Qué quieren las mujeres #sersiendo

qué quieren las mujeres
© Harry Holland

¿Te has hecho alguna vez esta pregunta “Qué quieren las mujeres? En este nuevo podcast te regalo una lista de 10 cosas que queremos la inmensa mayoría de las mujeres. Seguramente encontrarás algunas de las respuestas que necesitas. Son:

1. Atención
2. Comportamientos amorosos
3. Congruencia
4. Buentrato
5. Responsabilidad
6. Compromiso
7. Construcción de un proyecto en común
8. Cuidados
9. Ser escuchadas
10. Sexo placentero

Nadir Chacín
Visítame en Facebook y Twitter



¿Conoces a Fina Sanz? ¡Llegó la hora!

He aquí algunas fragmentos de una entrevista que le hicieron a Fina para La Vanguardia sobre su libro “El buentratro como proyecto de vida”, publicado por Kairós.

“Vivimos en una sociedad maltratante basada en la desigualdad, en relaciones de poder y sumisión. Este modelo patriarcal absolutamente normalizado se reproduce constantemente en lo grande y en lo pequeño.”

“El buentrato es muy sutil, tiene que ver con el lenguaje del cuerpo, con una expresión corporal de felicidad, bienestar, relajación, pero hay que trabajarlo e incorporarlo a todos los niveles y en todos los ritos.”

“Hay que fomentar practicas de cooperación en lugar de competencia, introducir otros valores como la solidaridad. Pero solidaridad no es dar un kilo de arroz para los refugiados, es tener una mirada y una escucha frente a la gente que sufre.”

“El buentrato es la forma de expresión del amor, nuestra forma de vincularnos con los demás. Si no canalizamos nuestra energía amorosa, nos sentimos frustrados, enfermos.”

“Venimos al mundo a transformarnos y a transformarlo, pero la vida te coloca en laberintos, situaciones difíciles que tienes que atravesar. Hay que ser resiliente, no queda otra.”

“Darnos cuenta de qué valores hemos incorporado que nos dañan y hacen daño a los demás, y aprender a ser más compasivos y solidarios con nosotros mismos. Respetar, para empezar, nuestro propio ritmo, ser dueños de nosotros.”


Si este post te ha ayudado considera ahora hacer una donación para apoyarme a seguir escribiendo este blog. Ayúdame a ayudar a más personas. Con el botón de abajo puedes donar con tarjeta de débito y crédito. Si prefieres hacerlo directamente desde tu cuenta de PayPal puedes entrar también a https://www.paypal.me/nadirchacin.




Nueva sección: “Ojos para ver” #sersiendo

Ojos para ver
© Remedios Varo

He decidido empezar una nueva sección en mi blog. Se llama “Ojos para ver”. Durante todo un mes estaré recopilando los mejores contenidos que haya visto en la red. Haré una lista para ti.

Mi idea es compartir contigo y ofrecerte información filtrada por mí. No es por intrigar… pero se me da bien eso de elegir contenidos para una audiencia específica. Ojos para ver. En este caso la audiencia son los lectores y las lectoras de mi blog. ¡Aprovecha!

Me divierte hacer listas de todo. ¿Y a ti? Quizás sea una tara que me quedó de mi época de editora y de Community Manager, jejeje. Bonita semana. Hakuna Matata.

Esta sección es prima hermana de mi antigua sección “10 razones para volverte adicto a la butaca y a la lectura”. Si no la conoces puedes consultarlas aquí.

Si quieres enviarme tus contenidos favoritos  para “Ojos para ver” los sumaré a la lista dándote crédito. Los puedes enviar a través de la pestaña de Contacto de mi blog. O envíame un mensaje privado a través de Facebook.

Nadir Chacín
Visítame en Facebook y Twitter


Mi último podcast

En este episodio encontrarás las claves para establecer una conexión con otro ser humano. Una conexión que te ayude a conocerte mejor a ti misma/o y te haga sentir parte de la especie humana.


facebudaRecomendación

Ven. Lhundrup Damcho es una monja budista que tiene un canal de YouTube llamado FaceBuda. Ella difunde las enseñanzas budistas de una manera amena, sencilla y cercana al estilo de vida de los occidentales. Mañana 18 de julio 2017 Damcho estará a las 19 horas en Casa del Tíbet de Barcelona (C/Roselló 181) hablando sobre Budismo desde la Perspectiva de Género. ¡No te lo pierdas! Para inscribirte escribe a sakyadhitaspain@gmail.com. Más información aquí.

