigo tarsero:

Para venir a gustarlo todo,
no quieras tener gusto en nada.
Para venir a saberlo todo,
no quieras saber algo en nada.
Para venir a poseerlo todo,
no quieras poseer algo en nada.
Para venir a serlo todo,
no quieras ser algo en nada.
Para venir a lo que no gustas,
has de ir por donde no gustas.
Para venir a lo que no sabes,
has de ir por donde no sabes.
Para venir a poseer lo que no posees,
has de ir por donde no posees.
Para venir a lo que no eres,
has de ir por donde no eres.
Cuando reparas en algo
dejas de arrojarte al todo.
Para venir del todo al todo,
has de dejarte del todo en todo.
Y cuando lo vengas del todo a tener,
has de tenerlo sin nada querer.


Conociendo a nuestros primos

Una de las investigadoras que más se ha centrado en el estudio del tarsero es Milada Řeháková.

Benditas las mujeres que se han dedicado a estudiar a los primates en libertad. La mayoría de las investigaciones en ese campo, especiamente en etología, son hechas por mujeres.

México: la nostalgia por 17 sensaciones #sersiendo

México fue mi hogar durante 12 años en una edad muy formativa, desde los 29 hasta los 41 años. Siempre he creído que la nostalgia es bonita, por eso hoy vengo a hablarte de las 17 sensaciones que extraño de mi vida en México.

México
Tlacoyos

1) La sensación de seguridad

Sentarme en la cafetería de la ENAH sin ninguna preocupación en la mente relacionada con el dinero porque tenía una beca de estudios. Lo único que tenía que hacer era pensar, estudiar, investigar y ya.

2) La sensación de pérdida de la noción del tiempo

Ir por unas cervecitas con Dimitris al bar de la esquina de la ENAH en Cuicuilco y terminar desayunando, comiendo y cenando allí. Y no entender cómo pasó eso. Todas las fiestas y celebraciones con Dimitris y la comunidad griega de México.

3) La sensación de libertad en relación con la comida

via GIPHY

Las noches recurrentes en que salía con Craitza a buscar las hamburguesas hechas al carbón por Tetelpan, el mejor olor del mundo. Otra noche había mixotes de carnero. No sé cómo no morimos de comer tanto. Y la barbacoa, por favor, cada sábado en la mañana durante 12 años. Impresionante mi disciplina para ciertas cosas. (Risas.)

4) La sensación de tener el intelecto estimulado

El placer de la investigación académica. La estimulación intelectual que suponen las discusiones entre colegas cuando te rodeas de gente brillante que te hace pensar.

5) La sensación de inmersión profunda

Trabajar con los huesos para mi investigación de aquella época en el laboratorio sin notar el paso del tiempo. En inmejorable compañía. Yo y los huesos, a puerta cerrada (al fin solos).

(Por si no sabes aún: yo era antropóloga física y forense. Sí, como la doctora Temperance Brennan en la serie Bones, pero con menos dinero para investigar.)

6) La sensación de intimidad

El placer de estar en el patio de nuestra casa en Xochimilco, donde vivía con J. Teníamos una hamaca colgada en la terraza, nuestra gata Mina y un bello jardín con plantas. Allí me instalaba con una mesita al lado con mi jarrita de té a leer (cuando Mina me lo permitía, claro). La ternura y la admiración al ver a J. tocando la guitarra y cantando sentado en la orilla de nuestra cama.

7) La sensación de tener rutinas afectivas

Lo sabroso de dormir en el sofá con R. y mi otra gata Runa a la hora de la siesta. La rutina amorosa de hacerlo todos los días, sin falta, y disfrutarlo siempre. La Colonia Del Valle. Café, Té y acompañar a R. a leer todos los periódicos. Escuchar con fascinación las historias de R. sobre las tramas de sus novelas antes de que estas existan.

8) La sensación de descontrol

Pasear por La Conchita en Coyoacán con J. Aquello de que te lata el corazón muy fuerte cuando vas a ver a alguien que te gusta.

9) La sensación de hermandad

Los chistes de mi compadre Alberto, su sentido del humor, la hermandad. Caminar con él hacia el Mercado de Medellín desde mi antigua casa de la Roma Sur y que mi nariz note primero que mis ojos que ya llegó la señora de los tlacoyos.

