Erotismo a la medida (post invitado) #sersiendo

Tú puedes moldear tu propio erotismo, montártelo a la medida – tu medida, como más te guste y plazca. ¿Lo sabías? Quizá lo has escuchado antes, pero no entiendes lo que significa realmente, o no tienes claro si es algo que te interesa, porque tampoco crees que el “sexo tenga que ser tan importante”. En cambio te digo que sí, que te interesa, porque explorar el propio eros tiene que ver más con conocerte a ti misma que con tener sexo con otras personas.

erotismo
Maranta Rubiera

 

Una persona que tiene claro sus propios intereses eróticos no (necesariamente) es aquella que se viste con ropa seductora ni la que tiene apetito sexual constante. Tampoco es la que sabe hacer peripecias especiales en la cama en plan kamasutra.

No es ni siquiera (necesariamente) la que se masturba con felicidad, ni la que habla de su clítoris en público, ni la que sabe azotar o decir palabras cochinas al oído de su amante.

Tener claro el propio erotismo puede ser todo lo anterior, pero también puede ser estar tranquila con el hecho de que el coito no es lo tuyo, y que tener relaciones sexuales con personas no te genera ningún interés.

Tener claro el propio erotismo no es otra cosa que conocerse en esa dimensión sexual que es parte humana y parte animal.

Es ser dueña de TU propia narrativa erótica, sea la que sea.

Dicho así en cuatro palabras suena sencillo, pero en realidad es uno de los proyectos más complejos que podemos emprender, por dos razones.

¿Quién te está controlando?

Justamente por su poder intrínseco e incuestionable, la sexualidad es uno de los aspectos humanos que más han sido controlados, manipulados, ahogados y tergiversados en la historia de la mayoría de las culturas (por no decir de todas).

La mujer que se proponga crearse un erotismo propio tendrá que vérselas con capas y capas de tabúes y restricciones, a veces monstruosas.

La segunda razón que dificulta el camino de nuestra valiente aventurera es que el propio erotismo es algo mutante, fluctuante y voluptuoso, algo que no puede asirse ni localizarse en ningún cuerpo o prácticas específicas.

De modo que apenas se pone a foco y se comienza a tener las ideas más claras… ¡sorpresa!, ya está cambiando. Eso es lo divertido.

Juega, por favor, juega

Uso la palabra “divertido” apropósito, porque una de las maneras de lograr entrar en contacto con el propio erotismo es justamente acceder por el lado lúdico. Mucho se ha escrito sobre la importancia del juego en la evolución de las niñas y las animalitas (y los niños y animalitos también, por supuesto).

El juego nos permite explorar y aprender de manera segura, también en el campo de la sexualidad y el erotismo. Jugando nos relajamos porque no juzgamos.

La modalidad “juego” nos permite restarle importancia a todos los programas que la sociedad nos incepta en la mente. Entre ellos el rey es: la sexualidad/el erotismo = coito. ¡Qué va!  Ese es el primer muro que vas a tener que dinamitar si quieres acceder a tu erotismo hecho a la medida.

Mi propuesta es que como primer paso empieces a jugar.

12 ideas para estimular tu erotismo

  1. Prueba juguetes eróticos.
  2. Olfatea a tus amigos.
  3. Juega con la comida, estando sola o acompañada.
  4. Juega con cremas, con superficies calientes o frías.
  5. Mordisquéate y mordisquea.
  6. Lee cosas que te eroticen (o escríbelas y dibújalas).
  7. Prepara recetas afrodisíacas.
  8. Duerme en sábanas de seda o en camas de agua.
  9. Revuélcate con otro cuerpo en el campo.
  10. Trepa un árbol desnuda.
  11. Participa en algún taller o festival erótico.
  12. Lame un helado como si fuera el último antes de un largo invierno.

Viva la diversidad

Estos son solo pocos ejemplos, algunos de ellos ya casi trillados. Lo cierto es que las opciones son literalmente infinitas, porque lo que te pone a ti solo tú puedes descubrirlo y cultivarlo.

Hay quien encuentra irresistiblemente erótico el verde de las plantas y quien se humedece al escuchar una ópera, quien sale cachondísima de una sesión de crossfit. O quien alcanza el orgasmo cuando le lamen el codo o quien leyendo ciertas poesías siente un éxtasis atravesándole el cuerpo… 

Y tú, ¿sabrías identificar con claridad qué es lo que prefieres eróticamente hablando?

Jugando (¡no juzgando!) puedes llegar a descubrir esa dimensión primordial humana que es tu propio eros, un eros personalizado y único. Y perfecto, porque es el tuyo.

Maranta Rubieraerotismo es autora de novelas eróticas e imparte talleres de sexualidad creativa por el mundo. Su próximo taller sobre introducción al bondages se llevará a cabo en la ciudad de Manresa, España. Si te interesa puedes contactar con ella en su Facebook. Tiene también un programa de radio que se llama «Sexo Nómada» en BigClickRadio.com.


“A la mayoría de la gente le cuesta entender que sea lo que sea que les guste sexualmente, le resulte absolutamente repulsivo a otra persona, y que sea lo que sea que les resulte repulsivo sexualmente sea el placer más preciado para alguien en algún lugar. La mayoría de la gente confunde sus preferencias sexuales con un sistema universal que funcionará o debería funcionar para todo el mundo”.  ~ Gayle Rubin

Un ser humano encontrando el sentido de la vida.

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