Compartir piso y las mudanzas #sersiendo

Compartir piso armónicamente es como lo que escribió Paolo Giordano: “Entre ellos había un espacio compartido de confines imprecisos en el que nada parecía faltar, en el que flotaba un aire puro y sereno”.

Música para leer este post

compartir piso
El caracol arcoíris (Polymita picta) está considerado como el caracol terrestre más bello del mundo.

A Carles de Gispert y a su hijo Jordi

Compartir piso es toda una aventura. Dentro de unos días me mudo de Sant Cugat del Vallès a Barcelona. Últimamente le he cogido cariño a las mudanzas y al compartir piso; estoy aquí para explicar el por qué.

He estado viviendo con Carles, mi compañero de piso y amigo, desde hace un año, y intermitentemente con mi sobrino putativo Jordi. Antes de venir a España a vivir, no solía mudarme tanto.

Había sido una persona muy territorial, sólo me faltaba orinar las esquinas de mi casa. Me daba seguridad tener todas las cosas en su sitio, ser ordenada, decorar mi casa a mi manera, esparcir por cada rincón elementos que al verlos tuvieran algo que ver con mi personalidad. Eran mi marca personal.

También he compartido casa con dos de mis más preciadas parejas en México: Javier y Rodolfo. Con ambos llegamos a un acuerdo de espacios en el que yo siempre tenía mi cuarto. Mi habitación propia.

Manifiesto libertario

Creo que toda persona debe tener su habitación propia. Una habitación con puerta en la que cuando lo necesites puedas cerrarla y entrar en tu mundo, sin que nadie te interrumpa.

La inmigración cambió mucho las cosas para mí. Pasé de tener mis propios espacios a compartirlo casi todo con otras personas, a veces conocidas y a veces desconocidas.

Desde que estoy aquí me he mudado innumerables veces y a menudo digo bromeando que he vivido en todos los barrios de Barcelona. También con casi toda la gente posible de mi entorno cercano.

Mi amigo cubano Ernesto, mi web master preferido del mundo mundial, dice que si montara una compañía de mudanzas me iría mejor en la vida. ¡Es nuestro chiste local entre latinos jocosos del Caribe!

Ventajas de las mudanzas y de compartir piso

  • Aprovechar para hacer limpieza de closet, de papeles y regalar y botar lo que no sirve. Nadie sabe lo que tiene… hasta que se muda.
  • Aprender a organizar mejor todo lo que sí quieres quedarte. También, al menos, a mí me ha vuelto más minimalista.
  • Compartir piso te enseña a ser frugal y a no necesitar tantas cosas para estar bien. Te permite escapar conscientemente del consumismo loco de este siglo.
  • Aumenta la creatividad. Darle nuevos usos a cosas que no se usan para ese fin.
  • Tu cerebro trabaja más. Le cambias todas sus “zonas de confort”. Eso es súper positivo.
  • Ayuda a mejorar la memoria y a ponerse pilas con la resoluciones de nuevos problemas.
  • Entiendes desde tu propia experiencia que si estás decidida/o a hacer algo, contra viento y marea, el lugar es lo de menos. Para mí esto ha pasado con la meditación; ahora soy capaz de meditar mientras mis compañeros de piso caminan a mi alrededor y hacen sus cosas. He meditado hasta en el baño sentada sobre el WC, jejeje. En la terraza de los edificios rodeada de ropa colgada de los vecinos. En las escaleras del edificio. En la banca de un parque. Otra opción es enseñarle a meditar a tus compañeros de piso.
  • Es la oportunidad para conocer a más personas, tus nuevos compañeros de piso. Eso también aumenta el círculo de amigos y conocidos que se quedarán contigo cuando te vuelvas a mudar.
  • El reto de adaptarte a nuevos compañeros de piso y a un nuevo entorno te ayuda a tener claridad sobre las cosas de tu personalidad que quieres trabajar o mejorar y las que quieres potenciar. Es el “roce” con los demás lo que nos ayuda a conocernos a nosotros mismos.
  • Con cada mudanza ganas resiliencia. A esta altura creo que podría adaptarme a casi cualquier sitio.
  • Si los compañeros de piso son demasiado movidos durante la noche aprendes que existen ¡oh, creación divina!: los tapones para los oídos.
  • Te da por poner tu cuarto bonito y decorado, crear tu pequeño nido de seguridad y amor. Lo más probable es que no dure mucho tiempo así, pero el inicio es hermoso e inspirador.
  • El contacto con nuevos compañeros de piso te da nuevas ideas, es como estar voluntariamente en una sesión de “brainstorming” eterna que dura los primeros meses. Luego ya no es tan excitante, pero sigue siendo muy interesante y revelador.
  • Si tus compañeros de piso tienen los mismos intereses que tú es muy hermoso compartir música, películas, aficiones y retroalimentarse. Y si meditan, como ha sido el caso con Carles, es fantástico contar con el apoyo de alguien para tener constancia en tu práctica diaria.
  • Aprender a convivir con personas que tienen diferentes historias de vida y costumbres. A veces incluso diferentes culturas, preferencias sexuales y maneras de ver la vida. Compartir piso te hace una persona de mente más abierta y más amable hacia las diferencias y la diversidad humana.
  • Y por último, pero no menos importante, aprendes a masturbarte o a tener sexo sin que se entere todo el vecindario de tus orgasmos. (No te rías, jajaja.)

