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El fenómeno Tinder o cómo utilizar esta app #sersiendo

Tinder y las demás aplicaciones de “dating” o de citas en línea han modificado nuestra manera de buscar parejas y amantes. Hoy en día aprobamos o desaprobamos posibles pretendientes con la velocidad en la que se mueve de un lado al otro un único dedo (siempre el mismo… no sé por qué) y hacemos todo eso viendo unas fotografías de la persona y, si nos va bien, algunas pocas líneas de su biografía. Hoy vengo a hablarte del fenómeno Tinder y de cómo afrontarlo sin morir en el intento.

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Tinder

Unas de las preguntas más importantes que hay que hacerse cuando decides entrar a Tinder es: ¿para qué quieres estar en esta app? ¿Por qué? ¿Cómo quieres hacer ese experimento? ¿Qué límites tendrá tu experiencia?

La mayoría de las personas que usan estas aplicaciones y portales de dating no han reflexionado lo suficiente sobre estos temas y entran a ellas de manera poco consciente y a la ligera. Eso a la larga es un pasaporte para el sufrimiento.

Hoy estaba hablando con una conocida sobre las relaciones amorosas y los patrones que aprendemos en la niñez acerca del amor. Le decía que cuando has tenido varias relaciones amorosas que empezaron muy bien y que posteriormente resulta que se vuelven insostenibles toca detenerse.

Sí, detenerse y auto-revisarse.

El arte de hacerse preguntas

Si eres mujer hetero podrías preguntarte: ¿Qué pasa conmigo y la relación romántica, afectiva, sexual y erótica con los hombres? Igual si eres una mujer homo, caben las mismas preguntas. ¿Qué busco en las mujeres con las que me relaciono? ¿Cómo son? Aplica igual si eres hombre homo o hetero. El tema es la reflexión sobre las experiencias amorosas en nuestras vidas.

Cuando una persona vive la ruptura de una experiencia amorosa o sexo-afectiva (o como quieras llamarle) ha de detenerse un tiempo y pensar. Sentir. Reflexionar. Hacer el duelo. Ver qué parte de la ruptura es su responsabilidad, qué no, hacer una especie de inventario afectivo. No saltar inmediatamente a otra nueva relación.

Sin esa reflexión sólo nos convertimos en “maquinitas” que repiten una y otra vez el mismo modelo de relación no saludable, pero con personas diferentes. Y pasa lo mismo tanto en las relaciones monógamas como en las no monógamas.

El amor hay que pensarlo y sentirlo. Sentirlo y pensarlo. Las dos cosas.

Las emociones están siempre allí debajo de todas nuestras elecciones, aunque parezcan súper racionales. Es sano reflexionar sobre el mundo emocional y hacernos preguntas incómodas.

¿Dónde aprendí mis creencias actuales sobre el amor? ¿Sobre el otro o la otra como “mi amante”, “mi pareja” o lo que sea? ¿Cuáles necesidades tengo y puedo satisfacer por mi misme y cuáles no? ¿Qué quiero compartir con la otra persona y qué no?

Tinder y la dependencia emocional

La felicidad de las otras personas no es nuestra responsabilidad.

Estamos en relaciones sexo-afectivas para compartir, no para llenar el hueco vacío que deja mi falta de amor hacia mi misme. Tampoco somos el salvavidas de nadie más. Mi felicidad no es responsabilidad de las otras personas. Eso es dependencia emocional, no amor ni enamoramiento.

He grabado este podcast sugiriendo tips básicos para empezar a utilizar Tinder y demás mundos de dating y no morir en el intento. Este episodio está dirigido especialmente a quienes están buscando relaciones estables y no sexo casual.

Quiero dejar claro que es 100% válido usar aplicaciones y portales para buscar pareja. ¡Está muy bien hacerlo! No obstante, hay que pensar y reflexionar antes, durante y después de usarlos. Hay que experimentar y luego pensar sobre lo experimentado. Además hay que ser brutalmente honeste con une misme. Sí, al estilo Doctor House.

Pregúntate: ¿Qué quiero de una relación sexo-afectiva ahora?

Si te es más fácil escribe todo lo que te venga a la cabeza cuando piensas en esa pregunta. Los ejercicios de escritura automática son muy buenas herramientas para la indagación. Úsalas.

¿Y aquello del auto-amor… cómo lo llevas?

Hay que experimentar mucho con el amor hacia une misme. No se puede acudir al Mundo Tinder con un hueco adentro del pecho y con desespero. Eso nunca acaba bien. En serio, no lo hagas.

¡Si te desespera la soledad y no puedes tolerarla, tómalo como una bandera roja y de cuidado!

Es mucho mejor que pidas una cita con algún terapeuta y estudies y analices tus patrones relacionales en general. Te aseguro que entenderás mejor tus impulsos, tus reacciones, tus soledades o cualquier cosa que te haga sentirte insegure, con ansiedad o incómode con el tema “buscar pareja”.

La relación afectiva más prioritaria e importante ahora es la que creas contigo misme. Sin ese amor primordial… los otros amores siempre te producirán sufrimiento e insatisfacción. No me creas, investiga por ti misme con la ayuda de un profesional y lo verás.

Procura mirar más hacia dentro de ti antes de buscar afuera. ¡Créeme! Eres más querible de lo que tú piensas que eres. Ya es hora de que (realmente) te quieras.

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Nadir Chacín
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¿Cuál ha sido tu experiencia con Tinder o con las aplicaciones y plataformas de dating? Cuéntame. Cuéntanos. Escucha el podcast y si te gusta compártelo con tus amigos en las redes.


