Pasión, ni euforia ni ansiedad. He aquí la diferencia #sersiendo

pasión
Detalle de “El jardín de las delicias” de El Bosco.

La verdadera pasión nada tiene que ver con un estado ansioso. No es  “tragarse al mundo”, “pasar por encima”, “no reflexionar”. La cultura occidental tiene demasiados siglos enseñándonos esto al revés. Creemos que apasionarnos por algo o por alguien es “perder los estribos” o “tirarnos al abismo sin paracaídas”.

En los últimos años de mi vida he descubierto de verdad la pasión, para mi total sorpresa. Antes pensaba que era una apasionada y lo que tenía era una ansiedad del copón, vaya que tenía materia prima sufridora hasta para repartir.

LA PASIÓN ES PAZ Y ACCIÓN JUNTAS.

O al menos yo así la siento cuando la he sentido. Es sensibilidad, armonía y fluidez con eso que estás haciendo, con las emociones, los pensamientos y las sensaciones físicas en armonía. Hay integración entre todos esos elementos de una experiencia.

Cuando nos apasionamos hay congruencia. Esta emoción tiene “espacio” para “surgir”, no nos hace dar trompicones como un potro loco sin ver hacia adelante y atropellándolo todo (hasta a ti).

Si tu “pasión” te daña, ¿cómo podría ser eso igual a paz + acción?

La pasión es la conexión del mundo de adentro (de ti) con el mundo de afuera. Es una conexión amable y chispeante, como eléctrica y a la vez fluida, líquida.

La pasión es suave/fuerte.

Cuando surge en ti la pasión, ésta revoluciona tu vida en un sentido armonizante, equilibrado. Y entonces sabes perfectamente cuál es “el paso siguiente” que quieres dar.

Se traduce en vitalidad, una vitalidad que te respeta a ti, a tu ritmo, y a los demás. No hay prisas. Te sientes “parte de”, “unida a”, “conectada” y también TAN tú. Sabes, finalmente, que has llegado a casita. Lo sabes porque sientes la certeza del “estar encontrando algo muy valioso” hasta en los rincones menos visitados de tu propio ser.

pasión
En el cuadro, la unión amorosa se transforma en una “prisión infernal”.

¿Sigue tu pasión?

Cuando ésta no viene de adentro y está en conflicto con algunas partes de ti misma y con las tareas de autocuidados produce MUCHA angustia. Por eso no me agrada la expresión “Sigue tu pasión”.  Yo diría: depende de cuál estés hablando.

Si esa “pasión” te produce angustia y te está enfermando (literalmente), esa no es la verdadera. La pasión no duele ni daña, muy al contrario, te salva y te sana.

¡Piénsalo y verás!


🔔 Próximo evento en Barcelona

¿Qué oportunidades tienes REALMENTE para hablar con mujeres de todas las edades, que no sean de tu familia? ¿De tu habitual grupo de amigas? ¿De tu entorno social? Quizás te interese compartir tu experiencia de vida con nosotras en “La Red de Lavanderas” en Barcelona. Es un taller permanente de escucha y habla consciente para mujeres. Nos vemos este 24 de noviembre de 12:30 a 15 horas en Centro de Yoga Siddharta en C/Numància 70, metro Sants. Para apuntarte entra en: http://ow.ly/F67t30mxFC7 

Un ser humano encontrando el sentido de la vida.

¿Tú qué opinas?

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.