Quería hacer una lista de las desventajas, pero por ahora como no tengo opción de no mudarme ni de no compartir piso he decidido no pensar en ellas. ¡Supongo que la falta de privacidad e intimidad sería la más notoria! Ir a tu aire en pelota picada por casa, en traje de Eva, esa es otra desventaja.

Hogar portátil

Con los años, la madurez, la creatividad y la práctica de la atención consciente o “mindfulness” comienzas a construir un hogar portátil. Tu hogar eres tú.

A mí me ha servido esta visión de mí misma para sentir seguridad afectiva, mientras las cosas materiales y las personas de mi entorno van y vienen. Al final todos y todas somos inmigrantes, viajeros, transeúntes, trashumantes, aunque nunca hayamos cambiado de residencia ni de país.

Me despido de este ciclo como cuando una nube se separa de otra conducida por un sutil viento.

Si como yo te has mudado muchas veces y has compartido piso déjame un comentario y cuéntame. Si te gustó este post, compártelo en tus redes sociales.

Nadir Chacín
Visítame en Facebook y Twitter


Si este post te ha ayudado considera ahora hacer una donación para apoyarme a seguir escribiendo este blog. Ayúdame a ayudar a más personas. Con el botón de abajo puedes donar con tarjeta de débito y crédito. Si prefieres hacerlo directamente desde tu cuenta de PayPal puedes entrar también a https://www.paypal.me/nadirchacin.




Baja productividad por enfermedad mental #sersiendo

La enfermedad mental puede llevarte a esta pregunta de Amado Nervo: “¿La vida es triste o soy triste yo?”.

Música para leer este post

enfermedad mental
Ilustración: John Holcroft.

Hace 17 años que me acompaña la enfermedad mental en varias de sus formas: la ansiedad, el estrés, los ataques de pánico y la depresión.

Una de las cosas más dolorosas de tener una enfermedad mental es observar cómo tu capacidad intelectual desaparece y eres incapaz de hilar dos ideas medianamente bien. Así tu productividad cae en picada y eso comienza a afectar todas las áreas de tu vida y te deprimes.

Parece que no todas las personas padecen la ansiedad de la misma manera. Para unas es más incapacitante que para otras. Yo sólo puedo hablar desde mi experiencia.

Tu vida cambia profundamente

A mí con la llegada de la ansiedad se me fue parte de la memoria a corto plazo.  Y para acceder a la memoria a largo plazo era toda una proeza. Recordaba los contextos y los marcos generales de las cosas, pero los detalles de lo aprendido y vivido estaban borroneados en mi cabeza.

Mi vida social se redujo casi a cero y comencé a sentir miedo de estar con otras personas y de salir a la calle. Te sientes incomprendida/o y juzgada/o. Cargas con vergüenza y culpa. También con vicios, adicciones y malos hábitos. A menudo te sientes como una/un inválida/o.

Tiendes a volverte más dependiente de las personas que te rodean o pasas momentos de profunda y dolorosa soledad. La ansiedad suele acabar con tu carrera profesional en lo que canta un gallo.

Con la ansiedad tu vida sexual también se va al garete. Se modifica la relación con tu cuerpo y con las personas a las que te unen vínculos sexo-afectivos. Te vuelves insegura/o, desconfiada/o… no sabes dónde te dará el siguiente ataque de pánico. Te surgen toda clase de paranoias y con justa razón; el mundo y la gente se vuelven amenazantes. Estas vivencias te hacen más vulnerable a las situaciones de maltrato en el trabajo y/o a la violencia doméstica. Y con estos cambios tan fuertes también llega la depresión.

No eres yo ni yo soy tú

A veces creemos que podemos empatizar y entender a las personas que tienen enfermedades mentales y hasta nos sentimos con el derecho de darles consejos y opinar sobre sus vidas. Esto es muy común dentro de las familias.

Yo creo que es imposible ponerse en los zapatos de otra persona en cualquier situación de vida, que te resulte totalmente ajena. Más aún si se trata de una enfermedad mental.