10) La sensación de pertenencia

Las conversaciones con mis amigas y mis amigos de aquella época, algunos que desaparecieron con los años y otros que siguen conversando conmigo muy seguido (Úrsula, Mariana, Ingrid, mi compadre). Extraño la red amplia de amistad profunda que me arropaba en México. Es una lista larga, laaaarga.

11) La sensación de «La vida es carnaval»

Las noches de salir a bailar salsa con mis cuatachis, daría mi reino por otra noche de esas. Ash.


12) La sensación de todos los sentidos estimulados a la vez

La comida toda, los olores, los colores, la variedad, los tianguis, la creatividad desbordante y vibrante que captura los sentidos. Ese sentimiento de «qué bonito es lo bonito».

13) La sensación de ser muy útil a los demás

Las reuniones con el Círculo Humano en el Parque México de La Condesa, coincidir, crear, reír. Sentirme útil, muy útil.

14) La sensación de tener tradiciones y costumbres

El sonido y las voces esas típicas que hace el vendedor de camotes cuando pasaba por mi depto de mala muerte en la Colonia Portales.

15) La sensación de aventura

Los viajes que hice por todo México. Poder viajar, ver cosas maravillosas, descubrir, «moverme de lugar», comer cosas nuevas, ponerme mi mochila y botas de exploradora, viajar mucho, sola y acompañada.

16) La sensación de estar culturizándome

Ir a espectáculos, conciertos, teatro, cine, exposiciones de arte, museos, muchos, muchos.

17) La sensación de tener un gran logro profesional

Mi trabajo de editora y correctora de libros. Muy estimulante también intelectualmente y muy satisfactorio. Nada se compara con ver en el mostrador de la librería ya listo un libro en el que pasaste meses trabajando. En Barcelona aún me topo con libros en los que trabajé en aquella época y vuelvo a sentir lo mismo.

La reflexión sobre las sensaciones vinculadas a los recuerdos forma parte del enfoque que le estoy dando a mi futuro libro «De migrante a migrante» que espero terminar algún día.

Mi próximo viaje a México

Con la pandemia de coronavirus tuve que cancelar mi viaje a México que era en Semana Santa. La nueva fecha del Retiro de meditación y mindfulness para mujeres es del 19 al 22 de noviembre 2020 en Tepoztlán. Ahora tendrás más tiempo para organizarte. Haz changuitos para que se nos dé vernos a todas.

Cuéntame algo sobre ti: ¿Cuáles son las sensaciones que vinculas a México? Déjame un comentario y hazme feliz la cuarentena.


Te sugiero escuchar estos episodios de mi podcast «Ser siendo con Nadir Chacín»

Sistema económico #sersiendo

El sistema económico actual es perverso y beneficia los comportamientos no éticos. La ideología que lo sustenta se basa en nuestro sentimiento de indefensión aprendida. Pero el tiempo no se ha agotado ni está por agotarse porque no han muerto nuestras posibilidades de cambiarlo todo. Hoy vengo a hablarte de lo que nos está haciendo el sistema económico hegemónico.

sistema económico

Mañana es ¿festivo? El día del trabajador y de la trabajadora. O quizás deberíamos decir que es el día de la esclavitud, la enajenación y el abuso legalizados, legitimados y sistemáticos.

No hay ahora nada que esté más globalizado que el abuso, ni siquiera el Covid-19.

Cuánto tenemos por reflexionar y hacer sobre/en este tema del trabajo. Especialmente ahora que la pandemia ha arrasado con millones de puestos de trabajo formales y despedazado (literal) las diferentes fuentes de subsistencia del trabajo informal.

Ni es derecho ni es humano

A mí el trabajo en el contexto del orden hegemónico de las cosas nunca me ha parecido un derecho humano, cómo podría ser un derecho algo que te esclaviza y te va destruyendo poco a poco. Ni es derecho ni es humano.

Lo que debería ser un derecho es que todas las personas no sean esclavas de trabajar para producir, reproducir y sostener un sistema económico que destruye la dignidad de las personas y al planeta.