¡Escúchanos! Hoy estaré en directo en RKB Radio Kanal Barcelona

Hoy, lunes 18/06, de 21-23 h (hora de Barcelona, España) estaré de invitada en el programa de radio “Començar de Nou”. Hablaré con María Luisa Sala y su equipo sobre si “¿Somos seres racionales o emocionales?” en RKB Radio Kanal Barcelona 106.9 FM. Escúchalo en directo: http://radiokanalbarcelona.com/
Llama al programa y haz tus preguntas al (+34) 934685555. La grabación de la entrevista estará luego disponible en el iVoox de Començar de Nou


 El amor no encuentra su sentido en el ansia de cosas ya hechas, completas y terminadas, sino en el impulso a participar en la construcción de esas cosas. ~ Zygmunt Bauman 

Dating o la búsqueda del amor en el siglo XXI #sersiendo

Ilustración © Sara Herranz
Ilustración © Sara Herranz

El amor ha sido una de las motivaciones fundamentales para los seres humanos de casi todas las culturas. Todo el mundo quiere ser amado y amar. Es una necesidad básica para el desarrollo integral de las personas. Sin embargo, la búsqueda del amor en el mundo moderno a través del dating (citas online) no siempre es un oasis.

En el siglo XXI el amor no se busca como en los tiempos de nuestros abuelos. Hemos cambiado la plaza del pueblo y las fiestas patronales por Tinder y las demás aplicaciones de “dating”: Pure, Feeld, U4bear, LocalSin, Adopta un tío, Grindr, etc. Dentro de estos “espacios” virtuales hay personas de todo tipo. Unos buscan una noche loca y otros a “su alma gemela”.

Tinder y otros universos

Cada aplicación de citas es un ecosistema con sus propias reglas. Algunas son más abiertamente para encuentros sexuales casuales como Badoo. Pero asombrosamente incluso en estas hay personas que esperan dar con su futura pareja.

Yo he sido y aún sigo siendo usuaria de algunas de estas aplicaciones. Me llama la atención la dificultad de que dos personas desconocidas planeen quedar y finalmente se gusten recíprocamente. Supongo que esa dificultad no ha cambiado desde hace unos cuantos siglos.

Dar con una persona que sea compatible contigo es tal vez la aventura más misteriosa y arriesgada que existe en la vida humana.

Las personas que hacen deportes extremos saben lo adictiva que puede ser la adrenalina. Los usuarios del dating virtual viven algo similar, una descarga de hormonas en cada “Super Like”. ¿Será que esta vez sí funciona? ¿Qué me dice sobre esta persona sus fotografías? ¿Le escribo primero o espero que me escriba? Este tipo de búsqueda del amor tampoco nos salva de las dudas y de las expectativas.

Amor y/o Sexo

La búsqueda del amor es un caminar hacia lo desconocido y como tal siempre da miedo y produce ansiedad. Las personas que buscan sexo casual no se libran tampoco de esa angustia básica de la búsqueda del otro o de la otra. En estas ocasiones la ansiedad está más relacionada con el territorio de lo erótico y lo sexual (“performance” o rendimiento), pero es ansiedad de todas formas.

No creo, honestamente, que sea posible separar un encuentro carnal de los sentimientos y emociones que el encuentro entre dos seres humanos produce.

Tengo amigas y amigos, usuarios asiduos del dating, que aprovechan cualquier encuentro para satisfacer sus necesidades sexuales. Me parece genial que existan personas que puedan hacer esa separación entre necesidades emocionales y sexuales, a mí me resulta bastante difícil. ¿Cuál ha sido tu experiencia?

Recomendación: ¿Por qué el psicópata busca a una persona empática? El sexo no es lo mismo que la intimidad.

No exageremos el dating

No quiero ser pareja de todos los chicos con los que salgo, ese tampoco es mi plan. Pero para mí es imperativo que haya algún tipo de vínculo. Llámalo amistad, afinidad, complicidad, chispa, atracción… algo chulo. Si no existe eso el encuentro sexual me resulta vacío. ¡Y ya a estas alturas paso de los polvos anodinos!

Para buscar el amor hay que estar preparada/o. Quizás la pre-condición para entrar en cualquier tipo de vínculo con un otro u otra sea tener un vida que se sostenga a sí misma. ¡Vaya que te sientas bien y con ganas de experimentar cosas nuevas!

A quien anda buscando que otra persona le sirva de salvavidas le espera un sufrimiento interminable cuando utiliza estas aplicaciones.

¡Hay salvavidas de muchos tipos! También se puede entrar a la sexualidad y al erotismo como quien busca un salvavidas. No sólo sucede en las relaciones que se esperan involucren las emociones y los sentimientos. [Yo insisto que no creo que eso esté tan separado como algunos pretenden.]

Y a ti qué te falta

Hasta la persona que parece más resuelta y abierta a los encuentros sexuales casuales y no a establecer una relación amorosa está buscando “algo” que le falta. ¿Qué es lo que nos falta a la mayoría en el siglo XXI? Atención, compromiso, amor, ternura, aventura, “vidilla”, autoafirmación, autoamor… etc.

Ya lo dijo el psicoanalista Jaques Lacan y muchos pensadores más antes que él: “El amor es darle a quien no es lo que no se tiene”. Esa aseveración tiene tela.

Amar es dar algo que va más allá de nosotros mismos. Y para poder amar hace falta reconocer y asumir esa falta, eso que no tengo y que no soy.

El amor siempre nos coloca en una postura de cuestionamiento de nosotros mismos, por eso da tanto miedo. Recibir amor de otra persona siempre dice algo sobre nosotros mismos que no hemos notado todavía. Esa es la maravillosa honestidad del amor.

Nadir Chacín
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