Hace unos días vi esta charla TED donde una mujer llamada Michele L. Sullivan decía exactamente lo mismo sobre su condición genética y la forma en que tenerla condiciona su vida diaria. Habla sobre el modo en que los demás la ven y cómo esto obstaculiza el desarrollo de su potencial como ser humano. En sus palabras:

Estoy aquí para desmentir un mito. No creo que puedan ponerse en la piel de otro, y por eso, debemos adoptar una nueva manera de entregarnos. De manera simple, yo nunca sabré lo que es ser Uds. y Uds. nunca sabrán lo que es ser yo. No puedo enfrentar sus miedos o perseguir sus sueños, y Uds. no pueden hacer eso por mí, pero podemos apoyarnos los unos a los otros. En vez de intentar ponernos en la piel del otro, debemos adoptar una nueva manera de entregarnos.

El mundo no está hecho para las personas que salen de la norma como Michele, tampoco para las que tenemos enfermedades mentales. Este no es un mundo para todos los humanos ni siquiera para todos los seres. Hay favoritismos y privilegios.

Esa es precisamente la razón por la que las políticas públicas de inclusión social son tan importantes y necesarias. Y por lo que debemos aprender nuevas formas de relacionarnos entre nosotros desde el respeto a la diversidad.

Saliendo del “hoyo” de la enfermedad mental

Luego de un periodo muy fuerte de recaídas llevo unos cuantos años recuperándome. He tomado ansiolíticos y antidepresivos y ahora estoy comenzando a dejarlos completamente. He aprendido a meditar y a practicar la atención plena o “mindfulness”. También me he familiarizado mucho con las enseñanzas del Buda y me he convertido en budista.

Decidí que me dedicaré el resto de mi vida a enseñar las técnicas de meditación a los demás, sobre todo a las mujeres. Estas técnicas son de quien las necesita. Eso ha sido algo muy bueno que me ha dejado este periplo.

He conservado un núcleo pequeño de amigos, algunos también con enfermedades mentales como yo, que han sido de gran apoyo. Nada como sentirse comprendida/o por “la manada” en estos menesteres de la salud mental.

Recuperando mi cerebro

tejiendo cerebro
Ilustración: Mrzyk & Moriceau

La penúltima vez que estudié formalmente fue en 2006 en México. Desde esa fecha hasta hoy he seguido aprendiendo de manera ininterrumpida… pero siempre con la ansiedad en la ecuación y de forma muy accidentada, con tropiezos y esfuerzos.

Llega un punto en que aceptas que tu productividad haya bajado y que ya no eres la misma persona, eso viene muy bien para empezar a recuperarse. Bajar la presión, sobre todo la que se mete una/o a una/o misma/o para “estar bien”.

El año pasado decidí hacer un posgrado en Género y Diversidad Familiar en la Universidad de Barcelona. Tenía dudas profundas sobre si sería capaz tan siquiera de empezarlo. Este año apenas hace unos días terminé el posgrado. Ya están publicando las calificaciones y estoy muy contenta con los resultados.

I’m back & reloaded

Siento mucho placer de constatar que todos estos años de lidiar con las enfermedades mentales no acabaron con mis neuronas. ¡Pensé muchas veces que mi cerebro se había fundío para siempre, pero no! Qué alegría.

Ahora puedo decir públicamente que sí es posible recuperar la productividad intelectual desde el puto subsuelo hasta casi el estado que tenía antes de la ansiedad.

La magnitud de esta noticia sólo puede entenderla quien ha visto sus capacidades disminuidas a cero por una enfermedad mental. Larga vida a la meditación, al mindfulness y al budismo.

No tiene nada de malo necesitar un empujón

Y también a los fármacos que nos ayudan temporalmente a salir del averno y a tener un poco de fuerza para la recuperación. Son sólo un empujón. ¡Una vez que estés mejor podrás dejar la medicación! ¡Te lo aseguro! No tiene nada de malo necesitar y pedir ayuda.

Aprende recursos nuevos que te permitan mantenerte tranquila/o en el día a día. El truco es no dejar que se acumule el drama mental, gestionarlo mejor y aprender a no crear más. Para mí la clave de mi propia recuperación está siendo aprender a ser más amable conmigo misma y eso incluye aprender a pensar, sentir, actuar, hablar, escuchar… de nuevas maneras.

La sanación de una enfermedad mental dentro del campo de las neurosis es ante todo un cambio de mirada, de visión, de manera de Ser. Una nueva forma de ver y vivir tu vida, de verte a ti misma/o.