Un sistema que se basa en la competencia y en el individualismo, aniquilando cualquier opción de colaboración, solidaridad y construcción colectiva entre las personas.

Esclavos del trabajo

Somos esclavos de la producción, del consumo y de la inequidad social, política y económica.

Nos esclavizan instrumentos dogmáticos de control de masas, que nos destruyen haciendo lo más abusivo que se puede hacer en esta existencia: convencer a la gente de que la única solución que tienen es autodestruirse para poder ¿seguir viviendo? en este mundo. ¿Eso es «vivir»?

Luego nos preguntamos simulando ingenuidad: ¿por qué hay 300 millones de personas en el mundo que sufren de depresión? ¿Por qué hay 20 millones de personas que están a punto de morir de hambre en el planeta?

Siempre recuerdo una frase que leí en alguna parte: quien muere de hambre, muere asesinado.

Y por esta razón tenemos a unos países viviendo de la miseria de otros países, a una gente durmiendo en casas lujosas que se construyen y mantienen por obreros y obreras que se dejan la piel por unos realitos insignificantes al mes.

Lo que mejor producimos ahora es la injusticia

Es una locura delirante todo el tinglado que hemos montado.

Ahora que un diminuto virus ha puesto en evidencia lo absurdo, cruel y poco eficiente de este sistema mundial, ¿no vendría siendo hora de cambiarlo todo?

Yo no quiero volver a la «normalidad» esa, patologizante, deshumanizante e injusta, seguro tú tampoco, pero aquí estamos los despojados y las despojadas: tratando de correr detrás del poco dinero que este orden de las cosas nos permite obtener para pagar cosas básicas y esenciales.

El sistema económico hegemónico no nos trata a todas las personas de la misma forma porque desde su lógica enferma 95% de los seres humanos dejamos de ser personas hace mucho.

Es justo dicha anulación existencial lo que permite que el status quo se mantenga sano, se reproduzca y prospere. Que sea útil pues, para 5% de la población mundial.

«Show me the money» es la banda sonora

Y estas son las estrofas del single principal:

  1. ¿Qué bienes producir y cuánto de cada uno de ellos?
  2. ¿Cómo producir?
  3. ¿Para quién producir?
  4. ¿Cómo lograr estabilidad económica?
  5. ¿Cómo lograr crecimiento económico?

Si tan solo escucháramos más lo que llevamos años y años diciendo (más bien gritando con justa razón) las feministas de todo el planeta sobre el sistema económico, si tan solo…

Y que quede claro: tú ya tenías depresión antes de leer este mensaje.

El futuro, mi gente, no nos ha sido secuestrado todavía, aún tenemos maneras de cambiar esto.

¿Te ocuparás de tu parte?

8 vídeos para reflexionar:

¿Por qué sufro por amor? #sersiendo

«Sufro por amor.» ¿Alguna vez has dicho eso? «Sufro porque él/ella no está conmigo, porque no me ama, porque me fue infiel, porque le fui infiel. Sufro porque aún no he encontrado a la persona correcta. Si deseas entender por qué el amor duele este post es para ti.

A las mujeres que me han acompañado en mi camino

sufro por amor
¡Eso sólo pasa en las películas!

Si algo tengo claro luego de 13 años estudiando, analizando y escribiendo sobre el amor y sus diferentes expresiones en este blog y en otros espacios es que el amor necesariamente ha de pensarse, analizarse y diseccionarse, no basta con sentirlo y practicarlo a ciegas.

El amor Disney

No basta con la mentira taquillera de «el amor todo lo puede» y «all we need is love». Es precisamente ese el problema fundamental del mundo.

La articulación de diferentes sistemas sociales, económicos y biopolíticos (ya instaurados en el imaginario colectivo desde hace varios siglos) nos ha estado sometiendo a reglas (cada vez más tácitas) que controlan y moldean nuestras formas de sentir, de desear, de actuar y de consumir – sin que nos demos cuenta.

Nuestras maneras habituales de querer y de relacionarnos conforman uno de estos sistemas de control y modelado social. Es por esta razón que la mayor fuente de sufrimiento y frustración para la mayoría de las personas son las relaciones amorosas.