Te regalo este poema del místico sufí Shamsuddin Hafiz

“No te aflijas: la belleza volverá a regocijarte con su gracia;
la celda de la tristeza se convertirá un día
en un jardín cercado lleno de rosas.
No te aflijas, corazón doliente: tu mal, en bien se trocará;
no te detengas en lo que te perturba:
ese espíritu trastornado conocerá de nuevo la paz.
No te aflijas: una vez más la vida reinará en el jardín en que suspiras
y verás muy pronto, ¡oh, canto de la noche!,
una cortina de rosas sobre tu frente.
No te aflijas si no comprendes el misterio de la vida.
¡Tanta alegría se oculta tras del velo!
No te aflijas si, por algunos instantes, las esferas estrelladas
no giran según tus deseos, pues la rueda del tiempo
no siempre da vueltas en el mismo sentido.
No te aflijas si, por amor del santuario, penetras en el desierto
y las espinas te hieren.
No te aflijas, alma mía, si el torrente de los días
convierte en ruinas tu morada mortal, pues tienes el amor
para salvarte de ese diluvio.
No te aflijas si el viaje es amargo y la meta invisible.
No hay camino que no conduzca a una meta.
No te aflijas, Hafiz, en el rincón humilde en que te crees pobre
y en el abandono de las noches oscuras,
pues te quedan aún tu canción y tu amor.”

Agradezco con este post el apoyo de mis amigos y amigas, su comprensión y su amor incondicional. Gracias por todo. Metta hacia todos los seres, sin distinciones.

Nadir Chacín
Visítame en Facebook y Twitter


Si este post te ha ayudado considera ahora hacer una donación para apoyarme a seguir escribiendo este blog. Ayúdame a ayudar a más personas. Con el botón de abajo puedes donar con tarjeta de débito y crédito. Si prefieres hacerlo directamente desde tu cuenta de PayPal puedes entrar también a https://www.paypal.me/nadirchacin.




Dormir bien: deja atrás el abandono #sersiendo

Dormir bien es regalarte esto que escribió Antonio Gamoneda: “Te aprieto a mí, como si hubiera un poco de justicia en mi corazón y yo te la pudiera dar con el cuerpo”.

Música para leer este post

dormir bien
Ilustración: Yelena Bryksenkova.

Dormir bien es todo un arte. Estoy aquí para contarte algo sobre mi día de ayer; ya verás por qué.

Fui anoche con Josep, Cintia, Anna y Aleix a bailar swing en una plaza de Sant Cugat del Vallès. Durante dos horas participamos en una fiesta callejera con banda de swing en vivo y en directo y decenas de bailarines extasiados pateando el asfalto.

Ver a la gente bailando siempre me ha dado placer. Bailar también. Para bailar tienes que conectar con el cuerpo de una manera tan bonita y expresiva que te sientes profundamente enraizada. Eso sí es “tener los pies en la tierra”.

Una vez en casa, Aleix y yo cenamos, conversamos sobre la vida budista e inició el amoroso “cerrar la puerta” del fantástico domingo. Me di un baño, encendí el ventilador y me tiré en mi cama en feliz estado contemplativo.

Recordé la cantidad de noches en las que me he acostado con la cabeza repleta de preocupaciones. Celebré en silencio que esos días aciagos han quedado muy atrás.

Dormir bien para no sentirse en el abandono

Pocas veces pensamos en nuestra propia cama como en un nido. No lo pensamos, pero lo es. Es el nido donde nos “empollamos” para crecer, para salir del cascarón. Es un lugar seguro o al menos debería serlo. Nadie debería pasar las horas de sueño fuera de una cama/nido cómoda ni a la intemperie. La cama es lo contrario al abandono. En mi cama me siento como cuando estaba en la barriga de mi mamá. O como el imaginario que tengo sobre aquella experiencia primigenia. El origen de la vida, de la mía.

Volver a la cama cada noche es como volver al origen. Allí en estado de entrega total a la gravedad, al peso de nuestro cuerpo, podemos soltar todo lo que hemos estado tratando de sostener durante el día. Yo no sabía lo que era “soltar” hasta que empecé a practicar la meditación. Soltar implica abrir las manos y entregarse al flujo de la vida.

Si vas a la cama y traes contigo todos los problemas y permites que éstos te roben el sueño tu vida no puede reiniciarse. Y necesitamos reiniciar el sistema cada noche. Dejar que descanse. Permitir que ese CPU complejo que es nuestra mente entre en reposo. La hora de dormir no es un momento para tensiones, al contrario, es para desfogarse de ellas. Me gusta la analogía de que dormir es volver al origen.