Por amor caminamos al cadalso impulsades por una promesa de felicidad que nunca llega y lo hacemos por nuestro propio pie, sin que nadie nos coercione de una manera directa o evidente. Es la herramienta de control social más cruel del planeta.

La construcción de una vida consciente, amable y ética es lo que nos estamos jugando cuando acudimos al amor con los ojos cerrados: descartando la razón y la reflexión.

No es peccata minuta

Nos estamos literalmente jugando en ello el desarrollo o no de una cuidadanía responsable, humanizada (no deshumanizada), que vele por la dignidad de todos los seres sin distinciones.

Nos estamos jugando la propia transformación del mundo, la que todes quisiéramos que se dé. Porque sí, de la transformación profunda y radical de la manera de relacionarnos y de querernos entre los humanos depende nuestro bienestar individual y colectivo. Así de relevante, urgente y imperativo es esto.

¿Cómo podemos construir relaciones humanas que sean libertarias, conscientes y éticas?

¿Cómo podemos relacionarnos, querernos y organizarnos sin que obliguemos a una cantidad enorme de personas a vivir en el abandono, la exclusión y la discriminación? Esa es la pregunta fundamental.

Una pausa para la reflexión

Te sugiero que veas el siguiente vídeo con mucha atención plena o mindfulness. Tómate un descanso de tus actividades, cerciórate de poder contar con un par de horas para ti, para reflexionar, para indagar.

Saca una libreta y un lápiz, toma notas, analiza lo que escuches en esta conversación sobre el amor.

Revisa tus propias ideas y analiza tus vivencias en todas las relaciones que has tenido y tienes ahora.

Que se nos va la supervivencia de la especie humana en ello, no sólo la tuya, la de todes. Y no exagero. Ya quisiera yo que fuera una exageración mía.

Si te has preguntado ¿por qué sufro por amor? en este vídeo encontrarás las respuestas que necesitas.

Sufro por amor porque no indago. Sufro por amor porque no me hago preguntas profundas. Sufro por amor porque no analizo mis tendencias amorosas y mis creencias sobre el amor. Sufro por amor porque aún espero que el amor me rescate de mí misma. Sufro por amor porque deposito en las relaciones amorosas todas mis esperanzas.

Ayúdame a ayudar

Gracias a La Térmica (Málaga, España) por abrir estos espacios y permitir estas conversaciones. Gracias, Brigitte Vasallo y Adriana.


No se trata [solamente] de levantarse contra las instituciones sino de transformarlas mediante luchas contra las hegemonías, las prevalencias o prepotencias en cada lugar donde éstas se instalan y se recrean.

Jacques Derrida

La cuarentena es un estribillo #sersiendo

cuarentena

Anoche apagué las luces. Me quedé mirando hacia afuera por la ventana hasta la madrugada. Escuché la quietud reticente de las últimas semanas. Más que una trampa, el silencio parecía un recuerdo de mí misma contenida en la placenta de mi madre.

Escuché el palpitar amable o inquietante de aquel corazón que me era ajeno sin que yo lo supiera. Me dejé bailar por el burbujeo sanguíneo emitido por el cordón. Sentí la certeza del líquido amniótico. Su llamado potente. Sus instrucciones atávicas, repetitivas e insistentes.

El método ya escrito que me llevó de la libertad a la contención o quizás fue al revés. El juego vital que transcurre adentro y afuera del calendario, que sobrevive al embarazo, al parto y a la niñez. Ese que se revela al estallido hormonal de la pubertad y viola los movimientos estratégicos de cada pieza sobre el tablero y las reglas del mundo.

Las reglas presentes de los partos propios o no. Las de mis hijos con piel y las de aquellos que la perdieron en el camino. También pude ver las consecuencias de las reglas vivas que producen la piel flácida y el deseo de no morir que nunca se cumple.

Así me encontré siendo dos gametos inéditos en proceso de crearme. Me aferré a su fecundación y luego a la mórula, para volverme este feto abrumado que enfrenta su nacimiento.