Dormir es la soledad acompañada

La mayoría de la gente que tiene pareja y duerme acompañada cree que ese es el estado ideal. Y no les quito razón, acurrucarse con otro cuerpo humano es muy sabroso. Yo nunca he podido dormir bien con otra persona por más grande que sea la cama. Quizás sea porque esencialmente el viaje al origen es un viaje solitario. Y, al mismo tiempo, es en compañía. Pero, ¿eso por qué? ¿Cómo se puede dormir acompañada/o si no se tiene pareja?

Yo imagino cada noche qué es esto de vivir conmigo. Sí, vivir con esa persona a quien le llaman Nadir. Qué significa ser quién soy y no otra persona. Cuáles son los aspectos que hacen a mi vida única, que me hacen ser Nadir con o sin mi permiso.

Ir a la cama, regresar al origen, tiene un impulso de muerte también. Es como si al dormir descompusiéramos la vida a su mínima expresión. La volvemos simple. Nos convertimos en las hojas que caen de los árboles y se degradan confundiéndose con la tierra. Dormir es atierrarnos plácidamente. Despertar sería como germinar o hacer crecer una rama nueva en el árbol del “yo”.

Cuando me voy a dormir a menudo dedico unos minutos a regodearme en mi vida. Me tomo el tiempo necesario para agradecer esos momentos, como los del baile de swing de ayer, en los que he sido inmensamente libre y feliz. La vida está llena de experiencias efímeras, todas lo son. Tal vez sea precisamente eso lo que las hace tan valiosas y dignas de agradecimiento. Para dormir bien hay que volverse cada vez más una persona agradecida.

La sabiduría popular

La gente mayor suele decirle a los niños que hay que dormir bien para crecer. Y creo que es verdad. Si no dormimos bien el cuerpo no se recupera de la inversión de energía que ha hecho durante el día. Ningún sistema vivo puede estar tanto tiempo en ON. Hay que descansar y recuperarse.

No tomamos en serio esto de “la higiene del sueño”. Sobre todo cuando estamos más jóvenes. Creemos que somos como una batería con carga infinita. Hay una relación muy estrecha entre el estrés, la ansiedad y la depresión y la falta de sueño o de un descanso apropiado. Yo me he dado cuenta que cuando me da más ansiedad es porque estoy cansada.

En los últimos años he desarrollado muchas estrategias para dormir bien y mejor. Me baño con agua caliente, ceno ligero y temprano, me desconecto de las pantallas lo más pronto que pueda, me hago un masaje de pies y hago mi auto-terapia de agradecimiento antes de cerrar los ojos.

Dulces sueños

Tengo por costumbre despedirme de mis lectores y mis lectoras en Facebook con esta expresión: “cerrarojitos”. Anoche me dijo Josep que era una forma muy sensible y tierna de despedirse. ¡Y yo también lo creo! Cuando empecé a usarla estaba en un periodo consciente de invitar a la ternura a entrar en mi vida. Es uno de los regalos más bonitos que me he hecho desde que empecé a amarme. La ternura es la antesala a dormir bien.

¿Y tú qué tal duermes? ¿Qué significados tiene tu cama para ti o tus horas de sueño? ¿Qué estrategias tienes para dormir bien y mejor? Compártelas en los comentarios a este post y si te gustó esto compártelo en las redes sociales con tus amigos.

Nadir Chacín
Visítame en Facebook y Twitter


Habitar

“Recuerdo que siempre estuve muy agradecida porque las noches existían; parecía que ese trozo del día era capaz de devolverme la sindéresis por mucho tráfago que me hubiera deparado la vigilia. Sentía un gusto, casi voluptuoso, de envolverme entre mis sábanas y sentir cómo los músculos abandonando su alerta vital se hundían en la blandura acogedora de mi cama.

Es difícil explicar la sensación de agrado con que yo me replegaba dentro mi concha, me sorprendo de que tenía sonido: era un felino ronroneo prolongado que acompañaba la dilución de mi cuerpo en el mundo maravilloso del sueño.

Mucho mejor si afuera los elementos hacían de las suyas. Si llovía me alegraba por tener un refugio seco, si hacía frío me deleitaba la tibieza del contacto. Mi cabeza al tocar la almohada parecía deslastrarse del peso de mis pensamientos, entraba en receso. Estiraba brazos y piernas buscando deshacer cualquier contracción rezagada que me impidiera el sueño.

Me gustaba imaginar en ese interín en el cual la inconsciencia se apodera de ti, que me hundía suavemente en las aguas y que desaparecía entre ellas.

Todo esto sucedió miles de veces y aún persiste, quizás sea este mi nido, mi refugio, mi rincón donde me agazapo a imaginar, el cual como el del pájaro de Michelet he construido sin más herramientas que mi propio cuerpo.”

~ Haydée Solano de Chacín, mi madre, luego de leer a Gaston Bachelard


Recomiendo el discurso de la directora de cine Lana Wachowski, una de las hermanas Wachowski, directoras de “The Matrix”, al recibir el Premio a la Visibilidad LGBT del Comité de Derechos Humanos. Habla de lo que significa ser una persona transgénero en un mundo lleno de prejuicios. A mí me conmovieron sus palabras hasta las lágrimas. ¡Un placer escucharla! Si necesitas subtítulos en español, míralo aquí.


Si este post te ha ayudado considera ahora hacer una donación para apoyarme a seguir escribiendo este blog. Ayúdame a ayudar a más personas. Con el botón de abajo puedes donar con tarjeta de débito y crédito. Si prefieres hacerlo directamente desde tu cuenta de PayPal puedes entrar también a https://www.paypal.me/nadirchacin.




Injusticias: cómo identificarlas #sersiendo

Marco Aurelio escribió sobre las injusticias: “Muchas veces comete injusticia el que nada hace, no sólo el que hace algo”.

Música para leer este post

injusticias

Las injusticias tienen siempre la misma “cara” y es muy simple identificarlas: unos seres humanos está siendo maltratados, vejados y despojados de sus derechos humanos por otros seres humanos con más poder, estatus social y privilegios.

Saber cómo funcionan las injusticias

Puede haber muchas razones por las que unos seres humanos están sufriendo el maltrato y otros lo están ejerciendo: quiénes son, de dónde son, dónde viven, qué color de piel tienen, sexo, género, clase socio-económica, preferencia sexual, nivel de instrucción, religión, edad… etc. Eso explica el funcionamiento (por qué, para qué y quién) de la violencia y del maltrato como sistema, pero una explicación no es una justificación.

Explicar y justificar no son lo mismo

Explicaciones hay muchas y nos ayudan a entender los fenómenos sociales. Este entendimiento algunos lo usan para perpetuar el maltrato y otros para buscarle remedio. Pero nada ni nadie puede justificar las injusticias. Las injusticias son injustificables siempre. Es un deber moral y ético individual y también de especie: no justificar las injusticias, bajo ningún contexto, sin excepciones.

Nadir Chacín
Visítame en Facebook y Twitter


Recomendaciones de películas

Les quiero recomendar las tres últimas películas y documentales que vi porque he tenido una MUY grata sorpresa. Las cito en orden de increíble sorpresa hacia sorpresa a secas.

El hilo conductor de las tres películas es la vulnerabilidad humana en todas sus expresiones y el apego o el rechazo a las diferencias, a la diversidad humana. El miedo al otro y a las otros.

Estas películas tratan sobre ese nefasto impulso_miedo que nos lleva a dañarnos los unos a los otros. Son un regalo para la reflexión sobre la vida, la compasión, la solidaridad y la empatía. Profundamente conmovedoras.

1) “Angry Inuk” (2016) de Alethea Arnaquq-Baril.

“La directora inuit Alethea Arnaquq-Baril da voz a su pueblo para defenderse de los prejuicios culturales que rodean su estilo de vida. Por primera vez escuchamos a las familias de esquimales del Canadá Ártico. Observamos cómo se organizan para encontrar su lugar en un mundo cada vez más globalizado.

Las focas son un símbolo del activismo por los derechos de los animales y también son el alimento base de los inuits, la cultura indígena que habita las tundras del norte de Canadá, Alaska y Groenlandia.

La tradición ancestral de cazar focas no sólo es básica para su alimentación sino que tiene un rol central en el ámbito social y en la identidad inuit. La lucha de las principales organizaciones ecologistas para erradicar la matanza de focas ha puesto en duda la forma de vida de los esquimales.”

2) “Todo tuyo” (“Je suis à toi”) (2015) de David Lambert.

“Una película en la que, partiendo de un desesperado encuentro por internet entre dos hombres, nace una reflexión sobre las relaciones, los deseos más íntimos y la fragilidad con la que los perseguimos.

Una relación de conveniencia a miles de kilómetros de casa en un pequeño pueblo perdido de Bélgica –una aventura que va más allá del sexo–, nos muestra el complejo universo de tres personas radicalmente diferentes.

Lucas, un joven buscavidas, Henry, un panadero soñador y bondadoso y Audrey, una mujer y madre perdida en lo trágico de su vida personal. Todos se verán obligados a sincerarse y recolocar su relación con los demás.”