Siempre que puedo escribo. Escribo para abrir heridas por donde entre la luz en los lugares más oscuros de mí, escribo para echarle sal a las heridas y que ardan, para ayudarlas a cicatrizar, para verlas haciendo costra y para observar de cerca la cicatriz mientras se vuelve invisible. La escritura creativa es otra forma de sobrevivir a la adversidad, a la epidemia, a la cuarentena y a cualquier crisis. Te invito a mi otro blog alojado en creadopormi.blogspot.com, allí podrás conocer mi faceta como escritora de literatura y también como pintora.


Invocación: Entro al bosque interior #sersiendo

Esta invocación es para estos días de cuarentena y confinamiento. También para acompañarme durante los 7 días de retiro espiritual que haré en mi casa desde hoy. Ojalá decidas meditar, rezar o realizar cualquier otra práctica espiritual por y para el beneficio de todos los seres.

Desde que inicié este blog hace ya más de 10 años siempre he procurado mantener a raya mi lado más espiritual y esotérico.

Me he enfocado en trasmitir lo que pienso desde un discurso cercano a la antropología, la psicología y la filosofía. Tres de mis mejores amantes.

Ahora, luego de unos días de confinamiento por la epidemia de Covid-19, he decido hacer todo lo contrario. Me refugiaré en la intuición y en el llamado que siento de esa lado mío que pocas veces muestro: el meramente espiritual.

Desde mi adolescencia escribo invocaciones cuando las cosas de la vida (las condiciones de vida como yo les digo) no están en sintonía con la vida en sí misma y se produce un quiebre.

Cuando escribo invocaciones lo que hago es que me las aprendo de memoria. Las recito de manera muy consciente frente al altar que tengo en casa. Recito las invocaciones cuando noto que me estoy poniendo triste, ansiosa o asustada en un momento determinado y también una vez al día en una hora precisa siempre a la misma hora.

El siguiente texto es y será mi invocación para esta etapa de coronavirus. La comparto contigo por si te sirve de ayuda.

Invocando

Inicio de la invocación

Entro al bosque interior.

Sin miedo camino sobre las raíces profundas. Salto por las copas de los árboles llenos de vida.

Hojas chispeadas por el rocío me reciben como elíxires sensoriales. Son promesas, bienvenidas, certezas. Millones de ramas se doblan por el peso de sus frutas al verme pasar.

Los alimentos están al alcance de mis manos.

La mente lúcida, amable y estratégica acompaña mi travesía, dice que se han caído los velos de la duda y se divisa el horizonte.

Camina, camina, camina.

Los conocimientos de «el gran banco» colectivo, atemporal y abundante, los del pasado, del presente y del futuro, circulan por mis venas, células, órganos, por mis genes receptivos.

La información se convierte en conocimiento y el conocimiento en sabiduría, porque no es lo mismo creer que saber. Y yo sé y estoy lista.

Veo nítida la luz al final del túnel que han hecho las ramas, escucho los cánticos que vienen del otro lado, están surgiendo ahora emociones luminosas de entre las sombras alumbrando la ruta.

Mis pies también saben la ruta a casa.
Estoy lista.

Fin de la invocación

Guías y aliados

Hace años que soy un bicho sincrético, aunque me reconozco a mí misma como budista. En los periodos de crisis, de cualquier tipo, me da por prenderle velas y hacer postraciones frente a estas guías y a lo que sus arquetipos significan para mí.

Son Buddha Akshobya, Ganesha, San Miguel Ancángel y la Virgen de Guadalupe.

Ante ellos y ella me postro:

invocación

Con acciones de amor y bondad purifico mi cuerpo. Con generosidad sin límites, purifico mi cuerpo. Con serenidad, sencillez y contento purifico mi cuerpo. Con comunicación veraz purifico mi habla. Con conciencia clara y lúcida purifico mi mente.

Recuperando la intuición

¿Qué es la intuición? ¿Para qué nos sirve? ¿Cómo podemos cultivarla en nuestras vidas?

He elegido de los diferentes episodios de mi podcast «Ser siendo con Nadir Chacín» uno que especialmente ahora puede serte muy útil y tiene tres partes.

Es una exploración sobre la intuición basada en el cuento «Vasalisa la Sabia» del libro «Mujeres que corren con los lobos» de Clarissa Pinkola Estés y tiene tres partes.