3) “Welcome” (2009) de Philippe Lioret.

“Una de las mejores películas de los últimos años, Welcome narra la emocionante historia de un joven de 17 años que ha cruzado el Oriente Próximo y Europa para reunirse con su novia recién emigrada a Inglaterra.

Pero su recorrido se detiene bruscamente cuando, en el lado francés, le impiden cruzar el Canal de la Mancha. Decide cruzar el canal a nado. Para cumplir su objetivo, empieza a entrenarse en la piscina municipal. Allí conoce a Simon, un profesor de natación en pleno proceso de divorcio.”

Las reseñas, el texto entrecomillado, es de Filmin, el portal donde vi estas películas. Si no conoces Filmin te lo súper recomiendo.


Si este post te ha ayudado considera ahora hacer una donación para apoyarme a seguir escribiendo este blog. Ayúdame a ayudar a más personas. Con el botón de abajo puedes donar con tarjeta de débito y crédito. Si prefieres hacerlo directamente desde tu cuenta de PayPal puedes entrar también a https://www.paypal.me/nadirchacin.




Arrepentimiento: no te automaltrates #sersiendo

arrepentimiento
© Gottfried Helnwein

La vida está hecha de experiencia, no de arrepentimiento. Vivir es experimentar, explorar, ensayar, fracasar, insistir. Que no te engañen con cuentos raros.

Los humanos venimos a este mundo con una parte de nuestra programación biológica ya estipulada. Pero todo el resto de cosas las tenemos que crear, aprender y accionar nosotros.

Eso nos diferencia del resto de los animales. Somos animales, es verdad, tenemos instintos, pero también algo más.

Arrepentimiento: por qué tendríamos que negar lo que nos hace humanos

Si no experimentamos y exploramos en nuestras vidas no aprendemos. Cuando nos empeñamos en mantenernos dentro de la zona de confort, de la zona que creemos erróneamente controlada, no aprendemos nada nuevo.

Si existe eso que llaman los niños interiores arrepentirnos es como darles de patadas a los pobrecicos y pretender que así aprendan.

Aprender implica cagarla, así de directo y fácil de entender. Entonces cagarla es parte del proceso de convertirte en un ser humano y en una persona adulta. Hazme y hazte un favor no dejes nunca de cagarla.

¿Crees que la especie humana evolucionó y se ha mantenido sobre la Tierra sólo a base de aciertos?

Yo nunca me he arrepentido de nada en mi vida. Y no es porque sea una irresponsable descarada o una inconsciente. No me arrepiento porque valoro profundamente lo que sucede y lo que hago que suceda en mi vida, incluso las cosas que no me gustan.

Arrepentirte es torturarte, tratarte mal, es no ser paciente y amable contigo cuando más lo necesitas.

Si no la hubiese cagado tantas veces en mis 45 años ahora no sabría cuáles son mis necesidades y cómo satisfacer la mayoría de ellas.

No sabría cómo darme a mí misma lo que necesito. Mi filosofía de vida y la forma en que estoy/soy en este mundo es producto de lo que he vivido.

Cagarla es una manera de aprender

No es ni bueno ni malo, sino que es parte del proceso de vivir. La construcción de una ética personal requiere de todas tus experiencias, todas.

Necesitas las veces que has hecho las cosas hábilmente y también de cuando has sido torpe. Yo no concibo que haya otra forma de aprender. Además tus errores no te definen.

Sentir arrepentimiento por lo que has vivido no te hace “mejor persona” ni te hace más espiritual que los demás. Bota ya esas ideas en la basura. El arrepentimiento sólo produce culpa y vergüenza. ¿Eso cómo podría hacerte “mejor persona”?

Una persona que carga con culpas no puede literalmente ni moverse, mucho menos hacer de su vida una experiencia más amable o del mundo un lugar más amable. ¿Cómo podría transformarse a sí misma así?

Cargar la mochila llena de arrepentimiento y culpa no te permite cambiar

En México cuando alguien la caga o comete un error se dice que la “regó”. Regarla. La regué. Me gusta esta expresión por su doble significado.

Regar es esparcir agua sobre la tierra o sobre una planta para beneficiarlas, o sobre una superficie cualquiera para limpiarla o refrescarla. Si la riegas, eso también te beneficia. Nadie es perfecto y todos aprendemos regándola.

Que sirvan todas mis hermosas y valiosas cagadas para regar la tierra de mi Ser. Para limpiarla y refrescarla. Así ya es. Cágala más seguido porque eso quiere decir que estás viviendo, que estás viva/o.

Nadir Chacín
Visítame en Facebook y Twitter



arrepentimiento-2