La primera parte es solamente la lectura del cuento.

La segunda y tercera parte son la interpretación de los diferentes símbolos y personajes del cuento, más una explicación sobre cómo aplicar estas enseñanzas a nuestra vida cotidiana.

Podcast: Los 10 episodios más escuchados #sersiendo

En estos tiempos de confinamiento por el coronavirus viene muy bien escuchar podcasts para mantenernos en calma. Te dejo aquí los 10 programas más escuchados de mi podcast «Ser siendo por Nadir Chacín» y 3 sugerencias de podcasts que yo suelo escuchar.

podcast

El más importante ahora

Durante una epidemia como la del coronavirus podemos sentir una inquietud tremenda y es posible que nos visiten emociones difíciles como el miedo, la tristeza o la ira. Estas emociones disparan estados perturbadores más complejos como la ansiedad, el pánico, la desesperación o el estrés. En este episodio encontrarás 10 estrategias para mantener la calma durante la epidemia y el periodo de confinamiento.


UNO| Cómo poner límites

Aprender a gestionar tu espacio personal y tus relaciones con los demás son dos de los requisitos imprescindibles para poder llevar una vida más amable, ética y feliz. Sin aprender a decir que No, te será muy difícil tener relaciones sanas con tus seres queridos. En este episodio encontrarás reflexiones y consejos para poner límites más sanos en tus relaciones interpersonales.

DOS | Las consecuencias de poner límites

Empezar a vivir de una forma más amable contigo implica poner límites a los demás. En este episodio encontrarás enumeradas las consecuencias (difíciles) de establecer nuevas formas de tratar a los demás y de dejarte tratar por los demás y también te regalo diferentes antídotos (estrategias) para gestionar esas consecuencias.

TRES | Cómo construir relaciones afectivas conscientes

Una exploración de nuestros hábitos amorosos y su relación con los estereotipos de género.

CUATRO | Cómo gestionar los pensamientos negativos

Tenemos de 60.000 a 80.000 pensamientos al día y 95% de ellos son automáticos y repetitivos. Se estima que 80% son pensamientos negativos, que producen a su vez emociones y sensaciones físicas negativas. Pero no estamos condenados a vivir atormetados por los pensamientos negativos. La mente humana se puede entrenar para que pase de ser una mente reactiva a una creativa. Descubre algunas estrategias para gestionar los pensamientos negativos.

CINCO | Cómo superar el mal de amores

El «mal de amores» es esa sensación de vacío y de falta de significado que sientes cuando atraviesas la ruptura de una relación de pareja. En este episodio explico varias estrategias para sanar tu corazón roto.

SEIS | Trastorno de la ansiedad generalizada

En este episodio comparto mi experiencia con el Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) y doy algunos consejos para gestionar los pensamientos rumiativos, el miedo, la pérdida de memoria y la inquietud corporal y otros síntomas físicos.

SIETE | Trastorno de Ansiedad Generalizada (II Parte)

El Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) no es una condena. Es posible comenzar a cultivar desde ya una vida más tranquila que apoye tu proceso de sanación. En este episodio hablo de la toma de decisiones, de las amistades y de la familia, de las relaciones sexo-afectivas y/o románticas y del tratamiento integral de la ansiedad: amabilidad, terapia psicológica, medicamentos y red de apoyo.

OCHO | Cómo encontrar tu propósito

¡Comienza el año con una lista de propósitos que sí funcione! Descubre cómo encontrar tu propósito, cuáles son las preguntas correctas que te llevarán realmente a tener constancia, eficacia, eficiencia y coherencia en tu vida.

NUEVE | ¿Cómo saber si estoy enamorada/o?

Tips para detectar si ese chico/a que te gusta realmente está enamorado/a de ti.

DIEZ | ¿Cómo ser un inmigrante feliz?

En este episodio encontrarás consejos que te ayudarán en tu proceso de inmigración y de adaptación al nuevo país. Espero te sea útil mi experiencia (he migrado 2 veces). Hablo de la inmigración desde el punto de vista de la psicología y de la antropología.

BONUS. Los podcasts que más escucho